{"id":8696,"date":"2015-02-17T10:23:00","date_gmt":"2015-02-17T09:23:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8696"},"modified":"2026-02-17T10:29:27","modified_gmt":"2026-02-17T09:29:27","slug":"conversar-low-pieces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2015\/02\/17\/conversar-low-pieces\/","title":{"rendered":"Conversar: Low pieces"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">de Xavier Le Roy; El desenterrador, de Tom\u00e1s Aragay y Sof\u00eda Asensio<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/11\/22\/oscar-cornago\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5593\">\u00d3scar Cornago<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2015<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>CORNAGO, \u00d3scar.&nbsp;<em>Ensayos de teor\u00eda esc\u00e9nica sobre teatralidad, p\u00fablico y democracia<\/em>, Madrid, Abada Editores, 2015, pp. 69-77<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n a tomar la palabra, que en el caso de\u00a0<strong><em>El triunfo de la libertad<\/em><\/strong>\u00a0se ofrece solo de forma indirecta, es un modo de tomar conciencia de la situaci\u00f3n de la que estamos formando parte.\u00a0<strong><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2009\/02\/02\/low-pieces-2009-2011\/\" data-type=\"post\" data-id=\"7180\">Low pieces<\/a><\/em><\/strong>, realizada entre 2009 y 2011 por el core\u00f3grafo franc\u00e9s\u00a0<a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1998\/02\/02\/xavier-le-roy-2\/\" data-type=\"post\" data-id=\"7137\"><strong>Xavier Le Roy<\/strong>\u00a0<\/a>junto a nueve int\u00e9rpretes m\u00e1s, comienza y acaba con una extra\u00f1a propuesta de conversaci\u00f3n con el p\u00fablico. Esta vez s\u00ed hay interlocutores, pero no se sabe exactamente de qu\u00e9 hay que hablar, porque en realidad da lo mismo, lo importante es el hecho de estar all\u00ed en disposici\u00f3n de conversar; una invitaci\u00f3n a la conversaci\u00f3n que en el contexto de la pieza se convierte en una forma m\u00e1s de coreograf\u00eda social. Cuando el p\u00fablico accede a la sala, los bailarines esperan sentados en el escenario, en l\u00ednea, mirando al p\u00fablico. Cuando este ya se ha acomodado, y todav\u00eda con las luces de la sala encendidas, el director anuncia que antes de la obra va a tener lugar una conversaci\u00f3n con el p\u00fablico de 15 minutos y que transcurrido ese tiempo se apagar\u00e1n las luces y los int\u00e9rpretes se preparar\u00e1n para la obra. Tambi\u00e9n advierte de que no hay micr\u00f3fonos, por lo que es necesario hacer un esfuerzo para proyectar las voces de modo que todo el mundo pueda escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando vuelven a encenderse las luces, una iluminaci\u00f3n m\u00e1s tenue descubre un paisaje de cuerpos desnudos que se mueven con lentitud a trav\u00e9s de composiciones colectivas que hacen pensar en comportamientos gregarios, movimientos autom\u00e1ticos o paisajes naturales. El grupo se concentra y dispersa formando extra\u00f1as figuras en las que se confunden espaldas, extremidades y cabezas. Un reba\u00f1o de leones desperez\u00e1ndose en la sabana, una familia de mam\u00edferos marinos, un desierto salpicado de rocas, un artilugio mec\u00e1nico con brazos que se despliegan y se recogen, son algunas de las im\u00e1genes en las que hacen pensar estos movimientos. Despu\u00e9s de aproximadamente una hora en la que solo se escucha el contacto entre los cuerpos y sus movimientos sobre el lin\u00f3leo, se repite la invitaci\u00f3n a la conversaci\u00f3n, pero esta vez a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta interesante constatar que si la coreograf\u00eda que ocupa la parte central de la pieza puede dar lugar a distintas interpretaciones, la disparidad en las formas de entender los momentos de conversaci\u00f3n supera todas las expectativas. \u00bfSe trata de un truco, otro experimento esc\u00e9nico, es posible tener realmente una conversaci\u00f3n entre tanta gente, teatro participativo, lo que digamos puede transformar su transcurso, est\u00e1n realmente interesados en conocer nuestra opini\u00f3n, nos podemos desnudar nosotros tambi\u00e9n? Ciertamente, los criterios con los que entender el comienzo y el final de la obra parecen ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de las artes, o en este caso de la danza, al situar la obra en un contexto m\u00e1s amplio. No en vano, cuando tiene lugar la primera conversaci\u00f3n a\u00fan no se ha presentado la obra. No se trata del consabido encuentro con los artistas. Esta conversaci\u00f3n est\u00e1 fuera de la obra, pero al mismo tiempo est\u00e1 dentro. Ese espacio entre medias le da un efecto de realidad que incide sobre la presencia del p\u00fablico tanto a nivel colectivo como individual. Cualquiera puede decir algo. M\u00e1s all\u00e1 de la conversaci\u00f3n que llegue a tener lugar, del inter\u00e9s de las intervenciones, o de la imposibilidad misma de tener una conversaci\u00f3n con un grupo tan amplio que apenas alcanza a escucharse con claridad, el hecho mismo de la conversaci\u00f3n queda convertido en un objeto est\u00e9tico percibido y al mismo tiempo protagonizado por los propios espectadores. Dar la posibilidad de la palabra, incluso si no se llega a utilizar, hace presente al individuo en relaci\u00f3n al grupo al que se dirige, como explica una de las espectadoras:<\/p>\n\n\n\n<p>Everyone in the room is equal. Although we are not all in the same situation (the stage still marks a difference between performer and audience) we all have equal permission to talk. Permission never comes without responsibility and to feel responsibility as an audience member is slightly overwhelming. To be aware of so many individuals is also overwhelming. To speak, without a microphone, in a room with hundreds of other people tensely listening is very unusual. I think of politics, I think of family dinners, I think of student protests, I think of how annoying people are, I think of how clever people are.[1]<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le Roy<\/strong>&nbsp;habla de su trabajo como una posibilidad de crear otras formas de percibir a la gente que no pasen por las construcciones sociales dominantes, como el sexo, el trabajo, la raza o la nacionalidad. A trav\u00e9s de la coreograf\u00eda la obra produce una impresi\u00f3n de colectividad que se proyecta a la situaci\u00f3n de conversaci\u00f3n. La idea de multiplicidad es presentada por el director como un modo de escapar a estereotipos identitarios: \u201cHay una necesidad de multiplicidad de seres para no ser reducidos a una cosa, a una identidad\u201d. [2] En otras palabras, no ser uno solo, sino uno entre muchos, es la condici\u00f3n para sortear las representaciones sociales que determinan el modo de relacionarnos. Lo interesante es el lugar en el que la obra coloca esta dimensi\u00f3n colectiva, no en el plano de lo que inicialmente se identifica como humano, sino en relaci\u00f3n con otras l\u00f3gicas y formas de comportamiento que cuestionan los l\u00edmites de lo humano. Los int\u00e9rpretes, que al comienzo de la obra dan una sensaci\u00f3n de cercan\u00eda, vestidos con sus ropas habituales y dispuestos a conversar sobre cualquier cosa, son luego los que aparecen desnudos formando parte de unos paisajes extra\u00f1os que remiten al mundo de los animales, las plantas o las cosas, m\u00e1s que al de las personas. Esos mismos bailarines desnudos son los que al final de la obra le proponen al p\u00fablico la continuaci\u00f3n de la conversaci\u00f3n; la misma pero distinta. La situaci\u00f3n de conversaci\u00f3n se resignifica desde una conciencia de la situaci\u00f3n que pasa por la presencia sensorial de los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo de la pieza,&nbsp;<strong><em>Low pieces<\/em><\/strong>, que podr\u00eda parafrasearse como&nbsp;<em>Low accions<\/em>, no se refiere sin embargo al sentido de estas acciones, sino a algo m\u00e1s concreto que es el hecho de que en ning\u00fan momento los bailarines se pongan en pie. Tanto en la conversaci\u00f3n como en la coreograf\u00eda, todo sucede en posici\u00f3n de tumbados, sentados o a cuatro patas. Es otra forma de distanciarse de la postura erecta. Aunque una conversaci\u00f3n puede darse en un corto espacio de tiempo, la acci\u00f3n misma de conversar implica un intercambio, una escucha, un estado de percepci\u00f3n, movimiento y transformaci\u00f3n, que hace que a menudo se extienda en el tiempo, por lo que est\u00e1 asociada a una cierta comodidad cuando no relajaci\u00f3n en las formas de estar con los otros. Un grupo de gente conversando expresa tambi\u00e9n la cualidad gregaria que acerca al hombre a din\u00e1micas naturales y comportamientos naturales que no est\u00e1n en funci\u00f3n de la construcci\u00f3n de identidades individuales.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2014, a trav\u00e9s del proyecto\u00a0<strong><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2014\/09\/29\/el-desenterrador\/\" data-type=\"post\" data-id=\"3287\">El desenterrador<\/a><\/em><\/strong>,\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2004\/01\/26\/tomas-aragay\/\" data-type=\"post\" data-id=\"6574\">Tom\u00e1s Aragay<\/a><\/strong>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2004\/04\/26\/sofia-asencio\/\" data-type=\"post\" data-id=\"6571\"><strong>Sof\u00eda Asensio<\/strong>\u00a0<\/a>recuperan la coreograf\u00eda social de la conversaci\u00f3n, pero guiada esta vez por unas reglas precisas que revisten el momento de una especial teatralidad. La situaci\u00f3n resultante est\u00e1 te\u00f1ida por una cierta intimidad, pero al mismo tiempo todo tiene algo de extra\u00f1o, una extra\u00f1eza que nace por el hecho de desnaturalizar la dimensi\u00f3n colectiva y aparentemente espont\u00e1nea caracter\u00edstica de la conversaci\u00f3n. A diferencia de\u00a0<strong><em>Low pieces<\/em><\/strong>, no hay ya una delimitaci\u00f3n entre p\u00fablico y actores. El c\u00edrculo de conversadores, a t\u00edtulo de desenterradores de palabras, forma un anillo central al que se puede unir el espectador, sentado en c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. La palabra no es \u00fanicamente la herramienta, sino tambi\u00e9n el objeto de trabajo de una pr\u00e1ctica esc\u00e9nica que hace visible la condici\u00f3n colectiva de un medio del que participa cada desenterrador, pero que al mismo tiempo est\u00e1 por encima de \u00e9l. Sin embargo, potencialmente, todos podemos ser desenterradores.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo consiste en excavar en las palabras y con las palabras, ir quit\u00e1ndoles capas y a\u00f1adidos, hasta llegar a un fundamento \u00faltimo, \u201c la materia com\u00fan de la que est\u00e1n hechas las palabras\u201d, explica&nbsp;<strong>Sof\u00eda Asensio<\/strong>,[3] que est\u00e1 tambi\u00e9n en escena como maestra de esta especie de ceremonia que es toda conversaci\u00f3n, cuidando las reglas, los tiempos y las palabra que se van a ir desenterrando. A lo largo de m\u00e1s de un a\u00f1o de trabajo, se invit\u00f3 a personas distintas a t\u00edtulo de excavadores, que a su vez sirvieron para formar el n\u00facleo central de cara a los talleres con grupos m\u00e1s numerosos que luego har\u00edan de p\u00fablico c\u00f3mplice durante las representaciones abiertas al p\u00fablico en general. La creaci\u00f3n de una obra es solo una de las posibilidades de este proyecto de investigaci\u00f3n que ha ido creciendo a base de talleres, encuentros y muestras. El trabajo ha dado lugar al desarrollo de unas herramientas, disponibles en elwordpress del proyecto (eldesenterrador.com). Por el momento, est\u00e1 planteado en tres niveles, como taller de formaci\u00f3n, obra y propuesta de ocupaci\u00f3n colectiva de un espacio por medio de c\u00edrculos de desenterradores trabajando en paralelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el objetivo expl\u00edcito es ahondar en el fundamento de t\u00e9rminos relacionados con los valores sociales, el reto esc\u00e9nico consiste en hacer de la conversaci\u00f3n un proceso colectivo guiado no por un l\u00edder o especialista, sino por el propio grupo, un medio del que forman parte todos, pero no son ninguno por separado. El ejercicio es ciertamente dif\u00edcil, porque supone articular, con un tipo de palabra cuyo valor radica en su sentido m\u00e1s que en su forma, un nosotros cuya expresi\u00f3n, sin embargo, viene dada a trav\u00e9s de una forma tambi\u00e9n de situarse frente al uso de la palabra. Este tipo de ejercicios colectivos, que en el caso de la danza pueden resultar relativamente f\u00e1ciles, se complica cuando se trata de participar desde acciones identificadas con una capacidad intelectual en la que el cuerpo supuestamente ocupar\u00eda un lugar menor. A modo de entrenamiento se proponen unas reglas que convierten una situaci\u00f3n aparentemente espont\u00e1nea, como es una conversaci\u00f3n, en una escena cargada de silencios, dudas, tiempos de reflexi\u00f3n, tensiones entre el yo y el nosotros, caminos falsos y momentos de alegr\u00eda colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera de estas reglas es la escucha al otro. De nuevo, la escucha como herramienta imprescindible para la creaci\u00f3n de lo colectivo. En relaci\u00f3n a esto, se subraya la importancia de los silencios entre intervenci\u00f3n e intervenci\u00f3n. Otros elementos importantes son evitar las intervenciones precipitadas, eliminar la primera persona, ligada a expresiones como \u201cyo pienso\u201d, \u201cseg\u00fan mi opini\u00f3n\u201d, \u201ca m\u00ed me parece\u201d, as\u00ed como las conjunciones adversativas, como \u201caunque\u201d, \u201cpero\u201d, \u201csin embargo\u201d, que buscan crear oposici\u00f3n o anular la intervenci\u00f3n anterior. Tambi\u00e9n se recomienda no abusar de part\u00edculas de duda, como \u201ctal vez\u201d, \u201cquiz\u00e1s\u201d, \u201cpuede ser\u201d, \u201ca lo mejor\u201d, que debilitan, no tanto el contenido de lo que se dice, sino la fe en ese camino colectivo que se est\u00e1 trazando. El grupo tiene que apostar por un camino y al mismo tiempo convivir con la duda sobre si ese es el camino que el grupo est\u00e1 siguiendo o el que uno quiere imponer. As\u00ed se crea una tensi\u00f3n que sostiene la experiencia del grupo. No se trata de abrir nuevos caminos, sino de seguir lo que ya est\u00e1 pasando. La atenci\u00f3n a lo que se est\u00e1 generando tiene que ser constante, pero tambi\u00e9n el cuidado hacia algo tan fr\u00e1gil como esa presencia colectiva. Por eso se permite y se aconseja el uso de preguntas como \u201c\u00bfpuedes repetir lo que dijiste?\u201d, \u201c\u00bfpuedes desarrollar un poco m\u00e1s esa idea?\u201d, as\u00ed como retomar la conversaci\u00f3n desde alg\u00fan lugar anterior, o pedir un tiempo muerto para discutir c\u00f3mo est\u00e1 yendo la excavaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se dan ciertas consignas para enfatizar los momentos en los que el grupo siente que ha llegado a una idea importante, momentos para expresar la emoci\u00f3n por una sensaci\u00f3n de encuentro colectivo, o la posibilidad de realizar ciertas acciones en casos puntuales en los que no se sepa c\u00f3mo seguir con palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s reside, en todo caso, no en lo que cada uno opina acerca del t\u00e9rmino en cuesti\u00f3n, sino en lo que est\u00e1 pasando dentro del grupo en el momento en que est\u00e1 teniendo lugar el desenterramiento, en las resistencias, descubrimientos y azares que hacen posible la convivencia entre identidades distintas y un sentir colectivo. No consiste en llegar a una verdad m\u00e1s o menos prevista de lo que cada uno piensa acerca de la pureza, la plenitud, el pudor, la justicia o la nobleza, tomando algunos ejemplos de palabras que ya han sido excavadas, sino de una acci\u00f3n colectiva de reconstrucci\u00f3n de un fundamento compartido acerca de conceptos que determinan formas de comportamiento sociales. La tensi\u00f3n entre el yo pienso y el nosotros pensamos es inevitable, y tambi\u00e9n la fragilidad de ese proceso compartido que hace sentir el origen com\u00fan que tiene todo lo que puede ser pensado, razonado, deseado o recordado.<\/p>\n\n\n\n<p>En el c\u00edrculo de excavadores se deja una silla vac\u00eda que puede ser ocupada por cualquiera de los talleristas, situados en el segundo c\u00edrculo alrededor de los excavadores, o tambi\u00e9n por el p\u00fablico en general, colocado en un tercer corro. Cada vez que alguien de fuera siente que puede aportar algo, ocupa la silla vac\u00eda. La finalidad no es que participe con la idea que ya tiene en el cabeza, sino que se incorpore al grupo, perciba desde dentro lo que est\u00e1 ocurriendo y desde ah\u00ed contribuya al viaje. En el caso de que alguien nuevo se incorpore, uno de los excavadores deja su asiento, de modo que siempre haya un lugar libre para la participaci\u00f3n de alguien de fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevar la acci\u00f3n al campo de la palabra supone un cruce de caminos en el que la&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.doctoralonso.org\/\">Societat Doctor Alonso<\/a>, nombre del colectivo impulsado por&nbsp;<strong>Aragay<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Asensio<\/strong>, comenz\u00f3 a investigar en trabajos previos como el&nbsp;<strong><em>Club Fernando Pessoa<\/em><\/strong>, sobre textos del poeta portugu\u00e9s, o&nbsp;<em>La naturaleza y su temblor<\/em>, un recorrido sonoro por el espacio p\u00fablico en el que los ruidos de la calle y las palabras se terminan confundiendo como parte de un paisaje humano y natural al mismo tiempo. Por detr\u00e1s quedan m\u00e1s de diez a\u00f1os de trabajos experimentando con formatos esc\u00e9nicos distintos, pero no especialmente con la palabra.&nbsp;<em>El desenterrador<\/em>&nbsp;no se apoya en un material textual determinado, sino que se trata de palabras de uso com\u00fan que son de todos y de nadie, como dice&nbsp;<strong>Asensio<\/strong>&nbsp;parafraseando a Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo.[4] Aunque la finalidad de cada conversaci\u00f3n es llegar a un sentido fundamental para el grupo acerca de cada t\u00e9rmino, lo que en realidad se est\u00e1 haciendo, en t\u00e9rminos de acci\u00f3n, es construir un movimiento abierto e imprevisto por medio de una acci\u00f3n m\u00ednima que pasa por el uso del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<p>[1]\u201cTodo el mundo en el espacio es igual. Aunque no estemos todos en la misma situaci\u00f3n (la escena todav\u00eda marca una diferencia entre el performer y el p\u00fablico) todos tenemos el mismo permiso para hablar. El permiso nunca viene sin la responsabilidad y sentir responsabilidad como parte del p\u00fablico tiene algo de abrumador. Estar atento a tanta gente es tambi\u00e9n abrumador. Hablar, sin micr\u00f3fono, en un espacio con cientos de personas escuch\u00e1ndote atentamente es muy inusual. Pienso en pol\u00edticos, pienso en cenas de familia, pienso en protestas de estudiantes, pienso en qu\u00e9 aburrida es la gente, pienso en qu\u00e9 inteligente es.\u201d, Eleanor Sikorsky, \u201cXavier Leroy: Low pieces\u201d, Bellyflop Magazine (30.11.2010), en http:\/\/bellyflopmag.com\/reviews\/xavier-le-roy-low-pieces. Consultado el 15 de abril de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>[2]Ivanna Soto (entr.), \u201cXavier Leroy: pensar es una experiencia corporal\u201d, Revista \u00d1. Clar\u00edn. Suplemento cultural (Buenos Aires), 28.06.2012. Disponible en&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.revistaenie.clarin.com\/escenarios\/teatro\/Xavier-Le-Roy-Low-pieces_0_727127526.html\">http:\/\/www.revistaenie.clarin.com\/escenarios\/teatro\/Xavier-Le-Roy-Low-pieces_0_727127526.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>[3]Asensio, Sof\u00eda, \u201cDelimitar un espacio y llegar lo m\u00e1s hondo posible\u201d, en&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/societatdoctoralonso\/blog\/2014\/09\/22\/delimitar-un-espacio-y-llegar-lo-mas-hondo-posible\/\">http:\/\/www.tea-tron.com\/societatdoctoralonso\/blog\/2014\/09\/22\/delimitar-un-espacio-y-llegar-lo-mas-hondo-posible\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>[4] Ibid<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-conversar-xavier-leroy.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Cornago-Oscar-conversar-xavier-leroy.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-03ee6530-6dcd-46c0-8071-1b4d8b950251\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-conversar-xavier-leroy.pdf\">Cornago-Oscar-conversar-xavier-leroy<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Cornago-Oscar-conversar-xavier-leroy.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-03ee6530-6dcd-46c0-8071-1b4d8b950251\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>de Xavier Le Roy; El desenterrador, de Tom\u00e1s Aragay y Sof\u00eda Asensio. \u00d3scar Cornago, 2015<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":7183,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,245],"tags":[164,435,127,57],"class_list":["post-8696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","category-textos-de-oscar-cornago","tag-comunidad","tag-conversar","tag-disidencia","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8696"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8699,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696\/revisions\/8699"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}