{"id":5856,"date":"2000-01-15T16:45:00","date_gmt":"2000-01-15T15:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=5856"},"modified":"2026-01-15T16:46:54","modified_gmt":"2026-01-15T15:46:54","slug":"santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/01\/15\/santiago\/","title":{"rendered":"Santiago"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2026\/01\/15\/yuyachkani\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5849\">Yuyachkani<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2000<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Int\u00e9rpretes:<br>Augusto Casfranca, Ana Correa, Amiel Cayo<\/li>\n\n\n\n<li>Colaboradores:<br>Miguel Rubio (direcci\u00f3n)<br>Jos\u00e9 Balado (musicalizaci\u00f3n)<br>Agripina Mendivil (escultura de santos)<br>Rafael Pinto (escultura del caballo)<br>Amiel Cayo (escultura del patr\u00f3n Santiago)<br>Fidel Melqu\u00edades (iluminaci\u00f3n y jefe de escena)<br>Alejandro Siles (operador de sonido y responsable t\u00e9cnico)<br>Milagros Quintana (asesor\u00eda direcci\u00f3n)<br>Rebeca Raez (asistente direcci\u00f3n)<br>Producci\u00f3n: Socoro Naveda<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Texto del programa:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol guerrero empu\u00f1a su espada y, bajo los cascos del caballo que monta, un adversario de piel oscura se agita en un adem\u00e1n de resistencia.&nbsp; Los fieles, que se parecen al vencido, le rinden homenaje al vencedor. Esa paradoja no los inquieta, porque asistir a la procesi\u00f3n no significa un voto a favor de la Conquista (por lo dem\u00e1s, conviene recordar que los conflictos de los Andes no comienzan ni terminan con la invasi\u00f3n europea del siglo XVI).<\/p>\n\n\n\n<p>En los pueblos, las procesiones y las fiestas marcan el ritmo de la memoria colectiva: actos que recuerdan, recuerdos que son actos. Por eso, cada tradici\u00f3n abandonada es una victoria del olvido.<\/p>\n\n\n\n<p>La festividad del Patr\u00f3n Santiago, antigua y a la vez actual, nos proporciono la imagen a trav\u00e9s de la cual iniciamos -en la Sala y fuera de ella- nuestra pesquisa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el proceso, descubrimos que la fuerza secular de los s\u00edmbolos no radica en que conservan un significado \u00fanico, inmutable; por el contrario, su poder consiste en darle forma a las intuiciones, preocupaciones y deseos de personas radicalmente distintas que pertenecen a \u00e9pocas dr\u00e1sticamente diversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los actores de Yuyachkani, el desaf\u00edo principal fue el de encarnar modos diferentes de entender la relaci\u00f3n con los iconos complementariamente, la contienda entre dos im\u00e1genes rituales, la del Santo y el Infiel, sirvi\u00f3 para alimentar nuestro trabajo, pues nos permiti\u00f3 incorporar la larga duraci\u00f3n y el imaginario colectivo a nuestro trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo de la historia, tiempo del mito: en la frontera de los dos est\u00e1 el tiempo de la escena. De ah\u00ed que el montaje no pretenda documentar, lineal y gr\u00e1ficamente, la vida diaria de un pueblo destruido por la violencia; de ah\u00ed tambi\u00e9n que las presencias de Santiago y el Moro cobren vida y tomen la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>En la obra, los personajes -humanos o sobrenaturales- est\u00e1n del otro lado de la vigilia y la normalidad cotidiana, en una condici\u00f3n que cubre desde el trance m\u00edstico a la confesi\u00f3n desgarrada.&nbsp; El sitio m\u00e1gico y sagrado en el cual act\u00faan -el de la iglesia- propicia el descubrimiento de los fueros internos y la revelaci\u00f3n de las verdades ocultas.&nbsp; Es preciso a\u00f1adir que ni el descubrimiento ni la revelaci\u00f3n ocurren sin que medien el sacrificio y la prueba.&nbsp; Eso vale tanto para los seres de la ficci\u00f3n como para quienes estamos involucrados en la creaci\u00f3n de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>La indagaci\u00f3n en la oscuridad, \u00bfpuede no ser enigm\u00e1tica y tortuosa? La b\u00fasqueda de las salidas, \u00bfno es laber\u00edntica y compleja? Al alcanzar la forma de nuestro espect\u00e1culo y construir sus personajes, hemos querido ser fieles a la naturaleza misma del proceso en el cual nos internamos.&nbsp; No quiere decir lo anterior que esta traves\u00e9a carezca de un itinerario. La clave de la estructura dram\u00e1tica se halla en las dos acepciones de la palabra \u2018duelo\u2019. Una designa el reconocimiento de la ausencia amada y el esfuerzo de incorporarla a nuestras vidas; la otra, la contienda entre dos seres contrarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El Guardi\u00e1n, la Madre y el Mayordomo viven, cada cual a su manera, la necesidad de elaborar las p\u00e9rdidas que \u00edntimamente los laceran; Santiago y el Moro, por su parte, reviven una pugna a\u00fan no terminada, pero que no es ya id\u00e9ntica a lo que fue en sus inicios. En ambos casos, la muerte ronda las acciones, pero no las agota ni las contiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Yuyachkani, el \u00e9nfasis se coloca en la afirmaci\u00f3n de la memoria y en la persistencia de la vida, a\u00edn en aquellas situaciones l\u00edmite que a primera vista parecen negar la primera y abolir la segunda. Esa es nuestra visi\u00f3n y nuestra apuesta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Peter Elmore<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yuyachkani, 2000<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":5850,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-5856","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5857,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5856\/revisions\/5857"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}