{"id":5354,"date":"1982-01-08T13:08:00","date_gmt":"1982-01-08T12:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=5354"},"modified":"2026-01-12T13:03:23","modified_gmt":"2026-01-12T12:03:23","slug":"els-joglars","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1982\/01\/08\/els-joglars\/","title":{"rendered":"Els Joglars"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Espa\u00f1a, 1962<\/h4>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-6c531013 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"463\" height=\"759\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1980.-Laetius.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5363\" style=\"width:226px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1980.-Laetius.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29.jpg 463w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1980.-Laetius.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29-183x300.jpg 183w\" sizes=\"auto, (max-width: 463px) 100vw, 463px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>ELS JOGLARS m\u00e9todo y compromiso<br>Joan Abell\u00e1n<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Albert Boadella, Anton Font y Carlota Soldevila fundaron en 1962, en Barcelona, el grupo amateur de mimos Els Joglars. En 1967, tras el \u00e9xito obtenido con sus actuaciones en el festival Zurich, donde coincidieron con las figuras internacionales mas importantes del g\u00e9nero, Albert Boadella propuso la profesionalizaci\u00f3n del grupo en r\u00e9gimen de cooperativa. Desde entonces, siempre bajo su direcci\u00f3n y con distintas formaciones de actores a lo largo de los a\u00f1os, Els Joglars se convirtieron en la primera compa\u00f1\u00eda espa\u00f1ola de teatro de creaci\u00f3n, desarrollando un verdadero laboratorio de investigaci\u00f3n de f\u00f3rmulas dramat\u00fargicas y lenguajes esc\u00e9nicos, y gozando ininterrumpidamente de un gran \u00e9xito de p\u00fablico y de una s\u00f3lida fama cimentada en la doble garant\u00eda de carga sat\u00edrica de profundidad e indiscutible calidad formal habituales en sus creaciones. Un teatro, seg\u00fan su propia definici\u00f3n \u00abcon ideas; cr\u00edtico, iconoclasta, subversivo, cruel, pero siempre festivo y con humor (esto, cabe destacar, en una dif\u00edcil situaci\u00f3n pol\u00edtica y social).\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros espect\u00e1culos de Els Joglars profesionalizados se institucionaliza la f\u00f3rmula de creaci\u00f3n colectiva que ser\u00e1 hasta hoy un rasgo t\u00edpico de su trabajo y se observa ya una decidida tendencia a ampliar sus registros mas all\u00e1 del lenguaje silencioso y sumamente codificado de la pantomima.<\/p>\n\n\n\n<p>El teatro de Els Joglars se ha diferenciado, en efecto, de la mayor parte del teatro que se hace en todas partes, por su particular proceso de creaci\u00f3n. Un espect\u00e1culo suyo se gesta a partir de una idea que el colectivo elabora mediante improvisaciones y charlas, fijando paso a paso la dramaturgia, la actuaci\u00f3n y el dise\u00f1o espacial. Se trata de un trabajo considerado por ellos como esencialmente artesanal en que cada miembro del conjunto de artistas y t\u00e9cnicos ejerce el rol propio de su dominio teatral. Una \u00abartesan\u00eda colectiva\u00bb que no significa \u00abtrabajo colectivo\u00bb sino trabajo de un colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un trabajo sin duda sustentado tambi\u00e9n en la gran capacidad de fabulaci\u00f3n del director, dramaturgo, escen\u00f3grafo, core\u00f3grafo (y actor en los primeros montajes) de la compa\u00f1\u00eda y sobre todo en sus singulares reflejos para capturar al vuelo las buenas ideas de los miembros del colectivo y desarrollarlas en las improvisaciones con velocidad de v\u00e9rtigo. Sin olvidar la sutileza que le distingue en la labor casar con \u00e9xito los materiales art\u00edsticos m\u00e1s dispares con que suelen trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>La improvisaci\u00f3n de los actores sin un texto previamente fijado como sistema de creaci\u00f3n dram\u00e1tica ha sido el aspecto m\u00e1s difundido del m\u00e9todo de trabajo de Els Joglars. Un sistema basado en la no premeditaci\u00f3n de la escena a crear, aunque siempre referenciado por el tema concreto a desarrollar en cada espect\u00e1culo. Es ese \u00abmaterial referencial\u00bb lo que var\u00eda substancialmente en cada nuevo proyecto; y no \u00fanicamente en lo que ata\u00f1e al tema, sino tambi\u00e9n por la diversidad de procedimientos con que se establece.<\/p>\n\n\n\n<p>Los espect\u00e1culos de los primeros tiempos del grupo se crearon a partir de improvisaciones surgidas a partir de las noticias del peri\u00f3dico o simplemente abriendo el diccionario al azar e inspir\u00e1ndose en la palabra encontrada. En lo sucesivo, partir\u00e1n en cada ocasi\u00f3n de una nueva base. Los procesos de fabricaci\u00f3n de referentes para las improvisaciones de Els Joglars han sido y son variad\u00edsimos: formas musicales, investigaci\u00f3n en fuentes documentales, invenci\u00f3n de informes cient\u00edficos y de casos cl\u00ednicos, escenificaci\u00f3n de realidades hipot\u00e9ticas previas a las improvisaciones de las escenas del espect\u00e1culo en concreto, vida y obra de personas reales\u2026 o incluso una pieza literaria concreta, como el mism\u00edsimo&nbsp;<em>Retablo de las maravillas<\/em>&nbsp;de Cervantes, en el caso de su \u00faltimo espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido siempre t\u00f3nica de la compa\u00f1\u00eda dar giros tem\u00e1ticos y formales radicales en cada nueva creaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n ha sido habitual la recuperaci\u00f3n en un espect\u00e1culo nuevo de temas o l\u00edneas formales interesantes apuntadas pero no desarrolladas en obras anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro factor sobre el que ha crecido el edificio art\u00edstico de Els Joglars, ha sido la implicaci\u00f3n ideol\u00f3gica personal, la ausencia de autocensura incluso en los a\u00f1os de la dictadura durante los que se ciment\u00f3 su est\u00e9tica y su fama.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, sus espect\u00e1culos han sido siempre sin\u00f3nimo de parcialidad, de posicionamiento sin tapujos, en ocasiones sin buscar la complacencia ni siquiera del p\u00fablico. Sus temas aparecen siempre claramente enraizados en las preocupaciones sociales y en las obsesiones personales de su director. Parte importante de la singularidad del teatro de Els Joglars se encuentra en lo que podr\u00edamos denominar la transparencia de la autor\u00eda, en tanto que siempre es el punto de vista de los creadores la clave expl\u00edcita del sentido de lo que se satiriza en escena. De ah\u00ed que sea un hecho tambi\u00e9n distintivo de Els Joglars, la clase de inter\u00e9s \u2013at\u00edpico, podr\u00eda decirse, trat\u00e1ndose como o se trata de teatro- que sus espect\u00e1culos han suscitado siempre en el p\u00fablico y en la prensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda decirse, pues, que el estilo peculiar de Els Joglars se basa en esos dos factores creativos esenciales: su m\u00e9todo de trabajo y el arraigo sistem\u00e1tico de sus creaciones en convicciones personales profundas. Dos actitudes igualmente radicales que se contaminan mutuamente: por un lado la tendencia a realizar en escena la autopsia de la \u00abverdad\u00bb, a desenmascarar y llegar al fondo de las hip\u00f3tesis del punto de partida tem\u00e1tico de cada nueva aventura esc\u00e9nica; y por otro, la obligaci\u00f3n impuesta de superar en inventiva y rigor en los planos formal y t\u00e9cnico cada nueva producci\u00f3n. Y ello, sin olvidar lo que para Albert Boadella es lo importante en el teatro, lo que lo convierte en poes\u00eda, que es el ejercicio en s\u00ed mismo de la magia. De la convicci\u00f3n que sin sorpresa, sin transformaci\u00f3n no hay magia alguna, nace la gran generosidad que demuestra con el p\u00fablico Els Joglars, al no concebir que un espect\u00e1culo no mantenga al espectador constantemente activo, siempre expectante entre la fascinaci\u00f3n y la comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste podr\u00eda ser un breve resumen de la larga e ininterrumpida trayectoria profesional de Els Joglars:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El diari<\/em>&nbsp;(1968), fue un espect\u00e1culo dedicado a ironizar sobre las noticias y la publicidad de los diarios. En \u00e9l predominaba a\u00fan la est\u00e9tica del mimo de los or\u00edgenes del grupo, era todav\u00eda, por decirlo as\u00ed, un espect\u00e1culo en blanco y negro. No obstante, la introducci\u00f3n de voz, m\u00fasica, elementos escenogr\u00e1ficos y el hecho de dar a los tradicionales \u00abn\u00fameros\u00bb o&nbsp;<em>sketchs<\/em>&nbsp;una unidad, si no argumental, si estructural, constituye un paso notable hacia lo que ser\u00e1 en el futuro la original dramaturgia de Els Joglars.<br><em><br>El joc<\/em>&nbsp;(1970), fue un conjunto de juegos en los que se ironizaba con todo lo humano y lo divino. El \u00ablenguaje corporal\u00bb por el que se reconoc\u00eda al grupo todav\u00eda ten\u00eda un papel preponderante en&nbsp;<em>El joc<\/em>. Pero, como la propia compa\u00f1\u00eda afirmaba, su gestualidad est\u00e1 ya \u00abalejada de la armon\u00eda y la ondulaci\u00f3n t\u00edpicas de la escuela cl\u00e1sica y se incorpora la palabra (onomatopeyas y gritos) como un gesto m\u00e1s, desaparece el vestuario del mimo cl\u00e1sico y, sobre todo, cambia el concepto de espect\u00e1culo con el convencimiento de que el teatro no tiene que estar al servicio de nada m\u00e1s que no sea el teatro mismo, buscando otra relaci\u00f3n con el p\u00fablico, buscando un p\u00fablico nuevo (o con nuevas actitudes) para un teatro nuevo; un p\u00fablico limpio, dispuesto a recibir, sencillamente, lo que el teatro le ofrece.\u00bb En&nbsp;<em>El joc<\/em>&nbsp;irrumpi\u00f3, adem\u00e1s, un concepto espacial funcional, po\u00e9tico y destinado tambi\u00e9n a dar relieve a la actuaci\u00f3n, en aquel caso una plataforma circular fuertemente inclinada, que estar\u00e1 siempre presente en su futura concepci\u00f3n esc\u00e9nica.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cruel Ubris<\/em>&nbsp;(1971), constituy\u00f3 un gran pastiche teatral a partir del argumento de&nbsp;<em>Edipo, rey<\/em>&nbsp;y usando como texto una frase de menos de veinte palabras, y supuso un cambio radical en todos los sentidos. Escenograf\u00eda, objetos, vestuario en abundancia, as\u00ed como parodia de diversos g\u00e9neros teatrales convencionales. De los&nbsp;<em>sketchs<\/em>&nbsp;pasaron a una estructura unitaria con desarrollo de una intriga con diversas tramas cruz\u00e1ndose. La osad\u00eda en los contenidos alusivos e ir\u00f3nicos en aquellos tiempos de dictadura arreciaron llegando a l\u00edmites de riesgo hasta entonces nunca vistos en un escenario espa\u00f1ol. Todo ello, y a pesar de la aparente algarab\u00eda del espect\u00e1culo, con gran perfecci\u00f3n t\u00e9cnica y con una originalidad absoluta en sus hallazgos formales.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la explosi\u00f3n de teatro directo y popular que fue&nbsp;<em>Cruel Ubris<\/em>, se lanzaron a la realizaci\u00f3n de un sofisticado proyecto llamado&nbsp;<em>Mary d\u2019 Ous<\/em>&nbsp;(1972), un nuevo giro radical en su lenguaje. Planteado \u00abcomo un concierto musical, con unos temas (las relaciones hombre-mujer y las interrelaciones de poder) y unos movimientos y sus variaciones (fuga, canon\u2026)\u00bb, y contando con un artefacto espacial \u2013una estructura c\u00fabica de mecanotubo dise\u00f1ada por Iago Pericot- desde el inicio de la creaci\u00f3n, este espect\u00e1culo, el primero creado con el grupo instalado en una mas\u00eda de Pruit (Osona), constituy\u00f3 una sorpresa por su gran refinamiento conceptual y formal. La representaci\u00f3n de esa primera trilog\u00eda&nbsp;<em>El joc<\/em>,&nbsp;<em>Cruel Ubris<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Mary d\u2019Ou<\/em>s, supuso el gran lanzamiento internacional de la compa\u00f1\u00eda y el reconocimiento de Albert Boadella como hombre de teatro de primera l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo un cambio de rumbo radical en el siguiente montaje. Con&nbsp;<em>\u00c0lias Serrallonga<\/em>&nbsp;(1974) Els Joglars elaboraron un espect\u00e1culo \u00abtotal\u00bb a partir de la figura del bandolero catal\u00e1n Joan de Serrallonga. Escenarios m\u00faltiples, acci\u00f3n entre el p\u00fablico, di\u00e1logos, canciones, m\u00fasica, registros \u00e9picos, sat\u00edricos, caricaturescos, simb\u00f3licos, en un montaje que introduc\u00eda temas de la historia de Catalu\u00f1a y Espa\u00f1a con una perspectiva al mismo tiempo demoledora y entra\u00f1able. Un espect\u00e1culo extraordinario, que aportaba al p\u00fablico una vivencia poco com\u00fan en un teatro, lo cual, si bien remit\u00eda a experiencias muy en boga de la \u00e9poca (Theatre du Soleil, por ejemplo) la inventiva y los recursos de Els Joglars lo convert\u00edan en pieza original e irrepetible.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Torna<\/em>&nbsp;(1977) fue el primer espect\u00e1culo de Els Joglars creado despu\u00e9s del fin de la dictadura. Tambi\u00e9n fue el primero ensayado en la c\u00fapula geod\u00e9sica que la compa\u00f1\u00eda, gozando ya de una cierta estabilidad econ\u00f3mica, hizo construir en Pruit, y donde, desde entonces, se crearon sus espect\u00e1culos. Se trat\u00f3 de un espect\u00e1culo que escenificaba con m\u00e1scaras, en clave de una comedia del arte desgarrada y muy negra, y con un sugerente artilugio escenogr\u00e1fico que era una gran mesa transformable, el s\u00f3rdido caso de la detenci\u00f3n, juicio y ejecuci\u00f3n de Heinz Chez, el vagabundo polaco ejecutado por el gobierno de Franco junto a al anarquista Puig Antich.<\/p>\n\n\n\n<p>Por motivos extra art\u00edsticos, este montaje supuso un trauma brutal en la historia de la compa\u00f1\u00eda: \u00abDespu\u00e9s de 40 representaciones la autoridad militar ordena primero la prisi\u00f3n y el procesamiento de Boadella y, despu\u00e9s, de toda la compa\u00f1\u00eda. Boadella es encarcelado y se genera un amplio movimiento popular en defensa de la libertad de expresi\u00f3n; es uno de los momentos m\u00e1s cr\u00edticos del gobierno de la transici\u00f3n. Un d\u00eda antes del Consejo de Guerra, Boadella se escapa del Hospital al que hab\u00eda conseguido ser trasladado alegando una enfermedad. La compa\u00f1\u00eda queda dividida entre el exilio y la c\u00e1rcel. El pulso de los militares y el gobierno con las fuerzas pol\u00edticas democr\u00e1ticas, Els Joglars y los movimientos en la calle y en toda Europa, durar\u00e1 hasta 1981.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Exiliado en la Catalu\u00f1a francesa, Albert Boadella decidi\u00f3 continuar con Els Joglars recomponiendo \u00edntegramente la compa\u00f1\u00eda con miembros nuevos. En el Teatro Municipal de Perpignan, cedido por el Ayuntamiento de la ciudad, se cre\u00f3&nbsp;<em>M-7 Catalonia<\/em>, (1978), una conferencia realizada en una \u00e9poca futura \u00absobre las formas culturales del pasado, ejemplificadas en cuatro viejos, espec\u00edmenes sobrevivientes, sobre los cuales se experimenta e investiga\u00bb. Este espect\u00e1culo abre una l\u00ednea de trabajo que durar\u00e1, como veremos, una d\u00e9cada, la cual buscar\u00e1 situar el juego teatral fuera de toda ficci\u00f3n y en el tiempo real del p\u00fablico: \u00abel espectador no asiste a una representaci\u00f3n, sino a una conferencia; no existen distancias y \u00e9l forma parte de la acci\u00f3n como asistente al acto, no como espectador de una funci\u00f3n teatral\u00bb. Pero, sobre todo, este espect\u00e1culo fue admirado por la belleza y sofisticaci\u00f3n de su concreci\u00f3n visual tanto en lo actoral como en lo escenogr\u00e1fico. La estructura lum\u00ednica con cuatrocientos faros de autom\u00f3vil, aportada por Fabi\u00e0 Puigserver, integrado en el grupo en aquellos momentos, constituy\u00f3 otro punto de referencia para los montajes futuros de Els Joglars.<\/p>\n\n\n\n<p>En los espect\u00e1culos siguientes continuaron su experimentaci\u00f3n sobre la f\u00f3rmula de ruptura de las barreras teatrales abierta con la forma de \u00abconferencia\u00bb de&nbsp;<em>M-7 Catal\u00f2nia<\/em>. As\u00ed,&nbsp;<em>Laetius<\/em>&nbsp;(1980) fue un reportaje sobre la vida hipot\u00e9tica en la tierra despu\u00e9s el holocausto nuclear; espect\u00e1culo que introdujo adem\u00e1s, entre otros, registros corporales de actuaci\u00f3n pr\u00f3ximos a la danza contempor\u00e1nea y un dispositivo escenogr\u00e1fico luminoso que confer\u00eda al montaje un gran impacto pl\u00e1stico.&nbsp;<em>Olympic Man Movement<\/em>&nbsp;(1981), fue un&nbsp;mitin&nbsp;de un grupo neofascista que jugaba con tipo de ambig\u00fcedades ideol\u00f3gicas con grandes dosis de provocaci\u00f3n a los espectadores \u00abprogres\u00bb. La no separaci\u00f3n convencional del p\u00fablico no eliminaba la contundencia visual y la agresividad del espect\u00e1culo, con escenograf\u00eda de acero inoxidable y una pantalla electr\u00f3nica y un montaje sonoro emitiendo ininterrumpidamente mensajes e im\u00e1genes en un alarde de \u00abestrategias\u00bb propagand\u00edsticas visuales y auditivas. Despu\u00e9s lleg\u00f3&nbsp;<em>Teledeum<\/em>&nbsp;(1983), una comedia de situaci\u00f3n que surg\u00eda en un&nbsp;ensayo&nbsp;de transmisi\u00f3n televisiva de una misa ecum\u00e9nica con representantes de diferentes confesiones, espect\u00e1culo original\u00edsimo y de gran comicidad que sin embargo fue pol\u00e9mico una vez m\u00e1s por razones extra art\u00edsticas.&nbsp;<em>Virtuosos de Fontainebleau<\/em>&nbsp;(1985), un estrafalario&nbsp;concierto&nbsp;de m\u00fasica cl\u00e1sica incluido en unos actos de afirmaci\u00f3n europe\u00edsta, culmin\u00f3 esta etapa de Els Joglars con una insuperable exhibici\u00f3n de recursos actorales, dramat\u00fargicos y t\u00e9cnicos en una nueva comedia de situaci\u00f3n que llev\u00f3 al l\u00edmite la s\u00e1tira, la comicidad y el virtuosismo esc\u00e9nico de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Con veinticinco a\u00f1os a sus espaldas, Els Joglars montaron&nbsp;<em>Bye Bye Beethoven<\/em>&nbsp;(1987) obra con la que, retomando Laetius, la compa\u00f1\u00eda elabor\u00f3 un bello y amargo espect\u00e1culo sobre un hipot\u00e9tico futuro tan tecnificado que llevar\u00e1 la humanidad a su autoexterminio. En 1989, en&nbsp;<em>Columbi Lapsus<\/em>, trataron el tema de la extra\u00f1a muerte del Papa Juan Pablo I, con una mezcla de&nbsp;<em>thriller&nbsp;<\/em>y \u00f3pera, con un desarrollo argumental lineal, nuevo en sus f\u00f3rmulas narrativas y con un gran refinamiento en la interpretaci\u00f3n de tonos medios, la escenograf\u00eda, la iluminaci\u00f3n y el sonido.<\/p>\n\n\n\n<p>Con&nbsp;<em>Yo tengo un t\u00edo en Am\u00e9rica<\/em>&nbsp;(1991), montaje incluido en las celebraciones oficiales que se hicieron en 1992 con motivo de la celebraci\u00f3n del quinientos aniversario del descubrimiento de Am\u00e9rica, Els Joglars se lanzaron a elaborar una alegor\u00eda critica de la conquista y la colonizaci\u00f3n. Lo consiguieron con una pirueta dramat\u00fargica que part\u00eda de los delirios de unos locos reunidos en el gimnasio de un frenop\u00e1tico para su sesi\u00f3n de terapia. Sus juegos con las cuerdas y los instrumentos de percusi\u00f3n del gimnasio y las alucinaciones de que el personal m\u00e9dico que les atiende son los personajes de la conquista, visi\u00f3n concretada mediante bailaores y bailaoras de flamenco taconeando con vestuario de la \u00e9poca, permit\u00edan todo tipo de im\u00e1genes y diatribas alusivas al tema. Con este espect\u00e1culo que goz\u00f3 de gran \u00e9xito internacional Els Joglars llegaron a una cima formal que en aquel momento parec\u00eda insuperable.<\/p>\n\n\n\n<p>Cima que sortearon con un nuevo giro radical:&nbsp;<em>El Nacional<\/em>&nbsp;(1993), los avatares marginales de unos vagabundos refugiados en un viejo teatro a punto de demolerse. El Nacional tom\u00f3 el propio arte como referencia tem\u00e1tica y elabor\u00f3 un extra\u00f1o y po\u00e9tico montaje con rasgos formales que citaban claramente ciertos gustos propios de Peter Brook, aunque llevados al terreno de la s\u00e1tira en t\u00e9rminos de \u00abadvertencia contra la oficializaci\u00f3n de la cultura, encarnada en el teatro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1995 estrenaron&nbsp;<em>Ub\u00fa President<\/em>, una puesta al d\u00eda de Operaci\u00f3 Ub\u00fa, creaci\u00f3n realizada catorce a\u00f1os antes por Albert Boadella como director invitado de la compa\u00f1\u00eda estable de los primeros tiempos del Teatre Lliure de Barcelona. La caricaturizaci\u00f3n cruel del entonces reciente presidente de la Generalitat catalana Jordi Pujol y las parodias de&nbsp;<em>Ub\u00fa, rey<\/em>, que sosten\u00edan en buena parte el juego teatral, convirtieron este espect\u00e1culo en el de tal vez mas conocimiento popular de la compa\u00f1\u00eda y en el que marcar\u00eda durante bastantes a\u00f1os la fama de provocador del director del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos espect\u00e1culos siguientes continuaron lo que dieron en llamar su \u00abtrilog\u00eda catalana\u00bb.&nbsp;<em>La incre\u00edble historia del Dr.Floit &amp; Mr.Pla<\/em>&nbsp;(1997), fue un elaborad\u00edsimo \u00abjuego pirandeliano sobre la dualidad del ser humano plasmada aqu\u00ed a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n del empresario Ramon Marull -previa ingesti\u00f3n del after-shave \u00abDr.Floit\u00bb que produce en sus fabricas \u2013 en su m\u00e1s \u00edntimo enemigo: el escritor Josep Pla\u00bb, eficaz parodia del Dr. Jeckill y Mr.Hyde de Stvenson. Despu\u00e9s&nbsp;<em>Daaal\u00ed&nbsp;<\/em>(1999), pieza mayor del teatro imagen en Espa\u00f1a, fue un hermoso collage en el que, con la ayuda de im\u00e1genes de ordenador proyectadas en el espacio, Albert Boadella daba su visi\u00f3n personal sobre la muerte, la vida y la obra de una figura del arte y la comunicaci\u00f3n del siglo XX tan compleja y controvertida como Salvador Dal\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>En el 2002, como celebraci\u00f3n de los cuarenta a\u00f1os de existencia de la compa\u00f1\u00eda, la trilog\u00eda fue objeto de reposici\u00f3n con algunos cambios (con gran visi\u00f3n pol\u00edtica, a&nbsp;<em>Ub\u00fa President<\/em>&nbsp;se le a\u00f1adi\u00f3 el subt\u00edtulo o&nbsp;<em>los \u00faltimos dias de Pompeya<\/em>&nbsp;y la presencia de Pasqual Maragall en las pesadillas de Jordi Pujol) revalidando una vez m\u00e1s su \u00e9xito con la asistencia masiva de p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo teatral mas reciente de la compa\u00f1\u00eda ha sido&nbsp;<em>El Retablo de las Maravillas<\/em>.&nbsp;<em>Cinco variaciones sobre un tema de Cervantes<\/em>&nbsp;(2004). Se trata de un espect\u00e1culo cien por cien sat\u00edrico referido a personajes contempor\u00e1neos de la cultura, la religi\u00f3n y la pol\u00edtica como invenciones apoyadas exclusivamente en el papanatismo y la credulidad del p\u00fablico que sostiene su fama. En una pirueta dram\u00e1tica y esc\u00e9nicamente deliciosa vemos el traslado a la actualidad de los embaucadores cervantinos, en un contexto visual que suma pr\u00e1cticamente todos los hallazgos art\u00edsticos y t\u00e9cnicos de la historia de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A este resumen de la trayectoria teatral de Els Joglars (las citas entre comillas est\u00e1n extra\u00eddas de su p\u00e1gina web www.elsjoglars.com), hay que a\u00f1adirle algunos intentos de diversificaci\u00f3n de la actividad de la compa\u00f1\u00eda (en 1979 se crea una compa\u00f1\u00eda paralela, Xalana, que crea&nbsp;<em>L\u2019Odissea<\/em>) y de su director (en 1981, Abert Boadella, monta como director invitado, con los actores de la compa\u00f1\u00eda estable del Teatre Lliure,&nbsp;<em>Operaci\u00f3 Ub\u00fa<\/em>. Tambi\u00e9n dirige, fuera de Els Joglars, aunque con el mismo m\u00e9todo de trabajo,&nbsp;<em>Gabinete Libermann<\/em>&nbsp;(1984), con el Centro Nacional de Nuevas Tendencias) y&nbsp;<em>Visanteta de Favara<\/em>&nbsp;(1986), con el Teatre Estable del Pa\u00eds Valenci\u00e0). Y recordar tambi\u00e9n las puntuales realizaciones de performances sat\u00edricas del grupo en las presentaciones de sus propios espect\u00e1culos o incluso con grandes despliegues callejeros como su \u00faltima emulaci\u00f3n de la llegada de Franco a Vic realizada en el 2003. Y, por supuesto, sus numerosas incursiones en el medio televisivo con series de sketchs sat\u00edricos, como&nbsp;<em>Hablamos espa\u00f1ol<\/em>&nbsp;(1970), para una cadena alemana,&nbsp;<em>La Odisea<\/em>&nbsp;(1976)&nbsp;<em>Terra d\u2019escudella<\/em>&nbsp;(1977)&nbsp;<em>Som 1 meravella&nbsp;<\/em>(1988),&nbsp;<em>Ya semos europeos<\/em>&nbsp;(1989)&nbsp;<em>Orden Especial<\/em>&nbsp;(1991) y&nbsp;<em>\u00a1Vaya d\u00eda!&nbsp;<\/em>(1995) y en el cinematogr\u00e1fico, con los cortos&nbsp;<em>Aullidos<\/em>&nbsp;(1972),&nbsp;<em>La festa dels bojos<\/em>&nbsp;(1979) y las pel\u00edculas<em>&nbsp;Vida y muertes de Buanaventura Durruti, anarquista<\/em>&nbsp;(1999) y&nbsp;<em>\u00a1Buen viaje, Excelencia!<\/em>&nbsp;(2003).<\/p>\n\n\n\n<p>Como se deduce de este repaso, el teatro de Els Joglars ha dado cabida a multitud de temas y lenguajes esc\u00e9nicos. La variedad de temas en sus montajes es otro de sus sellos caracter\u00edsticos. En ocasiones inciden en parcelas bien delimitadas de la sociedad, como la religi\u00f3n, la pol\u00edtica y el teatro, como en el caso de&nbsp;<em>Teledeum, Olympic Man Movement&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>El Nacional<\/em>; incluso la filosof\u00eda, la antropolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda tienen su lugar en el universo tem\u00e1tico de Els Joglars con espect\u00e1culos como&nbsp;<em>Laetius, Bye, bye, Beethoven, M-7 Catal\u00f2nia<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>Gabinete Libermann<\/em>. La comunicaci\u00f3n, el sentido de la vida, la tragedia, la competitividad, las relaciones de pareja, el bandolerismo, la justicia, la destrucci\u00f3n del planeta, los mitos mediterr\u00e1neos, el progresismo, el poder personal, las psicopatolog\u00edas cotidianas y las debilidades humanas, las religiones, los t\u00f3picos nacionales, los poderes f\u00e1cticos, el genocidio de la conquista espa\u00f1ola de Am\u00e9rica, el teatro, el nacionalismo, el artista, el arte\u2026 , dif\u00edcilmente hallaremos una variedad y una ambici\u00f3n parecidas en l\u2019autor\u00eda de la dramaturgia contempor\u00e1nea espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Obras, todas ellas, que dan una visi\u00f3n pesimista de la civilizaci\u00f3n y son, en el fondo, seg\u00fan consideran ellos mismos \u00abveh\u00edculos de una dura cr\u00edtica al poder y a sus formas y manifestaciones. Cr\u00edtica a un poder real, f\u00e1ctico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, medi\u00e1tico\u2026, y cr\u00edtica a todo aquello que queda contaminado, a menudo de buen grado.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima etapa de su largo recorrido, la reflexi\u00f3n sobre el mundo contempor\u00e1neo aparece personificada dram\u00e1ticamente por personajes con una entidad individual perfectamente definida. Incluso, la alegor\u00eda de la condici\u00f3n humana surge por la v\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil del teatro: la del personaje hist\u00f3rico. El m\u00e9todo de trabajo de Els Joglars aplicado a la recreaci\u00f3n de personajes reales y relativamente cercanos, como son Josep Pla o Salvador Dal\u00ed, ha dado ya creaciones esc\u00e9nicas originales y profundamente po\u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, sus construcciones dram\u00e1ticas -en este territorio, es m\u00e1s exacto ese concepto que el de argumentos, en el sentido m\u00e1s convencional del t\u00e9rmino- son tan variadas como las mencionadas recurrencias tem\u00e1ticas. El trabajo dramat\u00fargico de Els Joglars puede verse como una especie de taller abierto donde en cada ocasi\u00f3n se va a la b\u00fasqueda del mecanismo narrativo id\u00f3neo para sus nuevos prop\u00f3sitos tem\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma riqueza presentan los medios expresivos utilizados en sus espect\u00e1culos. El virtuosismo interpretativo y la sofisticaci\u00f3n visual son tambi\u00e9n signos distintivos de los espect\u00e1culos de Els Joglars.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del momento en que Els Joglars \u00abdisc\u00edpulos del silencio\u00bb dejan atr\u00e1s una modalidad de representaci\u00f3n, el mimo, que lleva inherente una dramaturgia y unas t\u00e9cnicas de actuaci\u00f3n tan codificadas como las de la pantomima, cada nueva creaci\u00f3n esc\u00e9nica responder\u00e1 a la b\u00fasqueda de unas formas expresiva y espectacular id\u00f3neas al nuevo planteamiento tem\u00e1tico o argumental.<\/p>\n\n\n\n<p>Del uso de simples onomatopeyas o deconstrucciones textuales como en&nbsp;<em>Mary d\u2019Ous<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Cruel Ubri<\/em>s, pasar\u00e1n a elaboraciones textuales complejas y de fuerte considerable carga literaria, como&nbsp;<em>El Naciona<\/em>l o&nbsp;<em>La incre\u00efble hist\u00f2ria del Dr, Flo\u00eft &amp; Mr. Pla<\/em>, o al uso de coloquialismos h\u00edper naturalistas, del que son pioneros. De hecho, todas las formas expresivas han aparecido un alguna ocasi\u00f3n en su teatro. Como tambi\u00e9n lo han hecho todos los estilos de actuaci\u00f3n, la recurrencia par\u00f3dica a g\u00e9neros diversos, la m\u00fasica, utilizada en sus espect\u00e1culos con gran frecuencia y variedad de objetivos y las distintas ret\u00f3ricas del juego escenogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda del rendimiento funcional y po\u00e9tico de sus escenograf\u00edas, consistente sobre todo en la capacidad que pueda tener un objeto de transformar su significado ante los ojos del p\u00fablico y la calidad de su imagen po\u00e9tica, propiciando que entre lo que el objeto es y lo que el objeto pueda representar en un determinado momento haya una distancia sorprendente y sin embargo de evocaci\u00f3n autom\u00e1tica, es otro aspecto caracter\u00edstico del lenguaje esc\u00e9nico de Els Joglars. La evoluci\u00f3n de su lenguaje escenogr\u00e1fico ha sido tambi\u00e9n un taller abierto de cuatro d\u00e9cadas donde, al igual que en los otros territorios de su dramaturgia, hemos visto cosas que penetran de un lugar a otro, y todo un sistema de insistencias que dan al conjunto una l\u00f3gica particular y lo alinean en las filas del mejor teatro visual internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos los espect\u00e1culos de Els Joglars, artesan\u00eda y tecnolog\u00eda se alternan, haciendo que esa dimensi\u00f3n sea tambi\u00e9n un factor ligado a la misma idea global que inspira las distintas creaciones .Espect\u00e1culos hechos aparentemente con las manos como&nbsp;<em>El diari, El joc, Mary d\u2019Ous, \u00c0lias Serrallonga, La torna, Yo tengo un t\u00edo en Am\u00e9rica, El Nacional, La incre\u00edble hist\u00f2ria del Dr. Flo\u00eft &amp; Mr Pla<\/em>, altern\u00e1ndose con espect\u00e1culos de factura expl\u00edcitamente tecnol\u00f3gica como&nbsp;<em>Olympic Man Movement, Bye, Bye, Beethoven&nbsp;<\/em>o<em>&nbsp;Daaal\u00ed.<\/em>&nbsp;Y espect\u00e1culos compendio esplendoroso de ambos territorios como&nbsp;<em>M-7 Catalonia, Laetius&nbsp;<\/em>o<em>&nbsp;Teledeum<\/em>, e incluso espect\u00e1culos de fina tecnolog\u00eda travestida de artesan\u00eda como el excepcional&nbsp;<em>Virtuosos de Fontainebleau&nbsp;<\/em>y el \u00faltimo compendio de recursos que es&nbsp;<em>El Retablo de las Maravillas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los espacios de Els Joglars son siempre mundos activos que cobran vida tambi\u00e9n a trav\u00e9s de los efectos f\u00edsicos que producen o contienen. El sonido, la luz, las proyecciones, los efectos, se unen a los materiales y a la actividad humana para determinar el verdadero alcance po\u00e9tico de cada uno de sus espacios.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert Boadella es uno de los avanzados en el \u00e1mbito de una concepci\u00f3n y una elaboraci\u00f3n sonora de los espect\u00e1culos teatrales. En los distintos espect\u00e1culos de Els Joglars, el aspecto sonoro siempre tiene una relaci\u00f3n intensa con la concepci\u00f3n y la percepci\u00f3n espacial de los montajes. De la musicalidad de las voces de&nbsp;<em>Mary d\u2019Ous<\/em>&nbsp;a la articulaci\u00f3n distorsionada de&nbsp;<em>La torna<\/em>, de los ambientes sonoros envolventes de \u00c0lias Serrallonga a la percusi\u00f3n total de&nbsp;<em>Yo tengo un t\u00edo en Am\u00e9rica<\/em>, de los ecos del Vaticano de&nbsp;<em>Columbi lapsus<\/em>&nbsp;a los playbacks sincronizados de Olympic Man Movement, o de la perfecci\u00f3n estereof\u00f3nica de&nbsp;<em>Virtuosos de Fontainebleau<\/em>&nbsp;al silencio sideral invadido de m\u00fasica con muchos decibelios de&nbsp;<em>Bye, Bye, Beethoven<\/em>, en el teatro de Els Joglars hallaremos una dramaturgia ac\u00fastica y una dramaturgia con manipulaci\u00f3n sonora que siempre liga el tratamiento sonoro del espect\u00e1culo al sentido global de lo que se pretende transmitir.<\/p>\n\n\n\n<p>En la evoluci\u00f3n del teatro de Els Joglars est\u00e1 tambi\u00e9n muy presente la necesidad de incidir en el espectador de una determinada manera. En los cambios formales de su larga trayectoria vienen marcados por la b\u00fasqueda de nuevas posibilidades de implicaci\u00f3n del espectador en el hecho teatral m\u00e1s all\u00e1 de las convenciones rutinarias. Ese aspecto marca probablemente la elecci\u00f3n de temas, estructuras dram\u00e1ticas, espacios y c\u00f3digos expresivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros montajes manda la necesidad de llegar intensamente al espectador y de subrayar la presencia del actor en escena, pero a\u00fan lo hacen a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n convencional escena p\u00fablico. A esa b\u00fasqueda, que abarca desde 1968 hasta 1977, pertenecen&nbsp;<em>El diari, El joc, Mary d\u2019Ous, \u00c0lias Serrallonga<\/em>&nbsp;y<em>&nbsp;La torna.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Obras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb En un lugar de Manhattan \u2013 2005<br>\u00bb Documental Daaal\u00ed \u2013 1999<br>\u00bb La increible historia del Dr. Floit &amp; Mr. Pla \u2013 1997<br>\u00bb El Nacional \u2013 1993<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5356\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1977.-La-Torna.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29-150x150-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5356\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5355\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1981.-Olympic-man-movement.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29-150x150-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5355\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5359\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-joglars.-1983.Teledeum.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29-150x150-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5359\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5360\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Joglars.En-un-lugar-de-Manhattan.2005.Foto-Jordi-Bover-150x150-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5360\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5362\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1972.-Mary-D-Ous.-Foto-Cuadernos-El-Publico-n.29-150x150-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5362\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" data-id=\"5358\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/01\/Els-Joglars.-1968.-El-Diari.-Foto-Kapi-Cuadernos-El-Publico-n.29-150x150-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5358\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus-de-Els-Joglars.-Albert-Boadella-en-los-sotanos-del-Vaticano.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.-1989.-pp.4-6.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Columbi-Lapsus-de-Els-Joglars.-Albert-Boadella-en-los-sotanos-del-Vaticano.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.-1989.-pp.4-6.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-63d755d4-454c-4d26-8eec-1ee2664b2eb0\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus-de-Els-Joglars.-Albert-Boadella-en-los-sotanos-del-Vaticano.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.-1989.-pp.4-6.pdf\">Columbi-Lapsus-de-Els-Joglars.-Albert-Boadella-en-los-sotanos-del-Vaticano.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.-1989.-pp.4-6<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus-de-Els-Joglars.-Albert-Boadella-en-los-sotanos-del-Vaticano.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.-1989.-pp.4-6.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-63d755d4-454c-4d26-8eec-1ee2664b2eb0\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus.-No-hemos-dejado-de-ser-cristianos.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.1989.-pp.6-9.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Columbi-Lapsus.-No-hemos-dejado-de-ser-cristianos.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.1989.-pp.6-9.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-13690156-56bf-4654-93a6-bb46b55b6e6d\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus.-No-hemos-dejado-de-ser-cristianos.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.1989.-pp.6-9.pdf\">Columbi-Lapsus.-No-hemos-dejado-de-ser-cristianos.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.1989.-pp.6-9<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Columbi-Lapsus.-No-hemos-dejado-de-ser-cristianos.-Santiago-Fondevila.-El-Publico-75.-Dic.1989.-pp.6-9.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-13690156-56bf-4654-93a6-bb46b55b6e6d\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Exposicion-20-anos-de-Els-Joglars.-El-Publico-0.-Madrid-verano-1983.pp_.-20-21.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de xposicion-20-anos-de-Els-Joglars.-El-Publico-0.-Madrid-verano-1983.pp_.-20-21.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-1c3209af-9432-4fe8-8805-aebf7cc3f037\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Exposicion-20-anos-de-Els-Joglars.-El-Publico-0.-Madrid-verano-1983.pp_.-20-21.pdf\">xposicion-20-anos-de-Els-Joglars.-El-Publico-0.-Madrid-verano-1983.pp_.-20-21<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Exposicion-20-anos-de-Els-Joglars.-El-Publico-0.-Madrid-verano-1983.pp_.-20-21.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-1c3209af-9432-4fe8-8805-aebf7cc3f037\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella-Nuevas-Tendencias-no-es-el-hermano-pobre-sino-el-mas-original-M.-P.-C.-El-Publico-18.-Madrid-Abril-1985.-pp.-15-18.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Albert-Boadella-Nuevas-Tendencias-no-es-el-hermano-pobre-sino-el-mas-original-M.-P.-C.-El-Publico-18.-Madrid-Abril-1985.-pp.-15-18.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-661cd2ef-af0c-4381-9700-8de7cec8082e\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella-Nuevas-Tendencias-no-es-el-hermano-pobre-sino-el-mas-original-M.-P.-C.-El-Publico-18.-Madrid-Abril-1985.-pp.-15-18.pdf\">Albert-Boadella-Nuevas-Tendencias-no-es-el-hermano-pobre-sino-el-mas-original-M.-P.-C.-El-Publico-18.-Madrid-Abril-1985.-pp.-15-18<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella-Nuevas-Tendencias-no-es-el-hermano-pobre-sino-el-mas-original-M.-P.-C.-El-Publico-18.-Madrid-Abril-1985.-pp.-15-18.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-661cd2ef-af0c-4381-9700-8de7cec8082e\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella.-Casi-25-anos-de-Els-Joglars-F.-Poblacion.-El-Publico-27.-Madrid-Dic.-1985.-pp.-8-12.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Albert-Boadella.-Casi-25-anos-de-Els-Joglars-F.-Poblacion.-El-Publico-27.-Madrid-Dic.-1985.-pp.-8-12.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-ba84cb7d-1a3d-421c-bd99-467338c8834d\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella.-Casi-25-anos-de-Els-Joglars-F.-Poblacion.-El-Publico-27.-Madrid-Dic.-1985.-pp.-8-12.pdf\">Albert-Boadella.-Casi-25-anos-de-Els-Joglars-F.-Poblacion.-El-Publico-27.-Madrid-Dic.-1985.-pp.-8-12<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Albert-Boadella.-Casi-25-anos-de-Els-Joglars-F.-Poblacion.-El-Publico-27.-Madrid-Dic.-1985.-pp.-8-12.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-ba84cb7d-1a3d-421c-bd99-467338c8834d\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Els-Joglars-25-anos-Martes-de-Carnaval-M.P.C.-El-Publico-Num.-43.-Madrid-Abril-1987.-pp.-13-14.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Els-Joglars-25-anos-Martes-de-Carnaval-M.P.C.-El-Publico-Num.-43.-Madrid-Abril-1987.-pp.-13-14.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-02d4a863-3579-47f9-a156-972d6e7aedb4\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Els-Joglars-25-anos-Martes-de-Carnaval-M.P.C.-El-Publico-Num.-43.-Madrid-Abril-1987.-pp.-13-14.pdf\">Els-Joglars-25-anos-Martes-de-Carnaval-M.P.C.-El-Publico-Num.-43.-Madrid-Abril-1987.-pp.-13-14<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/1982\/01\/Els-Joglars-25-anos-Martes-de-Carnaval-M.P.C.-El-Publico-Num.-43.-Madrid-Abril-1987.-pp.-13-14.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-02d4a863-3579-47f9-a156-972d6e7aedb4\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Espa\u00f1a, 1962<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":5363,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27,69],"tags":[],"class_list":["post-5354","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-artista","category-colectivo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5354"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5354\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5540,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5354\/revisions\/5540"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5363"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}