{"id":1214,"date":"2016-10-18T19:22:00","date_gmt":"2016-10-18T17:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=1214"},"modified":"2025-07-13T21:11:11","modified_gmt":"2025-07-13T19:11:11","slug":"neoextractivismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2016\/10\/18\/neoextractivismo\/","title":{"rendered":"Neoextractivismo"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Internacional Errorista. La Situaci\u00f3n 2016<\/h4>\n\n\n\n<p>\u201cNeo-extractivismo\u201d es un modelo de desarrollo econ\u00f3mico adoptado por algunos gobiernos de Am\u00e9rica del Sur a principios del siglo 21. Su historia se remonta al llamado extractivismo convencional, un modo de acumulaci\u00f3n que comenz\u00f3 hace m\u00e1s de 500 a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista y colonizaci\u00f3n europea de territorios americanos, africanos y asi\u00e1ticos. Fue de esa manera que el sistema econ\u00f3mico capitalista comenz\u00f3 a ser organizado en todo el mundo. El extractivismo ha sido, y sigue siendo, el mecanismo colonial (y neo-colonial) de saqueo y apropiaci\u00f3n por excelencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Neo-extractivismo, lo mismo que su predecesor, orienta la econom\u00eda hacia actividades de explotaci\u00f3n extrema de la naturaleza con el fin de obtener recursos primarios (materias primas) que luego se exportan para suministrar a Europa, a las industrias de Asia y de Am\u00e9rica del Norte.&nbsp; El Neo-extractivismo no se limita a los minerales o petr\u00f3leo, tambi\u00e9n existe la agricultura, la silvicultura, la pesca e incluso extractivismo cognitivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Internacional Errorista<\/strong>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<a href=\"http:\/\/www.erroristas.org\/\">&gt;&gt; M\u00e1s<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El neoextractivismo es un modelo de desarrollo econ\u00f3mico adoptado por algunos gobiernos de Am\u00e9rica del Sur a principios del siglo XXI y cuyos antecedentes se ubicar\u00edan en el extractivismo convencional. Al igual que \u00e9ste, el neoextractivismo orienta la econom\u00eda hacia actividades de explotaci\u00f3n de la naturaleza para la obtenci\u00f3n de recursos no procesados dirigidos de forma prioritaria a la exportaci\u00f3n, pero difiere de aquel en el papel protag\u00f3nico que adquiere el Estado en el proceso productivo. Esta participaci\u00f3n puede adoptar una forma directa, a trav\u00e9s de empresas estatales, o indirecta, a trav\u00e9s de tributaciones y otros mecanismos de regulaci\u00f3n, y permite la obtenci\u00f3n de un porcentaje mayor de ingresos para las arcas estatales. Parte de estos recursos sirven para la puesta en marcha de programas sociales y otras iniciativas p\u00fablicas que dotan a los gobiernos de cierto grado de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El concepto, a debate<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El grado de continuidad y ruptura entre extractivismo y neoextractivismo alimenta una pol\u00e9mica que trata de dilucidar no s\u00f3lo la importancia de sus semejanzas y diferencias, sino en qu\u00e9 medida se han producido novedades significativas en las pol\u00edticas econ\u00f3micas adoptadas por los pa\u00edses del Sur en los que han emergido gobiernos calificados, en diferente medida, como de \u201cizquierdas\u201d y\/o \u201cprogresistas\u201d: Ecuador, Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil y Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista que afirma que el neoextractivismo ha propiciado un creciente control p\u00fablico de las actividades productivas m\u00e1s rentables de los pa\u00edses del Sur y ha permitido as\u00ed la financiaci\u00f3n de m\u00faltiples iniciativas y programas de bienestar social, se concluye que ha supuesto una mejora de la calidad de vida para amplias capas de la poblaci\u00f3n. Esta pol\u00edtica econ\u00f3mica habr\u00eda que entenderla dentro de un proceso de empoderamiento general de estas sociedades, que erigen y sostienen gobiernos democr\u00e1ticos con capacidad para poner a las fuerzas del mercado al servicio de procesos de desarrollo para todos los sectores sociales. El an\u00e1lisis del llamado neoextractivismo, por tanto, no podr\u00eda disociarse del an\u00e1lisis de los procesos pol\u00edticos que lo han propiciado, porque es en el marco de esos procesos donde se apreciar\u00eda la ruptura con modelos del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde otra perspectiva, el neoextractivismo supone una continuidad del modelo de desarrollo econ\u00f3mico hegem\u00f3nico instaurado en los pa\u00edses del Sur en la \u00e9poca colonial y mantenido en el nuevo contexto pol\u00edtico tras la independencia. Su grado de novedad no ser\u00eda mayor que el ofrecido por las propuestas desarrollistas de los a\u00f1os cincuenta, que sosten\u00edan una fe ciega en el crecimiento econ\u00f3mico como indicador del desarrollo y en la intervenci\u00f3n estatal parcial como palanca para la puesta en marcha de unas fuerzas del mercado que propiciar\u00edan tal crecimiento. Varios factores objetar\u00edan as\u00ed la idoneidad de la propuesta neoextractivista como alternativa al desarrollo de los pa\u00edses del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Principales cr\u00edticas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el neoextractivismo no cuestiona las relaciones econ\u00f3micas internacionales que propician una inserci\u00f3n subordinada de los pa\u00edses que asumen este modelo. Los ciclos productivos de las actividades extractivas dependen completamente del exterior desde su puesta en marcha, que exige una capacidad de inversi\u00f3n de capital s\u00f3lo en manos de empresas trasnacionales, hasta la comercializaci\u00f3n, que se realiza en&nbsp;<a href=\"http:\/\/omal.info\/spip.php?article4824\">MERCADOS<\/a>&nbsp;internacionales muy volubles. Esto se traduce en una gran vulnerabilidad ante las presiones de diferentes agentes econ\u00f3micos externos, y en una competencia entre pa\u00edses para la atracci\u00f3n de inversi\u00f3n extranjera y la colocaci\u00f3n de sus productos que llevar\u00eda a un deterioro creciente de las condiciones de intercambio y a un empeoramiento de su posici\u00f3n internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, las ingentes cantidades de ingresos que reportan las actividades extractivas podr\u00edan generar efectos desequilibrantes en los planes de desarrollo a largo plazo. La subordinaci\u00f3n de las actividades extractivas a una agenda general de desarrollo resulta altamente compleja ya que, por su dimensi\u00f3n, \u00e9stas tienden a ser prioritarias y a poner a su servicio a las dem\u00e1s estrategias contempladas en esa agenda general. En Brasil, por ejemplo, seg\u00fan la Comisi\u00f3n Pastoral de la Tierra, la reforma agraria propiciada por el gobierno del Partido de los Trabajadores estar\u00eda definida en buena medida por los agronegocios: no se lleva a cabo en las tierras de estos y, por el contrario, se promueve en tierras donde se puede impulsarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, los programas sociales no han estado exentos de cr\u00edticas. Se apunta a que estos programas s\u00f3lo se dirigir\u00edan a determinados grupos sociales o territoriales, estar\u00edan escasamente institucionalizados y a menudo tendr\u00edan un car\u00e1cter meramente asistencial, con lo que se abrir\u00eda un contexto de desigualdad social permeable a pr\u00e1cticas corruptas y clientelares. Al impacto social habr\u00eda que a\u00f1adir el impacto medioambiental que de forma inevitable ocasiona la hegemon\u00eda de procesos productivos basados en la explotaci\u00f3n intensiva del medio natural. Actividades como la miner\u00eda, los hidrocarburos o las agroindustrias, junto a las infraestructuras energ\u00e9ticas y de transporte que precisan sus ciclos productivos, generan una gran presi\u00f3n medioambiental y contribuyen a la apertura de zonas de gran valor ecol\u00f3gico y de suma fragilidad. El impacto sobre los grupos humanos, especialmente ind\u00edgenas, que habitan estos territorios ser\u00eda innegable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sociedad vs. mercado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras algunos an\u00e1lisis perciben en el papel protag\u00f3nico que el Estado adquiere en el neoextractivismo un avance de las sociedades frente al mercado, las perspectivas m\u00e1s cr\u00edticas se\u00f1alan un proceso inverso en el que las sociedades del Sur se ver\u00edan afectadas profundamente por las pr\u00e1cticas que despliegan las estrategias extractivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo lo constituir\u00edan las nuevas caracter\u00edsticas de los instrumentos estatales, particularmente de las empresas p\u00fablicas que han pasado a participar en el proceso productivo. Aquellas se regir\u00edan cada vez m\u00e1s en funci\u00f3n de criterios mercantiles, una tendencia que se agudizar\u00eda cuando esas empresas pasan a operar en otros pa\u00edses. En estos casos, se podr\u00edan hablar de \u201ctransnacionalizaci\u00f3n\u201d de las empresas p\u00fablicas, refiri\u00e9ndose con ello no s\u00f3lo a una actividad exterior a sus fronteras, sino a un conjunto de pr\u00e1cticas cuyo fin principal es la maximizaci\u00f3n de ganancias. Un ejemplo se apreciar\u00eda en la actividad de Petrobr\u00e1s \u2014empresa semip\u00fablica brasile\u00f1a\u2014 en Bolivia. Estas tendencias, junto a la ya mencionada competencia entre pa\u00edses por acceder a inversiones y mercados, reforzar\u00edan una institucionalidad internacional basada en relaciones de dominio y subordinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el nuevo papel del Estado y las iniciativas sociales impulsadas han logrado ciertas mejoras que han contribuido al encauzamiento de las luchas hist\u00f3ricas por la ampliaci\u00f3n y el ejercicio de derechos, pero sin abordar de forma estructural las problem\u00e1ticas de empobrecimiento y ausencia de desarrollo. Esto estar\u00eda abriendo el camino, en pa\u00edses como Ecuador y Bolivia, a un nuevo ciclo de tensi\u00f3n pol\u00edtica caracterizado por la divisi\u00f3n de los movimientos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, los propios procesos de recuperaci\u00f3n de saberes iniciados y mantenidos por las comunidades de base se ver\u00edan afectados por la pedagog\u00eda desplegada por el neoextractivismo, cuyas coordenadas filos\u00f3ficas, basadas en la producci\u00f3n y consumo continuado de bienes materiales, formar\u00edan parte del n\u00facleo de la modernidad occidental. Se impondr\u00eda as\u00ed la m\u00e1xima que iguala desarrollo a crecimiento econ\u00f3mico, y otras concepciones alternativas \u2014como el&nbsp;<em>sumak kawsay<\/em>&nbsp;(\u201cbuen vivir\u201d), recogido en la constituci\u00f3n ecuatoriana de 2008, o el&nbsp;<em>suma qama\u00f1a<\/em>&nbsp;(\u201cvivir bien en armon\u00eda\u201d), reflejado en la constituci\u00f3n boliviana de 2009\u2014 quedar\u00edan relegadas al papel.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>OMAL<\/strong>&nbsp;(Observatorio de Multinacionales en Amer\u00edca Latina)&nbsp;<a href=\"http:\/\/omal.info\/spip.php?article4847\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">&gt;&gt; Leer&nbsp;m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Internacional Errorista. La Situaci\u00f3n 2016 \u201cNeo-extractivismo\u201d es un modelo de desarrollo econ\u00f3mico adoptado por algunos gobiernos de Am\u00e9rica del Sur a principios del siglo 21. 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