O rei da vela

Teatro Oficina

1967

  • Autoría: Oswald de Andrade
  • Dirección: José Celso Martinez Corrêa 
  • Dirección (asistente): Frei Betto
  • Escenografía: Helio Eichbauer 
  • Coreografia: Maria Esther Stockler
  • Reparto:
  • Abrahão Farc / O Americano
  • Adolfo Santana / O Apresentador
  • Chico Martins / O Cliente, Coronel Belarmino
  • Dina Sfat / Heloísa de Lesbos – Substituição
  • Dirce Migliaccio / Dona Polaca
  • Edgard Gurgel Aranha / O Intelectual Pinote, Totó Fruta do Conde
  • Esther Góes / Heloísa de Lesbos – Substituição
  • Etty Fraser / Dona Cesarina, A Baiana
  • Fernando Peixoto / Abelardo II
  • Henriqueta Brieba / Dona Polaca – Substituição
  • Ítala Nandi / Heloísa de Lesbos
  • Liana Duval / A Secretária, Joana ou João dos Divãs
  • Otávio Augusto / Perdigoto, Apresentador
  • Othon Bastos / Totó Fruta do Conde – Substituição
  • Renato Borghi / Abelardo I (Prêmio Molière e APCT – Melhor Ator)
  • Renato Dobal / O Índio
  • Yolanda Cardoso / Dona Cesarina, A Baiana – Substituição
  • Vestuario: Helio Eichbauer
  • Producción: Teatro Oficina Uzyna Uzona
  • Banda sonora: Caetano Veloso / Damiano Cozzella / Rogério Duprat

Se estrenó el 29 de septiembre de 1967 como un manifiesto satírico y rebelde contra las relaciones de poder en el capitalismo y la posición de subordinación de Brasil en la geopolítica internacional. Por su radicalidad estética y política, se considera un hito del modernismo y del tropicalismo.

Publicada en 1937, O Rei da Vela rompe con los paradigmas de la estética burguesa en un período de agitación social, ante la inminencia del Estado Novo (1937-1943), que impondría restricciones a las libertades individuales. La obra refleja la investigación formal iniciada por Oswald de Andrade con la Semana de Arte Moderna (1922) y con el movimiento antropofágico. Se trata de un caso particular de texto teatral que permanece inédito durante tres décadas, lo que pone de manifiesto la distancia entre los escenarios brasileños y las propuestas modernistas.

En la década de 1960, en plena dictadura militar y en vísperas del AI-5, el Teatro Oficina comparte con otros artistas de estéticas distintas, como el Teatro de Arena, la preocupación por no alejar el escenario del contexto histórico y social del país. Para responder al complejo momento económico, cultural y político, José Celso Martínez Corrêa recurre a las insubordinaciones formales y conceptuales de O Rei da Vela.

El Teatro Oficina multiplica las citas y acentúa los tonos grotescos, obscenos, violentos e irreverentes de la obra original, creando un universo escénico con vida propia. El espíritu paródico y anárquico, que ataca al público presente, instituye un «teatro de la agresión», según lo denomina el crítico Anatol Rosenfeld (1912-1973). Las formas artísticas eruditas y populares contrastan con una profusión de referencias de otras artes, épocas y geografías. El primer acto, dedicado a las operaciones de usura de Abelardo I, se monta en lenguaje circense. El segundo, que gira en torno a transacciones sexuales en una isla tropical de la bahía de Guanabara, evoca el teatro de revista. Y el tercero, que vuelve al escenario inicial para la sustitución del protagonista por su socio y homónimo, recibe un tratamiento operístico.

O Rei da vela es un retrato de las relaciones político-sociales basadas en los intereses económicos y la concentración de poder. Por un lado, es un ejercicio de puesta en escena de diferentes géneros teatrales; por otro, un ejercicio político de resistencia y contracultura frente a un sistema de censura y autoritarismo.

Traducción parcial del texto:


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