{"id":1837,"date":"1997-12-26T13:38:00","date_gmt":"1997-12-26T12:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=1837"},"modified":"2026-03-21T14:33:13","modified_gmt":"2026-03-21T13:33:13","slug":"desordenes-para-un-cuarteto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1997\/12\/26\/desordenes-para-un-cuarteto\/","title":{"rendered":"Des\u00f3rdenes para un cuarteto"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/1998\/01\/26\/olga-mesa\/\" data-type=\"post\" data-id=\"1814\">Olga Mesa<\/a> y Juan Dom\u00ednguez. 1997<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"690\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Desordenes.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1838\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Desordenes.jpeg 1024w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Desordenes-300x202.jpeg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Desordenes-768x518.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-a89b3969 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/vimeo.com\/404603064\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ver v\u00eddeo<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Int\u00e9rpretes:<br>Juan Dom\u00ednguez, Bea Fern\u00e1ndez, Sara Paniagua y Olga Mesa<\/p>\n\n\n\n<p>Colaboradores:<br>Iluminaci\u00f3n, filmes y sonido: Daniel Guerrero Miracle.<br>Vestuario: Bernardino Cevig\u00f3n.<br>Fotograf\u00eda: Marc Bener\u00eda<br>Producci\u00f3n:<br>Compa\u00f1\u00eda Olga Mesa con la colaboraci\u00f3n del INAEM (Ministerio de Cultura)<br>Lugar estreno: Valencia<br>Duraci\u00f3n: 60 minutos<\/p>\n\n\n\n<p>Un espect\u00e1culo en el que Olga Mesa intent\u00f3 trasladar la experiencia del extra\u00f1amiento al interior del colectivo. Nuevamente, la b\u00fasqueda se centraba en \u00abaquellas peque\u00f1as cosas que hacemos sin pensar, sue\u00f1os, deseos ocultos; aquellas cosas que pensamos y no decimos descripciones de miedo y paisajes de infancia olvidados; aquellas cosas que hacemos a solas, geograf\u00edas \u00edntimas del cuerpo\u00bb. Para hacerlas aflorar en sus int\u00e9rpretes, recurri\u00f3 al juego (\u00abbase de todo el trabajo de interpretaci\u00f3n\u00bb), y mediante el juego se abord\u00f3 la percepci\u00f3n y el intercambio de experiencias, como juegos se grabaron en v\u00eddeo momentos de la vida privada, se registraron sue\u00f1os, risas provocadas por las cosquillas, y el juego favoreci\u00f3 un ambiente de desinhibici\u00f3n que hizo posible la manifestaci\u00f3n del int\u00e9rprete como \u00abpersona-cuerpo\u00bb. \u00abNo quiero cuerpos tranquilos -reclamaba Mesa- quiero cuerpos cansados, desorientados, inc\u00f3modos, carnales, cuerpos que piensen intranquilamente, quiero lucidez y desorden\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El espectador recib\u00eda Des\u00f3rdenes a partir de la delimitaci\u00f3n de un espacio, una geometr\u00eda marcada con tiza por los cuatro cuerpos-persona y que habr\u00eda de ser transgredida durante el espect\u00e1culo mediante la violencia, el sentimiento, la presencia no-conforme. El desorden no derivaba de un alegre anarquismo, sino que surg\u00eda de una necesidad, o de una imposibilidad: la de acomodar la materia (el cuerpo f\u00edsico) a las formas que pretend\u00eda autoimponerse; y la exhibici\u00f3n de tal imposibilidad no pod\u00eda manifestarse m\u00e1s que como el reconocimiento doloroso de una negaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se part\u00eda de la soledad, de los ojos cerrados, de una mirada a la intimidad insondable. Pero quien cierra los ojos se arriesga a la burla, a la traici\u00f3n, a la agresi\u00f3n despiadada. Con los ojos abiertos, los cuatro int\u00e9rpretes se observaban, se rozaban, se agred\u00edan, se consolaban, mutuamente estudiaban sus angustias, sus limitaciones f\u00edsica, exploraban sus puntos de placer, sus risas, su resto incontrolable. Espont\u00e1neamente surg\u00edan interrelaciones marcadas por la sospecha, por el abandono al azar o a lo inesperado, asumiendo la imposibilidad de una comunicaci\u00f3n verdadera, reconociendo lo indescifrable de los lenguajes que cada uno pretend\u00eda emplear como propios. \u00abHab\u00eda una escena con texto, que interpretaba Juan Dom\u00ednguez, con un texto escrito en una lengua inventada, pero lo que yo quer\u00eda es que ese texto funcionara como movimiento, que fuera paralelo al movimiento corporal\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de la privacidad compartida llegaba al espectador por medio de una proyecci\u00f3n que recog\u00eda momentos de su convivencia en una isla durante la preparaci\u00f3n del espect\u00e1culo y por medio de una banda sonora, en la que entre canciones populares, m\u00fasica cl\u00e1sica y ruidos se inclu\u00edan los relatos de los sue\u00f1os registrados por los int\u00e9rpretes. A pesar de las huellas de ese mundo compartido, las interrelaciones en escena segu\u00edan pareciendo extra\u00f1as y daban lugar a desequilibrios, contorsionismos, negaciones de los sentidos. Extra\u00f1amientos del propio cuerpo que conduc\u00edan en alg\u00fan momento a la obscenidad (\u00bfqu\u00e9 es la obscenidad sino el extra\u00f1amiento de la sensualidad?): Juan Dom\u00ednguez pelaba una naranja, la chupaba, la exprim\u00eda sobe su propio cuerpo, embadurnaba despu\u00e9s a Olga Mesa y los dos se entregaban a una secuencia l\u00fadico-er\u00f3tica, en tanto las otras dos int\u00e9rpretes ejecutaban una danza de ca\u00eddas.<\/p>\n\n\n\n<p>El final del espect\u00e1culo parec\u00eda una m\u00e1s de las m\u00faltiples interrupciones y descansos insertos a lo largo del mismo. Despu\u00e9s de una larga pausa, sentada en el proscenio, se dirig\u00eda a los espectadores y les dec\u00eda \u00abSe\u00f1oras y se\u00f1ores, con su permiso, yo les aseguro\u2026\u00bb El amago de discurso se repet\u00eda varias veces hasta en que inesperadamente la core\u00f3grafa se levantaba y gritaba: \u00abLev\u00e1ntense, lev\u00e1ntense, lev\u00e1ntense\u00bb. Ante el fracaso de su exigencia, ella y otros dos int\u00e9rpretes se entreten\u00edan mirando al p\u00fablico e imitando las posturas de unos y otros, mientras Beatriz Fern\u00e1ndez corr\u00eda de un extremo a otro de la escena con el visible prop\u00f3sito de agotarse. Alcanzado el objetivo, se pon\u00eda sobre el pecho un micr\u00f3fono y dejaba que el sonido acelerado de su coraz\u00f3n invadiera el teatro y penetrara en el cuerpo de los espectadores. S\u00f3lo la recuperaci\u00f3n del ritmo normal del coraz\u00f3n permit\u00eda dar por concluida la pieza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTengo la imagen de una danza imperfecta\u00bb, hab\u00eda escrito durante la concepci\u00f3n del proyecto, \u00abaspiro a una danza que sea como el movimiento del pensamiento, con la necesidad que el pensamiento tiene\u00bb. Tal vez por ello recurriera tanto al dibujo y la escritura en el interior de sus propuestas: y es que la acci\u00f3n f\u00edsica de escribir puede ser entendida como una de las expresiones m\u00e1s inmediatas, y tambi\u00e9n f\u00edsicamente m\u00e1s imperfectas, del dinamismo del pensamiento. \u00abEl trazo para m\u00ed tiene que ver con el pulso inmediato del pensamiento corporal, es decir, con la emoci\u00f3n y por tanto con lo ef\u00edmero.\u00bb La imagen de la core\u00f3grafa escribiendo con tiza blanca sobre el suelo negro mientras entra el p\u00fablico, o bien delimitando el campo de acci\u00f3n antes de comenzar el espect\u00e1culo era mucho m\u00e1s que una introducci\u00f3n o una espera, era un manifiesto, una definici\u00f3n de la danza que se iba a desarrollar a continuaci\u00f3n: una danza del trazo, un movimiento como generador de huellas, un hacer cargado de memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 A. S\u00e1nchez, UCLM<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Programa-de-mano-Desordenes-Teatro-Palacio-Valdes-Aviles_compressed.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de Olga-Mesa-1997-Programa-de-mano-Desordenes-Teatro-Palacio-Valdes-Aviles_compressed.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-30534a05-1a6e-41e7-aa84-cda6a70a586d\" href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Programa-de-mano-Desordenes-Teatro-Palacio-Valdes-Aviles_compressed.pdf\">Olga-Mesa-1997-Programa-de-mano-Desordenes-Teatro-Palacio-Valdes-Aviles_compressed<\/a><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2025\/07\/Olga-Mesa-1997-Programa-de-mano-Desordenes-Teatro-Palacio-Valdes-Aviles_compressed.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-30534a05-1a6e-41e7-aa84-cda6a70a586d\">Descarga<\/a><\/div>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Texto<\/h5>\n\n\n\n<p>En mi trabajo de creaci\u00f3n, me interesa mucho fomentar el terreno de la duda en el<br>cuerpo, reivindicando en \u00e9l territorios comunes a los comportamientos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Busco en el int\u00e9rprete una comunicaci\u00f3n intuitiva con la inmediatez del movimiento, casi sin tener tiempo a reconocerlo; en contraste con una presencia atemporal del cuerpo, en donde la mirada es el lugar de ligaz\u00f3n del pensamiento con estas impresiones f\u00edsicas. <br>Alcanzar el dominio sensible a partir de instante f\u00edsico. El cuerpo se limita a ser una<br>realidad material y viviente, el pasaje de una visi\u00f3n como forma a una visi\u00f3n como<br>expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sinopsis:<\/strong><br>Aquellas cosas que hacemos sin pensar, sue\u00f1os, deseos ocultos; aquellas cosas que pensamos y no decimos, descripciones de miedos y paisajes de infancia olvidado; aquellas cosas que hacemos a solas, geograf\u00edas \u00edntimas del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Im\u00e1genes:<\/strong><br>escenario de sensaciones primarias \/ escenario de una danza imparable \/ continuamente<br>el tacto que revela en nuestro cuerpo manifestaciones involuntarias.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>me imagin\u00e9 un sue\u00f1o er\u00f3tico despu\u00e9s de una guerra nuclear \u00bfest\u00e1s pensando lo mismo que yo<\/p>\n\n\n\n<p>all\u00ed donde sus movimientos dejan de interpretarse se atraen y se repelen sus cuerpos destinados a los sentidos y a los sentidos de los otros la intimidad ya no es un secreto<br>el cuerpo sigue siendo humano \/ no quiero cuerpos tranquilos \/ quiero cuerpos cansados \/ desorientados inc\u00f3modos \/ carnales \/ cuerpos que piensen intranquilamente \/ quiero lucidez y desorden<\/p>\n\n\n\n<p><strong>tengo la imagen de una danza imperfecta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>aspiro a una danza que sea como el movimiento del pensamiento, con la necesidad<br>interna que el pensamiento tiene<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>estamos solos nunca estamos solos nunca estamos solos nunca estamos solos nunca estamos solos nunca<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Olga Mesa y Juan Dom\u00ednguez. 1997. Coreograf\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":285,"featured_media":1838,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28,34],"tags":[155],"class_list":["post-1837","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obra","category-video-obra","tag-intimidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/285"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1837"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1837\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10368,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1837\/revisions\/10368"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}