{"id":8226,"date":"2017-02-10T13:27:00","date_gmt":"2017-02-10T12:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8226"},"modified":"2026-03-26T13:36:39","modified_gmt":"2026-03-26T12:36:39","slug":"el-momento-de-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2017\/02\/10\/el-momento-de-la-politica\/","title":{"rendered":"El momento de la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">o c\u00f3mo tomar decisiones sin procedimiento<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/03\/22\/victoria-perez-royo\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5618\">Victoria P\u00e9rez Royo<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2017<\/h5>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Royo, Victoria. \u00abEl momento de la pol\u00edtica, o c\u00f3mo tomar decisiones sin procedimiento\u00bb, en <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2003\/09\/22\/juan-dominguez\/\" data-type=\"post\" data-id=\"2501\">Dom\u00ednguez, Juan<\/a>; P\u00e9rez Royo, Victoria (eds.). Dirty Room. Madrid: Continta me tienes; a.pass, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 podemos hacer juntos que no podamos hacer solos?\u201d es la pregunta que recibe el grupo junto con la hucha y 1500\u20ac en el 4\u00ba episodio de la 2\u00aa temporada de<em>&nbsp;Clean Room.&nbsp;<\/em>Esta pregunta que se plantea de forma tan directa en este caso, se rearticula y reformula de forma indirecta a lo largo de los otros episodios de esta temporada de muchas otras maneras: \u00bfqu\u00e9 maneras hay de poder pronunciar \u201cnosotros\/as\u201d?, \u00bfcu\u00e1les son los mecanismos de identificaci\u00f3n para un grupo de personas?, \u00bfcu\u00e1l es nuestra potencia?, \u00bfc\u00f3mo articularnos como colectivo sin perder la singularidad?, \u00bfc\u00f3mo abordar la toma de decisiones sin protocolo de actuaci\u00f3n?, por mencionar algunas de las que me plante\u00e9 a lo largo de la experiencia de la serie.<\/p>\n\n\n\n<p>El tipo de participaci\u00f3n que se propone en este episodio de\u00a0<a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2012\/09\/25\/clean-room-season-1\/\" data-type=\"post\" data-id=\"2749\"><em>Clean Room<\/em>\u00a0<\/a>se organiza, como en toda la serie, a partir de la sustituci\u00f3n de actores y actrices por un dispositivo, de modo que el p\u00fablico es protagonista, es quien decide, act\u00faa, opera, se manifiesta y toma decisiones en relaci\u00f3n a unas normas o condiciones m\u00e1s o menos expl\u00edcitas. En los \u00faltimos a\u00f1os han aparecido muchas otras piezas esc\u00e9nicas sin int\u00e9rpretes, cuyo desarrollo se facilita por medio de un dispositivo y que est\u00e1n preocupadas asimismo por formas colectivas de toma de decisiones, como por ejemplo\u00a0<em>Pendiente de voto<\/em>\u00a0(2012) de Roger Bernat,\u00a0<em>Tragedia de los comunes\u00a0<\/em>(2010-2012) del colectivo Los que quedan,\u00a0<em>We are still watching<\/em>\u00a0(2012) de Ivana M\u00fcller, entre muchas otras. En cada uno de estos casos lo expl\u00edcito de las instrucciones var\u00eda, los m\u00e1rgenes de interpretaci\u00f3n, libertad o sometimiento del p\u00fablico al dispositivo cambian. La toma de decisiones del p\u00fablico est\u00e1 asociada en estas obras a varias cuestiones: en el caso de\u00a0<em>Pendiente de voto<\/em>\u00a0se trata de experimentar los problemas e injusticias asociadas a las diferentes formas de participaci\u00f3n democr\u00e1tica que se van proponiendo; el caso de\u00a0<em>We are still watching<\/em>\u00a0se mueve, dentro de una dramaturgia muy escrita como la de\u00a0<em>Pendiente de voto<\/em>, entre la sorpresa divertida y el reconocimiento l\u00facido de las dudas, dificultades y vacilaciones de comprenderse como colectivo, mientras que\u00a0<em>La tragedia de los comunes<\/em>\u00a0se mueve m\u00e1s bien en torno a las reacciones y mecanismos de acuerdo a los que nos comportamos y de los que nos hacemos conscientes gracias al juego propuesto. El inter\u00e9s de este 4\u00ba episodio de\u00a0<em>Clean Room<\/em>\u00a0se mueve en esa constelaci\u00f3n de problemas que parten de la autoconstituci\u00f3n ficcional, real, inducida, o simulada como un sujeto colectivo por parte del grupo de personas que se re\u00fanen en el teatro cada tarde. La especificidad de este episodio de\u00a0<em>Clean Room\u00a0<\/em>y lo que m\u00e1s me llam\u00f3 la atenci\u00f3n en un principio fue el gran vac\u00edo que abr\u00eda, el enorme campo de posibilidades de actuaci\u00f3n que ten\u00edamos como p\u00fablico. S\u00f3lo hab\u00eda una consigna: hacer algo con el dinero juntos. Y parad\u00f3jicamente, ya el proceso de decisi\u00f3n mismo, sin necesidad de llegar a ninguna soluci\u00f3n en concreto, podr\u00eda satisfacer esa petici\u00f3n. Aunque, a diferencia de\u00a0<em>Pendiente de voto<\/em>,\u00a0<em>Clean Room<\/em>\u00a0no se vincule tan expl\u00edcitamente a los problemas de nuestras formas pol\u00edticas actuales, uno de sus motores de desarrollo est\u00e1 \u00edntimamente vinculado a ellos. Su dimensi\u00f3n pol\u00edtica no reside en una referencia directa y en una cr\u00edtica a los sistemas de gobierno y sus mecanismos, sino, en la responsabilidad que se otorga al p\u00fablico de decidir por s\u00ed mismo el curso de los acontecimientos del episodio. Su dimensi\u00f3n pol\u00edtica se cifra no en ofrecer mecanismos y dispositivos que claramente gu\u00edan la participaci\u00f3n en una direcci\u00f3n u otra, sino en proponer unas circunstancias de encuentro radical. No un dispositivo, sino una situaci\u00f3n por determinar, un espacio de libertad que no est\u00e1 regulado por protocolos de actuaci\u00f3n. La dimensi\u00f3n pol\u00edtica que se\u00f1alo no se fundamenta en una concepci\u00f3n inocente y positiva de la libertad que pueda ofrecer\u00a0<em>Clean Room,\u00a0<\/em>sino en su ausencia de procedimientos reglados para orientar la actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>La ausencia de protocolos de actuaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El mayor problema en torno al que quiz\u00e1 se trabaja en este episodio (de manera m\u00e1s o menos expl\u00edcita) es la comprensi\u00f3n procedimentalista<sup>[1]<\/sup>\u00a0actual de lo pol\u00edtico, al hecho de que las ideas, los deseos y las convicciones de diversos sujetos pol\u00edticos sean absorbidas por un procedimiento validado que las anula parcialmente. Bruno Latour denuncia lo que identifica como la ideolog\u00eda de la buena gesti\u00f3n: \u201cEl gran ideal ahora, que yo pienso que es todav\u00eda peor que el capitalismo tard\u00edo, es la buena gobernanza. La transici\u00f3n consisti\u00f3 en esto: olvidemos la pol\u00edtica, organicemos en cambio una buena gesti\u00f3n.\u201d (Cveji\u0107, Popidova, Vujanovi\u0107, 2005: 76) El problema al que se refiere Latour es a una comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica como gesti\u00f3n y soluci\u00f3n de problemas, que necesariamente impide el verdadero debate pol\u00edtico en aras de una legitimidad que se funda exclusivamente en que las decisiones tomadas son resultado de un proceso democr\u00e1tico establecido y vigilado que se sigue con rigor. El problema reside en que las decisiones se dan por v\u00e1lidas exclusivamente en relaci\u00f3n a la supuesta imparcialidad del proceso, y no en funci\u00f3n de la calidad de los resultados que produce.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que&nbsp;<em>Clean Room<\/em>&nbsp;se vincula de manera impl\u00edcita a este marco de problemas como un intento de estudiar alternativas, a una necesidad e inventar, ensayar y experimentar otras l\u00f3gicas que vayan m\u00e1s all\u00e1 de unos esquemas de actuaci\u00f3n protocolaria. No se trata de criticar el procedimiento en s\u00ed mismo,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>sino de volver a su momento inaugural, antes de que el m\u00e9todo dise\u00f1ado por una comunidad se congele en un esquema vac\u00edo y abstracto, en una pura forma que luego se imponga como m\u00e9todo, olvidando todo el proceso de negociaciones que permiti\u00f3 llegar a \u00e9l. La propuesta se podr\u00eda describir como una vuelta al momento pol\u00edtico por excelencia tal y como lo describe Latour: el momento en el que faltan protocolos de actuaci\u00f3n y es necesario decidir qu\u00e9 hacer. \u201cLa pol\u00edtica comienza cuando los expertos fallan, cuando las reglas no se siguen; entonces no hay ning\u00fan procedimiento a mano y tienes que inventar uno, tienes que armar uno. Ah\u00ed es donde comienza la pol\u00edtica.\u201d (ib\u00edd., 75)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Se puede decir que lo pol\u00edtico comienza cuando un grupo de 60 espectadores y espectadoras, que hasta el momento han tenido en total dos horas y cuarto de tiempo en com\u00fan y que han empleado en dar un paseo, interactuar en el apartamento y cosas por el estilo, tienen que decidir colectivamente qu\u00e9 hacer con los 1500\u20ac. Ese episodio se extiende casi siempre a dos horas de deliberaci\u00f3n, discusiones intensas, enfados, propuestas de ideas locas, malentendidos, entre otras mil cuestiones. Y al final, por convicci\u00f3n, por consenso, o por agotamiento se toma una decisi\u00f3n. A lo largo de este tiempo se genera una esfera p\u00fablica, el grupo se autoconstituye en tanto define sus valores, prioridades y preocupaciones en relaci\u00f3n a esa decisi\u00f3n que toman en com\u00fan. En este proceso el grupo se embarca de modo salvaje, sin procedimiento preestablecido. Aunque por inercia se suele imponer sin discutir demasiado la votaci\u00f3n a mano alzada y la decisi\u00f3n por mayor\u00eda simple de votos, no hay que olvidar que el grupo est\u00e1 dejado a su suerte y que lo que se esconde como un regalo encierra un conflicto ineludible dentro del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n pol\u00edtica de esta pr\u00e1ctica esc\u00e9nica es por ello \u201cdram\u00e1tica\u201d, en tanto se plantea como conflicto abierto, sin soluci\u00f3n prevista; se lanza como responsabilidad al p\u00fablico para que lo resuelva. Mientras que en algunos episodios se trabaja sobre la creaci\u00f3n de un grupo que se reconozca como comunidad (aunque sea ef\u00edmera y fr\u00e1gil) por medio de la proyecci\u00f3n de im\u00e1genes sobre el grupo que homogeinizan las diferencias, o por medio de situaciones relajadas de diversi\u00f3n, el 4\u00ba episodio propone un mecanismo muy distinto: el conflicto. De este modo se propone una redefinici\u00f3n del drama como eje de la pr\u00e1ctica de&nbsp;<em>Clean Room<\/em>: no como nudo argumental, por supuesto, sino como espacio de conflicto que acelera el desarrollo de la acci\u00f3n, en este caso como responsabilidad de los y las espectadoras. Las situaciones a las que se invita a los miembros del p\u00fablico que se encuentran en la serie no est\u00e1n destinadas a que se conozcan, reconozcan, encuentren afinidades, a que consuman experiencias que caducan al terminar, sino para que vivan el conflicto como el momento pol\u00edtico por excelencia. Y el drama del 4\u00ba episodio es un conflicto necesario para acelerar la cristalizaci\u00f3n de ese grupo de personas como comunidad (ef\u00edmera), de modo que las personas que la componen pueda relatar el suceso en t\u00e9rminos de \u201cnosotros\/as\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a otros modos de participaci\u00f3n m\u00e1s reglados, aqu\u00ed el momento radical d que ha sido siempre el teatro (Fischer-Lichte, 2011) se lleva a su l\u00edmite: un grupo de gente, m\u00e1s o menos desconocida, se encuentra y tiene que tomar una decisi\u00f3n sin programa, sin modelo, sin consejo, sin representantes. Y para ello tiene que discutir y determinar sus valores comunes, vivir el momento de la pol\u00edtica por excelencia, tal y como lo define Latour. De este modo, el 4\u00ba episodio, dentro del esquema temporal de la 2\u00aa temporada, se propone como un aut\u00e9ntico laboratorio esc\u00e9nico que ofrece la oportunidad de experimentar directamente con procesos constituyentes que se echan de menos fuera del teatro. La escena funciona, una vez m\u00e1s como en m\u00faltiples ocasiones a lo largo de su historia, como un lugar recurrente para la expresi\u00f3n insatisfacciones y para el estudio de lo social, en este caso partiendo de la reuni\u00f3n m\u00e1s o menos azarosa de las personas que asisten como p\u00fablico a ver una pieza.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Implicaci\u00f3n vital en la toma de decisiones<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Pienso que el giro participativo de las artes esc\u00e9nicas en los \u00faltimos a\u00f1os en el que se inscribe este experimento de&nbsp;<em>Clean Room<\/em>&nbsp;obedece en parte a una insatisfacci\u00f3n con la pol\u00edtica tal y como se propone hoy en d\u00eda, tanto si se hace expl\u00edcita en su propuesta como si no. Aunque no se vincule a un discurso pol\u00edtico manifiesto, las preocupaciones de las que nace se relacionan con los problemas y sentires de nuestro momento. Considero que este tipo de laboratorio esc\u00e9nico es paralelo a muchas iniciativas ciudadanas de toda clase en estos \u00faltimos a\u00f1os que se centran en gran medida en la puesta a prueba de formas de toma de decisiones, en procesos de autoorganizaci\u00f3n colectiva, o en el ensayo de pr\u00e1cticas autoconstituyentes, entre otras. La mayor\u00eda de estas iniciativas ha surgido por razones que conocemos y que fueron expuestas o reveladas en el \u00faltimo ciclo de protestas: la separaci\u00f3n y la profesionalizaci\u00f3n de una \u00e9lite gobernante y gran masa despolitizada, la desvinculaci\u00f3n entre la legitimaci\u00f3n social e institucional, la sensaci\u00f3n de desposesi\u00f3n y de olvido de la propia capacidad de actuaci\u00f3n en un mundo globalizado, el olvido del cuerpo en la pol\u00edtica, y la democracia reducida a un procedimiento vac\u00edo incuestionable y del que cada d\u00eda vemos c\u00f3mo se abusa.<\/p>\n\n\n\n<p>El 4\u00ba episodio responde, desde este punto de vista, a esta necesidad de recuperar un espacio pol\u00edtico perdido, a la urgencia de vernos capaces de tomar decisiones, de ponernos de acuerdo, a la urgencia de sentir la propia presencia y la de otros y otras como relevante. Por ello, no es solo la falta de procedimientos lo relevante en la propuesta de&nbsp;<em>Clean Room<\/em>, sino tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, la relaci\u00f3n vital con la discusi\u00f3n y la decisi\u00f3n que se toma en el grupo. Henry David Thoreau encuentra un problema en el sistema mismo de la votaci\u00f3n, en tanto se propone como un m\u00e9todo que aleja a la ciudadan\u00eda de una acci\u00f3n verdaderamente pol\u00edtica. Llega a afirmar que \u00ablas votaciones son una especie de juego, como las damas o el backgammon, que incluyen con un ligero tinte moral; un jugar con lo justo y lo injusto, con cuestiones morales; y desde luego incluye apuestas.\u201d (Thoreau, 1987: 36). El problema del voto reside. seg\u00fan Thoreau, en que \u201cno se apuesta sobre el car\u00e1cter de los votantes. Quiz\u00e1 deposito el voto que creo m\u00e1s acertado, pero no estoy realmente convencido de que eso deba prevalecer. Se lo dejo a la mayor\u00eda. La obligaci\u00f3n, por lo tanto, nunca excede el nivel de lo conveniente.\u201d (Ibid, 37)<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema de votaciones, seg\u00fan Thoreau, es parte de un juego en el que meramente expresamos \u201cd\u00e9bilmente el deseo de que la justicia debiera prevalecer\u201d. (Ibid, 37) Si de verdad algo nos preocupa, no solo votamos, sino que actuamos de otra manera para que suceda, nos comprometemos de forma vital con la cuesti\u00f3n. Pienso que este episodio y toda la temporada responde tambi\u00e9n a una preocupaci\u00f3n fundamental, a un intento de que las discusiones no suponga mera deliberaci\u00f3n especulativa, sino que est\u00e9n ancladas en una posibilidad real, de modo que el debate afecte de manera vital. Las decisiones sobre qu\u00e9 hacer con el dinero y con la casa el resto de mes no son hipot\u00e9ticas o te\u00f3ricas, sino que tienen efectos reales, fuera del teatro y del tiempo previsto del encuentro, representan la posibilidad real de hacer algo con ello. Este anclaje en lo real creo que obedece a una voluntad de que la discusi\u00f3n no se reduzca a un juego dentro del teatro, a una experiencia que se queda en la escena para luego seguir cada quien con su vida habitual. Se trata de que la situaci\u00f3n propuesta en el teatro se extienda a lo real, de que la decisi\u00f3n no sea solo un juego, sino que tenga consecuencias y afecte al mundo propio de cada miembro del p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El papel de la excitaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>No obstante, pienso que la experiencia propuesta en este episodio no se puede asimilar sin problemas a una toma de decisi\u00f3n como se podr\u00eda dar en un parlamento, en una asamblea, por ejemplo. Toda la serie se mueve en un terreno confuso y ambiguo entre la realidad y la ficci\u00f3n, que hace de la experiencia como espectadora algo muy singular.&nbsp;<em>Clean Room<\/em>&nbsp;no renuncia al artificio para meramente disolverse en lo real. No se propone lo que llama Ranci\u00e8re inmediatez \u00e9tica, la completa disoluci\u00f3n de lo est\u00e9tico en lo \u00e9tico (Ranci\u00e8re, 2010, 53-86). Cuando&nbsp;<em>Clean Room<\/em>&nbsp;invita al p\u00fablico a actuar, a hacer y a tomar decisiones de modo tan inmediato y casi burdo como por medio de unos billetes, no propone en absoluto anular la l\u00f3gica y el potencial del arte, porque en el dise\u00f1o de esa situaci\u00f3n del 4\u00ba episodio hay otros factores que tambi\u00e9n est\u00e1n operando. Las decisiones que toman este grupo de espectadores y espectadoras reunidas no s\u00f3lo son \u00e9ticas, sino que tambi\u00e9n est\u00e1n movidas por lo que Juan llama ficciones, un t\u00e9rmino amplio con el que se refiere a los instrumentos de excitaci\u00f3n, emoci\u00f3n o fascinaci\u00f3n del p\u00fablico. Durante el proceso de trabajo hubo mucha reflexi\u00f3n sobre la cantidad justa de dinero que se deb\u00eda entregar para que, sin ser excesiva (y por ello la decisi\u00f3n se tomara con demasiada seriedad), permitiera fantasear y activar procesos de imaginaci\u00f3n de lo posible. En relaci\u00f3n a esa excitaci\u00f3n son fundamentales tambi\u00e9n el mecanismo de la aparici\u00f3n por sorpresa del dinero y su gratuidad absoluta, como tambi\u00e9n la oportunidad primera para muchas personas de tener entre las manos billetes grandes de 500\u20ac. Era curioso ver esa actitud fetichista en muchas de las personas reunidas, entre fascinadas e incr\u00e9dulas. Estos mecanismos tienen como funci\u00f3n impedir que las decisiones se tomen s\u00f3lo en relaci\u00f3n a una l\u00f3gica de medios-fines.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, la toma de decisiones no es asimilable a la que se dar\u00eda en una asamblea ciudadana, sometida exclusivamente a lo conveniente, lo justo, lo razonable, sino que se ve impulsada y sacudida por el juego, la potencia, por la poes\u00eda que escapa a la rutina. Pero por otro lado, el 4\u00ba episodio no se propone ni como una reuni\u00f3n de amigos, como un momento f\u00e1cil de socializaci\u00f3n tan problem\u00e1tico en cierto arte relacional, ni como una situaci\u00f3n ficcional separada totalmente del mundo. La decisi\u00f3n, de este modo, se mueve en un terreno muy interesante entre la gratuidad y la necesidad, entre la espontaneidad y el compromiso, entre la excitaci\u00f3n y la responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Referencias<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong>Cveji\u0107, Bojana; Popivoda, Marta; Vujanovi\u0107, Ana (2005) \u201cInterview with Bruno Latour,\u201d en \u201cArt and the Public Good,\u201d n\u00famero especial de&nbsp;<em>TkH<\/em>, n\u00fam. 20, pp. 72\u201381.<\/p>\n\n\n\n<p>Fischer-Lichte, Erika (2011)&nbsp;<em>Est\u00e9tica de lo performativo<\/em>, Abada, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Ranci\u00e9re, Jacques (2010),&nbsp;<em>El espectador emancipado<\/em>, Castell\u00f3n, Ellago Ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Thoreau, Henry David (1987)&nbsp;<em>Desobediencia civil y otros escritos<\/em>, Madrid, Tecnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Vujanovi\u0107, Ana; Cveji\u0107 (2012)&nbsp;<em>Public Sphere by Performance<\/em>, Berl\u00edn: b_books.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h4>\n\n\n\n<p><sup>[1]<\/sup>\u00a0Para ver una comprensi\u00f3n muy interesante de la idea de procedimentalismo en relaci\u00f3n al concepto de coreograf\u00eda social, v\u00e9ase Cveji\u0107 y Vunanovi\u0107 (2012)<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2017\/02\/El-momento-de-la-politica.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de El-momento-de-la-poli\u0301tica.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-517fbd54-5e24-4f5b-9128-efe16c7284af\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2017\/02\/El-momento-de-la-politica.pdf\">El-momento-de-la-poli\u0301tica<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2017\/02\/El-momento-de-la-politica.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-517fbd54-5e24-4f5b-9128-efe16c7284af\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Proyectos I+D<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Teatralidades disidentes<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>o c\u00f3mo tomar decisiones sin procedimiento. 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