{"id":8188,"date":"2017-02-10T12:51:00","date_gmt":"2017-02-10T11:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8188"},"modified":"2026-02-10T12:56:39","modified_gmt":"2026-02-10T11:56:39","slug":"una-poetica-del-encuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2017\/02\/10\/una-poetica-del-encuentro\/","title":{"rendered":"Una po\u00e9tica del encuentro"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">(sobre \u00daumbal de Mariana Arteaga)<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Rub\u00e9n Ortiz<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2017<\/h5>\n\n\n\n<p>ORTIZ, RUB\u00c9N, Una po\u00e9tica del encuentro, \u00daumbal: coreograf\u00eda n\u00f3mada para habitantes, micrositio del Museo Universitario del Chopo<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"toolbarSidebar\"><strong>Naturalidades<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Hay muchas cosas que nos parecen naturales: que las calles privilegien a los autos, que los artistas tengan que estar sobre el escenario o que los matrimonios sean s\u00f3lo entre hombre y mujer, por ejemplo. Pero que parezcan naturales no responde sino a una cosa muy sencilla: la costumbre, la repetici\u00f3n de un h\u00e1bito que no suele cuestionarse. Y cuestionarse implica preguntarse c\u00f3mo se he llegado a esto, qu\u00e9 ha hecho posible que las cosas sean as\u00ed, qui\u00e9nes, para qu\u00e9, qu\u00e9 se ha obtenido haciendo las cosas as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Intentar\u00e9 decir algunas cosas acerca de los dos primeros casos: el espacio p\u00fablico y el escenario de las artes esc\u00e9nicas; del tercer caso\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>A nadie le puede pasar por alto que transitar por la ciudad es la cosa menos natural del mundo. Los tiempos est\u00e1n regulados por los sem\u00e1foros, hay pocos espacios en que la vista pueda descansar de la publicidad, la atm\u00f3sfera est\u00e1 repleta de sonidos avasalladores y el espacio est\u00e1 siempre en disputa con otras personas. Incluso en las plazas p\u00fablicas, hay una serie de acciones que uno no puede desarrollar sin volverse sospechoso: acostarse en el piso, cantar a todo pulm\u00f3n, caminar de espaldas, etc. Esos espacios, llamados p\u00fablicos, en realidad no terminan de definir su car\u00e1cter p\u00fablico: \u00bfson p\u00fablicos porque son de todos, o son p\u00fablicos porque est\u00e1n confinados a la vigilancia de la polic\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos en esto: en Ecatepec, en los d\u00edas en que escribo estas l\u00edneas, se inaugura un telef\u00e9rico que conecta una zona perif\u00e9rica con el centro, sin embargo, en la calle, cada d\u00eda aparecen m\u00e1s mujeres asesinadas, al grado de que Ecatepec resulta el lugar con el \u00edndice m\u00e1s alto de feminicidios del pa\u00eds. \u00bfQu\u00e9 puede ser m\u00e1s urgente: que los patrones tengan a sus empleados puntuales en los mal pagados trabajos o que las mujeres -y cualquier ciudadano- pueda caminar en paz por las calles y, tambi\u00e9n, se haga justicia para las v\u00edctimas?<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, entonces, aqu\u00ed tenemos un asunto interesante: el espacio p\u00fablico es de todos, pero su administraci\u00f3n que corresponder\u00eda al Estado (la representaci\u00f3n de todos) o bien ha cedido a las fuerzas comerciales, o bien ha roto el contrato social que dar\u00eda equidad a las voluntades ciudadanas que se mueven en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"509\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8189\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Autonom\u00edas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Pero demos un paso m\u00e1s, el espacio p\u00fablico no es s\u00f3lo la calle, sino tambi\u00e9n los centros culturales adscritos al Estado, como los recintos esc\u00e9nicos, donde acudimos a ver teatro, danza o escuchar m\u00fasica. Pues bien, seg\u00fan una la Encuesta Nacional de Consumo Cultural que el CONACULTA realiz\u00f3 en 2012, ni siquiera un 10% de la poblaci\u00f3n acude regularmente a los teatros, es decir, que siendo de todos, no todos nos beneficiamos de ellos. Voy a esbozar un par de hip\u00f3tesis al respecto. La primera, por supuesto, se relaciona con el argumento de arriba: el Estado ha fallado en hacer p\u00fablico lo que se hace en los espacios a su cargo. Pero, quisiera ir a\u00fan m\u00e1s lejos, con un rodeo hist\u00f3rico que espero hacer f\u00e1cilmente comprensible.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos muy llanos, este periodo que llamamos modernidad ha inventado el arte. Quiero decir que la gente siempre ha pintado o bailado o escrito, pero es en este periodo que al arte se le ha dado \u201cuna habitaci\u00f3n propia\u201d, un espacio en el que el arte puede ser lo quiera ser. No est\u00e1 obligado a representar la Creaci\u00f3n -como en la Capilla Sixtina- o el gusto del mecenas en turno o la utilidad de la comunidad. El arte es arte porque es arte; y ya. Suena raro pero es cierto. Esto establece unas caracter\u00edsticas muy singulares: por una parte, s\u00f3lo la gente del campo art\u00edstico decide qu\u00e9 es arte y que no lo es; asimismo, el espectador, en realidad, no sabe bien qu\u00e9 es lo que se va a encontrar, pues cada pieza art\u00edstica inaugura su propia tradici\u00f3n, por as\u00ed decirlo (por eso el arte cuando aparece es tan \u201cdif\u00edcil\u201d de entender, pues crea sus propios par\u00e1metros); y, por otro lado, el arte s\u00f3lo es realizado por los artistas, es decir que siguiendo la primera caracter\u00edstica, son los artistas (y su sistema solar: cr\u00edticos, investigadores, mecenas) quienes consagran a los nuevos artistas, deciden qui\u00e9nes quedan autorizados para hacer arte, por encima de la&nbsp;<em>gente normal<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, por una parte tenemos a la vida y por otra al arte; y por una parte tenemos a los&nbsp;<em>gentiles<\/em>&nbsp;(la gente) y por otra, a los inspirados (y autorizados)&nbsp;<em>artistas<\/em>. Esto no quiere decir que la gente no pinte, baile, escriba o act\u00fae, pero necesita entrar en un riguroso sistema de iniciaci\u00f3n si quiere ser considerada&nbsp;<em>artista<\/em>&nbsp;y su producto como&nbsp;<em>arte<\/em>. De igual manera, parad\u00f3jicamente, muchas piezas art\u00edsticas quisieran ir contra su naturaleza moderna y (re)unir el arte con la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Repasemos: por un lado, el espacio p\u00fablico aparece como una entidad que se opone al espacio privado, pero que queda a la administraci\u00f3n estatal que, en estos d\u00edas, parece estar haciendo agua por todas partes. Por otra parte, tenemos la autonom\u00eda del campo art\u00edstico, con su propia legislaci\u00f3n, su diferencia marcada entre artistas y personas y su necesidad de que el espectador (parte de las&nbsp;<em>personas<\/em>) sea m\u00e1s bien paciente, que espere lo inesperado sin casi posibilidad de reconfigurar la pieza art\u00edstica. Algo, que al parecer, ya no le entusiasma en t\u00e9rminos de las artes esc\u00e9nicas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"509\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8190\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-1-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Espectadur\u00edas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Pues bien, acerca de esto \u00faltimo han trabajado algunos artistas a lo largo de la modernidad. Por mencionar algunos ejemplos, en las vanguardias europeas de principios del siglo XX (dad\u00e1, futurismo), se intentaba provocar al espectador poni\u00e9ndolo frente a acciones de dudosa moral u otras que de plano no fuera capaz de sintetizar en su imaginario. Con la llegada del&nbsp;<em>performance<\/em>, a mitad del siglo pasado, el encuentro entre artista y espectador se volvi\u00f3 m\u00e1s decisivo: el artista propon\u00eda acciones que el espectador ten\u00eda que continuar para dar el sentido total a la pieza; por ejemplo, Marina Abramovich pon\u00eda su cuerpo frente un mont\u00f3n de objetos -entre ellos algunos peligrosos- para que los espectadores los usaran literalmente&nbsp;<em>como quisieran<\/em>. Con este movimiento del&nbsp;<em>performance<\/em>, tambi\u00e9n apareci\u00f3 un rasgo importante de las artes contempor\u00e1neas: el acento de la pieza art\u00edstica pas\u00f3 de la representaci\u00f3n de un mundo ficticio (sustentado por una historia y sus personajes), al propio encuentro entre las personas reunidas: a las acciones reales (que no por ser reales dejan de estar contenidas en un dispositivo construido, esto es ficcionado).<\/p>\n\n\n\n<p>El paso m\u00e1s reciente en lo que llamar\u00e9 la&nbsp;<em>po\u00e9tica del espectador<\/em>, tiene por caracter\u00edstica principal la idea colaborativa. Esto es, que el espectador no se encuentra ya en el \u00faltimo eslab\u00f3n de la cadena productiva del arte, sino que se implica en sus fases intermedias. Esto da lugar a much\u00edsimas formas: en las que los espectadores (que ya no podemos seguir llamando as\u00ed del todo) aportan ideas, o bien se trabaja sobre sus deseos, sus historias o su cotidianeidad y donde luego el artista puede seguir con ellos hasta el final, o tomar nota sobre lo vivido y hacer la pieza sin ellos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pol\u00edticas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Por su parte, como hemos visto por lo menos a partir de 2011, existe un impulso de la gente que vive en los reg\u00edmenes donde la democracia entr\u00f3 por medio del poder colonial, por impugnar las trampas de la pol\u00edtica que usa a la democracia como parapeto para continuar los abusos: de Espa\u00f1a a Turqu\u00eda, pasando por Egipto o la Ciudad de M\u00e9xico, los cuerpos han tomado las calles. A veces de manera sorprendente, como en las acampadas de la Plaza del Sol en Madrid, o la protesta en solitario de Erdem G\u00fcnd\u00fcz en Turqu\u00eda. Pareciera que el espacio p\u00fablico quisiera ser ya usufructuado por la gente que no s\u00f3lo lo transita entre trabajo y trabajo o el hogar y la compra, sino que hubiera una voluntad por&nbsp;<em>habitarlo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es un impulso a desde\u00f1ar: mientras los pol\u00edticos vuelven la pol\u00edtica un teatro de falsedades, la gente quiere usar el espacio como escenario de sus deseos; quiere exponerse, pero tambi\u00e9n quiere ser respondida. No se trata del escenario donde las luces s\u00f3lo inundan un lado del lugar, se trata de un lugar de enunciaci\u00f3n y de apelaci\u00f3n, de queja, argumentaci\u00f3n y respuesta. Un espacio de voluntad y deliberaci\u00f3n. Ante las fallas del espacio p\u00fablico, la gente mete el cuerpo para conformar un espacio com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Un com\u00fan -nunca sobra aclararlo- que no se basa en el&nbsp;<em>consenso<\/em>, sino en la&nbsp;<em>diferencia<\/em>: el espacio com\u00fan no es terso, sino que se encuentra sometido a negociaciones y regateos que dejan ver la inestabilidad de los acuerdos obtenidos, pero que tambi\u00e9n logran enriquecer la fuerza del trabajo colaborativo, que muestran la manera en la que ninguna soluci\u00f3n es \u00fanica y definitiva y que, a contrapelo de la pol\u00edtica y el arte moderno, no dejan la \u00faltima palabra a los profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablamos pues de una revuelta que suma aspectos art\u00edsticos y otros que, a falta de tiempo para aclarar t\u00e9rminos, llamaremos pol\u00edticos. Una revuelta que, tambi\u00e9n aclaremos, no sabe a d\u00f3nde va y que irrita much\u00edsimo a qui\u00e9nes creen saber dictar el curso de los movimientos -art\u00edsticos o sociales-. Una revuelta que, finalmente, apela a nosotros: nos llama y nos cuestiona, porque no puede hacerse sin nosotros. Nosotros.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Pasos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Si me has seguido hasta aqu\u00ed, querido lector, comprender\u00e1s por qu\u00e9 me ha inquietado&nbsp;<em>\u00daumbal<\/em>&nbsp;desde que lo conoc\u00ed por cr\u00f3nicas en su antecesor&nbsp;<em>El gran continental.<\/em>&nbsp;Me llamaba la atenci\u00f3n y me emocionaba pensar c\u00f3mo habr\u00eda sido la experiencia de esos cuerpos comunes en el espacio com\u00fan, frente a otros comunes. De manera que en cuanto supe de&nbsp;<em>\u00daumbal<\/em>, quise saber m\u00e1s. \u00bfDe d\u00f3nde saldr\u00eda la coreograf\u00eda? \u00bfQu\u00e9 cuerpos la encarnar\u00edan? Y \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el espacio de su deslizamiento?<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00daumbal<\/em>, entonces, se me apareci\u00f3 -cuando fui a implicarme en ella- como un ensayo de lo posible, o m\u00e1s a\u00fan, como lo posible haci\u00e9ndose ensayo (en el t\u00e9rmino literario del t\u00e9rmino: divagaci\u00f3n que en s\u00ed misma es ya realidad). Me entusiasm\u00f3 y me entusiasma que todo el saber acu\u00f1ado en los tiempos aut\u00f3nomos de la danza, se derrame hacia otros cuerpos y otras miradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustaba la manera en la coreograf\u00eda negociaba con el espacio, as\u00ed, sin pedir permiso, pero imponi\u00e9ndose con cari\u00f1o, desviando el curso imaginario de lo que debe ser una calle y su tr\u00e1nsito de autom\u00f3viles; haciendo que los vecinos salieran a los balcones, que ofrecieran agua o aplausos; que los automovilistas sonrieran cuando un contingente bailar\u00edn los envolviera; que las banquetas y los muros fueran grafiteados por cuerpos tan diversos, tan vivos, tan alegres (no en el sentido de ser bobamente felices sino, precisamente,&nbsp;<em>desplegando toda su potencia<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, no puede dejar de se\u00f1alarse la importancia para&nbsp;<em>\u00daumbal<\/em>&nbsp;y otros proyectos similares, que ha tenido el hackeo institucional de las personas que administran el Museo Universitario del Chopo. Si arriba se\u00f1al\u00e1bamos la general inoperancia de las instituciones culturales, tambi\u00e9n ha sucedido que algunas personas recuperen la potencia del com\u00fan que a\u00fan late en ellas. El dise\u00f1o actual del Chopo coordinado por Jos\u00e9 Luis Paredes&nbsp;<em>Pacho<\/em>, y la sensible brillantez de Mariana G\u00e1ndara en la direcci\u00f3n de Artes Vivas, han permitido al Museo una mirada que, sin dejar de ser arriesgada en t\u00e9rminos art\u00edsticos, busca una articulaci\u00f3n con el cuerpo social.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que quisiera reiterar c\u00f3mo me entusiasm\u00f3 saber que hab\u00edan sido personas como yo quienes hab\u00edan donado los pasos, los trazos corporales que mi hija y yo \u00edbamos siguiendo en el transcurso de la pieza; me conmov\u00edan esos cuerpos tan lejanos de los ideales atl\u00e9ticos y virtuosos de los escenarios, bailando desde un deseo que ya no me aparece en los escenarios. Me llenaba de alegr\u00eda recorrer -bailar- de otra manera un barrio en donde hab\u00eda pasado muchos momentos intensos -buenos y malos-. La pieza se hab\u00eda metido en mi memoria, pero tambi\u00e9n me re\/un\u00eda con cuerpos que no suelo reunirme, con cualidades humanas distintas a las usuales. Lo natural -la calle, el baile, el arte- se me hab\u00eda vuelto lo menos natural, y eso era muy valioso.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Uumbal4-fotos-de-Antonieta-Lo%CC%81pez.jpg\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"509\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8191\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-2.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Uumbal2-fotos-de-Antonieta-Lopez-Ruben-Ortiz-2017-Una-Poetica-del-encuentro-2-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Coda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Las noticias que llegan ahora a mis ojos son terribles. Todos los d\u00edas un crimen m\u00e1s, una mujer menos. \u00bfC\u00f3mo no pensar que piezas como&nbsp;<em>\u00daumbal<\/em>&nbsp;son urgentes en cuanto muestran una resistencia a la privatizaci\u00f3n de nuestros afectos, a la pedagog\u00eda del crimen que nos aplasta?<\/p>\n\n\n\n<p>Nos urge una po\u00e9tica del encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.chopo.unam.mx\/sitio_uumbal\/index.html\">http:\/\/www.chopo.unam.mx\/sitio_uumbal\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-6c531013 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ORTIZ-RUBEN-Una-poetica-del-encuentro.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de ORTIZ-RUBE\u0301N-Una-poe\u0301tica-del-encuentro.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-9967aa2c-5d0c-4b02-a9c1-c32a528c9779\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ORTIZ-RUBEN-Una-poetica-del-encuentro.pdf\">ORTIZ-RUBE\u0301N-Una-poe\u0301tica-del-encuentro<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/ORTIZ-RUBEN-Una-poetica-del-encuentro.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-9967aa2c-5d0c-4b02-a9c1-c32a528c9779\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Sitio:<\/h4>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(sobre \u00daumbal de Mariana Arteaga), Rub\u00e9n Ortiz, 2017<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":8190,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[349,39,66],"class_list":["post-8188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","tag-arte-contextual","tag-cuerpo","tag-danza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8188"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8193,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8188\/revisions\/8193"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8190"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}