{"id":10666,"date":"2011-03-24T16:47:00","date_gmt":"2011-03-24T15:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=10666"},"modified":"2026-04-05T13:53:00","modified_gmt":"2026-04-05T11:53:00","slug":"lo-que-he-pensado-sobre-s-r-e-visitas-guiadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2011\/03\/24\/lo-que-he-pensado-sobre-s-r-e-visitas-guiadas\/","title":{"rendered":"Lo que he pensado sobre S.R.E. VISITAS GUIADAS"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2010\/09\/26\/hector-bourges\/\" data-type=\"post\" data-id=\"3763\">H\u00e9ctor Bourges<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2011<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>In\u00e9dito<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n fue a intervenir esc\u00e9nicamente un edificio abandonado que hab\u00eda sido la sede de la Secretar\u00eda de Relaciones Exteriores en Tlatelolco. La Secretar\u00eda lo hab\u00eda dejado en diciembre del 2006, y la UNAM lo convertir\u00eda en un Centro Cultural hacia Octubre del 2007. Tendr\u00edamos aproximadamente dos meses \u2013 de mayo a junio \u2013 para conocerlo, habitarlo y finalmente hacer algo con \u00e9l, antes de que las cuadrillas de trabajadores entraran a cumplir las tareas de remodelaci\u00f3n. La primera vista fue devastadora. Tlatelolco es un lugar de belleza extra\u00f1a. Es dif\u00edcil salir sin heridas de una inmersi\u00f3n a esa zona de la Ciudad y sin embargo fascina, por consiguiente espanta. Un velo de tintes tr\u00e1gicos lo cubre. Tlatelolco esta m\u00e1s all\u00e1 del Centro \u201crescatado\u201d. Es necesario atravesar lo que fue aquel puente \u2013 despu\u00e9s llamado de Alvarado- emplazamiento de la derrota militar definitiva sobre los mexicas; los derrotados ser\u00edan desplazados de la metr\u00f3poli, m\u00e1s all\u00e1, hacia Cuautitl\u00e1n, hacia las faldas del Tepeyac\u2026 Luego en Tlatelolco se consumar\u00eda la verdadera conquista, la espiritual. Fue ah\u00ed, durante la Colonia, en el Convento de la Santa Cruz, donde se dibujaron en esplendidos c\u00f3dices -luego impresos en la conciencia del pueblo, hay quien dice que a trav\u00e9s del teatro \u2013 los mitos fundacionales de lo que siglos m\u00e1s tarde se llamar\u00eda M\u00e9xico. Ciudad palimpsesto, las capas del tiempo y la historia se superponen una a una sin desaparecer nunca del todo. A un ladito de San Hip\u00f3lito, avatar de la ermita construida para recordar la victoria sobre los indios, se aparece, en 1994, la Virgen del Metro Hidalgo. Sobre Paseo de la Reforma, dejando atr\u00e1s los centros financieros, nos seguimos topando con los desplazados de siempre, con los rostros de los derrotados asom\u00e1ndose al parabrisas del auto, inhalando, viviendo, durmiendo, procreando, en los alrededores del monumento ecuestre erigido en honor al libertador de Am\u00e9rica. M\u00e1s adelante aparece Tlatelolco, la Plaza de las Tres Culturas\u2026 la fiesta y la tragedia; el \u201cdesarrollo estabilizador\u201d y los escombros del terremoto. Atr\u00e1s la unidad habitacional, micro urbe de aliento funcionalista; el sue\u00f1o de la modernidad como tel\u00f3n de fondo del canto del cisne una tarde de octubre del 68, preludiando el anticl\u00edmax de una posmodernidad gris\u00e1cea y opaca. Y justo ah\u00ed, al lado del Templo Mayor de los Tlatelolcas, se levanta una torre, como de marfil, de brillo absurdo, decadente, templo inclinado (20 cms.) a las pretensiones de \u201cno alinearse\u201d, de transitar por la \u201cTercera V\u00eda\u201d. Hito arquitect\u00f3nico de la Ciudad de M\u00e9xico dise\u00f1ado por los arquitectos Pedro Ram\u00edrez V\u00e1zquez y Rafael Mijares. De La Bas\u00edlica de Guadalupe al Estadio Azteca, del Palacio Legislativo al Museo de Antropolog\u00eda y de ah\u00ed a la torre de la S.R.E. en Tlatelolco\u2026blanca como elefante. \u00bfQu\u00e9 figura dibujar\u00e1 hoy el mapa que trazan los edificios dise\u00f1ados por los arquitectos que concibieron las construcciones emblem\u00e1ticas de nuestro mexicano \u2013 y pri\u00edsta \u2013 \u201cmilagro\u201d? La primera visita al edificio fue devastadora, dec\u00eda: grandes espacios vac\u00edos, implosi\u00f3n, ruinas, m\u00e1rmoles, grecas en maderas preciosas, despojos silenciosos de una silueta de pa\u00eds que se desmorona, se nos esfuma. Un edificio abandonado, poblado de naturalezas (cuasi) muertas, mejor dicho: still life, vida suspendida. Pero\u2026suspendida \u00bfdesde cuando?\u2026 vida \u00bfde qui\u00e9nes? Interminables archiveros vac\u00edos, fotograf\u00edas olvidadas, basura, astas sin bandera, monta\u00f1as de documentos, un piano, plantas moribundas, ventanas con la ciudad a sus pies como reinterpretaciones vivas de los frescos, en los gabinetes de los pr\u00edncipes renacentistas, representando las consecuencias del buen y el mal gobierno, sombras, huellas de un pasado mejor, vestigios del poder absoluto, pasaportes no reclamados, ecos de mil lenguas, recuerdos de viajes futuros, mapas, pasas enmohecidas, cartas al C. Secretario, documentos que susurran pol\u00edticas vergonzantes, asilos, exilios, descripciones de protocolos de refinamiento trasnochado, un frasco de barniz para u\u00f1as sobre un escritorio destartalado, huellas de traductores, de polic\u00edas, de licenciados, de secretarias; s\u00f3tanos\u2026 tenebrosa burocracia; discursos, frases celebres\u2026letra muerta. Machina memorialis en la que se solapan tiempos y recuerdos, algunos mucho m\u00e1s antiguos que nosotros. \u00bfQu\u00e9 hacer pues con todo esto? Dejar hablar a la realidad, hacer casi nada, apenas detonar un juego. Huir de toda ficci\u00f3n que convirtiera en espect\u00e1culo, en escenograf\u00eda, esos paisajes brutos e insalubres y a la vez de una poes\u00eda tan delicada y vol\u00e1til como el polvo que los cubr\u00eda. Curioso ready made aquella torre. El proceso fue similar al de un equipo de arque\u00f3logos. Los que somos Teatro OJO habitamos algunas semanas el edificio. Lo recorr\u00edamos una y otra vez, en distintas direcciones, a distintas horas (los juegos de sombras son prodigiosos), exhumando documentos, lujosas vajillas, cartas de amor, descubriendo nuevos salones, pasadizos, bichos (especialmente cad\u00e1veres de cucarachas que hab\u00edan sucumbido ante la \u00faltima fumigaci\u00f3n). Luego, intent\u00e1bamos desentra\u00f1ar el sentido de todos esos hallazgos. Finalmente comprendimos que todo aquello solo se pod\u00eda articular apelando a la \u201cutilidad exuberante de las cosas in\u00fatiles\u201d. Apreci\u00e1bamos especialmente el momento, al atardecer, de subir por los elevadores hasta el piso veinte, que fuera la oficina del \u00faltimo canciller que despach\u00f3 en esta sede, de ah\u00ed sub\u00edamos al helipuerto, a esa hora la Ciudad de M\u00e9xico se dejaba contemplar entra\u00f1able, bestial. S\u00f3lo sab\u00edamos que all\u00ed culminar\u00eda la obra. Al cabo de algunas semanas de exploraci\u00f3n, optamos por un dispositivo sencillo, dar\u00edamos visitas guiadas al edificio. Habr\u00eda s\u00f3lo cuatro espectadores invitados por recorrido, los actores eran ocho. Los recorridos ser\u00edan individuales y se realizar\u00edan a pie, en sillas rodantes y en elevador. A cada espectador le corresponder\u00eda un gu\u00eda que se alternar\u00eda con otro en determinados momentos. Los dem\u00e1s actores ejecutar\u00edan acciones en distintos puntos del edificio. Acciones m\u00ednimas, apenas las necesarias para establecer relaciones precisas con el espacio, con un objeto o con el proceso mismo. Es decir, hacer visible, audible, perceptible un espacio, un objeto o un documento encontrado y ponerlo en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n concreta, inmediata, insertarlo en la estructura del recorrido por el edificio. M\u00e1s que formular una representaci\u00f3n, se trataba de poner en relaci\u00f3n directa y sin intermediario, a la acci\u00f3n y al espectador con lo real. En una ventana del piso 19, Er\u00e9ndira Valles declamaba, enardecida, un poema nacionalista que hab\u00eda aprendido en la adolescencia, mientras ve\u00eda, abajo, la plaza de las tres culturas; de joven hab\u00eda participado en el movimiento del 68. En muchas de las ventanas de los \u00faltimos pisos se apostaron francotiradores el 2 de octubre. Desde una de \u00e9stas -con la ayuda de un telescopio \u2013 hoy se puede leer el rotulo que anuncia la CARNICERIA y tociner\u00eda que ocupa uno de los locales comerciales de la planta baja del edificio Chihuahua. La premisa que nos pusimos fue trabajar \u00fanicamente con el material encontrado en aquel edificio y entretejerlo con los diversos espacios que conformaban los recorridos, determinando as\u00ed una dramaturgia estructurada a partir de la arquitectura, objetos encontrados, trayectos (duraciones) y abierta a un proceso en el que la realidad fuera el \u00e1rbitro absoluto. Un proceso abierto en el tiempo como forma de \u201caumentar\u201d la realidad, propiciando acciones y relaciones atentas al instante, a lo accidental. Construimos una obra que no debe nada a una inventiva pr\u00f3diga, sino que se funda en lo real, en lo que nos proporcionaba aquel monde trouv\u00e9, Un balazo en una ventana, un documento de extradici\u00f3n triturado \u2013 aparentemente confidencial- de un afamado narcotraficante, una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica hallada en un casillero, la bit\u00e1cora administrativa de la b\u00fasqueda de un indocumentado desaparecido, la confesi\u00f3n grabada en una vieja cinta de audio de un contrarrevolucionario sandinista arrepentido de haber colaborado con la CIA, seguida de una conferencia de un ex embajador de EUA en M\u00e9xico, un cuaderno de ejercicios de ingl\u00e9s en el que alg\u00fan trabajador de intendencia intentaba, fallidamente, responder preguntas como \u201c Can I live in Mexico? Can you live in Mexico? Can he live in Mexico?\u2026\u201c Son estos algunos de los elementos que se desplegaban en el tiempo y en el espacio a trav\u00e9s de las acciones de los actores, entreteji\u00e9ndose con oficinas, pasillos, salas de espera o con una soberbia terraza abierta hacia la plaza de las tres culturas en la que los visitantes pod\u00edan tomar placidamente un bloody mary mientras contemplaban \u201cla realidad\u201d. Realidad: El car\u00e1cter de lo real, de aquello que no es solamente un concepto, sino una cosa. Lo que es real\u2026 se opone a lo meramente aparente, a lo ilusorio, a lo ficticio. La realidad m\u00e1s all\u00e1 del universo de la cosa, es tambi\u00e9n lo que es actual, ligado m\u00e1s que al presente, al devenir y a los fen\u00f3menos, a la imbricaci\u00f3n actualizada y sin cesar de hechos, al mundo que se despliega. Efectividad, por una parte (lo que es), actualidad por la otra (lo que pasa). (Diccionario Le Petit Robert.) Digo mal, no s\u00f3lo contemplaban la realidad. Hace tiempo que el arte -cierto artedej\u00f3 de representar la realidad para ocurrir en la realidad, intervenirla, confrontarse directamente con ella. En todo caso, por extra\u00f1a que fuera la situaci\u00f3n, aquellas visitas no eran m\u00e1s que eso, visitas guiadas por un edificio abandonado. Una querida amiga nos sugiri\u00f3, demasiado tarde, otro t\u00edtulo para nuestro trabajo: Visitas acompa\u00f1adas. No s\u00e9 si lo hubi\u00e9ramos tomado, pero expresa bien lo que intentamos. Los gu\u00edas-actores no s\u00f3lo daban la visita (guiaban el recorrido), tambi\u00e9n daban a ver, a o\u00edr, incluso daban un cierto tiempo y ciertas velocidades; pero sobre todo acompa\u00f1aban y cuidaban -era un edificio peligroso e insalubre, por eso el recorrido se hac\u00eda con un tapabocas y un guante blanco\u2026- al visitante en su experiencia y en sus descubrimientos. Lo acompa\u00f1aban en el relato que cada quien iba construyendo y deconstruyendo en su andar. El dispositivo dejaba gran parte de la creaci\u00f3n al visitante y a las circunstancias espec\u00edficas en la que se daba cada visita. Si bien la duraci\u00f3n y el dise\u00f1o de los cuatro diferentes recorridos eran precisos, lo que ocurr\u00eda al interior de cada uno de ellos era muy flexible. En realidad se trataba de articular conversaciones en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra; conversaciones que permitieran no s\u00f3lo establecer una cierta relaci\u00f3n entre los gu\u00edas y los visitantes, sino tambi\u00e9n entre los propios visitantes, provocando encuentros en algunos puntos de los recorridos; y especialmente, propiciar conversaciones entre el visitante y su memoria (recuerdos ligados directamente con experiencias vividas en el edificio, en la zona, etc.), entre el visitante y la ciudad, entre el visitante y la realidad que lo rodeaba. Cada visitante se daba a conocer, primero formalmente \u2013 proporcion\u00e1ndonos sus datos personales y mediante una fotograf\u00eda \u201cde identidad\u201d tomada al principio del recorrido junto al rostro del Benem\u00e9rito y un borrego- y m\u00e1s adelante, a trav\u00e9s de lo que expresaba, de sus reacciones ante lo que o\u00eda, ve\u00eda, tocaba, de lo que conversaba con su gu\u00eda, a trav\u00e9s de su forma de estar\u2026 presente. De tal forma que su presencia, su memoria y su identidad, en interacci\u00f3n con los otros visitantes y los actores que los acompa\u00f1aban, le daban forma a la pieza. Buscamos en este trabajo abolir las barreras espacio temporales entre el momento de creaci\u00f3n y de percepci\u00f3n de la obra, m\u00e1s a\u00fan, hacer de la percepci\u00f3n del visitante un elemento constitutivo de la creaci\u00f3n de la pieza. El dispositivo esc\u00e9nico permit\u00eda que, durante los recorridos, los visitantes externaran sus reflexiones, cr\u00edticas, inquietudes, con los actores o con los otros visitantes. As\u00ed, de manera auto referencial, la obra se constru\u00eda y en cierta medida se modificaba con los comentarios que sobre ella se hac\u00edan, lo que produc\u00eda una creaci\u00f3n ligada a la confrontaci\u00f3n inmediata y no renovable, determinada por la acci\u00f3n y no por la contemplaci\u00f3n del visitante. Una vez adentrados en estos territorios, dejamos de preocuparnos por la \u201cpureza disciplinaria\u201d o por una cierta \u201cvirtud profesional\u201d, o del \u201csaber hacer\u201d, en favor de la relaci\u00f3n, la adaptaci\u00f3n y por la puesta en frecuencia con la realidad y lo inmediato. No faltar\u00e1 quien se siga preguntando si este tipo de experiencias se encuadran en los terrenos de lo teatral o de lo art\u00edstico. A m\u00ed, como a Gustav Metzger: la cuesti\u00f3n de saber si los trabajos que expongo son arte o no me importa poco.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h3>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">OBRAS<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/obras\/sre-visitas-guiadas\/\"><\/a><em><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2007\/03\/24\/s-r-e-visitas-guiadas\/\" data-type=\"post\" data-id=\"10668\">S.R.E Visitas Guiadas<\/a>,<\/em> Teatro Ojo, 2007<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Bourges, 2011<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":10676,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[533,163,60],"class_list":["post-10666","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","tag-ficcion-y-realidad","tag-participacion","tag-realidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10666"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10689,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10666\/revisions\/10689"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}