{"id":5164,"date":"2003-01-05T13:24:00","date_gmt":"2003-01-05T12:24:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=5164"},"modified":"2026-01-12T12:52:03","modified_gmt":"2026-01-12T11:52:03","slug":"felix-maria-de-2-a-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2003\/01\/05\/felix-maria-de-2-a-4\/","title":{"rendered":"F\u00e9lix. Mar\u00eda. De 2 a 4"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2026\/01\/05\/beatriz-catani-2\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5120\">Beatriz Catani<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2003<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Interpretaci\u00f3n: Cecilia Coleff, Iv\u00e1n Esquerr\u00e1<\/li>\n\n\n\n<li>Sonido: Daniel Gismondi<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Doce espectadores es el limitad\u00edsimo cupo que admite este espect\u00e1culo. Cecilia Coleff e Iv\u00e1n Esquerr\u00e9 son los actores que interpretan a los personajes principales, secundados por actores de roles secundarios (un taxista, un m\u00e9dico, entre otros). Actores y p\u00fablico se encuentran en el Centro Cultural Alta C\u00f3rdoba y juntos comienzan un itinerario que se extiende por dos horas y que obliga a los espectadores a seguirlos, con rumbo incierto, por las calles de la ciudad. El p\u00fablico debe sintonizar la radio (elemento obligatorio para la funci\u00f3n) en la frecuencia que se le indica y caminar tras F\u00e9lix y Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La pareja transita en tiempo real por lugares cotidianos: una esquina, una pe\u00f1a, un hotel, un hospital y el p\u00fablico escucha los di\u00e1logos a trav\u00e9s del sistema de audio de frecuencia modulada. El punto de partida del recorrido por distintas locaciones es un locutorio \u2014frente al Centro Cultural\u2014, al que entra F\u00e9lix, mientras los espectadores observan su conducta. Ingresa a una cabina y habla por tel\u00e9fono. Los doce \u00abintrusos\u00bb escuchan absolutamente todo lo que los actores conversan y, primero t\u00edmidamente, luego con mayor confianza, van involucr\u00e1ndose en la historia. F\u00e9lix ve a Mar\u00eda y cruza a su encuentro. La pareja decide movilizarse en taxi y hay que seguirlos. Entonces el desconcertado p\u00fablico sube a taxis c\u00f3mplices del espect\u00e1culo y se embarca en la aventura que lo llevar\u00e1, incluso, hasta la habitaci\u00f3n de un hotel alojamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una historia que se cuenta: los encuentros y desencuentros de una pareja de j\u00f3venes. Hay actores espont\u00e1neos que se suman involuntariamente a la propuesta cuando, por ejemplo, F\u00e9lix le pregunta a un transe\u00fante la hora. Entra en juego tambi\u00e9n lo accidental: en una de las funciones, la polic\u00eda intervino llamada por vecinos que notaron sonidos muy fuertes. Tambi\u00e9n hay un desenlace para ese relato. Pero la historia es sencilla, porque los procedimientos para contarla concentran la mayor riqueza de esta propuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEs una producci\u00f3n compleja para llevar a cabo. Hay que establecer contactos con cada locaci\u00f3n, organizar los traslados de la gente. Es costosa\u00bb, explica Catani. \u00abLa gente sigue una historia ficcional, pero adem\u00e1s recibe los est\u00edmulos de la realidad en cada lugar. Se da una zona confusa o borrosa que es la que m\u00e1s me interesa; pensar qu\u00e9 de lo que sucede es realidad o ficci\u00f3n: es dif\u00edcil de determinar. Porque hay hechos de la realidad que intervienen en la obra, por una pregunta o un hecho azaroso. O cuando el mismo p\u00fablico es mirado como actor por los que est\u00e1 desprevenidamente afuera\u00bb, agrega.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la necesidad de poner en conflicto ficci\u00f3n y realidad?<\/p>\n\n\n\n<p>Me interesaba que el espect\u00e1culo sucediera en un tiempo real y con desplazamientos reales. Adem\u00e1s, a la realidad se la puede percibir a partir de la existencia de un lenguaje. Y lo que no existe en lo real es precisamente un lenguaje. Todo sucede y es, pero sin algo que lo organice. Al recortar una porci\u00f3n de la realidad con un organizador, lo real empieza a poder ser percibido y uno empieza a ponerle un sentido. Pero no soy militante del trabajo realista. Tomo esto como parte de una experiencia para ver c\u00f3mo se puede generar lenguaje en la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no puso la oreja alguna vez para escuchar una conversaci\u00f3n ajena? En F\u00e9lix. Mar\u00eda. De 2 a 4, el p\u00fablico es invitado a explorar la ciudad y meterse sin culpas en una historia peque\u00f1a. En el recorrido, viaja en taxi y en colectivo, es convidado con una taza de caf\u00e9 y hasta con comida regional. Y cuando la funci\u00f3n termina, no sabe si su parte fue la de un espectador o la de un actor. Mar\u00eda Ana Rago (Clar\u00edn, 15.10.2003)<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e9lix. Mar\u00eda. De 2 a 4, de Beatriz Catani, se realiz\u00f3 el s\u00e1bado 3 y domingo 4 de este mes. Esta obra le permiti\u00f3 a la directora continuar su experimentaci\u00f3n sobre c\u00f3mo insertar la realidad \u2014\u00bf\u00bbteatro-verdad\u00bb?\u2014 en el campo de una historia de ficci\u00f3n. Bajo este mismo concepto Catani hab\u00eda trabajado con Mariano Pensotti en Los 8 de julio, que present\u00f3 el a\u00f1o pasado, en el ciclo Biodrama que se realiza en el teatro Sarmiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Inspirada en Cl\u00e9o de 5 a 7 (Francia, Agn\u00e9s Varda, 1962), en la que su joven protagonista espera el resultado de un examen m\u00e9dico, cree estar al borde la muerte y se encuentra con un hombre com\u00fan, que est\u00e1 enamorado de ella, Catani consigue entrecruzar las fronteras del cine, el teatro y el documental.<\/p>\n\n\n\n<p>Su F\u00e9lix. Mar\u00eda. De 2 a 4 es un divertido y por momentos conmovedor relato de una pareja, que vive un desencanto amoroso, pero se sienten atra\u00eddos uno por el otro, aunque ella sabe que est\u00e1 al borde de la muerte. Un sensible estudio sobre la intimidad de dos personajes, su entorno y el modo en que la identidad del lugar \u2014la ciudad de La Plata\u2014 al que pertenecen influye en su peque\u00f1a y cotidiana vida de seres an\u00f3nimos, impregna esta interesante propuesta de la directora de Ojos de ciervo rumanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para participar de su singular propuesta, Catani cit\u00f3 a los espectadores \u2014no m\u00e1s de doce o quince personas\u2014 en la esquina de las calles 2 y 69 de La Plata. El p\u00fablico deb\u00eda llevar una radio o un walkman y auriculares y sintonizar el aparato en el 87.5 del dial; y como si fuera una especie de radioteatro le permitir\u00eda despu\u00e9s escuchar los di\u00e1logos amorosos, discusiones y confesiones de los protagonistas de la pieza.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comenzar esta road movie teatral, el p\u00fablico ve y escucha \u2014mediante los auriculares\u2014 a uno de los actores que habla en un tel\u00e9fono p\u00fablico con unos amigos. Instantes despu\u00e9s el mismo personaje, F\u00e9lix, cruza una calle y se encuentra con Mar\u00eda, \u00e9l le dice que quiere mostrarle una oficina. Ella duda y se queda pensativa, como si intentara querer decirle algo que no se anima.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e9lix y Mar\u00eda toman un taxi y los espectadores hacen lo mismo. Actores y p\u00fablico recorren las calles de La Plata. La mujer intenta tirarse abajo del auto, la pareja discute y luego deciden ir a tomar algo a un bar. All\u00ed son invitados a una pe\u00f1a folcl\u00f3rica por una chica que reparte volantes. Poco despu\u00e9s y siempre seguidos por los espectadores los protagonistas cruzan una plaza, se seducen, se besan, ante la mirada de los desprevenidos conductores de los veh\u00edculos que bordean el espacio verde. Luego la pareja decide consumar su amor en un \u00abalbergue transitorio\u00bb y en ese edificio de luces tenues, los espectadores tambi\u00e9n son invitados de a dos a encerrarse en algunas de las habitaciones, desde las que continuar\u00e1n escuchando a la pareja de actores, que dialogan en otro cuarto.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s un viaje en colectivo hacia el Policl\u00ednico de La Plata, en el que un m\u00e9dico le indicar\u00e1 a la protagonista el tratamiento para su enfermedad, ser\u00e1 el \u00abanuncio\u00bb de los minutos finales de esta singular performance. El the end vendr\u00e1 con la chica parada en la platea vac\u00eda de un cineclub en el que ve las escenas finales de Cl\u00e9o de 5 a 7 de Agn\u00e9s Varda. Una narraci\u00f3n \u00e1gil, din\u00e1mica, que se deshilvana en \u201ctiempo real\u201d y un acercamiento a los aspectos sociol\u00f3gicos de los personajes y su entorno, conforman este interesante cruce de disciplinas propuesto por Beatriz Catani. Valiosas fueron las interpretaciones de Blas Arrese Igor y Cecilia Coleff. El actor consigue la ductilidad, inescrupulosidad y hasta ese tono de desencanto que su papel requer\u00eda. Mientras que Coleff convierte a su Mar\u00eda, en una hero\u00edna misteriosa, existencial y rom\u00e1ntica.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Carlos Fontana (La Prensa, 16.05.2003)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Beatriz Catani, 2003<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-5164","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-obra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5164"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5165,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5164\/revisions\/5165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}