{"id":10640,"date":"2008-03-24T16:16:00","date_gmt":"2008-03-24T15:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=10640"},"modified":"2026-04-19T19:58:25","modified_gmt":"2026-04-19T17:58:25","slug":"individuo-versus-sociedad-en-torno-a-rodrigo-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2008\/03\/24\/individuo-versus-sociedad-en-torno-a-rodrigo-garcia\/","title":{"rendered":"Individuo\u00a0versus\u00a0sociedad.  En torno a Rodrigo Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/11\/22\/oscar-cornago\/\" data-type=\"post\" data-id=\"5593\">\u00d3scar Cornago<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2008<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p><em>Gestos<\/em>&nbsp;47 (2009)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1390\" height=\"1054\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Garcia-Rodrigo-versus-storyboard.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10642\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Garcia-Rodrigo-versus-storyboard.png 1390w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Garcia-Rodrigo-versus-storyboard-300x227.png 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/Garcia-Rodrigo-versus-storyboard-768x582.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1390px) 100vw, 1390px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Story-board de Versus<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad de compa\u00f1\u00eda humana es instintiva. (Rodrigo Garc\u00eda)<\/p>\n\n\n\n<p>Versus se abre con un nacimiento y se cierra con una muerte. Al comienzo, una proyecci\u00f3n de una ecograf\u00eda en una pantalla que ocupa todo el fondo del escenario. En la ecograf\u00eda se ve el beb\u00e9 de una de las int\u00e9rpretes, que toca tambi\u00e9n la bater\u00eda como parte del grupo de rock Chiquita y Chatarra; en la escena, ella sentada mostrando su barriga. Al final de la obra una profesional, no actriz, maquilla cuidadosamente a uno de los int\u00e9rpretes que hace de muerto, V\u00edctor Vallejo. Luego le meten en un ata\u00fad y sacan tres enormes coronas donde aparece la palabra \u201cFIN\u201d. V\u00edctor es un or\u00e1culo oscuro de los efectos del neoliberalismo en Latinoam\u00e9rica. Forma parte de un grupo de murga de un barrio marginal de Buenos Aires con el que Rodrigo Garc\u00eda trabaj\u00f3 en su obra anterior, Cruda, vuelta y vuelta, al punto, chamuscada, del 2007. Su cuerpo y su palabra son una forma airada de revuelta. V\u00edctor tambi\u00e9n es el cord\u00f3n que une al director con su infancia en la capital porte\u00f1a. Nacimientos y muertes, sociales o personales, colectivas o individuales. La obra habla de las formas de ir naciendo a lo largo de la vida, y tambi\u00e9n de ir muriendo; nacer y morir a manos de los dem\u00e1s, con cada gesto de aceptaci\u00f3n o rechazo, de entrega o indiferencia; el individuo frente a la sociedad, as\u00ed se plantea la disyuntiva: \u201candar muriendo a cada rato por culpa de esas putadas o que dejes de hacerme putadas y no me pase nada y viva como una mierda de planta\u201d. Versus es un encargo de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Estatales, un organismo p\u00fablico que subvenciona actos culturales para festejar fechas importantes de la historia. En este caso se trata de la Guerra de la Independencia de los espa\u00f1oles contra los franceses en 1808. Motivos de las Pinturas Negras de Goya, que ya hab\u00edan aparecido en obras anteriores del autor, y de El tres de mayo de 1808 en Madrid, m\u00e1s conocida como Los fusilamientos del tres de mayo, son recreados en los dibujos animados por Cristina Bustos, donde tambi\u00e9n aparecen torres gemelas sobrevoladas por aviones que no llegan a chocarse con ellas y un mono violento y libidinoso que no deja de moverse, insultando a todo el mundo en ingl\u00e9s y haciendo preguntas insidiosas \u2014\u201c\u00bfel sexo es una forma de expresar sentimientos?\u201d, \u201c\u00bfel altruismo es una variante de la ineptitud?\u201d, \u201cla vagancia, la holgazaner\u00eda, \u00bfes la verdadera condici\u00f3n humana?\u2014, que enlazan con algunas tesis recurrentes en la obra, como, por ejemplo, la denuncia de la monogamia o de la humildad como depravaciones de la naturaleza humana. Son los temas que atraviesan Versus, un trabajo para el que Rodrigo Garc\u00eda recupera el imaginario f\u00edsico y po\u00e9tico que caracteriza su mundo, radicalmente personal y radicalmente social al mismo tiempo. Lo social como una imposibilidad, pero tambi\u00e9n como un destino (esc\u00e9nico). Dando cuerpo a la obra figuran actores y no actores que ya trabajaron con Rodrigo Garc\u00eda, sobre todo Juan Loriente, pero tambi\u00e9n Rub\u00e9n Escamila, ahora un adolescente, que ya apareci\u00f3 de ni\u00f1o en varias de sus creaciones de comienzos del 2000, o la actriz catalana N\u00faria Lloansi. A ellos se une Tape (Daniel Romero) que recrea electr\u00f3nicamente algunas partituras cl\u00e1sicas de Beethoven y Arvo P\u00e4rt. Con ellas se mezclar\u00e1 el cante flamenco de David Pino y David Carpio, una novedad en su mundo po\u00e9tico. Poniendo las luces, uno de los m\u00e1s estrechos colaboradores de La Carnicer\u00eda Teatro, Carlos Marquerie, a su vez tambi\u00e9n poeta, dramaturgo y director. Ellos, junto con V\u00edctor, aportan la materialidad f\u00edsica, sonora y visual, sobre la que el director esculpe su universo. Su relaci\u00f3n con la obra, con los cuerpos de los int\u00e9rpretes y los materiales que se emplean, es comparable a la que un creador pl\u00e1stico tiene con los colores o un compositor con los sonidos. Hay algo de estricto, de r\u00edgido, que se respira en el escenario de Rodrigo Garc\u00eda, algo que ha sido minuciosamente dirigido, formalmente muy cuidado, hasta el detalle. Sin embargo, dentro de esta ordenaci\u00f3n estructural, de la que dan prueba los story-board que ordenan la sucesi\u00f3n de acciones, existe un continuo desbordamiento, una voluntad de exceso que termina dejando ver a quien est\u00e1 detr\u00e1s de la obra, en primer lugar, al propio director, exponi\u00e9ndose en primera persona a trav\u00e9s de los textos proyectados, y con \u00e9l al resto de los int\u00e9rpretes. El escenario se construye como un lugar de exposici\u00f3n, de fragilidad y al mismo tiempo de juego, un espacio para mostrarse, abrirse, romperse, pero al mismo tiempo ocultarse tras una voluntad de provocaci\u00f3n o un cierto cinismo que descoloca al p\u00fablico, al no saber c\u00f3mo situarse frente a lo que est\u00e1 viendo, leyendo o escuchando. \u00bfMe lo creo o no me lo creo? La escena, como dec\u00eda Godard de la imagen, exige tambi\u00e9n un acto de fe. La obra de Rodrigo Garc\u00eda busca un lugar de m\u00e1xima apertura, de sus int\u00e9rpretes, de sus im\u00e1genes y pensamientos, al mismo tiempo que se construye como un rechazo a lo social, a la dimensi\u00f3n colectiva del trabajo teatral, y paralelamente a la dimensi\u00f3n tambi\u00e9n colectiva de la historia. Desde este lugar de exposici\u00f3n, nace lo incomprensible, como se dice en el primer texto proyectado de la obra: Todav\u00eda no me aclaro si lo importante es lo que decimos o lo que ocultamos. Generalmente creemos, cuando ensayamos una obra de teatro como esta, que es bueno expresar esas cosas que todo el mundo piensa o sue\u00f1a pero que jam\u00e1s hace y siempre calla. Y al rato sospechamos lo contrario: una pieza de teatro deber\u00eda ocultar las cosas, no desvelarlas y jam\u00e1s mostrar nuestros sentimientos. Esto pone a prueba la capacidad po\u00e9tica de todos, incluido el p\u00fablico, enfrent\u00e1ndonos en soledad a instantes siempre incompletos, a realidades enigm\u00e1ticas en vez de limitarnos a comentar la realidad (esto es asunto de la ciencia, no del arte). En mitad de este universo f\u00edsico, atravesado por la violencia, el sexo y la comida, se deja ver el mundo de la alta cultura, de la filosof\u00eda y los libros. En medio del escenario hay un rect\u00e1ngulo formado por libros abiertos sobre los que N\u00faria revuelca su cuerpo y sobre los que Rub\u00e9n mea. Si el trabajo con la acci\u00f3n es central en la obra de Rodrigo Garc\u00eda, no lo es menos el trabajo con la palabra, dos \u00e1mbitos disociados que se miran sin entenderse, la palabra y los cuerpos, la historia y la naturaleza. Esta es una fractura m\u00e1s que recorre un universo po\u00e9tico construido sobre contrastes violentos, quiebres y cicatrices que se resisten a un sentido \u00fanico. Sin dejar de mirar hacia un horizonte social y pol\u00edtico, la obra de Rodrigo Garc\u00eda supone una afirmaci\u00f3n visceral de un yo que se protege en lo oscuro de la naturaleza, donde encuentra tambi\u00e9n la belleza de lo incomprensible. Finalmente, despu\u00e9s de ese abigarrado recorrido por lugares hist\u00f3ricos que se precipitan desordenados, la batalla del Dos de Mayo, la dictadura franquista, la sucesi\u00f3n mon\u00e1rquica, atentados terroristas en Espa\u00f1a o en Estados Unidos, y por lugares personales desde los que se cuestiona la fiabilidad de las relaciones humanas y las emociones, lo que queda es el exceso de los cuerpos, de la naturaleza. A las dicotom\u00edas que se proyectan sobre el fondo del escenario, intercaladas entre escenas pornogr\u00e1ficas en las que se orina sobre rostros de mujeres, guerra&amp;placer, placer&amp;humillaci\u00f3n, humillaci\u00f3n&amp;econom\u00eda, guerra&amp;mercado, humillaci\u00f3n&amp;instinto, satisfacci\u00f3n&amp;econom\u00eda, delicia&amp;humillaci\u00f3n, v\u00edctimas&amp;econom\u00eda, se podr\u00edan a\u00f1adir otras como naturaleza y sociedad, yo y los otros, cuerpo e historia. No es un azar que cuando aquel mono gigante vuelve aparecer proyectado sobre el fondo del escenario muestre un libro de Rousseau. \u00bfQu\u00e9 opciones le quedan a la bondad humana en medio de la sociedad? \u00bfPuede sobrevivir el individuo frente al Estado? Como se lee en el texto de presentaci\u00f3n de la obra, \u201cCelebrar la vida y reconocer sus zonas oscuras puede que sea, a fin de cuentas, la \u00fanica contribuci\u00f3n del arte, lo poco que podemos ofrecer a una sociedad que agoniza, entretenida y jocosa\u201d. Tampoco es una casualidad que una obra de una creadora espa\u00f1ola contempor\u00e1nea como Ang\u00e9lica Liddell, estrenada en el 2007, Perro muerto en tintorer\u00eda: los fuertes, tenga al autor de El Emilio y El contrato social, junto con otros ilustrados, como puntos de referencia. Las relaciones naturaleza y sociedad, que han recorrido toda la modernidad, vuelven a aparecer a comienzos del siglo XXI. Cuando los Estados nacionales parecen formas anquilosadas frente a un sistema econ\u00f3mico global, el imaginario del cuerpo, la naturaleza y los instintos resurgen para seguir cuestionando el lugar del individuo en la escena p\u00fablica, del yo frente a lo social. La verdad que se esconde en lo oscuro de la naturaleza se rescata frente a la transparencia oscena de los medios convertidos en estrategias de poder y formas de manipulaci\u00f3n. En este sentido dice Agamben al comienzo de Homo sacer \u201cque la politizaci\u00f3n de la nuda vida como tal, constituye el acontecimeinto decisivo de la modernidad, que marca una transformaci\u00f3n radical de las categor\u00edas pol\u00edtico-filos\u00f3ficas del pensamiento cl\u00e1sico\u201d, para a\u00f1adir a continuaci\u00f3n: \u201cEs probable, incluso, que, si la pol\u00edtica parece sufrir hoy un eclipse duradero, este hecho se deba precisamente a que ha omitido medirse con ese acontecimiento fundacional de la modernidad\u201d (Giorgio Agamben, Homo sacer. El poder soberano y la nuda vida I, Valencia, Pre-Textos, 1995, p. 13), ese acontecimiento fundacional es la irrupci\u00f3n del cuerpo privado en el escenario p\u00fablico, de la naturaleza humana como condici\u00f3n de lo social, de la vida en bruto como interrogante de la historia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Documentos relacionados<\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">OBRAS<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2008\/02\/03\/versus\/\" data-type=\"post\" data-id=\"7325\">Versus,<\/a> Rodrigo Garc\u00eda, 2008<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00d3scar Cornago, 2008<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":10642,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,245],"tags":[102,165,240],"class_list":["post-10640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","category-textos-de-oscar-cornago","tag-afectos","tag-colectivo","tag-social"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10640"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12836,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10640\/revisions\/12836"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}