{"id":10477,"date":"2016-03-23T16:31:00","date_gmt":"2016-03-23T15:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/?p=10477"},"modified":"2026-03-23T16:42:03","modified_gmt":"2026-03-23T15:42:03","slug":"el-giro-espacial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2016\/03\/23\/el-giro-espacial\/","title":{"rendered":"El Giro espacial"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conquista y fetiche<\/h2>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/2000\/03\/12\/fernando-quesada\/\" data-type=\"post\" data-id=\"8585\">Fernando Quesada<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">2016<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencia bibliogr\u00e1fica<\/h5>\n\n\n\n<p>QUESADA L\u00d3PEZ, Fernando: \u00abEl giro espacial. Conquista y fetiche\u00bb. REIA Revista Europea de Investigaci\u00f3n en Arquitectura, N\u00fam. 5, 2016, pp. 153- 71.<\/p>\n\n\n\n<p>En el transcurso de los a\u00f1os ochenta a los noventa del pasado siglo, las ciencias sociales experimentaron una enorme diversidad de desplazamientos interdisciplinares que ten\u00edan, en principio, un objetivo abiertamente emancipador y pol\u00edtico. El espacio fue un t\u00e9rmino clave en este proceso, porque se presentaba como el \u00e1mbito concreto y f\u00edsico de encuentro entre las disciplinas sociales y, lo que es m\u00e1s importante, entre sus agentes y la vida cotidiana.&nbsp; Este art\u00edculo traza un posible paralelo en el \u00e1mbito arquitect\u00f3nico de aquel desplazamiento, que presenta cronolog\u00edas bien distintas y logros y fracasos desplazados en el tiempo. El paulatino y creciente inter\u00e9s por el espacio desde otras disciplinas ajenas a la arquitectura y sus duras formulaciones cr\u00edticas contra la arquitectura moderna provocaron una revisi\u00f3n disciplinar interna que desemboc\u00f3 en frentes distintos e incluso opuestos. Este complejo fen\u00f3meno cultural ha impulsado, muy recientemente, hacia una revisi\u00f3n de las premisas que sustentaron la cr\u00edtica de la vida cotidiana, en la b\u00fasqueda de modos complementarios de repolitizaci\u00f3n de la arquitectura que puedan contrarrestar el proceso de absorci\u00f3n al que este modo de cr\u00edtica se encuentra expuesto actualmente, y su subsiguiente despolitizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El llamado \u201cgiro espacial\u201d es una expresi\u00f3n paraguas t\u00edpicamente acad\u00e9mica que fue propuesta en el \u00e1mbito de la geograf\u00eda, fundamentalmente gracias a la penetraci\u00f3n de las ideas posestructuralistas desde el pensamiento hacia las ciencias sociales\u00a0[1]. Si para la teor\u00eda social posmoderna el espacio fue todo un descubrimiento, la raz\u00f3n para un fen\u00f3meno tan complejo de desplazamiento de saberes de unas disciplinas a otras quiz\u00e1s sea muy sencilla. Tras la predominancia del Texto en el \u00e1mbito de las ciencias sociales y del pensamiento\u00a0[2], se cay\u00f3 en un callej\u00f3n sin salida en las interpretaciones que se hicieron de lo real. Si el Texto es el \u00fanico \u00e1mbito que la cr\u00edtica debe atravesar, \u00bfc\u00f3mo operar trasformaciones en lo real desde ese lugar inmaterial, incorp\u00f3reo y radicalmente a-espacial que es el Texto?<\/p>\n\n\n\n<p>La hegemon\u00eda del Texto condujo a una serie de agotamientos de sus propias bases que, a su vez, propici\u00f3 una serie de resurrecciones de las bases que hab\u00eda ayudado a desestabilizar: de la obra, del cuerpo y del lugar. Una vez que se dio por agotada a la cr\u00edtica que operaba \u00fanicamente en, desde y a trav\u00e9s del Texto, apareci\u00f3 la necesidad urgente de dar forma al Texto mediante la obra, de identificar los sujetos que lo enuncian en un cuerpo, y finalmente de situar al Texto en un lugar determinado. En este \u00e1mbito puede ubicarse el giro espacial que experiment\u00f3 la geograf\u00eda, y en general las ciencias sociales, en el transcurso de los a\u00f1os ochenta a los noventa del siglo XX, en el de dar forma, identidad y ubicaci\u00f3n a las pr\u00e1cticas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los autores responsables de este \u201cgiro espacial\u201d que m\u00e1s y mejor ha realizado una extensa labor de auto-an\u00e1lisis y de esfuerzos por aclarar su posici\u00f3n es Edward Soja, ge\u00f3grafo norteamericano nacido en el Bronx neoyorkino en 1941. Su primer estudio\u00a0 relevante fue\u00a0<em>The socio-spatial dialectic<\/em>, publicado en 1980.\u00a0 Aqu\u00ed Soja comienza a reclamar la urgente necesidad de situar espacialmente las ciencias sociales en sus pr\u00e1cticas concretas\u00a0[3].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"511\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/1-Fotografia-aerea-de-Los-Angeles-Elisabeth-Dannone.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10480\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/1-Fotografia-aerea-de-Los-Angeles-Elisabeth-Dannone.jpg 709w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/1-Fotografia-aerea-de-Los-Angeles-Elisabeth-Dannone-300x216.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 1-Fotograf\u00eda a\u00e9rea de Los \u00c1ngeles, Elisabeth Dannone<\/p>\n\n\n\n<p>En uno de sus libros m\u00e1s recientes,\u00a0<em>Postmetropolis<\/em>, del a\u00f1o 2000, Soja recapitula acerca de las bases de su trabajo anterior en los primeros cap\u00edtulos. En primer lugar defiende que la transformaci\u00f3n urbana experimentada por las ciudades en el transcurso de los siglos XX al XXI define un nuevo marco conceptual que exige no solo nuevos instrumentos de an\u00e1lisis y de descripci\u00f3n, sino la introducci\u00f3n de agentes m\u00e1s diversos en los estudios y una terminolog\u00eda tentativa innovadora, de ah\u00ed el t\u00edtulo del libro (Fig.1). La incorporaci\u00f3n de los estudios feministas, poscoloniales, los llamados\u00a0<em>cultural studies<\/em>\u00a0y las revisiones del marxismo son algunos de los instrumentos que menciona como plenamente vigentes\u00a0 en su propia disciplina. As\u00ed, es posible determinar que existe una voluntad claramente inclusiva y convergente, un deseo por producir puntos de contacto entre las diversas disciplinas que afectan al espacio. Por ello sus trabajos m\u00e1s recientes han atendido a los problemas de \u201cjusticia espacial\u201d y de \u201cdemocracia regional\u201d, reuniendo en un mismo par de conceptos t\u00e9rminos propios de disciplinas inicialmente alejadas entre s\u00ed, en este caso geograf\u00eda y pol\u00edtica\u00a0[4].<\/p>\n\n\n\n<p>La ra\u00edz principal del pensamiento de Soja debe buscarse en la potencia que asigna a lo que llama la \u201cimaginaci\u00f3n cr\u00edtica espacial\u201d en lo que tiene de capacidad reconfiguradora desde el se\u00f1alamiento, en primer lugar, y la voluntad constructiva, en segunda instancia. Para Soja, \u201cla ciudad es primero\u201d, y as\u00ed titula el primer cap\u00edtulo de\u00a0<em>Postmetropolis<\/em>, en el que reescribe la historia de algunas ciudades de la Antig\u00fcedad revirtiendo, parcialmente y sobre evidencias arqueol\u00f3gicas, las hip\u00f3tesis historiogr\u00e1ficas can\u00f3nicas de la historia urbana, al establecer que la agrupaci\u00f3n f\u00edsica fue anterior a la formaci\u00f3n de excedentes econ\u00f3micos (Fig. 2). Junto a la idea de la imaginaci\u00f3n cr\u00edtica espacial Soja se vale de otro concepto, que toma de Jane Jacobs y que renombra como \u201csinecismo\u201d, definido como el impulso o \u201cla condici\u00f3n que emerge de vivir juntos en una casa, u\u00a0<em>oikos<\/em>\u201d\u00a0[5].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"443\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/2-Ciudad-neolitica-Catal-Hoyuk-Anatolia-7500-5700-AC.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-10481\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/2-Ciudad-neolitica-Catal-Hoyuk-Anatolia-7500-5700-AC.png 709w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/2-Ciudad-neolitica-Catal-Hoyuk-Anatolia-7500-5700-AC-300x187.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 2-Ciudad neol\u00edtica \u00c7atal H\u00f6y\u00fck, Anatolia, 7500-5700 AC.<\/p>\n\n\n\n<p>El tambi\u00e9n norteamericano Lewis Mumford traz\u00f3 una contrahistoria del espacio urbano y el fen\u00f3meno de la ciudad afirmando que las culturas neol\u00edticas ya ten\u00edan plenamente desarrollada la conciencia urbana, y que ese fen\u00f3meno fue m\u00e1s propiciado por el lenguaje y la imaginaci\u00f3n de la palabra que por el desarrollo mismo de las tecnolog\u00edas. El primer excedente y el origen de la cultura urbana no fue un excedente material o de riqueza&nbsp; seg\u00fan Mumford, sino intelectual&nbsp;<a href=\"https:\/\/archivoartea.uclm.es\/textos\/el-giro-espacial-conquista-y-fetiche\/#_ftn6\">[6]<\/a>.&nbsp; La hip\u00f3tesis de Mumford supuso un giro que, en su base, presenta ciertas analog\u00edas con el que propone Soja, al ser posible establecer paralelos entre sus respectivas propuestas del origen del fen\u00f3meno urbano como algo estrictamente cultural. El ni\u00f1o, afirma Mumford, est\u00e1 perfectamente preparado para el ritual y el lenguaje mucho antes de estarlo para el trabajo. De hecho el lenguaje ser\u00eda el primer aglutinador humano, y se produce en una dimensi\u00f3n espacial, la del estar juntos. Mumford establece as\u00ed un origen espacial al lenguaje que impide, en su visi\u00f3n de lo urbano, que ese nudo inicial sea desatado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos comenzando a tomar conciencia de nosotros mismos en tanto seres intr\u00ednsecamente espaciales, continuamente comprometidos en la actividad colectiva de producir espacios y lugares, territorios y regiones, ambientes y h\u00e1bitats, quiz\u00e1s como nunca antes hab\u00eda sucedido. Dicho proceso de producci\u00f3n de espacialidad o de \u00abcreaci\u00f3n de geograf\u00edas\u00bb comienza con el cuerpo, con la construcci\u00f3n y performance del ser, del sujeto humano como una entidad particularmente espacial, implicada en una relaci\u00f3n compleja con su entorno. Por un lado, nuestras acciones y pensamientos modelan los espacios que nos rodean, pero al mismo tiempo los espacios y lugares producidos colectiva o socialmente en los cuales vivimos, moldean nuestras acciones y pensamientos de un modo que s\u00f3lo ahora estamos empezando a comprender. Si utilizamos t\u00e9rminos familiares a la teor\u00eda social, podemos decir que la espacialidad humana es el producto del agenciamiento humano y de la estructuraci\u00f3n ambiental o contextual.\u201d\u00a0[7]<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los instrumentos conceptuales de Soja es lo que ha llamado la \u201ctrial\u00e9ctica espacial\u201d, desarrollada extensivamente en su libro de 1996\u00a0<em>Thirdspace<\/em>\u00a0y recurrente en toda su obra posterior. En aquel influyente libro Soja sigue de cerca el esquema trial\u00e9ctico que Henri Lefebvre hab\u00eda propuesto en\u00a0<em>La production de l\u2019espace<\/em>, de 1974. Seg\u00fan Lefebvre, la escisi\u00f3n cartesiana entre la\u00a0<em>res extensa\u00a0<\/em>y la\u00a0<em>res cogito<\/em>\u00a0no ha hecho sino ampliarse y subespecializarse desde su aparici\u00f3n, de modo que el espacio habr\u00eda experimentado un sinf\u00edn de fracturas y descomposiciones, haciendo imposible una aproximaci\u00f3n global al mismo. Frente a una proliferaci\u00f3n creciente de saberes y teor\u00edas sobre el espacio, Lefebvre propone la necesidad de una \u201cteor\u00eda unitaria\u201d que haga posible la reunificaci\u00f3n de los tres campos espaciales que \u00e9l considera principales y separados entre s\u00ed. Estos tres campos son el f\u00edsico, el mental y el social, que denomina respectivamente espacio l\u00f3gico-epistemol\u00f3gico (o espacio concebido), espacio de los fen\u00f3menos sensibles (o espacio percibido) y espacio de pr\u00e1ctica social (o espacio vivido)\u00a0[8]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>Soja se vale de esta trial\u00e9ctica sin s\u00edntesis final para centrarse fundamentalmente en dos de los aspectos m\u00e1s importantes se\u00f1alados por Lefebvre\u00a0[9]. El primero es la urgencia en la equiparaci\u00f3n del espacio vivido, que Soja denomina el tercer espacio, con los otros dos, y el segundo es la consideraci\u00f3n y atenci\u00f3n prestada al cuerpo como lugar de cruce de los tres momentos para evitar su desuni\u00f3n como objeto de estudio y la prevalencia de uno sobre otro (Fig. 3).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"563\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/3-FOTO1-768x563-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10482\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/3-FOTO1-768x563-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/3-FOTO1-768x563-1-300x220.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 3- Fotograf\u00eda de Louis Sciarli mostrando la escuela infantil al aire ilbre de la Unidad de Habitaci\u00f3n de Le Corbusier, de 1946-1952. Fondation Le Corbusier<\/p>\n\n\n\n<p>Existe, no obstante, un claro precedente de este sistema, propuesto en 1914 por Georg Simmel, el\u00a0<em>padre<\/em>\u00a0de la sociolog\u00eda urbana alemana, que no aparece citado ni en Lefebvre ni en Soja. Simmel goz\u00f3 de un enorme prestigio logrado a partir de una conferencia dictada en 1901 y publicada dos a\u00f1os despu\u00e9s que sigue siendo una referencia ineludible en los estudios sobre el fen\u00f3meno urbano, y que ha tenido mucha popularidad y difusi\u00f3n entre los soci\u00f3logos, los arquitectos y los urbanistas, supuestamente concentrados en exclusiva en la formalizaci\u00f3n del \u201cespacio concebido\u201d. En aquel texto fundacional llamado\u00a0<em>Las grandes ciudades y la vida mental<\/em>, Simmel estableci\u00f3 un conflicto entre los niveles objetivo y subjetivo en el modo en que ambos planos estaban siendo afectados paralela y mutuamente por la eclosi\u00f3n de grandes ciudades, las llamadas metr\u00f3polis\u00a0[10]. Fuera de los \u00e1mbitos del arte o de la literatura, fue seguramente la primera vez que un cient\u00edfico social se interesaba abiertamente por la subjetividad, las percepciones y las vivencias del sujeto en entornos metropolitanos (Fig. 4), confront\u00e1ndolos directamente con la forma espacial de las ciudades modernas\u00a0[11].<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"759\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/4-Georg-Grosz-La-Ciudad-1916-17-Museo-Thyssen-Bornemisza-Madrid.-768x759-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10483\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/4-Georg-Grosz-La-Ciudad-1916-17-Museo-Thyssen-Bornemisza-Madrid.-768x759-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/4-Georg-Grosz-La-Ciudad-1916-17-Museo-Thyssen-Bornemisza-Madrid.-768x759-1-300x296.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 4-Georg Grosz, La Ciudad, 1916-17, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1914 Simmel perfeccion\u00f3 su modelo, que Lefebvre o Soja habr\u00edan criticado probablemente por presentarse en t\u00e9rminos dial\u00e9cticos y de conflicto, introduciendo un tercer plano en relaci\u00f3n con la objetividad y la subjetividad del espacio\u00a0[12]\u00a0. Curiosamente, Simmel oper\u00f3 mediante dos estrategias que repiten tanto Lefebvre como Soja. La primera fue matizar una base filos\u00f3fica con aportaciones completamente nuevas, en el caso de Lefebvre la introducci\u00f3n de la idea marxista de producci\u00f3n en su esquema ilustrado, y en el caso de Soja la pr\u00e1ctica totalidad del arsenal posmoderno aplicado a la geograf\u00eda tradicional. La segunda fue poner el foco en el cuerpo, de nuevo un rasgo metodol\u00f3gico compartido por Lefebvre y Soja.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Simmel se vali\u00f3 de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica norteamericana del pragmatismo, que superpone al pensamiento idealista germ\u00e1nico que est\u00e1 en el origen de su sistema inicial, y recapitula sus investigaciones previas y asistem\u00e1ticas sobre los comportamientos urbanos de los individuos, logrando establecer a partir de unos estudios de fen\u00f3menos subjetivos tremendamente fragmentados un marco conceptual unificador que denomina \u201cvida\u201d. As\u00ed, en el esquema inicial dial\u00e9ctico del plano objetivo o de las cosas y el plano subjetivo o de las precepciones y las ideas, se interpone como un intruso de enormes capacidades un tercer plano que b\u00e1sicamente consiste en la realidad urbana tal cual es vivida por sus sujetos desde sus experiencias corporales directas, como a medio camino entre una realidad dura, construida, arquitect\u00f3nica e ineludible, y otra paralela imaginada, so\u00f1ada, percibida o simplemente registrada y descrita.<\/p>\n\n\n\n<p>Si las ciencias sociales experimentaron un&nbsp;<em>giro<\/em>&nbsp;hacia el espacio, que Soja sit\u00faa al filo de los a\u00f1os 90 del siglo XX, ese giro debe dar cuenta del papel no solo fundacional sino determinante de Lefebvre y de Simmel, que no pueden ser considerados como meros precursores, sino como representantes de un determinado modo de hacer, que un simple rastreo como el presentado adelanta en el tiempo. El conocimiento tambi\u00e9n depende efectivamente del espacio, de los encuentros o desencuentros que se den en \u00e9l entre los productores de discursos, objetos o experiencias vitales. Cuando Simmel public\u00f3 sus estudios, que hemos datado aqu\u00ed parcialmente entre 1901 y 1914, la arquitectura moderna se consolidaba a partir de dos tradiciones que se ven al mismo tiempo reafirmadas y subvertidas, en su propio giro espacial.<\/p>\n\n\n\n<p>La arquitectura moderna fue un episodio fraguado desde una combinaci\u00f3n de continuidades soterradas y de rupturas sonoras con la tradici\u00f3n arquitect\u00f3nica cl\u00e1sica del estilo\u00a0[13]. Uno de los factores primordiales que intervino en la conformaci\u00f3n de la arquitectura moderna como un nuevo estilo, si no el m\u00e1s importante de todos, fue la nueva concepci\u00f3n del espacio\u00a0[14]\u00a0tal y como fue enunciada en los pa\u00edses de habla alemana en la segunda mitad del siglo XIX, y desarrollada plenamente por el arte moderno de las vanguardias hist\u00f3ricas y por los nuevos modos de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de im\u00e1genes\u00a0[15]. Junto a esta nueva idea de espacio, el segundo factor que precipit\u00f3 a la arquitectura hacia la plena aceptaci\u00f3n de la modernidad como condici\u00f3n ineludible fue el avance tecnol\u00f3gico en los sistemas de construcci\u00f3n y los nuevos materiales como el acero, el vidrio y el hormig\u00f3n armado, as\u00ed como el fen\u00f3meno de las migraciones masivas del campo a la ciudad motivado por la industrializaci\u00f3n capitalista\u00a0[16].<\/p>\n\n\n\n<p>La totalidad de manuales de historia de la arquitectura moderna ha girado en torno a estos grandes bloques, asignando mayor o menor preponderancia a uno o a otro en funci\u00f3n de las intenciones operativas del historiador o de su orientaci\u00f3n pol\u00edtica, y estableciendo que fue la Segunda Guerra Mundial el filo que marc\u00f3, si no el final, s\u00ed al menos el deterioro de este proceso hist\u00f3rico de conformaci\u00f3n de un tipo de arquitectura y de ciudad\u00a0[17], solo postergado artificial y ag\u00f3nicamente en territorios colonizados y en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, habiendo sido el periodo de entreguerras el de la consolidaci\u00f3n, desarrollo y esplendor pleno de la arquitectura moderna can\u00f3nica (Fig.5).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"504\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/5-Jacobus-Johannes-Pieter-Oud-colonia-obrera-Kiefhoek-Rotterdam-1925-1930.-768x504-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10485\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/5-Jacobus-Johannes-Pieter-Oud-colonia-obrera-Kiefhoek-Rotterdam-1925-1930.-768x504-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/5-Jacobus-Johannes-Pieter-Oud-colonia-obrera-Kiefhoek-Rotterdam-1925-1930.-768x504-1-300x197.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 5-Jacobus Johannes Pieter Oud, colonia obrera Kiefhoek, Rotterdam, 1925-1930.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese filo marc\u00f3 un cambio dr\u00e1stico en las ideas sobre el espacio que hasta entonces se hab\u00edan manejado en \u00e1mbitos arquitect\u00f3nicos, y ese cambio se produjo desde la irrupci\u00f3n intempestiva. La idea de espacio posteuclidiano moderno, trabado espacio-temporalmente de modo ilimitado, pierde vigencia con respecto a otras visiones m\u00e1s antiguas propuestas por la filosof\u00eda cl\u00e1sica, concretamente la enunciada por Arist\u00f3teles en su\u00a0<em>F\u00edsica.<\/em>\u00a0La idea moderna de espacio es duramente criticada al verse el espacio moderno asociado a la idea de progreso y desarrollo lineal e ilimitado heredada del pensamiento decimon\u00f3nico y desmentida por la realidad impactante del desastre del conflicto b\u00e9lico, los procesos subsiguientes de descolonizaci\u00f3n y sus corolarios sociales de nuevas migraciones mundiales. El concepto de lugar enunciado por Arist\u00f3teles se impone en los debates arquitect\u00f3nicos de la posguerra frente al concepto de espacio manejado por el Movimiento Moderno\u00a0[18]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"207\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/6-Georges-Candilis-Alexis-Josic-y-Shadrach-Woods-Tolouse-le-Mirail-1961-1975-400x207-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10487\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/6-Georges-Candilis-Alexis-Josic-y-Shadrach-Woods-Tolouse-le-Mirail-1961-1975-400x207-1.jpg 400w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/6-Georges-Candilis-Alexis-Josic-y-Shadrach-Woods-Tolouse-le-Mirail-1961-1975-400x207-1-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 6-Georges Candilis, Alexis Josic y Shadrach Woods, Tolouse le Mirail, 1961-1975<\/p>\n\n\n\n<p>Este anacronismo renovador fue fruto del impulso despertado desde el nuevo paisaje de desolaci\u00f3n y necesidad de reconstrucci\u00f3n masiva que anunciaba lo que efectivamente ocurri\u00f3 en el proceso de reconstrucci\u00f3n europea: la generaci\u00f3n de enormes territorios de vivienda para \u201cel gran n\u00famero\u201d (Fig. 6) incapaces de generar el menor sentido de identidad y pertenencia a nivel espacial\u00a0[19]. La arquitectura moderna hab\u00eda estado parcialmente alimentada por un deseo de mejora objetiva de la habitabilidad de la clase industrial obrera migrante, y hund\u00eda sus ra\u00edces en el pensamiento reformista del socialismo ilustrado. Para esa nueva clase propon\u00eda m\u00e1quinas para vivir con par\u00e1metros objetivos de comodidad, confiando en que la metr\u00f3polis ser\u00eda capaz de aportar a sus individuos la totalidad de \u201cvida mental\u201d complementaria de esa nueva \u201crealidad objetiva\u201d arquitect\u00f3nica. Imbricada en ese deseo se encontraba la moderna idea de espacio arquitect\u00f3nico, el de la transparencia, la velocidad y las superposiciones perceptivas que, junto al espacio urbano metropolitano que inspiraba parcialmente esta nueva idea de espacio, constituir\u00eda ese marco adecuado para el nuevo sujeto industrial\u00a0[20]\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo este relato entra en crisis con los resultados de la guerra, como lo hacen todos los relatos en alg\u00fan momento de su existencia, para dejar espacio a nuevas construcciones narrativas en convivencia con las viejas tradiciones y con los restos y ruinas del proyecto moderno, todos ellos acompa\u00f1\u00e1ndonos hoy d\u00eda y definiendo en su conjunto un nuevo paisaje en el que resulta dif\u00edcil orientarse. As\u00ed pues, el giro espacial, entendido como un creciente inter\u00e9s por el espacio vivido respecto al concebido y percibido, se dio en la arquitectura antes que en otras pr\u00e1cticas, y como una cr\u00edtica desde frentes m\u00faltiples.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ciudad alemana de Darmstadt se celebr\u00f3 en 1951 el congreso\u00a0<em>Mensch und Raum<\/em>\u00a0(Hombre y Espacio), que congreg\u00f3 a intelectuales de diversa procedencia disciplinar. El arquitecto Otto Bartning, conocido por sus innovadoras iglesias de planta central construidas en acero y hormig\u00f3n armado y por sus colonias de vivienda obrera de los a\u00f1os veinte y treinta, fue el coordinador de este congreso. Fue all\u00ed donde Martin Heidegger imparti\u00f3 su famosa conferencia\u00a0<em>Construir, habitar, pensar<\/em>, en la que retom\u00f3 el concepto aristot\u00e9lico de lugar enfrentado al modelo cartesiano de espacio. Uno de los asistentes fue Jos\u00e9 Ortega y Gasset, que respondi\u00f3 a Heidegger manifestando un desacuerdo profundo que, sin embargo, no tuvo una repercusi\u00f3n entre los arquitectos an\u00e1loga a la de Heidegger\u00a0[21]. A la premisa heideggeriana de que el hombre es en la tierra en el habitar sus lugares, y que el cuidado ante el da\u00f1o y la amenaza produce espacio libre y a la vez franqueado, Ortega responde que esa condici\u00f3n o premisa no hace distinci\u00f3n entre animales (que habitan exclusivamente en sitios particulares) y humanos (que habitan ecum\u00e9nicamente, de modo planetario), se\u00f1alando en su cr\u00edtica un d\u00e9ficit que ha pasado desapercibido a los arquitectos defensores del lugar y lo local que estaban ejerciendo una profunda cr\u00edtica dirigida contra el Movimiento Moderno en arquitectura, defensor de valores ecum\u00e9nicos sobre valores locales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"503\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/7-Catalogo-del-simposium-Hombre-y-Espacio-Darmstad-1951.-Werkbundarchiv-Museum-del-Dinge-768x503-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10488\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/7-Catalogo-del-simposium-Hombre-y-Espacio-Darmstad-1951.-Werkbundarchiv-Museum-del-Dinge-768x503-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/7-Catalogo-del-simposium-Hombre-y-Espacio-Darmstad-1951.-Werkbundarchiv-Museum-del-Dinge-768x503-1-300x196.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 7-Cat\u00e1logo del simposium Hombre y Espacio, Darmstad 1951. Werkbundarchiv, Museum del Dinge<\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os cincuenta de la cultura arquitect\u00f3nica occidental estuvieron surcados por la cr\u00edtica a la idea moderna de espacio y por una pl\u00e9yade de alternativas conceptuales marcadas, en conjunto, por la restauraci\u00f3n del lugar operada por Heidegger, a medio camino entre una orientaci\u00f3n reformista y una cr\u00edtica radical que polariz\u00f3 los debates (Fig. 7). Las cr\u00edticas de la vida cotidiana practicadas por el Letrismo, el Situacionismo, el Independent Group o el grupo CoBrA, tendieron a la pr\u00e1ctica interdisciplinar de arquitectos, artistas, fot\u00f3grafos, cr\u00edticos y cient\u00edficos sociales\u00a0[22], mientras que la v\u00eda reformista, de mayor calado en la pr\u00e1ctica profesional de la arquitectura y el urbanismo, mantuvo una cierta confianza en el legado de la arquitectura moderna desde varios frentes: el optimismo tecnol\u00f3gico , el sociologismo, el contextualismo ambiental o la v\u00eda \u00e9tica contra la modernidad\u00a0[23].<\/p>\n\n\n\n<p>En ambos casos, aunque m\u00e1s en el primero, la cultura arquitect\u00f3nica anticipaba, a nivel te\u00f3rico y pr\u00e1ctico, la propuesta de una teor\u00eda unitaria del espacio urbano que a\u00f1os m\u00e1s tarde propondr\u00eda Lefebvre, introduciendo asistem\u00e1ticamente el espacio vivido teorizado por Lefebvre en la pr\u00e1ctica arquitect\u00f3nica m\u00e1s experimental. La arquitectura mantuvo en esa d\u00e9cada un alto nivel de apertura disciplinar que desemboc\u00f3 en nuevos formatos de pr\u00e1ctica. El espacio concebido es el espacio tradicionalmente asignado a la arquitectura y la planificaci\u00f3n urbana. El percibido a las artes visuales y de representaci\u00f3n, objeto de atenci\u00f3n de la pintura, la literatura, la fotograf\u00eda o el cine. El espacio vivido, consecuentemente, ser\u00eda el propio de la vida cotidiana y de las artes vivas, no tanto el teatro sino las formas esc\u00e9nicas derivadas de la performance y las artes de acci\u00f3n. Los sucesivos giros experimentados por las artes desde finales de los a\u00f1os cincuenta propiciaron el desdibujamiento de los l\u00edmites entre estos tres espacios desde el ejercicio de nuevos formatos art\u00edsticos que tuvieron eco en la cultura arquitect\u00f3nica (Fig. 8).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"508\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/8-FOTO1-768x508-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10490\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/8-FOTO1-768x508-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/8-FOTO1-768x508-1-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 8-Fotograf\u00edas de Nigel Henderson presentada a los Congresos Internacionels de Arquitectura Moderna CIAM, de Aix en Provence de 1953. Henderson Estate, Tate Modern.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1966 la arquitectura experiment\u00f3 una nueva deriva disciplinar, produciendo otra vez encuentros y desencuentros de los discursos en el tiempo y en el espacio. Ese a\u00f1o ven la luz dos libros cruciales para la historia de la arquitectura contempor\u00e1nea:\u00a0<em>Complejidad y contradicci\u00f3n en arquitectura<\/em>, del norteamericano Robert Venturi, y\u00a0<em>La arquitectura de la ciudad<\/em>, del italiano Aldo Rossi. A pesar de sus diferencias, estos dos influyentes libros compart\u00edan algo, su base interdisciplinar arquitectura-lenguaje. El primero desde una posici\u00f3n formalista y a partir de la llamada escuela de cr\u00edtica formal norteamericana o\u00a0<em>New Criticism<\/em>, que propon\u00eda un modo de cr\u00edtica y de pr\u00e1ctica de la poes\u00eda como forma desvinculada de cualquier componente social, pol\u00edtico o hist\u00f3rico\u00a0[24]. El segundo desde una base estructuralista que asociaba los tipos arquitect\u00f3nicos con las estructuras del lenguaje, rompiendo el v\u00ednculo entre forma y funci\u00f3n construido por la arquitectura moderna e introduciendo tanto ciertas dosis de ambig\u00fcedad como de autonom\u00eda de la forma arquitect\u00f3nica respecto a su funci\u00f3n\u00a0[25]. En ambos casos la arquitectura deja de lado el espacio para aproximarse al lenguaje y al Texto (Fig. 9), sea una aproximaci\u00f3n m\u00e1s sem\u00e1ntica en el caso americano, o m\u00e1s sint\u00e1ctica en el caso italiano. El giro arquitect\u00f3nico posmoderno se produce desde el espacio al Texto, anticipando una vez m\u00e1s los debates inmediatamente subsiguientes de las ciencias sociales: a estos dos libros de arquitectura se les considera textos fundacionales de la cultura posmoderna.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"733\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/9-Peter-Eisenman-dibujos-analiticos-de-la-House-II-1966-67-768x733-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10492\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/9-Peter-Eisenman-dibujos-analiticos-de-la-House-II-1966-67-768x733-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/9-Peter-Eisenman-dibujos-analiticos-de-la-House-II-1966-67-768x733-1-300x286.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 9-Peter Eisenman, dibujos anal\u00edticos de la House II, 1966-67<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, la publicaci\u00f3n de estos dos textos coincide en el tiempo con el desarrollo de las posiciones enunciadas por la cr\u00edtica radical a la vida cotidiana mencionada anteriormente. En paralelo a la consolidaci\u00f3n de un debate hegem\u00f3nico de la arquitectura como Texto, se dio otro posmodernismo arquitect\u00f3nico arraigado en la cr\u00edtica de la vida cotidiana, sobre todo en los lugares donde la pr\u00e1ctica y la cr\u00edtica arquitect\u00f3nica se mantuvieron fuertemente politizadas o radicalizadas: en Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a el impacto del arte Pop y la cultura del consumo tuvo su corolario arquitect\u00f3nico en positivo con el utopismo brit\u00e1nico y en negativo con la contracultura hippy americana; en Austria con una fuerte coalescencia entre arquitectura y body-art; en Italia con los colectivos de arquitectos h\u00edper-politizados y sus propuestas de utop\u00edas negativas y admonitorias. Cuando en 1974 Henri Lefebvre publica&nbsp;<em>La producci\u00f3n del espacio<\/em>, la cultura arquitect\u00f3nica m\u00e1s avanzada se divid\u00eda entre la autonom\u00eda radical de la arquitectura-Texto, y la completa heteronom\u00eda y disoluci\u00f3n disciplinar de la arquitectura-Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La influencia de la segunda v\u00eda sobre la primera no ha dejado de crecer desde aquel momento, hasta el punto de llegar a decretarse que la arquitectura posmoderna (aquella considerada en los medios<em>&nbsp;mainstream<\/em>&nbsp;como arquitectura-Texto) es un cap\u00edtulo hist\u00f3rico cerrado. La disoluci\u00f3n disciplinar de la arquitectura en lo social y la completa aceptaci\u00f3n de las premisas de Lefebvre en la cr\u00edtica arquitect\u00f3nica parecen determinar el escenario actual. La predominancia de los procesos de participaci\u00f3n, de la colectivizaci\u00f3n del conocimiento del espacio como recurso no especializado ni exclusivo de los expertos, y en general de los discursos a favor de la inclusividad total en los procesos de producci\u00f3n del espacio social parecen dominar la agenda de la cultura arquitect\u00f3nica m\u00e1s cr\u00edtica de la actualidad. Los desbordamientos disciplinares son asumidos y celebrados, de modo que lo que inicialmente fue definido como el n\u00facleo duro de la arquitectura y su coto privado, el espacio, ha pasado a ser colonizado por todas las disciplinas por igual, hasta el punto de que la propia planificaci\u00f3n y dise\u00f1o del espacio ha adquirido, en los discursos al menos, una autor\u00eda completamente compartida entre todos y cada uno de los agentes intervinientes en la construcci\u00f3n de la pr\u00e1ctica social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto es as\u00ed que, al menos en un entorno acad\u00e9mico, la siguiente cita de Lefebvre cobra un nuevo sentido: \u201cNo hace muchos a\u00f1os, la palabra\u00a0<em>espacio<\/em>\u00a0ten\u00eda un sentido estrictamente geom\u00e9trico: la idea que evocaba era simplemente la de un \u00e1rea vac\u00eda. En su acepci\u00f3n acad\u00e9mica se acompa\u00f1aba habitualmente con ep\u00edtetos como\u00a0<em>eucl\u00eddeo, isotr\u00f3pico\u00a0<\/em>o\u00a0<em>infinito<\/em>, y el sentir general era que el concepto de espacio era en \u00faltima instancia matem\u00e1tico. Hablar de\u00a0<em>espacio social<\/em>\u00a0habr\u00eda sonado extra\u00f1o\u201d\u00a0[26]. Actualmente, hablar de espacio en otros t\u00e9rminos que no sean los sociales en contextos acad\u00e9micos\u00a0<em>cr\u00edticos<\/em>, es lo que suena extra\u00f1o e intempestivo. Esto hace pensar que la trial\u00e9ctica espacial, propuesta inicialmente con el doble objetivo de superar la dial\u00e9ctica sin una s\u00edntesis final que la mantenga operativa, y de equiparar el espacio vivido al concebido y percibido, solo mantiene el equilibrio entre sus partes si el espacio vivido no se fetichiza hasta el punto de anular los discursos y las pr\u00e1cticas de los espacios concebido y percibido (Fig. 10).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"755\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/10-Mihaly-Slocombe-diagrama-conceptual-de-Urbanismo-Tactico-2013-768x755-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10493\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/10-Mihaly-Slocombe-diagrama-conceptual-de-Urbanismo-Tactico-2013-768x755-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/10-Mihaly-Slocombe-diagrama-conceptual-de-Urbanismo-Tactico-2013-768x755-1-300x295.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 10-Mihaly Slocombe, diagrama conceptual de Urbanismo T\u00e1ctico, 2013<\/p>\n\n\n\n<p>Al aumentar el desbordamiento disciplinar de la arquitectura se opera una disminuci\u00f3n de su capacidad para ser practicada dentro de ciertos m\u00e1rgenes de autonom\u00eda. El zigzagueante camino trazado alrededor de las relaciones entre arquitectura y espacio, en el marco del llamado giro espacial interdisciplinar, ofrece una posible conclusi\u00f3n tentativa y parcial, de alg\u00fan modo intempestiva nuevamente, que puede enunciarse a partir de algunas ideas que en su d\u00eda propuso el propio Soja y a partir de lo aprendido de la historia de la arquitectura moderna y, sobre todo, de las cr\u00edticas que ha experimentado desde 1945.<\/p>\n\n\n\n<p>Soja ha insistido en que \u201cla ciudad es primero\u201d, es decir que existe un imperativo espacial tangible, f\u00edsico y artificial previo a la constituci\u00f3n de lo que llamamos sociedad, y no a la inversa. Su insistencia paralela en el \u201ctercer espacio\u201d viene a equilibrar ese imperativo, para que ni el espacio concebido \u2013que estar\u00eda favorecido claramente por el imperativo- ni el percibido \u2013que actuar\u00eda en el esquema dual como su contrapartida-, adquieran una preponderancia tal que impidan la emergencia de un espacio vivido genuino, o vivido con autonom\u00eda relativa incluso formando parte de un sistema trial\u00e9ctico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"450\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/11-Plano-de-la-ciudad-de-Priene-300x450-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10494\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/11-Plano-de-la-ciudad-de-Priene-300x450-1.jpg 300w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/11-Plano-de-la-ciudad-de-Priene-300x450-1-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 11-Plano de la ciudad de Priene<\/p>\n\n\n\n<p>Que la ciudad, que es un objeto construido, antecede hist\u00f3ricamente a la ciudadan\u00eda, que es un conglomerado humano y adem\u00e1s una idea, es algo que otros autores han propuesto incluso con mayor rotundidad. Massimo Cacciari ha analizado el tr\u00e1nsito de la ciudad estado griega, la\u00a0<em>polis<\/em>, a la ciudad romana, la\u00a0<em>urbs<\/em>, a partir de este esquema contrastado. Seg\u00fan Cacciari la\u00a0<em>polis<\/em>\u00a0griega fue inicialmente un recinto espacial f\u00edsico y bien delimitado por murallas que antecedi\u00f3 a la configuraci\u00f3n del grupo, de sus costumbres y sus tradiciones\u00a0[27]. El t\u00e9rmino\u00a0<em>pol\u00edtes<\/em>, o ciudadanos en griego cl\u00e1sico, es un derivado de\u00a0<em>polis<\/em>, que adem\u00e1s no conoce la forma singular aplicada a la persona, ya que su forma singular es\u00a0<em>polis<\/em>, que se aplica estrictamente al conjunto arquitect\u00f3nico y humano al mismo tiempo, haci\u00e9ndolos indistinguibles e indesignables separadamente (Fig. 11). Esta designaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda estar\u00eda enfrentada a otra forma plural de designaci\u00f3n,\u00a0<em>idi\u00f3tes<\/em>, que en su forma singular originaria,\u00a0<em>idi\u00f3n<\/em>, se refiere al elemento privado y por tanto a la casa u\u00a0<em>oikos<\/em>, en abierto contraste con el elemento com\u00fan o\u00a0<em>koin\u00f3n<\/em>, que evidentemente da lugar al t\u00e9rmino comunidad. Por el contrario, en Roma el t\u00e9rmino\u00a0<em>civitas<\/em>, que designar\u00eda a la ciudadan\u00eda como termino \u00fanico y omniabarcante, y que se deriva de\u00a0<em>civis\u00a0<\/em>y de su forma plural\u00a0<em>cives<\/em>, tiene un significado distinto al griego, ya que designa a un conjunto de personas que concurren p\u00fablicamente y que acuerdan someterse a las mismas leyes y principios\u00a0[28]. Solo tras este proceso de concurrencia y de acuerdo aparece la\u00a0<em>civitas<\/em>, y solo tras ello aparece la\u00a0<em>urbs<\/em>, que designa al conjunto f\u00edsico, material y construido de la ciudad romana. Lo que Cacciari pone de manifiesto es que mientras que en Grecia un \u00fanico t\u00e9rmino serv\u00eda indistintamente para referirse a la ciudad y a sus gentes y se encarnaba en el espacio vac\u00edo delimitado por las murallas, en Roma se produjo un desdoblamiento en dos t\u00e9rminos para designar por separado cada uno de ellos. Consecuentemente, esa independencia de la\u00a0<em>urbs<\/em>\u00a0con respecto a la\u00a0<em>civitas<\/em>, motiv\u00f3 en gran medida que las ciudades romanas se replicasen a lo largo de sus redes comerciales de calzadas extendiendo la\u00a0<em>civitas\u00a0<\/em>romana bajo un modelo espacial colonizador de capacidad, en principio, infinita. En Roma la preponderancia de la\u00a0<em>civitas<\/em>\u00a0sobre la\u00a0<em>urbs<\/em>, de lo social sobre lo espacial, habr\u00eda hecho del espacio concebido, de la\u00a0<em>urbs<\/em>, un mero subproducto, reflejo o superestructura, por emplear el vocabulario marxista, de la\u00a0<em>societas\u00a0<\/em>romana. Esto supone un escenario de alianza entre el espacio percibido y el vivido, ambos subsumidos en la \u201csociedad\u201d tal y como la conocemos hoy, que deja intacto al espacio concebido como mero tel\u00f3n de fondo, es decir como posible objeto de simples mejoras, reformas o adecuaciones, como puro sustrato t\u00e9cnico, infraestructural y de gesti\u00f3n y facilitaci\u00f3n de determinados procesos sociales. La conquista del espacio vivido, del tercer espacio, ha pasado a ser un fetiche en su adquisici\u00f3n de absoluto protagonismo frente al concebido y percibido, pese a las advertencias del propio Soja.<\/p>\n\n\n\n<p>El giro espacial ha disipado la frontera entre las disciplinas que se ocupan del espacio, pero como contrapartida ha aumentado la subordinaci\u00f3n del espacio concebido y de sus pol\u00edticas a los otros dos, al revertir el lema \u201cla ciudad es primero\u201d en \u201cla ciudadan\u00eda es primero\u201d. El espacio concebido originario, la\u00a0<em>polis<\/em>, fue una encarnaci\u00f3n espacial de lo pol\u00edtico, de la posibilidad de conflicto entre partes en desacuerdo profundo, que lo social ha colonizado al sustituir el conflicto por el consenso\u00a0[29]. El \u201cedificio social\u201d asume impl\u00edcitamente que lo pol\u00edtico est\u00e1 instituido en lo social, que lo pol\u00edtico surge a nivel te\u00f3rico de la inclusi\u00f3n del individuo en lo social\u00a0[30], y a nivel pr\u00e1ctico de sus procesos vividos, cuya obsesiva atenci\u00f3n por parte de cient\u00edficos sociales y artistas interdisciplinares\u00a0 produce el riesgo de convertirlos en un objeto m\u00e1s de dise\u00f1o: se dise\u00f1an estilos de vida y modos de comportamiento, no hogares ni ciudades. En este escenario la ciudad no es primero, sino el mero objeto de pol\u00edticas de reforma adaptadas a la inclusi\u00f3n total en un espacio vivido homogeneizador que, m\u00e1s que permitir la emergencia del desacuerdo en espacios vac\u00edos sin due\u00f1o, tiende a coser las fisuras sociales caracter\u00edsticas de la emergencia pol\u00edtica para garantizar la permanencia de la ciudad concebida tal y como es (Fig. 12).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/12-Jardin-comunitario-Prinzerssinnengarten-Berlin.-Foto-Melinda-Barlow-768x576-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10495\" srcset=\"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/12-Jardin-comunitario-Prinzerssinnengarten-Berlin.-Foto-Melinda-Barlow-768x576-1.jpg 768w, https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-content\/uploads\/sites\/323\/2026\/03\/12-Jardin-comunitario-Prinzerssinnengarten-Berlin.-Foto-Melinda-Barlow-768x576-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fig. 12-Jard\u00edn comunitario Prinzerssinnengarten, Berl\u00edn. Foto Melinda Barlow<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe preguntarse qu\u00e9 rol juega la arquitectura en el contexto del giro espacial interdisciplinar, y cabe responder que la arquitectura sigue manteniendo sus funciones sociales derivadas de la\u00a0<em>urbs<\/em>\u00a0romana m\u00e1s o menos intactas y que se mueve alternativamente en tres posibles reg\u00edmenes de actuaci\u00f3n social que los debates actuales mantienen vivos y en permanente conflicto entre s\u00ed: el reforzamiento, la reforma o la cr\u00edtica del dispositivo. El debate m\u00e1s dif\u00edcil de mantener y el que debe focalizar mayor atenci\u00f3n es el que se establece entre la reforma y la cr\u00edtica, determinando cu\u00e1ndo la forma urbana y arquitect\u00f3nica oculta o, por el contrario, hace visibles las relaciones de producci\u00f3n que se dan en el espacio, porque \u201cla pol\u00edtica no tiene un lugar espec\u00edfico\u201d\u00a0[31]\u00a0y la arquitectura no permite la generaci\u00f3n de espacios con ese cometido m\u00e1s all\u00e1 de los momentos de emergencia. Sin embargo, la arquitectura conoce perfectamente los mecanismos de clausura\u00a0 espacial y puede ponerlos al servicio de una u otra ideolog\u00eda. Seg\u00fan algunos arquitectos y cr\u00edticos de arquitectura, en concreto aquellos con una marcada inspiraci\u00f3n materialista\u00a0[32], la arquitectura como disciplina adquiere capacidades cr\u00edticas exclusivamente cuando visibiliza dichas relaciones de producci\u00f3n, aunque no lo haga necesariamente con el objetivo de lograr la emancipaci\u00f3n de los agentes m\u00e1s desfavorecidos en las pr\u00e1cticas sociales, una tarea que pertenece al enfoque reformista y que la cr\u00edtica se ocupa de cuestionar en todo momento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h2>\n\n\n\n<p>[1]\u00a0WARF, Barney; ARIAS, Santa (eds.):\u00a0<em>The Spatial Turn: Interdisciplinary Perspectives<\/em>, Londres, Routledge, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>[2]\u00a0BARTHES, Roland: \u201cDe la obra al texto\u201d (\u201cDe l\u2019oeuvre au texte\u201d, Revue d\u2019Estethique 1971), en Wallis, Brian:\u00a0<em>Arte despu\u00e9s de la modernidad. Nuevos planteamientos en torno a la idea de representaci\u00f3n,<\/em>\u00a0Madrid, Akal, 2001. T\u00edtulo original:<em>\u00a0Art after Modernism: Rethinking Representation<\/em>, Marcia Tucker Books, 1995. Traducci\u00f3n de Carolina del Olmo y C\u00e9sar Rendueles.<\/p>\n\n\n\n<p>[3]\u00a0MORENTE, Francisco: \u201cEdward W. Soja o la reubicaci\u00f3n del espacio en el debate de las ciencias sociales\u201d, en\u00a0<em>Biblio 3W Revista bibliogr\u00e1fica de geograf\u00eda y ciencias sociales<\/em>, Vol. XVII, n\u00ba 977, Barcelona, 25 de mayo de 2012, pp.:1-2.<\/p>\n\n\n\n<p>[4]\u00a0SOJA, Edward W.:\u00a0<em>Postmetropolis. Estudios cr\u00edticos sobre las ciudades y las regiones<\/em>, Madrid, Traficantes de Sue\u00f1os, 2008. Traducci\u00f3n de Ver\u00f3nica Hendel y M\u00f3nica Cifuentes, pp.: 17-25. T\u00edtulo original:\u00a0<em>Postmetropolis: Critical Studies of Cities and Regions<\/em>, Los \u00c1ngeles, Blackwell Publishing, 2000.<\/p>\n\n\n\n<p>[5]\u00a0Ibid., p.: 42.<\/p>\n\n\n\n<p>[6]\u00a0MUMFORD, Lewis:\u00a0<em>El mito de la m\u00e1quina. T\u00e9cnica y evoluci\u00f3n humana<\/em>. Logro\u00f1o, Pepitas de Calabaza, 2010. Traducci\u00f3n de Arcadio Rigod\u00f3n, pp.: 9-26. T\u00edtulo original:\u00a0<em>\u00a0Technics and Human Development: The Myth of the Machine. Volume One<\/em>, Harcourt Brace Jovanovich Publishing, 1967.<\/p>\n\n\n\n<p>[7]\u00a0SOJA, Edward W., op. Cit., pp.: 33-34.<\/p>\n\n\n\n<p>[8]\u00a0LEFEBVRE, Henri:\u00a0<em>The Production of Space<\/em>, Cambridge, Mass., Blackwell, 1991. Traducci\u00f3n de Donald Nicholson-Smith, pp.: 11-12. T\u00edtulo original:\u00a0<em>La production de l\u2019espace<\/em>, Par\u00eds, Anthropos, 1974.<\/p>\n\n\n\n<p>[9]\u00a0SOJA, Edward W.:\u00a0<em>Thirdspace: Journeys to Los Angeles and Other Real-and-Imagined Places<\/em>, Los \u00c1ngeles, Blackwell, 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>[10]\u00a0SIMMEL, Georg: \u201cLas grandes urbes y la vida del esp\u00edritu\u201d, en\u00a0<em>El individuo y la libertad. Ensayos de cr\u00edtica de la cultura<\/em>, Barcelona, Pen\u00ednsula, 1986. Traducci\u00f3n de Salvador Mas, p.: 247. T\u00edtulo original: \u201cDie Grosst\u00e4dte und das Geistesleben\u201d, en\u00a0<em>Jahrbuch der Gehe-Stiftung<\/em>, IX, 1903.<\/p>\n\n\n\n<p>[11]\u00a0QUESADA, Fernando:\u00a0<em>Arquitecturas del Devenir. Aproximaciones a la performatividad del espacio<\/em>, Madrid, Ediciones Asim\u00e9tricas, 2014, pp.: 23-41.<\/p>\n\n\n\n<p>[12]\u00a0SIMMEL, Georg: \u201cEl conflicto de la cultura moderna\u201d, en\u00a0<em>Revista Espa\u00f1ola de Investigaciones Sociol\u00f3gicas<\/em>, n. 89, enero-marzo 2000. Traducci\u00f3n de Celso S\u00e1nchez Capdequ\u00ed, p.: 316. T\u00edtulo original:\u00a0<em>Der Konflict der modernen Kultur<\/em>, Berl\u00edn: Dunker &amp; Humblot, 1918.<\/p>\n\n\n\n<p>[13]\u00a0MU\u00d1OZ, Mar\u00eda Teresa:\u00a0<em>La desintegraci\u00f3n estil\u00edstica de la arquitectura contempor\u00e1nea<\/em>\u00a0(Tesis Doctoral 1982). Primera edici\u00f3n: Madrid, Molly editorial, 1998. Segunda edici\u00f3n: Madrid, Ediciones Asim\u00e9tricas, 2012, pp.: 43-79.<\/p>\n\n\n\n<p>[14]\u00a0ZEVI, Bruno:\u00a0<em>Saber ver la arquitectura: ensayo sobre la interpretaci\u00f3n espacial de la arquitectura<\/em>, Buenos Aires, Poseid\u00f3n, 1981 (cuarta edici\u00f3n). T\u00edtulo original:\u00a0<em>Saper vedere l\u2019archittetura<\/em>, Tur\u00edn, Einaudi, 1948. Traducci\u00f3n de Cino Calcaprina y Jes\u00fas Bermejo Goday.<\/p>\n\n\n\n<p>[15]\u00a0VAN DE VEN, Cornelis:\u00a0<em>El espacio en arquitectura<\/em>.<em>\u00a0La evoluci\u00f3n de una idea nueva en la teor\u00eda e historia de los movimientos modernos<\/em>, Madrid, C\u00e1tedra, 1981, pp.: 101-179. T\u00edtulo original:\u00a0<em>Space in Architecture,<\/em>\u00a0Assen (Holanda), van Gorcum &amp; Comp. V. B., 1977. Traducci\u00f3n de Fernando Valero.<\/p>\n\n\n\n<p>[16]\u00a0Este punto de vista es mantenido principalmente por Benevolo y Frampton. BENEVOLO, Leonardo:\u00a0<em>Historia de la arquitectura moderna<\/em>, Barcelona, Gustavo Gili, 1986 (6\u00aa edici\u00f3n ampliada). T\u00edtulo original:\u00a0<em>Storia dell\u2019architettura moderna<\/em>, Roma\/Bari, Laterza, 1960. Traducci\u00f3n de Mariucca Gelfetti, Juan D\u00edaz de Atauri, Anna Mar\u00eda Pujol \u00ed Puigveh\u00ed y Joan Giner. FRAMPTON, Kenneth:\u00a0<em>Modern Architecture: A Critical History<\/em>\u00a0(4\u00aa edici\u00f3n revisada), Londres, Thames and Hudson, 2007. Edici\u00f3n original de 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>[17]\u00a0SOL\u00c1 MORALES, Ignasi. \u201cPlace. Permanence or Production\u201d, en Davidson, Chyntia (ed.):\u00a0<em>Anywhere,\u00a0<\/em>Nueva York, Rizzoli, 1992.<\/p>\n\n\n\n<p>[18]\u00a0VAN DE VEN, Cornelis, op. Cit., pp.: 34-41.<\/p>\n\n\n\n<p>[19]\u00a0AVERMAETE, Tom:\u00a0<em>Another Modern: The Post War Architecture and Urbanism of Cadilis-Josic-Woods<\/em>, Rotterdam, Nai Publishers, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>[20]\u00a0GIEDION, Sigfried:\u00a0<em>Space, Time and Architecture. The Growth of a New Tradition<\/em>, Cambridge, Mass., Harvard University Press, 1959 (3\u00ba edici\u00f3n ampliada), pp.: 422-446. Edici\u00f3n original de 1941.<\/p>\n\n\n\n<p>[21]\u00a0HIDALGO HERMOSILLA, Aldo: \u201cLos lugares espacian el espacio\u201d, en\u00a0<em>Aisthesis<\/em>\u00a0n\u00ba 54, Revista del Instituto de Est\u00e9tica de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, 2013, pp.: 55-71.<\/p>\n\n\n\n<p>[22]\u00a0OCKMAN, Joan:\u00a0<em>Architecture Culture 1943-1968. A Documentary Anthology<\/em>, Nueva York, Rizzoli, 1993, pp.: 13-25.<\/p>\n\n\n\n<p>[23]\u00a0MU\u00d1OZ, Mar\u00eda Teresa: \u201cLa \u00e9tica contra la modernidad\u201d, en\u00a0<em>Cerrar el c\u00edrculo y otros escritos<\/em>, Servicio de Publicaciones del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, 1989, pp.: 59-79. Edici\u00f3n original en la revista\u00a0<em>Arquitecturas Bis<\/em>, n\u00ba 27<em>,\u00a0<\/em>Barcelona, marzo-abril 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>[24]\u00a0VENTURI, Robert:\u00a0<em>Complexity and Contradiction in Architecture<\/em>, Nueva York, The Museum of Modern Art, 1966. Un an\u00e1lisis muy reciente y bien informado es PETIT, Emmanuel:\u00a0<em>\u00a0Irony, or The Self-Opacity of Postmodern Architecture<\/em>, Yale University Press, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>[25]\u00a0ROSSI, Aldo:\u00a0<em>L\u2019Architettura della citt\u00e1<\/em>, Venecia, Marsilio, 1966. Un an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre tipo y estructuralismo que mantiene su vigencia original es MART\u00cd AR\u00cdS, Carles:\u00a0<em>Las variaciones de la identidad. Ensayo sobre el tipo en arquitectura<\/em>, Murcia, Ediciones del Serbal, 1977.<\/p>\n\n\n\n<p>[26]\u00a0LEFEBVRE, Henri, op. Cit., p.: 1.<\/p>\n\n\n\n<p>[27]\u00a0CACCIARI, Massimo:\u00a0<em>La ciudad<\/em>, Barcelona, Gustavo Gili, 2010, p.: 9. T\u00edtulo original:\u00a0<em>\u00a0La citt\u00e1<\/em>, R\u00edmini, Pazzini Stampatore, 2004. Traducci\u00f3n de Mois\u00e9s Puente.<\/p>\n\n\n\n<p>[28]\u00a0Ibid., pp.: 10-11.<\/p>\n\n\n\n<p>[29]\u00a0ARENDT, Hannah:\u00a0<em>La condici\u00f3n humana,\u00a0<\/em>Barcelona, Paid\u00f3s, 2005, pp.: 61-88. T\u00edtulo original: \u00a0<em>The Human Condition<\/em>, Chicago, University of Chicago Press, 1958. Traducci\u00f3n de Ram\u00f3n Gil Novales.<\/p>\n\n\n\n<p>[30]\u00a0SWYNGEDOUW, Erik: \u201cThe Antinomies of the Postpolitical City: In Search of a Democratic Politics of Environmental Production\u201d, en\u00a0<em>International Journal of Urban and Regional Research<\/em>, vol. 33.3, September, 2009, pp.: 603-604.<\/p>\n\n\n\n<p>[31]\u00a0Ibid., p.: 607.<\/p>\n\n\n\n<p>[32]\u00a0TAFURI, Manfredo: \u201cPer una critica dell\u2019ideologia architettonica\u201d, en\u00a0<em>Contropiano, Materiali Marxisti<\/em>, n\u00ba 1, 1969. AURELI, Pier Vittorio:\u00a0<em>\u00a0The Possibility of an Absolute Architecture<\/em>, Cambridge, Mass., The MIT Press, 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conquista y fetiche. Fernando Quesada, 2016<\/p>\n","protected":false},"author":561,"featured_media":10490,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[89,179,445],"class_list":["post-10477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos-es","tag-arquitectura","tag-ciudad","tag-espacio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/users\/561"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10477"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10477\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10496,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10477\/revisions\/10496"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.uclm.es\/archivoartea\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}