{"id":2631,"date":"2004-09-24T12:55:38","date_gmt":"2004-09-24T10:55:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=2631"},"modified":"2026-03-05T17:18:57","modified_gmt":"2026-03-05T16:18:57","slug":"un-hombre-que-se-ahoga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2004\/09\/24\/un-hombre-que-se-ahoga\/","title":{"rendered":"Un hombre que se ahoga"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1990\/09\/24\/daniel-veronese\/\" data-type=\"post\" data-id=\"2604\">Daniel Veronese<\/a>. 2004.&nbsp;<\/h4>\n\n\n\n<p>Int\u00e9rpretes: Claudio Tolcachir, Luciano Suardi, Osmar N\u00fa\u00f1ez, Julieta Vallina, Pablo Messiez, Osvaldo Bonet, Marta Lubos, Stella Galazzi, Silvina Sabater, Elvira Onetto, Silvina Onetto, Silvina Bosco, Adriana Ferrer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Iluminaci\u00f3n: Gonzalo C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p>Anton Ch\u00e9jov (inspirado en su obra, Las tres hermanas).<\/p>\n\n\n\n<p>Lugar estreno: El Camar\u00edn de las Musas,&nbsp;&nbsp;Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que dentro de doscientos o trescientos a\u00f1os, la vida sobre la tierra ser\u00e1 hermosa, mucho m\u00e1s hermosa que ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Ch\u00e9jov puso estas palabras en boca de uno de sus personajes en 1901, tan optimista juicio estaba sujeto a distintas lecturas \u2014\u00bfmesianismo social, esperanza, iron\u00eda?-, un siglo despu\u00e9s, plagado de guerras, masacres y genocidios, la afirmaci\u00f3n recogida por Daniel Veronese en su adaptaci\u00f3n de Las tres hermanas no vale siquiera como chiste o sarcasmo, suena simplemente a falso, casi un mero acto de lenguaje que se hace visible desde su oquedad, un texto bien aprendido. Este contraste entre lo que es mentira y lo que es verdad en el teatro puede servir para adentrarse en la \u00faltima propuesta del dramaturgo y director argentino, Un hombre que se ahoga. La obra crece sobre este tono de abierta falsedad, porque todo en este montaje es, en primer lugar y antes que nada, teatro, fingimiento, enga\u00f1o e interpretaci\u00f3n; sin embargo, a pesar de ello, contiene un enorme grado de verdad humana, de desolaci\u00f3n y desamparo. Este es el reto de toda construcci\u00f3n art\u00edstica \u2014es decir, artificiosa\u2014 llegar a producir un sentimiento de verdad a partir de una mentira, y en el teatro, arte de la representaci\u00f3n por excelencia, el reto se convierte en un verdadero ejercicio para equilibristas de la escena, como puede definirse el trabajo de Veronese, siempre en esa cuerda floja que convierte la representaci\u00f3n en un espacio movedizo de inestabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Veronese ha conseguido imprimir en este texto su rara poes\u00eda esc\u00e9nica. En este sentido, aunque el punto de partida es una obra de Ch\u00e9jov, el resultado tiene mucho que ver con sus \u00faltimos montajes, como Mujeres so\u00f1ando caballos o La forma que se despliega, donde se alud\u00eda y a esos \u00abtextos bien aprendidos\u00bb. En todos ellos la obra teatral nos habla de su profunda condici\u00f3n esc\u00e9nica, llevando a cabo una reflexi\u00f3n acerca del espacio de interpretaci\u00f3n y encuentro que es el teatro, de su ser como proceso-de-actuaci\u00f3n, sobre el sentido de presencia que ganan los actores y la mirada siempre cercana del p\u00fablico que hace posible y sostiene el fen\u00f3meno teatral. Utilizar la obra de arte para reflexionar sobre el propio hecho art\u00edstico es, por otra parte, una caracter\u00edstica esencial del arte moderno, que no deja de referirse a s\u00ed mismo, y a trav\u00e9s de \u00e9l a muchas otras cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00facleo de este montaje es el actor en el proceso inmediato, f\u00edsico y emocional de la interpretaci\u00f3n, lo que es sin duda un componente central de todo fen\u00f3meno teatral, que en este caso se manifiesta como principio y fin de la obra. Si a lo largo de la historia m\u00e1s reciente del teatro occidental se han acu\u00f1ado etiquetas como \u00abteatro de directores\u00bb o \u00abteatro de autores\u00bb, este ser\u00eda un teatro sobre todo de actores, lo que no excluye a autores y directores. Como resultado tenemos una dif\u00edcil ecuaci\u00f3n que define el alto nivel de creatividad que ha demostrado la escena de Buenos Aires durante el \u00faltimo decenio. Un hombre que se ahoga se representa en un nuevo espacio habilitado en El Camar\u00edn de las Musas, uno de los enclaves importantes del nutrido mapa teatral porte\u00f1o. Se trata de un espacio alargado en el que no se ha querido ocultar cierto aspecto destartalado, que har\u00eda pensar en un lugar de ensayos o talleres antes que en un escenario donde se representa una obra ya acabada. El escenario queda delimitado por dos hileras de sillas, la una a lo largo de la pared del fondo, y la otra en frente, detr\u00e1s de la cual se sit\u00faan las gradas para los espectadores. En el medio hay un sof\u00e1 de dos plazas mirando al p\u00fablico y dos sillones enfrente; un mueble de madera y un mapa mundi completan una escenograf\u00eda que ofrece un aspecto de improvisaci\u00f3n, como si fueran muebles viejos a la espera de ser sustituidos por el verdadero mobiliario que servir\u00e1 para la representaci\u00f3n final. Una iluminaci\u00f3n neutra, carente de efectismo, sumerge a p\u00fablico y actores en un mismo espacio, lo que queda acentuado en las representaciones de los domingos por la tarde, con una luz natural que entra por el techo. Cuando el p\u00fablico ingresa en la sala, los actores se encuentran ya en la escena, las tres hermanas apretadas en el sill\u00f3n de cara al p\u00fablico, la doctora en la fila de atr\u00e1s, leyendo el peri\u00f3dico, a su lado Tusembaj y Solioni, y el resto disperso en las otras sillas, un poco al azar, confundidos casi con los espectadores que se van colocando en las gradas. Los actores esperan tranquilos, relajados en sus respectivos asientos, puede ser que incluso cansados de todo el d\u00eda; muestran cierta indiferencia en algunos casos, un no s\u00e9 qu\u00e9 de indolencia o desgana, que uno no sabe si atribuirlo a los actores o a los personajes que pronto han de nacer \u2014\u00bfo quiz\u00e1 ya est\u00e1n ah\u00ed, antes de que empiece la propia representaci\u00f3n?\u2014, mientras esperan, absortos en cualquier cosa, que termine de entrar el p\u00fablico para iniciar una obra que a lo mejor ya ha comenzado. Est\u00e1n vestidos con sus ropas habituales y todo hace pensar que podr\u00eda ser un ensayo o ejercicio teatral antes que la representaci\u00f3n definitiva. Desde el principio todo tiene un aire extra\u00f1o, que no oculta, sino al contrario, el profundo car\u00e1cter teatral de lo que all\u00ed va a ocurrir. \u00ab\u00a1Aqu\u00ed se va a hacer teatro!\u00bb parece advertirnos el propio espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>(Texto extra\u00eddo de CORNAGO, \u00d3scar (2005) \u00abUn Ch\u00e8jov para los actores\u00bb en&nbsp;<em>ADE. Teatro<\/em>&nbsp;(Revista de la Asociaci\u00f3n de Directores de Escena, Madrid), 104 (enero-marzo 2005), pp. 112-117)<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Textos relacionados<\/h6>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2005\/03\/05\/un-chejov-para-los-actores\/\" data-type=\"post\" data-id=\"9693\">Un Ch\u00e9jov para los actores<\/a><\/em> &#8211; \u00d3scar Cornago &#8211; 2005<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Veronese. 2004<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[100,60,174],"class_list":["post-2631","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-obra","tag-dolor","tag-realidad","tag-subjetividad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2631"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2631\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9695,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2631\/revisions\/9695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}