{"id":8382,"date":"1993-09-12T18:21:00","date_gmt":"1993-09-12T16:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8382"},"modified":"2026-02-22T13:51:25","modified_gmt":"2026-02-22T12:51:25","slug":"ojo-caliente-de-john-jesurun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1993\/09\/12\/ojo-caliente-de-john-jesurun\/","title":{"rendered":"Ojo Caliente, de John Jesurun (rese\u00f1a)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/02\/21\/jose-a-sanchez\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5613\">Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez<\/a>, 1993<\/h4>\n\n\n\n<p>Rese\u00f1a de la pieza de <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1988\/07\/24\/arena-teatro\/\" data-type=\"post\" data-id=\"1598\">Arena Teatro<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>cuatro peque\u00f1os individuos deciden convertirse en el centro del mundo. desde la soledad de sus emisoras piratas sienten sobre s\u00ed recaer el peso de una misi\u00f3n inabarcable. no tienen nada importante que decir. nadie les responde m\u00e1s all\u00e1 de su propia imaginaci\u00f3n. pero no dejan de sentirse amenazados por la persecuci\u00f3n de las euroatoridades y de sus brazos armados: los barcos de la OTAN o las patrullas de la guardia civil. mientras pinchan un disco tras otro, anuncian la puesta en marcha de una \u2018love line\u2019, fingen entrevistas o duermen y despiertan al supuesto oyente, su ego se ve acariciado por s\u00ed mismo, sus nombres se multiplican, donde hay uno hablan cuatro, y con un peque\u00f1o transmisor se consideran capaces de hacer llegar su voz a los solitarios del otro lado del atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;todo empieza a complicarse cuando las frecuencias se cruzan e intentan invadirse unos a otros. el escenario se convierte en un campo de batalla ocupado por voces que se comunican a micr\u00f3fono cerrado de emisora a emisora y que luchan a micr\u00f3fono abierto por la posesi\u00f3n del dial. incapaces de vencer ninguno de ellos mediante la potencia de la emisi\u00f3n y ante el riesgo de una guerra total que lleve a la destrucci\u00f3n de todos los transmisores, deciden llegar a un acuerdo forzado y repartirse o compartir el espacio de las ondas. pero el acuerdo no significa la paz. se inicia entonces un juego por el poder a base de trucos, insinuaciones, peque\u00f1as mentiras, reacciones nerviosas, que llevan una y otra vez al l\u00edmite de lo pactado. la man\u00eda persecutoria que los cuatro sufren se une a la tensi\u00f3n de la competencia interna y provoca una nueva huida. la acci\u00f3n se desborda. a mayor acci\u00f3n mayor debilidad, a mayor convivencia m\u00e1s absurdo. los \u2018cuatro jinetes\u2019, como a s\u00ed mismos se denominan, acaban poniendo en com\u00fan su ambici\u00f3n y su soledad en un barco a la deriva, emitiendo un sonido que nadie escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;john jesurun, que habitualmente ha trabajado sobre el problema de la comunicaci\u00f3n \/ incomunicaci\u00f3n en la sociedad de los \u2018media\u2019 mediante el recurso a la combinaci\u00f3n del medio esc\u00e9nico y el medio f\u00edlmico \/ videogr\u00e1fico, vuelve sobre el mismo recurriendo en esta ocasi\u00f3n a la radio. si en otras ocasiones los actores dialogaban con im\u00e1genes aparecidas en televisores o pantallas, o el p\u00fablico s\u00f3lo ten\u00eda acceso a la acci\u00f3n mediante la imagen en directo aparecida en monitores sobre el escenario, en esta ocasi\u00f3n la barrera comunicativa son los micr\u00f3fonos y receptores radiof\u00f3nicos. \u00abel contacto f\u00edsico reducido al m\u00ednimo\u00bb, la voz de las ondas como instrumento de mentira, la tecnolog\u00eda como mecanismo de poder, el medio de comunicaci\u00f3n como obst\u00e1culo de comunicaci\u00f3n. el juego desvela la falsedad, ridiculiza la arrogancia, evidencia la impotencia. pero la conclusi\u00f3n no es desoladora, porque el humor introduce un segundo nivel de comprensi\u00f3n que mantiene la posibilidad de la acci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del desconcierto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;el texto, en clave de comedia, recupera algunos recursos utilizados por jesurun desde&nbsp;<em>chang in a void moon<\/em>: una estructura en secuencias est\u00e1ticas pero con una acci\u00f3n verbal vertiginosa, unos personajes aparentemente desproporcionados que se van mostrando progresivamente cien por cien humanos, el recurso a motivos \u2018culebronescos\u2019 como elemento de distanciamiento y reflexi\u00f3n\u2026, a lo que se unen los hallazgos estructurales derivados del propio tema: la alternancia de la m\u00fasica y la palabra, el juego con la voz a micro abierto y micro cerrado, llamadas telef\u00f3nicas e interferencias, generadores todos ellos de nuevas convenciones que limitan y obstaculizan el naturalismo humor\u00edstico hacia el que la acci\u00f3n tiende.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;los actores deben enfrentarse a la construcci\u00f3n de unos personajes y una acci\u00f3n \u2018naturales\u2019, en lucha constante con los impedimentos que les plantea el dinamismo brutal del propio texto, por una parte, y la inmovilidad f\u00edsica a que se ven sometidos por la tiran\u00eda del micr\u00f3fono y los controles, por otra parte, m\u00e1s la discontinuidad del tiempo, artificialmente acelerado tanto por los cortes musicales, reducidos a segundos, como por los saltos injustificados de la acci\u00f3n, aparentemente continua. jesurun propicia una apropiaci\u00f3n de cada personaje por la persona del actor, y luego los somete a un juego de peque\u00f1os desplazamientos, movimientos r\u00e1pidos y recelosos, que componen un paisaje de \u2018egos\u2019 irreconciliables en constante transformaci\u00f3n y sin salida posible.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;la puesta en escena mantiene las constantes est\u00e9ticas de anteriores espect\u00e1culos de jesurun, con un escenario limpio, ocupado por tres mesas blancas que sirven para la evocaci\u00f3n de los distintos espacios. la horizontalidad de las mesas se ver\u00e1 cortada por la escalera y por las cuerdas que desde el telar componen elementos de tensi\u00f3n a\u00f1adidos a la propia palabra y al sonido de los micros. la iluminaci\u00f3n focalizada sobre las posiciones individuales apoya igualmente la impresi\u00f3n de un espacio dram\u00e1tico sometido a m\u00faltiples limitaciones y convenciones contrarias a la naturalidad de la acci\u00f3n comunicativa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;pero sobre la disciplina de los obst\u00e1culos prevalece el humor. la conciencia de la propia debilidad e insignificancia permite una mirada cari\u00f1osa sobre los personajes y su conflicto. el ser capaces de escenificar el aislamiento y la impotencia desde una perspectiva distendida e ir\u00f3nica, el ser capaces de reflexionar sobre la dominaci\u00f3n a que nos somete la sociedad de los \u2018media\u2019 no desde la abstracci\u00f3n sino desde lo humano, el ser capaces de participar como actores o espectadores en ese juego propuesto por jesurun nos sit\u00faa en condici\u00f3n de superar las resignaciones, abandonar la obsesi\u00f3n paralizante y volver con un escepticismo positivo a emprender los recorridos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"420\" height=\"369\" data-id=\"8385\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8385\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-1.png 420w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-1-300x264.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"419\" height=\"398\" data-id=\"8383\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8383\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-2.png 419w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-2-300x285.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"430\" height=\"629\" data-id=\"8384\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8384\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-3.png 430w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/1993.-Ojo-Caliente-3-205x300.png 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez. 1993<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":8385,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,224],"tags":[],"class_list":["post-8382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","category-textos-de-jose-a-sanchez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8382"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9018,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8382\/revisions\/9018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}