Teatro da Vertigem, Antônio Araújo
1992
- Actores: Cristina Lozano (1992), Daniella Nefussi (1992), Eliana César (1992), Evandro Amorim (1992), Johana Albuquerque (1992), Luciana Schwinden (2003), Lucienne Guedes (1992-2003), Luís Miranda (2003), Marcos Lobo (1992), Marta Franco (1992), Matheus Nachtergaele (1992), Mika Winiavier (2003), Miriam Rinaldi (2003), Roberto Audio (2003), Sérgio Mastropasqua (1992), Sérgio Siviero (2003), Vanderlei Bernardino (1992)
- Músicos: Alexandre Galdino – voz (2003), Atílio Marsiglia – violino (1992 – 2003), Camila Lordy – teclado e voz (2003), Eduardo Areias – voz (2003), Fabiana Lian – voz (1992), Flávia Campos – voz (1992), Flávia Maria – voz (2003), Giovanna Sanches – voz (2003), Isaías Cruz – violino (1992), Laércio Resende – órgão (1992), Magda Pucci/Marcos A. Boaventura – percussão (1992), Marta Franco – voz (1992), Miguel Barella – guitarra (1992 – 2003), Paulo Scharlack – guitarra (1992 – 2003), Rita Carvalho – voz (2003), Roseli Câmara – percussão (2003)
- Colaboradores:
Composición y dirección musical: Laércio Resende
Operador de sonido: Cláudio Gutierrez (2003)
Figurines, atrezzo y maquillaje: Fábio Namatame
Iluminación: Guilherme Bonfanti, Marisa Bentivegna
Operador de luz: Camilo Bonfanti (2003)
Coordinación de investigación corporal: Antônio Araújo, Daniella Nefussi, Lúcia Romano, Lucienne Guedes
Dirección escenográfica: Lúcia Romano/Lucienne Guedes
Asesoría corporal: Cibele Cavalcanti (Laban), Lúcia Romano (Laban), Marcelo Milan (acrobacia), Maria Thaís (acrobacia), Tica Lemos (improvisación de contacto)
Concepción gráfica y espacial: Uni-Design e Arquitetura
Fotografía: Cláudia Calabi (2003), Edouard Fraipont (2003), Eduardo Knapp (1992), Lenise Pinheiro (2003)Asesoría teórica en física: Andréa Bindell
Producción ejecutiva y administración: G. Petean
Lugar estreno: Brasil >São Paulo>Iglesia Santa Ifigenia
- Colaboradores:
- Composición y dirección musical: Laércio Resende
- Operador de sonido: Cláudio Gutierrez (2003)
- Figurines, atrezzo y maquillaje: Fábio Namatame
- Iluminación: Guilherme Bonfanti, Marisa Bentivegna
- Operador de luz: Camilo Bonfanti (2003)
- Coordinación de investigación corporal: Antônio Araújo, Daniella Nefussi, Lúcia Romano, Lucienne Guedes
- Dirección escenográfica: Lúcia Romano/Lucienne Guedes
- Asesoría corporal: Cibele Cavalcanti (Laban), Lúcia Romano (Laban), Marcelo Milan (acrobacia), Maria Thaís (acrobacia), Tica Lemos (improvisación de contacto)
- Concepción gráfica y espacial: Uni-Design e Arquitetura
- Fotografía: Cláudia Calabi (2003), Edouard Fraipont (2003), Eduardo Knapp (1992), Lenise Pinheiro (2003)Asesoría teórica en física: Andréa Bindell
- Producción ejecutiva y administración: G. Petean
- Lugar estreno: Brasil >São Paulo>Iglesia Santa Ifigenia

“Con este espectáculo la compañía pretende tratar algunas de las cuestiones metafísicas más recurrentes: la pérdida del paraíso, su nostalgia y la consecuente búsqueda de un vínculo con el origen.
Para ello nos inspiramos desde los relatos mesopotámicos de la creación, la génesis bíblica y los textos apócrifos de los libros de Adán y Eva hasta la obra de John Milton O Paraíso Perdido, poema responsable del origen y la articulación de este proyecto.
Entendemos que el mito de la caída puede se asociado a los sentimientos contemporáneos de decadencia y nostalgia de un patrón superior de existencia. Retrata la pérdida de la proximidad a los orígenes de la naturaleza humana y el abandono de un contacto ideal con el plano divino.
Si la separación inicial es un dato irrefutable e instituidor de la condición humana, por otro lado somos portadores de una nostalgia intrínseca y difusa de una Edad de Oro, cuyo efecto sentimos bajo los nombres de melancolía, angustia o ansiedad en cuanto al modo de vida que llevamos hoy en día: distanciados de nosotros mismos.
En la tentativa de recuperar ese aspecto ancestral, esa memoria del origen, decidimos echar mano del universo de la infancia. Pero con la perspectiva de darle un tratamiento no individual, histórico y psicológico, sino mítico y metafórico.
Es la infancia del Hombre y no la de un hombre específico la que nos interesa.”
(Traducción del portugués: Carolina Martínez)

