{"id":8296,"date":"2016-02-11T11:55:00","date_gmt":"2016-02-11T10:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8296"},"modified":"2026-02-15T21:47:41","modified_gmt":"2026-02-15T20:47:41","slug":"practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2016\/02\/11\/practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento\/","title":{"rendered":"Pr\u00e1cticas colaborativas y producci\u00f3n de conocimiento"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Elena Bl\u00e1zquez<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2016<\/h5>\n\n\n\n<p><em>Telon de fondo. Revista de Teor\u00eda y Cr\u00edtica Teatral<\/em>, N\u00fam. 24, A\u00f1o XII. Diciembre 2016, pp. 293-301.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre c\u00f3mo transformar la palabra esfuerzo para que llegue a convertirse en afecto. Transcripci\u00f3n de una conversaci\u00f3n entre Elena Bl\u00e1zquez y Mar\u00eda Beuys.<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento-la-universidad-libre-de-madrid\/#_ftn1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>esfuerzo<\/p>\n\n\n\n<p>_sfuerzo<\/p>\n\n\n\n<p>_sf_erzo<\/p>\n\n\n\n<p>_sf_e_zo<\/p>\n\n\n\n<p>_sfeczo<\/p>\n\n\n\n<p>_sfecto<\/p>\n\n\n\n<p>_ _fecto<\/p>\n\n\n\n<p>afecto<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;En mayo de 2001, dos artistas, Henriette Heise y Jakob Jakobsen, declararon su residencia en L\u00e6ss\u00f8esgade 3 sede de la Universidad Libre de Copenhague. La idea era transformar su casa en un espacio abierto para la investigaci\u00f3n social y educativa. Un manifiesto titulado \u201cTodo el poder para la Universidad Libre de Copenhague\u201d sirvi\u00f3 de declaraci\u00f3n de intenciones. Mientras tanto, el colch\u00f3n del apartamento serv\u00eda como lugar de acogida de residentes, la cocina como espacio de proyecci\u00f3n, y el dormitorio como centro de archivo y publicaciones. A partir de estas estrategias, Heise y Jakobsen llevaron a cabo una investigaci\u00f3n acerca de las transformaciones de la producci\u00f3n de conocimiento y la pr\u00e1ctica art\u00edstica cuando estas se llevan a cabo colectivamente en los confines de lo \u00edntimo y lo dom\u00e9stico: en un sal\u00f3n convertido en sala de lectura. Con este proyecto en mente, decidimos iniciar nuestra particular propuesta educativa a trav\u00e9s de la Universidad Libre de Madrid. Una idea que surgi\u00f3 de una tarde de biblioteca, despu\u00e9s de una suma de pausas y caf\u00e9s. Est\u00e1bamos dos o tres en ese momento pero no fue dif\u00edcil extender la idea a otros cuantos que cre\u00edamos pod\u00edan estar interesados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;Todo esto coincidi\u00f3 con una situaci\u00f3n, que de alg\u00fan modo a\u00fan persiste, donde la universidad se ha visto castigada a trav\u00e9s de un sistema progresivo de supresi\u00f3n de becas y una creciente precarizaci\u00f3n del profesorado. Suben las tasas en la universidad p\u00fablica, mientras se favorece la creaci\u00f3n de universidades privadas por todo el pa\u00eds. En muchos casos, a falta de oportunidades acad\u00e9micas o profesionales, decenas de miles de j\u00f3venes se han visto obligados a emigrar, mientras que docentes e investigadores han abandonado sus centros de investigaci\u00f3n por falta de presupuesto. &nbsp;Mucho de esto se origina en nombre del \u201cesfuerzo\u201d. Un esfuerzo tomado en su \u00faltima acepci\u00f3n, como \u201cel empleo de elementos costosos en la consecuci\u00f3n de alg\u00fan fin\u201d, y connotado por la palabra econom\u00eda. No se trata ya del empleo en\u00e9rgico del vigor y la actividad del \u00e1nimo para conseguir algo venciendo dificultades, sino del llamado sacrificio de los ciudadanos en beneficio de la riqueza de unos pocos. Ante esto, la universidad no se ha quedado de brazos cruzados y se han creado iniciativas como la \u201cUniversidad en la Calle\u201d, adem\u00e1s de convocarse m\u00faltiples huelgas que se suceden desde hace a\u00f1os en el pa\u00eds.&nbsp; Una educaci\u00f3n que se ve a s\u00ed misma en la calle o, de no ser as\u00ed, en otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;Fue precisamente \u201cese otro lugar\u201d lo que motiv\u00f3 el origen de la propuesta. La idea no era algo nuevo. Las primeras universidades libres surgieron en Estados Unidos a mediados de los sesenta como parte del movimiento pro libertad de expresi\u00f3n con la Universidad Libre de Berkeley como una de las primeras iniciativas de auto-organizaci\u00f3n. Sucesores surgieron r\u00e1pidamente en otros lugares: la Universidad Libre de Nueva York y la Anti-Universidad de Londres, que combin\u00f3 la demanda de libertad de expresi\u00f3n y autodeterminaci\u00f3n con la poes\u00eda&nbsp;<em>beat<\/em>, la contracultura y la anti-psiquiatr\u00eda. El Colegio Experimental de Nueva Jutlandia fue tambi\u00e9n parte de ese movimiento. La primera ola de universidades libres decay\u00f3 al comienzo de la d\u00e9cada de los setenta. Una nueva ola surgi\u00f3 en torno a los 2000 con el pensamiento&nbsp;<em>do-it-yourself<\/em>&nbsp;como punto de referencia. A partir de ah\u00ed, toda una serie de universidades auto-gestionadas crecieron alrededor del mundo con la Universidad Libre de Copenhague como una de las pioneras de este segundo per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;Influenciada e inspirada por estas iniciativas, nace la Universidad Libre de Madrid a finales de 2013 como proyecto auto-gestionado de investigaci\u00f3n educativa. No se opone a la universidad p\u00fablica, sino que la complementa y defiende, al abogar por su continuidad como instituci\u00f3n cr\u00edtica y con capacidad de transformaci\u00f3n. Frente a la involuci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas en el \u00e1mbito universitario hacia incentivos que deval\u00faan la capacidad de reflexi\u00f3n y el esp\u00edritu cr\u00edtico del profesorado, son muchos los docentes, investigadores y estudiantes interesados en liberar la educaci\u00f3n de su burocratizaci\u00f3n creciente para poderla re-significar como espacio de an\u00e1lisis y compromiso. De esta necesidad surge la Universidad Libre, en un intento por parar la celeridad de la producci\u00f3n de conocimiento desvinculado de la sociedad. El proyecto se desarrolla a medida que se desencadenan los afectos. Estos se construyen, en algunos casos, entre gente que se conoce poco o nada, y que decide desprofesionalizar sus relaciones para favorecer el estar&nbsp;<em>all\u00ed&nbsp;<\/em>y el hacer&nbsp;<em>algo<\/em>: una idea de educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;Dir\u00eda que con esta idea se ha tratado de reivindicar una educaci\u00f3n m\u00e1s lenta, menos guiada por el esp\u00edritu de consumo de informaci\u00f3n actualmente demandado. Se busca hacer una cosa cada vez y se intenta huir de la multitarea. Frente a un exceso de colaboraci\u00f3n en nuestra vida cotidiana, en la que hacer y mantener contactos parece m\u00e1s importante que capturar ideas, tal vez solo la colaboraci\u00f3n es posible si est\u00e1 liberada del arresto del tiempo presente. Tiempo presente que se traduce en la premura de las fechas de entrega, la velocidad, las conexiones simult\u00e1neas, la ilusi\u00f3n de movilidad, la hipocres\u00eda de la diferencia y la constante actualizaci\u00f3n (Kunst, 2010: 28). A esto se une la cantidad de libros que juzgamos y aconsejamos sin haber le\u00eddo m\u00e1s que la contracubierta, las pel\u00edculas que vemos a partir de los avances, y las exposiciones que recomendamos sin ni siquiera haber visto. Como dice Peio Aguirre en sus reflexiones acerca de la multitarea (2014), m\u00e1s que contenido propiamente dicho, retenemos indicadores de su existencia. El poeta y fundador de&nbsp;<em>Ubu Web<\/em>, Kenneth Goldsmith, habla de una \u201cnueva ilegibilidad\u201d. Libros como el suyo&nbsp;<em>Day<\/em>&nbsp;(2013), la escritura literal \u2013palabra por palabra\u2013 de una edici\u00f3n diaria de&nbsp;<em>The<\/em>&nbsp;<em>New York Times<\/em>, invitan a ese ligero muestreo aleatorio m\u00e1s que a la lectura pormenorizada e intensiva, confirmando as\u00ed nuestra apresurada disecci\u00f3n de textos. Lo mismo ocurre con las im\u00e1genes, que ordenamos binariamente \u2013m\u00e1s que miramos\u2013 &nbsp;para comprender la informaci\u00f3n que pasa por nuestros ojos (Bishop: 2012: 440).&nbsp;<em>Documenta 11<\/em>&nbsp;fue as\u00ed. Inclu\u00eda m\u00e1s obras de las que el visitante pod\u00eda abarcar: seiscientas horas de cine y v\u00eddeo. De la misma manera, una galer\u00eda puede contener d\u00edas de arte y una clase en la escuela o en la universidad, d\u00edas de contenido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;La multitarea y la p\u00e9rdida de atenci\u00f3n provocan un estado de excitaci\u00f3n permanente. La noci\u00f3n de flujo informativo latente llevada al extremo en las&nbsp;<em>Sample Lessons<\/em>&nbsp;de los Eames, en las que se intentaba comprimir todo el material informativo posible en un reducido espacio de tiempo, est\u00e1n a la orden del d\u00eda (Colomina, 2006: 262). Especialmente en el \u00e1mbito educativo y, sobre todo, una vez que las aulas se masifican y se exigen decenas de contenidos que cubrir durante un semestre acad\u00e9mico. Frente a esta ocupaci\u00f3n permanente del tiempo, la Universidad Libre de Madrid reivindica una educaci\u00f3n pausada y aut\u00f3noma, no solo en lo que respecta a su gesti\u00f3n, sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a la participaci\u00f3n de los que acuden. Los papeles son intercambiables en la medida que uno quiera y los tiempos son flexibles seg\u00fan la disponibilidad de cada uno. Acerca de por qu\u00e9 prescindir de una web en activo o de sesiones por&nbsp;<em>streaming,&nbsp;<\/em>dir\u00eda que esto se debe a una primera reacci\u00f3n frente al actual exceso de documentaci\u00f3n. Al ser, a d\u00eda de hoy, la vida un continuo anuncio de s\u00ed misma, en la que cada ciudadano act\u00faa como si estuviera siendo permanente filmado, se pretende evitar el deseo de promoci\u00f3n permanente y la b\u00fasqueda de visibilidad imperativa. Se persigue contar algo sin la necesidad de aparecer urgentemente en la red, mediante un enunciado que esconde contenido y no llega a un compromiso mayor que un&nbsp;<em>me gusta<\/em>. Se reivindica, sin embargo, una presencialidad decidida, no obligada y exenta de correlato virtual. Al ser el intercambio educativo una situaci\u00f3n que tiene que ver tanto con los esfuerzos como con los afectos del momento, se busca estar&nbsp;<em>ah\u00ed<\/em>, y participar \u2013o no\u2013 de lo narrable y lo inenarrable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;Al pensar en los esfuerzos y los afectos, me resulta inevitable no reparar en la actitud que se espera de uno en un espacio concreto, ya sea la casa, la universidad o la escuela. Pienso en Mabel, protagonista de&nbsp;<em>Una mujer bajo la influencia&nbsp;<\/em>(1974), incapaz de seguir el ritmo impuesto de lo cotidiano: cuidar de sus hijos, agradar a los amigos y hablar de todo y de nada sin armar esc\u00e1ndalo. En un momento de la pel\u00edcula, Nick, su marido, le exige que tenga conversaciones al uso, que hable del tiempo, evite las bromas y vuelva a pertenecer a una familia&nbsp;<em>normal<\/em>. En medio de este mecanismo de control, en el que se manipulan los afectos, se evita el divagar y encontrar as\u00ed lo inesperado en los ya casi inexistentes momentos de aparente improductividad. Es ah\u00ed donde aparece el ni\u00f1o distra\u00eddo, el que mira por la ventana y se niega a la instrucci\u00f3n. No puedo evitar pensar en Ernesto, aquel chico inventado por Marguerite Duras (1971) que se negaba a ir a la escuela porque all\u00ed le ense\u00f1aban cosas que desconoc\u00eda. Creaba expresiones, como&nbsp;<em>en rach\u00e2chant<\/em>, cuando le preguntaban c\u00f3mo iba a aprender aquello que todav\u00eda no sab\u00eda. \u201cUn nuevo m\u00e9todo\u201d \u2013dec\u00eda\u2013 y para dejarlo m\u00e1s claro tomaba el sufijo del gerundio, sin saber que era un gerundio, y se inventaba la ra\u00edz, porque aquello que no existe siempre puede ser inventado. De hecho, seg\u00fan Bachelard, una expresi\u00f3n como esta puede tener una gran influencia sobre el alma de una lengua, ya que despierta im\u00e1genes borradas, a la vez que celebra lo imprevisible de la palabra, construyendo as\u00ed un aprendizaje de la libertad (1974: 10).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;Se trata tambi\u00e9n de reivindicar una ignorancia activa, de la que habla Elizabeth Ellsworth, de evitar aprender algo; por ejemplo, saber de f\u00fatbol o saber de este deporte de la manera c\u00f3mo convencionalmente se sabe de \u00e9l. Adem\u00e1s de ser activo-ignorante, se podr\u00eda permanecer igualmente en la pasividad, sin regatear esfuerzo, reaccionando a una exigencia de participaci\u00f3n y de escucha activa permanentemente impuesta. Es preciso entonces que el saber vaya acompa\u00f1ado por un olvido igual al saber mismo. El&nbsp;<em>no-saber<\/em>&nbsp;no es una ignorancia sino un dif\u00edcil acto de superaci\u00f3n del conocimiento. Solo a ese precio un acto de creaci\u00f3n es, a cada instante, esa especie de comienzo puro que hace de su creaci\u00f3n un ejercicio de libertad (Lescure, 1956: 78).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;As\u00ed, si tomamos como punto de partida las cajas vac\u00edas de Ferlosio, esta \u201ccaja vac\u00eda\u201d \u2013la Universidad Libre\u2013 no estar\u00eda motivada por la existencia o prefiguraci\u00f3n de un objeto concreto que la llenase, sino que ser\u00eda ella misma el punto de partida, el impulso activo que promoviese la producci\u00f3n de un algo cualquiera. Ahora, parece que vivimos en un mundo en que no son las cosas las que necesitan cajas, sino las cajas las que se anticipan a urgir la producci\u00f3n de cosas.&nbsp;Al igual que un peri\u00f3dico tiene el compromiso de llenar todos los d\u00edas el mismo n\u00famero de p\u00e1ginas, aunque como bien sabemos no todos los d\u00edas ocurren el mismo n\u00famero de acontecimientos, la educaci\u00f3n y sus aulas, son en cada circunstancia distintas, por lo que no se puede aplicar el mismo patr\u00f3n cuantitativo a cada una de las situaciones. Pero, con todo, retomando a Ferlosio, y trasladando la imagen del peri\u00f3dico al contexto educativo, nos queda siempre la convicci\u00f3n de que un peri\u00f3dico (v\u00e9ase un aula) \u201cverdaderamente transitivo, realmente determinado por su objeto, por las cosas de las que pretende ser funci\u00f3n, o sea, las noticias, tendr\u00eda que tener un d\u00eda once p\u00e1ginas y cinco octavos de p\u00e1gina, otro treinta y una p\u00e1ginas y un tercio, y, en fin, un d\u00eda excepcionalmente feliz, aparecer en los quioscos y ser puesto a la venta bajo el mismo t\u00edtulo y con el mismo precio, con todas sus p\u00e1ginas en blanco y solo este mensaje en la portada: \u2018PAS DE NOUVELLES. BONNES NOUVELLES !\u2019. Un mensaje, por cierto, que tambi\u00e9n notificar\u00eda, de modo impl\u00edcito, el renacimiento de la transitividad\u201d (S\u00e1nchez Ferlosio, 2000: 71-72).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;Una transitividad que tiene que ver con el objeto: con hacer algo, con hacer cosas. Nuestra vida cotidiana est\u00e1 llena de quehaceres intransitivos en los que siempre se est\u00e1 haciendo en un presente continuo. Siempre se est\u00e1 en proceso, especialmente de formaci\u00f3n, en un constante tr\u00e1nsito y una permanente investigaci\u00f3n. La ocupaci\u00f3n es, en muchas ocasiones, el fin en s\u00ed mismo. Este es el caso de la figura del estudiante en pr\u00e1cticas, que trabaja para mantener su propia ocupaci\u00f3n, su propia existencia. Nada m\u00e1s parad\u00f3jico pero tambi\u00e9n m\u00e1s&nbsp;<em>\u00fatil<\/em>&nbsp;para poder negociar el colapso de las fronteras entre la educaci\u00f3n, el trabajo y la vida. La idea de que lo cultural, lo art\u00edstico y, por extensi\u00f3n, lo educativo contienen su propia gratificaci\u00f3n y no necesitan remuneraci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s que aceptada (Steyerl, 2011). Por lo tanto, no solo se percibe como un acto de devoci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n se le atribuyen cualidades de infinitud. En esa constante intransitividad, no se consigue nada pero tampoco algo y, quiz\u00e1s, ah\u00ed radica el problema: que sin ser nada ni algo, e igualmente carecer de sus matices intermedios, la acci\u00f3n carece de objeto y por lo tanto de efecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elena Bl\u00e1zquez:<\/strong>&nbsp;A partir de esta idea acerca de los efectos, me gustar\u00eda por \u00faltimo tambi\u00e9n mencionar las implicaciones que ha tenido para nosotras la creaci\u00f3n de la Universidad Libre en el trinomio esfuerzo-afecto-efecto, y aludir a las posibilidades e imposibilidades que se generan as\u00ed como a las contradicciones que emergen en todo proceso que pretende relacionarse con el tejido social. La palabra esfuerzo a\u00fana las dificultades que conlleva la creaci\u00f3n de un&nbsp;<em>algo<\/em>, desde su punto cero, incluso antes cuando, en estado&nbsp;<em>menos uno<\/em>, a\u00fan era un pensamiento. El esfuerzo es algo que, aun latente desde la concepci\u00f3n del proyecto, ha ido reduci\u00e9ndose y transform\u00e1ndose, o acaso perdiendo cuerpo ya a d\u00eda de hoy casi no lo nombramos o le hemos cambiado el nombre. Sin embargo, s\u00ed hay algo que se ha incorporado y, con ello, quiz\u00e1s no cont\u00e1bamos: la producci\u00f3n de v\u00ednculos y afectos asociados al trabajo diario. El disfrutar de estar all\u00ed, la conversaci\u00f3n, hace que se desequilibre la balanza y se piense a d\u00eda de hoy m\u00e1s en t\u00e9rminos de afecto que de esfuerzo. Por \u00faltimo, respecto a los efectos, sinceramente, no s\u00e9 si uno mismo puede&nbsp;<em>verlos<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>captarlos<\/em>. Algo habr\u00e1 ocurrido, pero tal vez sean otros, los que estuvieron all\u00ed, los que mejor puedan informar al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Beuys:<\/strong>&nbsp;Para terminar, me gustar\u00eda retomar el juego de palabras inicial que aparece como introducci\u00f3n a este texto: \u201csobre c\u00f3mo manipular la palabra esfuerzo para que llegue a convertirse en afecto\u201d. Sobre c\u00f3mo las ocho letras de esfuerzo se convierten en las seis de afecto en siete movimientos. Podr\u00edan haber sido ocho, y as\u00ed se eliminar\u00eda el espacio entre la \u201cf\u201d y la \u201ca\u201d que permanece al final. Ese espacio vac\u00edo que, en muchos casos, resulta molesto. Habr\u00eda muchas formas posibles de hacerlo, claro, y se admiten propuestas. Creo que son muchos los recorridos que se pueden tomar en la alteraci\u00f3n de la forma de una palabra. Puede que el logro de la Universidad Libre sea hasta ahora de tipo morfol\u00f3gico o sint\u00e1ctico, m\u00e1s que social o pol\u00edtico. Pero tal vez el lenguaje no sea un mal sitio para empezar. De hecho, al manipular la palabra se ha admitido el error y, en muchos casos, el desconocimiento acerca de lo que se estaba haciendo. Hay maneras m\u00e1s r\u00e1pidas, m\u00e1s lentas, m\u00e1s \u00e1giles o m\u00e1s torpes. Elegimos esta entre otras tantas posibilidades y lo hicimos porque en ella hay un hueco, entre la \u201cf\u201d y la \u201ca\u201d; deliberado. Y ese vac\u00edo dice mucho: sobre todo, de lo que est\u00e1 por venir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Aguirre, P. (2014). \u201cEl problema de la multitarea (2)\u201d,&nbsp;<em>a-desk<\/em>, 13 de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Bachelard, G. (1974).&nbsp;<em>La po\u00e9tique de l\u2019espace<\/em>. Par\u00eds: Presses Universitaires de France.<\/p>\n\n\n\n<p>Bishop, C. (2012). \u201cDigital Divide\u201d,&nbsp;<em>Artforum<\/em>, septiembre, pp. 434-441.<\/p>\n\n\n\n<p>Colomina, B. (2006).<em>&nbsp;La domesticidad en guerra<\/em>. Barcelona: Actar.<\/p>\n\n\n\n<p>Duras, M. (1971).&nbsp;<em>Ah!&nbsp;<\/em><em>Ernesto<\/em>. Vannes: Harlin Quist\/Ruy-Vidal.<\/p>\n\n\n\n<p>Kunst, B. (2010). \u201cPrognosis on Collaboration\u201d,&nbsp;<em><a href=\"http:\/\/www.howtodothingsbytheory.info\/2010\/10\/13\/launching-of-the-joint-issue-of-tkh-journal-and-les-journal-des-laboratoires\/\">Exhausting Immaterial Labour in Performance<\/a><\/em><em>, edici\u00f3n conjunta de:&nbsp;<\/em>Le Journal des Laboratoires&nbsp;<em>y&nbsp;<\/em>TkH Journal for Performing Arts Theory<em>, n\u00ba 17, octubre, pp. 23-29.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lescure, J. (1956).&nbsp;<em>Lapicque<\/em>. Par\u00eds: Galanis.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1nchez Ferlosio, R. (2000).&nbsp;<em>El alma y la verg\u00fcenza.&nbsp;<\/em>Barcelona: Destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Steyerl, H. (2011). \u201cArt as Occupation: Claims for an Autonomy of Life\u201d,&nbsp;<em>e-flux<\/em>, n\u00ba 30, diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Filmograf\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Cassavetes, J. (1974).&nbsp;<em>A Woman Under the Influence<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Huillet, D. y Straub, J.M. (1982).&nbsp;<em>En rach\u00e2chant<\/em>. Adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica del relato de M. Duras (1971).&nbsp;<em>Ah! Ernesto<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento-la-universidad-libre-de-madrid\/#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Mar\u00eda Beuys es un personaje ficcional creado para las comunicaciones de la Universidad Libre de Madrid. Este heter\u00f3nimo, usado por varias de las implicadas en el proyecto, se recupera aqu\u00ed para crear una segunda voz en la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Im\u00e1genes:<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"691\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1-1024x691.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8297\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1-1024x691.png 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1-300x202.png 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1-768x518.png 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1.png 1144w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 1. Entrada. Universidad Libre de Copenhague. Cortes\u00eda de Jakob Jakobsen.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2.png\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"643\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2-1024x643.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8298\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2-1024x643.jpg 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2-300x188.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2-768x482.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-2.jpg 1166w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 2. Archivo. Universidad Libre de Copenhague. Cortes\u00eda de Jakob Jakobsen.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-3.png\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"782\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8299\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-3.jpg 624w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-3-239x300.jpg 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 4. Sal\u00f3n. Universidad Libre de Copenhague. Cortes\u00eda de Jakob Jakobsen.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-4.png\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"636\" height=\"842\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8300\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-4.jpg 636w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-4-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 636px) 100vw, 636px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 4. Cartel de la sesi\u00f3n \u201cExperimentos pedag\u00f3gico-art\u00edsticos\u201d. Universidad Libre de Madrid.&nbsp; Fotograf\u00eda de Kamen Nedev.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"648\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-5-1024x648.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8301\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-5-1024x648.jpg 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-5-300x190.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-5-768x486.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-5.jpg 1150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 5. Sesi\u00f3n \u201cEl afuera pasa adentro: del\u00a0<em>underground<\/em>\u00a0al 15-M\u201d. Con Amador Fern\u00e1ndez-Savater y Luis Navarro. Universidad Libre de Madrid. Fotograf\u00eda de Kamen Nedev.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"648\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-6-1024x648.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8302\" style=\"aspect-ratio:1.5802691043549713;width:481px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-6-1024x648.jpg 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-6-300x190.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-6-768x486.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-6.jpg 1166w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fig. 6. Sesi\u00f3n sobre \u201cPreiswert\u201d. Con Juan Pablo Wert y Esteban Pujals. Universidad Libre de Madrid. Fotograf\u00eda de Kamen Nedev.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Publicado en:<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.telondefondo.org\/numero24\/articulo\/648\/practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento-la-universidad-libre-de-madrid.html\">http:\/\/www.telondefondo.org\/numero24\/articulo\/648\/practicas-colaborativas-y-produccion-de-conocimiento-la-universidad-libre-de-madrid.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-6907a63b-e71c-49ef-9172-530e30a27cbb\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1.pdf\">Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Blazquez-Elena-practicas-colaborativas-1.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-6907a63b-e71c-49ef-9172-530e30a27cbb\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00e1cticas colaborativas y producci\u00f3n de conocimiento. Elena Bl\u00e1zquez, 2016<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":8300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[102,164,127,163],"class_list":["post-8296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","tag-afectos","tag-comunidad","tag-disidencia","tag-participacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8304,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8296\/revisions\/8304"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}