{"id":8072,"date":"2017-02-09T09:29:00","date_gmt":"2017-02-09T08:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=8072"},"modified":"2026-03-26T12:56:12","modified_gmt":"2026-03-26T11:56:12","slug":"autonomia-organizacion-y-secesion-diario-de-viaje-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2017\/02\/09\/autonomia-organizacion-y-secesion-diario-de-viaje-2016\/","title":{"rendered":"Autonom\u00eda, organizaci\u00f3n y secesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Diario de viaje 2016<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Rub\u00e9n Ortiz<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><\/h5>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"4479\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-2-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4479\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-2-1024x576.png 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-2-300x169.png 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-2-768x432.png 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-2.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"4478\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-1-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4478\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-1-1024x576.png 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-1-300x169.png 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-1-768x432.png 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/12\/Ruben-Ortiz_2016_Autonomia-organizacion-y-secesion-1.png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-a89b3969 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=glmo23B1E8Q&amp;t=6s\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver v\u00eddeo<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>ORTIZ, RUB\u00c9N, Autonom\u00eda, organizaci\u00f3n y secesi\u00f3n. Diario de viaje 2016, Revista Ef\u00edmera, Vol. 8, n\u00fam. 92, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>[Texto para ser le\u00eddo al comp\u00e1s de las im\u00e1genes de las piezas:&nbsp;<em>\u00daumbal, coreograf\u00eda n\u00f3mada para&nbsp;<\/em><em>habitantes<\/em>, de Mariana Arteaga,&nbsp;<em>Las ciudades imposibles<\/em>, de Aristeo Mora,&nbsp;<em>Las constelaciones del deseo<\/em>, de Murmurante Teatro, y&nbsp;<em>La comuna: revoluci\u00f3n o futuro<\/em>, de La comedia humana.]<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Pr\u00f3logo<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Quer\u00e9taro, agosto. Dentro de el Festival de la Bestia, me cuentan c\u00f3mo, en 2013, en Tamaulipas, desaparecieron a Fernando, Jefte y a Omar, mientras hac\u00edan sus n\u00fameros acrob\u00e1ticos en un crucero de autom\u00f3viles. Seg\u00fan me cuentan, la raz\u00f3n fue que, meses antes, ellos y otros colegas hab\u00edan abierto una precaria casa de cultura. Es decir, se unieron para rentar una vieja casa para autogestionar y promover las pr\u00e1cticas de sus compa\u00f1eros artistas. Una casa tan aut\u00f3noma como muchas iniciativas contempor\u00e1neas. El problema es que mientras ellos se encontraban ocupados llenando de cultura a la ciudad, resistiendo, digamos, a los embates de la violencia, a alguien se le ocurri\u00f3 vender droga en los eventos por cuenta propia. Y como la principal lucha de los narcotraficantes es por el mercado (por las&nbsp;<em>plazas<\/em>), a estos se le hizo f\u00e1cil hacer la ecuaci\u00f3n en la que los administradores del lugar estaban en desacato por abrir una plaza sin el consentimiento de los meros jefes. Simplemente los levantaron una tarde. La \u00faltima en que se les vio con vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en 2015, una nota llen\u00f3 todos los peri\u00f3dicos: el brutal asesinato del reportero gr\u00e1fico Rub\u00e9n Espinosa que, huyendo de Veracruz, hab\u00eda llegado a la Ciudad de M\u00e9xico; lo que a los diarios les tom\u00f3 varios d\u00edas averiguar, era qui\u00e9nes eran las cuatro mujeres que hab\u00edan sido asesinadas de la misma manera en el mismo acto. Una de ellas fue Nadia Vera, activista ecol\u00f3gica y gestora cultural, en especial de un festival de danza llamado 4 X 4, un festival, digamos, del lado alternativo de la danza, entre cuyos comisarios est\u00e1 el hermano de Nadia, Shant\u00ed Vera, joven, pero reconocido core\u00f3grafo a quien hab\u00eda conocido cinco meses antes de los asesinatos por medio de una gran cantidad de amigos en com\u00fan. Y amigos \u00e9ramos la gran mayor\u00eda de quienes caminamos por la calle de Reforma -una vez m\u00e1s, luego de que Ayotzinapa encendiera un poco a la sociedad mexicana- caminando hasta la sede del gobierno de Veracruz en la ciudad de M\u00e9xico, exigiendo justicia a quien, sab\u00edamos, estaba detr\u00e1s de los cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decir: \u00bfel teatro nos salva? \u00bfel arte nos salva? \u00bfel arte resiste, como sol\u00eda decir Deleuze? \u00bfqu\u00e9 queda de ese sue\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Secesi\u00f3n<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>1<\/p>\n\n\n\n<p>Montevideo, 9 de noviembre: No he querido desvelarme para conocer los resultados. As\u00ed que, al despertar, el azoro es el mismo que comparten todos -todos- mis contactos de facebook. La peor pesadilla para la democracia se ha hecho presente; en el pa\u00eds que se definieron por muchos a\u00f1os imaginarios de muchos tipos as\u00ed como decisiones pol\u00edticas, gobierna \u201cun actor\u201d, \u201cun payaso\u201d, \u201cun tirano\u201d, el \u201cnuevo nazi\u201d, un \u201cest\u00fapido\u201d, uno de los \u201cm\u00e1s emblem\u00e1ticos representantes del 1%\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reacciones van desde el esc\u00e1ndalo m\u00e1s visceral, hasta la dejadez apocal\u00edptica. Sin embargo, algunas pocas voces se dan tiempo para pensar: \u00e9sta no es una anomal\u00eda democr\u00e1tica, sino su c\u00faspide en cuanto coartada para el desarrollo capitalista y neoliberal; la victoria de Trump no s\u00f3lo refleja el poco inter\u00e9s que la democracia representativa al uso despierta en los ciudadanos, sino tambi\u00e9n en qu\u00e9 medida el descontento general es movilizado ya no por la izquierda sino por los peores fantasmas integralistas. Asimismo, refleja la manera en la que el proceso democr\u00e1tico es absorbido de lleno por la l\u00f3gica publicitaria. Un escenario muy parecido al que ya se vio en otras latitudes y para el cual aquello que alguna vez llamamos&nbsp;<em>la izquierda<\/em>&nbsp;no s\u00f3lo se ha quedado muda, sino tambi\u00e9n inm\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo\u2026 se mueve. Al d\u00eda siguiente de las elecciones, una peque\u00f1a serie de protestas se dieron lugar en ciudades relativamente progresistas y terminan en una noticia que parecer\u00eda de ficci\u00f3n (del&nbsp;<em>Deforma<\/em>, del&nbsp;<em>Mundo Today<\/em>, de esas publicaciones que nos hacen ver que en estos d\u00edas la tragedia y la farsa son simplemente simult\u00e1neas). Ciudadanos de California est\u00e1n pensando en la secesi\u00f3n del Estado Norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Secesi\u00f3n<\/em>&nbsp;es pues, la escisi\u00f3n, una manifestaci\u00f3n del deseo a ya no ser gobernados de la manera en que se nos gobierna; pero a\u00fan m\u00e1s, es la negaci\u00f3n misma de las reglas del juego, para inventar otro. No es la separaci\u00f3n del Estado; es la fundaci\u00f3n de otro mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>2<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito de la secesi\u00f3n, el Comit\u00e9 Invisible, dice que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hacer secesi\u00f3n es habitar un territorio, asumir nuestra configuraci\u00f3n situada del mundo, nuestra manera de permanecer en \u00e9l, la forma de vida y las verdades que nos abarcan, y desde ah\u00ed entrar en conflicto o en complicidad. Es, por lo tanto, vincularse estrat\u00e9gicamente con las dem\u00e1s zonas de disidencia, intensificar las circulaciones con las regiones amigas, sin preocupaci\u00f3n por las fronteras. Hacer secesi\u00f3n es romper no con el territorio nacional, sino con la geograf\u00eda existente misma. Es trazar otra geograf\u00eda, discontinua, en archipi\u00e9lago, intensiva. (Comit\u00e9, 2015:171)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>A este respecto, luego de que el 28 de marzo de 2010 mataran a su hijo en Temixco, Morelos, el poeta Javier Sicilia hace p\u00fablica su ruptura con la poes\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abEl mundo ya no es digno de la palabra\/nos la ahogaron adentro\/como te asfixiaron\/como te desgarraron a ti los pulmones\/ y el dolor no se me aparta\/ s\u00f3lo queda un mundo.\/Por el silencio de los justos\/s\u00f3lo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo\/el mundo ya no es digno de la palabra, es mi \u00faltimo poema, no puedo escribir m\u00e1s poes\u00eda\u2026 la poes\u00eda ya no existe en m\u00ed\u00bb.1<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Luego de esta renuncia, sin embargo, Sicilia no se qued\u00f3 mudo. Al cabo de poco tiempo, se volvi\u00f3 la cabeza reconocible de el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que hizo visible y audible el cuerpo y la voz de cientos de familiares de personas asesinadas y desaparecidas durante la guerra que Felipe Calder\u00f3n desatara con incre\u00edble imprudencia en contra de los narcotraficantes. Una guerra que cada d\u00eda se recrudece hasta cubrirlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en palabras -que cito de memoria- del poeta Eduardo V\u00e1zquez: \u201cAnte su dolor, el poeta dej\u00f3 la pluma y puso su cuerpo a andar sobre el cuerpo de un pa\u00eds lastimado; y en ese andar ofreci\u00f3 un escenario para la expresi\u00f3n de otras voces\u201d. \u00bfQu\u00e9 encuentro aqu\u00ed de relevante? 1. El poeta comprende que hay una dimensi\u00f3n de su tragedia personal que involucra a una comunidad mayor; 2. El poeta entiende que sus medios de expresi\u00f3n usuales no pueden abarcar la cualidad del acontecimiento; 3. El poeta entiende que no basta con su palabra: su cuerpo y su voz necesitan exponerse a la intemperie de lo real; 4. No existe escenario ficticio que pueda dar cuenta del acontecimiento, no se puede metaforizar ni representar el \u201ccuerpo adolorido del pa\u00eds\u201d; 5. Sobre ese espacio real el poeta genera un escenario capaz de distribuir de manera distinta las tensiones de los poderes en juego en el propio pa\u00eds; 6. Este escenario s\u00f3lo cobra sentido si deja resonar otras voces, si deja expresi\u00f3n para otros cuerpos; 7. En tiempos de emergencia la materia prima del artista no es la est\u00e9tica sino un uso intensivo de la po\u00e9tica: la reinvenci\u00f3n de la pol\u00edtica,<\/p>\n\n\n\n<p>Esta separaci\u00f3n supone para m\u00ed un paradigma para ponerme a pensar en qu\u00e9 posibilidades tiene el arte en un pa\u00eds como el nuestro. Se trata de una ruptura que, aunque no es todav\u00eda una secesi\u00f3n, ya aspira a reacomodar el orden del juego.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 requisitos podr\u00eda requerir cualquier secesi\u00f3n para su proceso de realizaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Pondr\u00e9 aqu\u00ed dos, que plantean, a su vez, una serie inmensa de pormenores que no dar\u00eda tiempo de dar cuenta ahora. Pero, por lo pronto, vayamos hacia la organizaci\u00f3n y la autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Organizaci\u00f3n<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>1<\/p>\n\n\n\n<p>Ciudad de M\u00e9xico, 5 de octubre. Escribo estas l\u00edneas con l\u00e1piz, apresuradamente, lleno de adrenalina, tras haber le\u00eddo los encabezados de la misma noticia en varios peri\u00f3dicos y en las redes. Una joven, Karen, a quien se ha buscado intensamente en la \u00faltima semana, ha aparecido. Muerta. Pero, a\u00fan m\u00e1s, los asesinos han metido su cuerpo en una maleta. Y aqu\u00ed estamos, en un cap\u00edtulo m\u00e1s de nuestro&nbsp;<em>necroteatro<\/em>&nbsp;cotidiano. Necroteatro es un t\u00e9rmino que ha acu\u00f1ado Ileana Di\u00e9guez para poder articular el espanto de las acciones que un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n, nos presentan los amos y se\u00f1ores de mi pa\u00eds. No s\u00f3lo se trata de criminales organizados, sino tambi\u00e9n alcaldes, polic\u00edas, servidores p\u00fablicos y gente com\u00fan. De manera que la pregunta que recorre las charlas cotidianas es \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo?\u201d. En todos sentidos: \u201cHasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1 el horror\u201d, \u201cHasta cu\u00e1ndo lo soportaremos\u201d, \u201cHasta cu\u00e1ndo estaremos a salvo nosotros, nuestros cuerpos y los cuerpos de qui\u00e9nes amamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos, pues, en un hiato. M\u00e1s concretamente, en una apnea. All\u00ed donde el respirar se detiene y, potencialmente, como el gato de Schr\u00f6dinger, estamos vivos y muertos al mismo tiempo. \u00bfQu\u00e9 se encontrar\u00e1n quienes abran la caja-valija en la que estamos cautivos? \u00bfEl cuerpo de Karen? \u00bfEl m\u00edo que a\u00fan respira?<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta surge: \u00bfpero qui\u00e9n queda afuera? Realmente hay alg\u00fan afuera para esta circunstancia. \u00bfHay p\u00fablico para esta funci\u00f3n o, como en el sue\u00f1o dada\u00edsta, alguien de la escena tomar\u00e1 una pistola y la disparar\u00e1 contra la sala de butacas, eliminando de una maldita vez la funci\u00f3n hist\u00f3rica del proscenio de los teatros cerrados?<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, donde todo (incluso la muerte) es p\u00fablico, \u00bfqu\u00e9 es el p\u00fablico?<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro,&nbsp;<em>Condolerse<\/em>, Elda L. Cant\u00fa da cuenta de que \u201cLa madre de un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os escribir\u00e1 en facebook lo dif\u00edcil que es tirarse al suelo en medio de la funci\u00f3n de circo mientras su hijo reclama: \u00bfpor qu\u00e9 me trajiste a este circo del terror, mam\u00e1?\u201d (Hern\u00e1ndez, 2015: 93)<\/p>\n\n\n\n<p>2<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace tiempo, se me hace imposible hablar del cuerpo. \u00bfC\u00f3mo hablar de \u00e9l cuando se le conoce tan s\u00f3lo por fragmentos? Como en la escuela y la distribuci\u00f3n en \u00f3rganos, aparatos y sistemas; en el arte contempor\u00e1neo y su voluntad de troceo; y, m\u00e1s recientemente, en lo que los medios cuelan a nuestros ojos cotidianamente: brazos que salen de una bolsa, cabezas envueltas, piernas que se fugan de un sarape, restos ya invisibles de la disoluci\u00f3n en \u00e1cido. Pero, a\u00fan m\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9&nbsp;<em>el cuerpo<\/em>? \u00bfNo hab\u00edamos ya pensado con Spinoza que el cuerpo es, finalmente, una&nbsp;<em>composici\u00f3n<\/em>&nbsp;de cuerpos; que es una transici\u00f3n entre lo que las fuerzas pueden componer y lo que pueden descomponer?<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, hay cuerpo en el cuerpo humano, pero tambi\u00e9n en las c\u00e9lulas, en las mol\u00e9culas, tanto como en las instituciones molares. En todo caso, dec\u00eda Spinoza, a un cuerpo lo conocemos por lo que puede afectar y por aquello que lo puede afectar. Por lo que le incrementa o le resta potencia. Y dijo tambi\u00e9n que, en todo caso, estamos ante pasiones alegres cuando la potencia (de composici\u00f3n) aumentaba y pasiones tristes cuando la potencia (de composici\u00f3n) disminu\u00eda.2 Pues bien, a m\u00ed hablar de cuerpo me pone muy triste.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que no me queda m\u00e1s que viajar en la escala de composici\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Lo propio de la situaci\u00f3n a la que una comuna se enfrenta es que, al entregarnos enteramente a ella, encontramos siempre m\u00e1s de lo que ha llevado a ella o de lo que buscamos en ella: encontramos con sorpresa nuestra propia fuerza, un vigor y una inventiva que no nos conoc\u00edamos, y la felicidad que hay en habitar estrat\u00e9gica y cotidianamente una situaci\u00f3n de excepci\u00f3n. En este sentido,&nbsp;<em>la comuna es la organizaci\u00f3n de la fecundidad<\/em>. (Comit\u00e9, 2015: 236-237, subrayado del autor).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Comit\u00e9 Invisible deja ver por qu\u00e9 me llena m\u00e1s de fecundidad hablar de&nbsp;<em>comuna<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La comuna, pues, es un cuerpo, pero a la vez es un cuerpo que no puede ser individualizado; un cuerpo que siempre eleva a un nosotros como sujeto de la acci\u00f3n; acci\u00f3n transitiva siempre, constructivista siempre. Otra vez el CI:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La comuna es pues el pacto para confrontar juntos el mundo. Es contar con las propias fuerzas como fuente de la propia libertad. No es a una entidad a lo que aqu\u00ed se hace referencia: es una cualidad de vinculaci\u00f3n y una manera de estar en el mundo. (Comit\u00e9, 2015: 216)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Se puede hacer comuna bajo un mont\u00f3n de motivaciones: las madres de Plaza de Mayo, se conformaron como una comunidad del dolor; as\u00ed como el Movimiento por la Paz y Justicia con Dignidad fue una comuna de consuelo: \u201cCreo que lo que podemos aprender es que el miedo no se supera en soledad, s\u00f3lo se supera haciendo en colectivo, poni\u00e9ndose en colectivo, poni\u00e9ndose en movimiento. La angustia y el dolor s\u00f3lo se superan haciendo. Ante el miedo paralizante, el movimiento colectivo\u201d, afirma Ra\u00fal Zibechi (Zibechi, 2015: 20)<\/p>\n\n\n\n<p>Porque hay que reconocer que este hacer no es un simple cambio de ideolog\u00eda, es un movimiento pos-hegem\u00f3nico. Es decir, se trata de una reuni\u00f3n que inicia en respuesta a la contingencia, pero que se va encontrando en la implicaci\u00f3n y complicaci\u00f3n del hacer concreto; se trata de una experiencia que toca los afectos de los cuerpos, no s\u00f3lo en reacci\u00f3n a los efectos hegem\u00f3nicos, sino en construcci\u00f3n de otras afectividades, otras formas de vida y relaci\u00f3n. (V\u00e9ase Beasley-Murray, 2010)<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto, llevar\u00eda a pensar en qui\u00e9nes, en las pr\u00e1cticas art\u00edsticas, pueden conforman La(s) comuna(s) y el nivel de desarrollo posible de \u00e9sta(s):<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, quienes llegan a los espacios art\u00edsticos oficializados, a los teatros cerrados, y que, como veremos, hasta cierto punto son capaces de resguardar algo de autonom\u00eda: qu\u00e9 se puede hacer all\u00ed juntos, en el escaso tiempo de reuni\u00f3n; qu\u00e9 se ensaya, que se destituye, qu\u00e9 se instituye. Se trata, hay que tenerlo muy presente, de espacios sumamente vol\u00e1tiles, en donde el encuentro no permite decantar relaciones; acaso mapear, investigar modelos de acci\u00f3n, hacer breves diagn\u00f3sticos y sutiles pron\u00f3sticos. Se puede llegar a tocar los afectos, pero dif\u00edcilmente integrarlos. Son laboratorios de diagn\u00f3stico y ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo t\u00e9rmino: qu\u00e9 pasa cuando se piensa en otros tiempos, m\u00e1s largos, m\u00e1s reposados y en los propios espacios de tensi\u00f3n vital. Si nos concentramos m\u00e1s all\u00e1 de las reacciones del sistema nervioso, se puede pensar en procesos largos de inmersi\u00f3n con la gente, en la que el objetivo sea alcanzar a mapear los&nbsp;<em>habitus<\/em>&nbsp;de las personas, as\u00ed como tratar de comprender las ideas y acciones en que encarnan. De manera que se pueda dialogar al nivel de los afectos e intentar acciones de desv\u00edo o&nbsp;<em>resilencia<\/em>. (Uso esta palabra all\u00ed donde por ejemplo, la memoria se vuelve una problem\u00e1tica a atender).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la configuraci\u00f3n de acciones al nivel de comuna puede contemplar las acciones m\u00e1s cotidianas, el asunto est\u00e1 en c\u00f3mo se componen, como se hacen una constelaci\u00f3n; en la manera po\u00e9tica en que una pr\u00e1ctica art\u00edstica pueda ponerlas en relaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Dormir, luchar, comer, cuidarse, hacer una fiesta, conspirar, debatir, dependen de un solo movimiento vital. No todo est\u00e1 organizado, todo&nbsp;<em>se organiza<\/em>. La diferencia es notable. Una apela a la gesti\u00f3n, la otra a la atenci\u00f3n: disposiciones altamente incompatibles. Relatando los levantamientos aimaras a comienzos de los a\u00f1os 2000 en Bolivia, Ra\u00fal Zibechi, un activista uruguayo, escribe: \u201cEn estos movimientos la organizaci\u00f3n no est\u00e1 separada de la vida cotidiana, es la vida cotidiana desplegada como acci\u00f3n insurreccional.\u201d (Comit\u00e9, 2015: 95).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Autonom\u00eda<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>1<\/p>\n\n\n\n<p>Monterrey, 2014. Me encuentro con mi viejo amigo Gerardo Moscoso, quien huy\u00f3 del ambiente teatral de la Ciudad de M\u00e9xico y form\u00f3 un grupo teatral, para adolescentes, adultos y gente de la tercera edad, llamado La gaviota en Torre\u00f3n, Coahuila, uno de los lugares que se volvi\u00f3 epicentro del dolor de los \u00faltimos a\u00f1os. Me cuenta: \u201cTenemos el teatro Salvador Novo, donde primero comenzamos escuchando balaceras a mitad de los ensayos. Luego, algunos d\u00edas, ve\u00edamos que hab\u00eda gente con armas apostados, arriba del teatro. No sab\u00edamos si eran los polic\u00edas o los criminales. Ten\u00edamos que esperar a que pasara la balacera para meternos al teatro y desear con todas nuestras fuerzas que no regresaran ese d\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Gerardo recalca: \u201cnos hemos negado a cerrar las puertas del teatro a pesar de que estamos en la l\u00ednea de fuego, a pesar de que constantemente escuchamos las r\u00e1fagas de metralleta: nos hemos negado a cerrar el espacio y d\u00e1rselo a la violencia. Y le digo esto porque por ejemplo el museo de la ciudad fue ocupado por el ej\u00e9rcito y ahora es un cuartel, pero si uno cede los pocos espacios que quedan para contrarrestar eso \u00bfqu\u00e9 nos queda?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Gerardo, ginec\u00f3logo gallego, lleg\u00f3 en 1977 a M\u00e9xico, luego de huir a Francia y Suiza \u201cexpulsado oficialmente por el Estado espa\u00f1ol\u201d; en los a\u00f1os ochenta, a causa del desconocimiento general y por su vena altruista, durante una operaci\u00f3n adquiri\u00f3 el virus VIH del que es tenaz superviviente. M\u00e9xico fue su lugar de reca\u00edda, de sobreviviencia. \u00bfSu idea de teatro?: \u201cSe trata de convertir al espectador-consumidor, en espectador activo\u201d, lo cual no lo logra moviendo a la gente de las butacas, sino mucho antes: reuniendo a la gente para hacer teatro juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>2<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo italiano, Giorgio Agamben propone el t\u00e9rmino&nbsp;<em>campo<\/em>&nbsp;como paradigma para plantear una forma de gobierno de los cuerpos encarnada por el capitalismo, aunque hist\u00f3ricamente s\u00f3lo realizada por el r\u00e9gimen nacional socialista alem\u00e1n. Lo que significa que&nbsp;<em>campos<\/em>&nbsp;en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos s\u00f3lo hubo durante el r\u00e9gimen nazi, pero que como forma conceptual, como virtualidad capaz de actualizarse de otras maneras hist\u00f3ricas, a\u00fan tiene operaci\u00f3n. De esta manera, Agamben dice del&nbsp;<em>campo<\/em>&nbsp;que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>es una parte de territorio que est\u00e1 fuera del ordenamiento jur\u00eddico normal, pero no es simplemente, por esto, un espacio externo. Lo que est\u00e1 excluido en \u00e9l es, seg\u00fan el significado etimol\u00f3gico del t\u00e9rmino excepci\u00f3n (<em>excapere<\/em>),&nbsp;<em>tomado fuera<\/em>, incluido a trav\u00e9s de su misma excepci\u00f3n. Pero lo que, de este modo, est\u00e1 ante todo aprehendido en el ordenamiento es el mismo estado de excepci\u00f3n. El&nbsp;<em>campo<\/em>&nbsp;es, as\u00ed, la estructura en la cual el estado de excepci\u00f3n, sobre cuya posible decisi\u00f3n se funda el poder soberano, puede realizarse establemente. (Agamben, 2001: 39).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Llevar\u00eda un tiempo que no tenemos vincular esta descripci\u00f3n con las importantes reflexiones acerca del&nbsp;<em>homo sacer<\/em>&nbsp;y la soberan\u00eda que el fil\u00f3sofo italiano ha desarrollado, pero baste aqu\u00ed con se\u00f1alar que en el estado de excepci\u00f3n, el soberano tiene el poder legal (parad\u00f3jicamente suspendiendo la legalidad) de hacer morir al&nbsp;<em>homo sacer<\/em>, es decir, al humano despojado de todo atributo, de todo v\u00ednculo con su forma de vida:&nbsp;<em>nuda vida<\/em>. De manera que: \u00ab<em>S\u00f3l<\/em><em>o porque los campos constituyen, en el sentido que se ha visto, un espacio de excepci\u00f3<\/em><em>n,<\/em><em>&nbsp;en el cual la ley est\u00e1 suspendida integralmente, en ellos todo es verdaderamente posible.\u00bb (cursivas del autor).<\/em>(Agamben, 2001: 39)<\/p>\n\n\n\n<p>El sitio, el lugar, en el que todo es posible y donde a los cuerpos les ha sido extra\u00edda su&nbsp;<em>forma de vida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe [en Latinoam\u00e9rica], dice Ra\u00fal Zibechi, una econom\u00eda policial, digamos, que permite a los cuadros represivos saquear a los m\u00e1s pobres (rob\u00e1ndoles los pocos bienes que tienen y hasta la vida) y beneficiarse a la vez de todos los negocios que amparan (desde el narco hasta la prostituci\u00f3n y el tr\u00e1fico de armas y \u00f3rganos) sin ser molestados ni por las clases medias ni por los grandes empresarios (\u2026) gozan de autonom\u00eda relativa para regular el trabajo. (Zibechi, 2015: 18)<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora imagino: \u00bfhabr\u00e1 alguna posibilidad de revertir el proceso productivo de la&nbsp;<em>nuda vida<\/em>, de devolver a los cuerpos, por decir, su valor de uso, su territorio y su lenguaje (Marx)? \u00bfNo es, precisamente, el arte el campo que la modernidad ha preservado para que all\u00ed tambi\u00e9n, todo sea posible? \u00bfNo es la autonom\u00eda del campo, su&nbsp;<em>pharmakos<\/em>, su veneno pero tambi\u00e9n su propia potencia? \u00bfQu\u00e9 quieren algunas pr\u00e1cticas esc\u00e9nicas que salen del espacio autonomizado para regar su autonom\u00eda en los devenires cotidianos? Propongo que se trata de la instalaci\u00f3n de contra-campos, de espacios donde el&nbsp;<em>zoon politikon<\/em>&nbsp;que somos cada uno, retome el poder de su cuerpo, su palabra, su memoria, su capacidad est\u00e9tica en la construcci\u00f3n de cada forma de vida en su relaci\u00f3n con cada otra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero demos otra vuelta al concepto de autonom\u00eda: Se trata de un t\u00e9rmino que engloba, seg\u00fan Mabel Thwaites, diversos niveles, a saber:<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda del trabajo frente al capital<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda frente a organizaciones colectivas anquilosadas: partidos o sindicatos<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda con referencia al Estado<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda de las clases dominadas frente a las clases dominadas<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda social e individual<\/p>\n\n\n\n<p>(en VV. AA, 2011: 157-158)<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que autonom\u00eda significa aqu\u00ed, no solamente hacer lo que uno quiere hacer, sino, principalmente, pensar por fuera del Estado y de las coordenadas de la realidad del sistema de inter\u00e9s y ganancia y actuar en consecuencia. Se trata, asimismo de inaugurar \u201cespacios-tiempos en disputa, interpenetrados por el otro, de modo que la imagen de una fortaleza asediada no sirve para describir el conflicto real en curso, ya que se trata de territorios gelatinosos, con l\u00edmites imprecisos, porosos, cambiantes\u201d. (VV. AA, 2011: 245)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, para la gente de las artes, autonom\u00eda tambi\u00e9n significa la posibilidad de pensar por fuera de la contingencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Autonom\u00eda, en todo caso, no significa autismo, porque como dice otra vez el CI:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La comuna no se contenta con enunciarse para s\u00ed misma: lo que tiene la intenci\u00f3n de poner de manifiesto al tomar cuerpo, no es su identidad ni la idea que se hace de s\u00ed misma, sino la idea que se hace de la vida. Por lo dem\u00e1s, la comuna no puede crecer m\u00e1s que a partir de su afuera, como un organismo que vive s\u00f3lo de la interiorizaci\u00f3n de lo que lo rodea. La comuna, precisamente porque quiere crecer, s\u00f3lo puede alimentarse de aquello que no es ella. En el momento en que se a\u00edsla del exterior, periclita, se devora a s\u00ed misma, se interdesgarra, se vuelve \u00e1tona o se entrega a aquello que los griegos denominan a escala de su pa\u00eds entero \u201ccanibalismo social\u201d, y esto precisamente porque se sienten aislados del resto del mundo. (Comit\u00e9, 2015: 221)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La autonom\u00eda permite hacer alianzas para recuperar fuerzas pero, asimismo, permite mostrar lo que la rebasa, lo que es, necesariamente&nbsp;<em>inapropiable.&nbsp;<\/em>Esto es fundamental, pues la vida de la comuna y su posibilidad de engranaje con otras comunas, reside en su potencia de&nbsp;<em>desapropiaci\u00f3n<\/em>, de estar por fuera del principio b\u00e1sico del pensamiento del capital: la propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro&nbsp;<em>Los muertos ind\u00f3ciles<\/em>, Cristina Rivera Garza habla de una&nbsp;<em>necroescritura<\/em>, una escritura capaz de responder al estado de guerra mexicano -y, cada vez m\u00e1s, global-, en el libro, uno de los procesos de escritura es justamente, la&nbsp;<em>desapropiaci\u00f3n<\/em>. La desapropiaci\u00f3n implica, por una parte, poner entre par\u00e9ntesis las pulsiones autorales de originalidad y autoridad y, por otra parte, la capacidad de recoger las m\u00faltiples voces que no tienen espacio para enunciarse. Una escritura como la de Sara Uribe, que en&nbsp;<em>Ant\u00edgona Gonz\u00e1lez<\/em>, escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Todos esos duelos que se esconden tras los rostros de las personas que nos topamos. Al escuchar el timbre entro al sal\u00f3n y paso lista. Fulanito de tal. Presente. Fulanito de tal. Presente. Fulanito de tal. Presente. El ritual de las jaculatorias. Lo cierto es que las m\u00e1s de las veces ni siquiera escucho las voces de mis alumnos respondi\u00e9ndome. Por cada nombre que pronuncio, una segunda voz que no es m\u00eda, ni de nadie, que solamente est\u00e1 ah\u00ed, como un eco perti\u00adnaz, replica:<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeo Gonz\u00e1lez. Ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeo Gonz\u00e1lez. Ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tadeo Gonz\u00e1lez. Ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>(Uribe, 2012:53)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la autonom\u00eda de la comuna implica un ejercicio de desapropiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Secesi\u00f3n, otra vez<\/h4>\n\n\n\n<p>1<\/p>\n\n\n\n<p>Madrid, 16 de noviembre. Esta noche tuve un sue\u00f1o. Iba con un grupo de amigos y a lo lejos ve\u00edamos c\u00f3mo alguien, en el patio de una casa, disparaba contra los habitantes. Llevaba una cuerno de chivo y me sorprend\u00eda de que sus disparos al azar no nos hubieran alcanzado. M\u00e1s adelante, un asalto. Un amigo se pon\u00eda a tomar fotos del evento, mientras los ladrones nos apuntaban. Hu\u00edamos e intent\u00e1bamos llegar a alguna salida. Ve\u00edamos a mucha gente formada en distintas filas, nos sum\u00e1bamos a alguna de ellas, para darnos cuenta luego de que esas filas estaban tomadas por los criminales: todos est\u00e1bamos secuestrados por ellos y las filas eran para acomodarnos en las habitaciones de su casa de seguridad. Me daba cuenta de la circunstancia y me dec\u00eda \u201centonces as\u00ed es; as\u00ed acaba todo. No pude zafarme\u201d. Luego, en una vuelta de tuerca de la serie -pues este es un sue\u00f1o recurrente que casi siempre termina aqu\u00ed-, logro hacerme de un arma, dispararla, matar a uno de los captores e intentar el escape definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al despertar, leo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLos tent\u00e1culos del exgobernador fugado del Estado mexicano de Veracruz Javier Duarte de Ochoa alcanzan Espa\u00f1a. El empresario Mois\u00e9s Mansur Cysneiros, considerado prestanombres (testaferro) del dirigente, adquiri\u00f3 en 2014 una vivienda de lujo en el coraz\u00f3n de Madrid. La casa tiene una superficie de 403 metros y fue comprada por cuatro millones de euros a trav\u00e9s de una sociedad patrimonial\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Radicada en un edificio se\u00f1orial de principios del siglo XX, la s\u00faper vivienda de Mansur en Madrid ocupa la tercera planta de un exclusivo bloque de siete alturas en el n\u00famero 24 de la calle Alfonso XII. La zona es una de las m\u00e1s caras de la capital espa\u00f1ola. El metro cuadrado se llega a pagar a 10.000 euros.\u201d (Nota del diario&nbsp;<em>El pa\u00eds<\/em>)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Si ustedes recuerdan, entre 1933 y 1939, Charlotte Beradt recopil\u00f3 una serie de sue\u00f1os de sus allegados alemanes, que presentaban una serie de im\u00e1genes inquietantes anteriores a la captura y huida de los jud\u00edos en Alemania. Un sism\u00f3grafo del porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p>2<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenca, 19 de octubre. Camino por las pendientes estrechas que llevan al barrio hist\u00f3rico. Pendientes pronunciadas de pronto sorprendidas por una peque\u00f1a fuente o un desv\u00edo inesperado. Mi cuerpo-memoria (el t\u00e9rmino es de Grotowski) reacciona: mis primeros pasos en las pendientes de Zacatecas, Taxco o Guanajuato. Ciudades emblem\u00e1ticas mexicanas, donde encontr\u00f3 su cenit la acumulaci\u00f3n originaria global y extractiva, y donde la alucinaci\u00f3n de los conquistadores quiso fundar El Dorado o la tierra de Midas, donde todo fuera puro oro. Imagino, entonces, ante la sobriedad de las edificaciones de Cuenca, lo que de fantas\u00eda on\u00edrica tienen las ciudades mexicanas: no s\u00f3lo una base material nost\u00e1lgica, al reproducir cierto tipo de arquitectura \u201cde casa\u201d, sino tambi\u00e9n la soltura del sue\u00f1o colectivo que iba desde la riqueza sin l\u00edmites hasta el encuentro con el para\u00edso perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo, entonces que para poder articular la novedad de lo que sus ojos miraban al arribar a Tenochtitl\u00e1n, Bernal D\u00edaz del Castillo, no tiene otra opci\u00f3n que recurrir a la fantas\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>nos quedamos admirados y dec\u00edamos que parec\u00eda a las cosas y encantamiento que cuentan en el libro de Amad\u00eds, por las grandes torres y cues [templos] y edificios que ten\u00edan dentro del agua, y todas de cal y canto. Y aun algunos de nuestros soldados dec\u00edan que si aquello que ve\u00edan era entre sue\u00f1os. Que no s\u00e9 c\u00f3mo lo cuente, el ver cosas nunca vistas ni o\u00eddas y aun so\u00f1adas, como vimos. (D\u00edaz, 2014: 39)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, \u201centre sue\u00f1os\u201d aparece el mundo nuevo; sue\u00f1os que, al cabo de confrontarse con el principio de realidad, van generando un combate entre deseo y realidad:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Estaban todas las paredes de aquel adoratorio tan ba\u00f1adas y negras de costras de sangre y asimismo el suelo, que todo hed\u00eda muy malamente. Todo estaba lleno de sangre, as\u00ed paredes como altar, y era tanto el hedor que no ve\u00edamos la hora de salirnos fuera. (D\u00edaz, 2014: 61)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfHubo alguien que so\u00f1ara, al margen de la magnificencia y brillo de las ciudades tenochcas, tambi\u00e9n su pulsi\u00f3n de muerte?<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que del lado mexica, s\u00ed que hubo fantas\u00edas acerca del encuentro con los conquistadores:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El sexto prodigio y se\u00f1al fue que muchas veces y muchas noches, se o\u00eda una&nbsp; voz de mujer que a grandes voces lloraba y dec\u00eda, aneg\u00e1ndose con mucho llanto y grandes sollozos y suspiros: \u00a1Oh hijos m\u00edos! del todo nos vamos ya a perder\u2026 e otras veces dec\u00eda: Oh hijos m\u00edos \u00bfa d\u00f3nde os podr\u00e9 llevar y esconder. . . ? (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Y tornando segunda vez Motecuhzoma a ver y admirar por la diadema y cabeza del p\u00e1jaro vio grande n\u00famero de gentes, que ven\u00edan marchando desparcidas y en escuadrones de mucha ordenanza, muy aderezados y a guisa de guerra, y batallando unos contra otros escaramuceando en figura de venados y otros animales, y entonces, como viese tantas visiones y tan disformes, mand\u00f3 llamar a sus agoreros y adivinos que eran tenidos por sabios. (Le\u00f3n Portilla, s\/f: 26)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Presagios que quedaron, finalmente, registrados como documentos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En los caminos yacen dardos rotos,<\/p>\n\n\n\n<p>los cabellos est\u00e1n esparcidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Destechadas est\u00e1n las casas,<\/p>\n\n\n\n<p>enrojecidos tienen sus muros.<\/p>\n\n\n\n<p>Gusanos pululan por calles y plazas,<\/p>\n\n\n\n<p>y en las paredes estan salpicados los sesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rojas est\u00e1n las aguas, est\u00e1n como te\u00f1idas,<\/p>\n\n\n\n<p>y cuando las bebimos,<\/p>\n\n\n\n<p>es como si bebi\u00e9ramos agua de salitre.<\/p>\n\n\n\n<p>Golpe\u00e1bamos, en tanto los muros de adobe,<\/p>\n\n\n\n<p>y era nuestra herencia una red de agujeros. &nbsp;(Le\u00f3n Portilla, s\/f: 10)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>3<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 significa que Am\u00e9rica haya sido el sue\u00f1o de Europa, qu\u00e9 significa que Am\u00e9rica sea hoy la profec\u00eda de Europa<\/p>\n\n\n\n<p>4<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Toda comuna crea un territorio pol\u00edtico que se extiende y se ramifica a medida que crece. Y es durante este movimiento que dibuja los senderos que conducen a otras comunas, que teje las l\u00edneas y los v\u00ednculos que forman nuestro partido. Nuestra fuerza no nacer\u00e1 de la designaci\u00f3n del enemigo, sino del esfuerzo hecho para entrar unos en la geograf\u00eda de otros. (Comit\u00e9, 2015:248 )<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No se hace comuna con el sue\u00f1o del enemigo. No se hace comuna con el miedo. Pero tampoco se hace comuna sin saber que el enemigo tambi\u00e9n sue\u00f1a y se mete en nuestros sue\u00f1os. Por eso, la comuna no puede ser un sue\u00f1o, sino la designaci\u00f3n de un territorio que despliega toda su potencia actual. Una zona en donde ya los sue\u00f1os se realicen de una sola vez:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Ya no hay que escoger entre el cuidado procurado a aquello que construimos y nuestra fuerza de impacto pol\u00edtico. Nuestra fuerza de impacto est\u00e1 hecha de la misma intensidad de aquello que vivimos, de la alegr\u00eda que emana de ello, de las formas de expresiones que se inventan en ella, de la capacidad colectiva de resistir la prueba que ella atestigua. En la inconsistencia general de las relaciones sociales, los revolucionarios deben singularizarse por la densidad de pensamiento, de afecci\u00f3n, de agudeza y de organizaci\u00f3n que son capaces de poner a la obra, y no por su disposici\u00f3n a la escisi\u00f3n, a la intransigencia sin objeto o por la concurrencia desastrosa sobre el terreno de una radicalidad fantasm\u00e1tica. Es por la atenci\u00f3n al fen\u00f3meno, por sus cualidades sensibles, que ser\u00e1n capaces de devenir una potencia real, y no por coherencia ideol\u00f3gica. (Comit\u00e9, 2015: 210-211)<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hacer secesi\u00f3n es darse cuenta de que no hace falta mayor protocolo para fundar un mundo, que existe la fuerza de nuestros afectos, que tenemos el campo minado de nuestras diferencias. Nadie ha dicho que la democracia -si ese t\u00edtulo a\u00fan nos interesa- ser\u00eda el fin de los conflictos; la democracia es la arena donde la alegr\u00eda se pone por encima de las objeciones, donde el di\u00e1logo no cesa, donde el desacuerdo se desapropia de la defensa de las autor\u00edas en nombre del bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, ante todo, la fundaci\u00f3n del mundo que la secesi\u00f3n suscita, no requiere m\u00e1s que el concurso de nuestra potencia po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de las selvas, los bosques o las ciudades que jam\u00e1s hab\u00edan conocido los pies europeos, en los primeros a\u00f1os de la Colonia americana, se oyeron unos murmullos, unos sonidos que ni los \u00e1rboles, ni los animales, ni los r\u00edos, ni los habitantes pod\u00edan comprender, pero que marcar\u00edan, sin embargo, su suerte. Esos sonidos, se escuchaban as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>De parte del muy alto y muy poderoso y muy cat\u00f3lico defensor de la iglesia, siempre vencedor y nunca vencido el gran Rey don Fernando V de Espa\u00f1a de las dos Sicilias, de Jerusal\u00e9n, de las Islas y tierras firmes del Mar Oc\u00e9ano,etc. tomador de las gentes b\u00e1rbaras, de la muy alta y poderosa Sra. la Reina Do\u00f1a Juana, su muy c\u00e1lida y amada hija, nuestros e\u00f1ores, yo D\u00e1vila su criado, mensajero y capit\u00e1n, los notifico y les hago saber como mejor puedo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Que Dios nuestro se\u00f1or \u00fanico y eterno, cre\u00f3 el cielo y la tierra, un hombre y una mujer de quienes nosotros y vosotros fueron y son descendientes y procreados y todos los de despu\u00e9s de nosotros vinieron, mas la muchedumbre de la generaci\u00f3n y de esto ha sucedido de cinco mil y mas a\u00f1os que el mundo fue creado, fue necesario que unos hombres fuesen de una parte y otros fuesen por otra y se dividiesen por muchos reinos y provincias de que una sola no se podr\u00edan sostener ni conservar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Uno de los pont\u00edfices pasados que en lugar de este mundo, hizo donaci\u00f3n de estas Islas y tierras firmes del Mar Oc\u00e9ano, a los ricos Rey y Reinas y a los sucesores en estos reinos, con todo lo que en ellas hay seg\u00fan se contienen en ciertas escrituras que sobre ellos basaron, (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por ende, como mejor puedo os ruego y requiero que entendais bien lo que he dicho, y tomeis para entenderlo y deliberar sobre ello el tiempo que fuere justo y reconoscais a la Iglesia por Se\u00f1ora y Superiora del universo mundo y al sumo pont\u00edfice llamado Papa en su nombre y al Rey y la Reina nuestros se\u00f1ores en su lugar como Superiores y Se\u00f1ores y Reyes de esta isla y tierra firme por virtud de la dicha donaci\u00f3n y consentais en ese lugar a que estos padres religiosos o declaren los susodichos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si as\u00ed lo hicieres te ha de ir bien y aquello a que estas obligado, y sus altezas en su nombre los recibir\u00e1n con todo amor y caridad, (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si no lo hicieres o en ello dilaci\u00f3n maliciosamente pusieres, os certifico que con la ayuda de Dios entrar\u00e9 poderosamene contra vosotros y os har\u00e9 guerra por todas las partes y maneras que tuviere y sujetar\u00e9 al yugo y obediencias de la iglesia y de sus Altezas y tomar\u00e9 vuestras personas y las de vuestras mujeres e hijos y los har\u00e9 esclavos y como tales los vender\u00e9 y dispondr\u00e9 de ellos como su Alteza mandare, y os tomar\u00e9 vuestros bienes, y os har\u00e9 todos los males y da\u00f1os que pudiere como a vasallos que no obedecen y que no quieren recibir a sus se\u00f1or y le resisten y contradicen y protesto de los muertes y da\u00f1os que de ellos se registraren ser\u00e1n a culpa vuestra y no de sus Altezas ni m\u00eda, ni de estos caballeros que conmigo vinieron y de como lo digo, requiero, pido al presente Escribano que me lo de como testimonio firmado y a los presentes ruego que de ello sean testigo\u201d.3<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este Requerimiento \u201cse le\u00eda ante \u00e1rboles y chozas vac\u00edas donde no hab\u00eda ning\u00fan indio. Los capitanes pronunciaban para s\u00ed mismos sus frases teol\u00f3gicas en las afueras de las aldeas mientras los indios dorm\u00edan\u201d (cit. en Williams, 1990: 92). A veces los invasores le\u00edan el documento solo despu\u00e9s de haber hecho prisioneros a los nativos\u201d (Beasley-Murray, 2010: 24). De manera que se le\u00eda para nadie, pero como buen performativo, inauguraba un r\u00e9gimen donde el espacio y el tiempo eran repartidos de manera distinta, donde los cuerpos y las voces ten\u00edan nuevos valores. Leer el Requerimiento inauguraba un mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSi este acto perform\u00e1tico, teatral, inaugur\u00f3 el despojo que hoy funda todos los dem\u00e1s, con qu\u00e9 actos y a qu\u00e9 fuerzas apelaremos para separarnos de la Ley del Requerimiento y fundar, aut\u00f3nomamente, alegremente, nuestras comunas provisionales?<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/h5>\n\n\n\n<p>-Agamben, Giorgio, 2001,&nbsp;<em>Medios sin fin. Notas sobre pol\u00edtica<\/em>, Pre.textos, Valencia.<\/p>\n\n\n\n<p>-Beasley-Murray, 2010,&nbsp;<em>Poshegemon\u00eda: teor\u00eda pol\u00edtica y Am\u00e9rica Latina<\/em>, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>-Comit\u00e9 Invisible, 2015,&nbsp;<em>A nuestros amigos<\/em>, Pepitas de Calabaza ed., Logro\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>-Deleuze, Gilles, 2001,&nbsp;<em>Spinoza, filosof\u00eda pr\u00e1ctica<\/em>, Tusquets (col. F\u00e1bula), Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>-D\u00edaz del Castillo, Bernal,&nbsp;<em>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa\u00f1a.&nbsp;<\/em>Tomo II,<\/p>\n\n\n\n<p>Biblioteca Saavedra Fajardo 2014 (Transcripci\u00f3n y correcci\u00f3n de Miguel And\u00fagar Mi\u00f1arro a partir de: Bernal D\u00edaz del Castillo.&nbsp;<em>Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa\u00f1a.&nbsp;<\/em>Tomo II. Madrid: Imprenta de Don Benito Cano, 1796).<\/p>\n\n\n\n<p>-Hern\u00e1ndez, Sa\u00fal, 2015,&nbsp;<em>Con\/Dolerse<\/em>, Surplus ediciones, Ciudad de M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p>-Le\u00f3n Portilla, Miguel, s\/f,&nbsp;<em>Visi\u00f3n de los vencidos<\/em>, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico,<\/p>\n\n\n\n<p>DGSCA, Coordinaci\u00f3n de Publicaciones Digitales, M\u00e9xico D. F.<\/p>\n\n\n\n<p>-Rivera Garza, Cristina, 2013,&nbsp;<em>Los muertos ind\u00f3ciles<\/em>, Tusquets, M\u00e9xico D. F.<\/p>\n\n\n\n<p>-Uribe, Sara,&nbsp;<em>Ant\u00edgona Gonz\u00e1lez<\/em>, sur+ editores, Oaxaca.<\/p>\n\n\n\n<p>-VV. AA., 2011,&nbsp;<em>Pensar las autonom\u00edas<\/em>, S\u00edsifo ediciones, Bajo Tierra, M\u00e9xico D. F.<\/p>\n\n\n\n<p>-Zibechi, Ra\u00fal, 2015,&nbsp;<em>Latiendo resistencia. Mundos nuevos y guerras de despojo<\/em>, El Rebozo, Oaxaca<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h3>\n\n\n\n<p>1.&nbsp; Visto en&nbsp;<a href=\"https:\/\/lastresyuncuarto.wordpress.com\/tag\/ultimo-poema-de-javier-sicilia\/\">https:\/\/lastresyuncuarto.wordpress.com\/tag\/ultimo-poema-de-javier-sicilia\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp; &nbsp; Para una s\u00edntesis de las ideas de Spinoza, v\u00e9ase Deleuze, 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>3. &nbsp; Tomado de&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.elortiba.org\/doc\/requerimiento.pdf\">http:\/\/www.elortiba.org\/doc\/requerimiento.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Autonomia-Organizacion-Secesion.-Efimera.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Autonomi\u0301a-Organizacio\u0301n-Secesio\u0301n.-Efi\u0301mera.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-ff882ad2-247b-4985-bfde-48214fb64abe\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Autonomia-Organizacion-Secesion.-Efimera.pdf\">Autonomi\u0301a-Organizacio\u0301n-Secesio\u0301n.-Efi\u0301mera<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/02\/Autonomia-Organizacion-Secesion.-Efimera.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ff882ad2-247b-4985-bfde-48214fb64abe\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Contextos RELACIONADOS<\/h5>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2016\/11\/19\/ser-publico\/\" data-type=\"post\" data-id=\"10226\">Ser P\u00fablico<\/a>. Festival de Artes Esc\u00e9nicas, <a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/03\/22\/victoria-perez-royo\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5618\">Victoria P\u00e9rez Royo<\/a>, 2016<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diario de viaje 2016. Rub\u00e9n Ortiz. Conferencia presentada en Ser P\u00fablico. 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