Breve resumen de mi educación y los centros donde me educaron
Nací el 21 de agosto de 1991 en el Hospital de Albacete. Por ese entonces, en Villarrobledo, el pueblo donde crecí, no disponía de atención sanitaria para alumbramientos.

La educación primaria la recibí en el CEIP Graciano Atienza. Recuerdo con cariño lo que me transmitieron mis maestros y maestras de ese entonces.

La educación secundaria la recibí en el IES Virrey Morcillo, donde completé mis estudios de Bachillerato en el año 2009 y me examiné de la selectividad que por entonces se denominaba PAU. Durante los años de instituto tuve idas y venidas con la pasión por aprender. En muchas ocasiones, quedaba poco del niño curioso que todo lo quería saber. Aun así salvé el expediente y decidí estudiar el grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Albacete (UCLM), quizá por una simple cuestión de cercanía.

En ADE, fui un estudiante normal, algo más curioso que en bachiller, pero con una mala dinámica de trabajo. Aun así, aprendí a comprender las relaciones entre los agentes económicos, el efecto de la economía en el mundo de la empresa y buenas técnicas y herramientas para cuantificarlo. Tras finalizar los estudios en el año 2013-2014 entendí que quería dedicarme a la investigación y a la docencia: tuve una especie de revolución intelectual. Los temas que antes no me llamaban la atención, comenzaron a despertarme unas ganas de conocer y entender inauditas hasta la fecha.

Me animé a estudiar el Máster de Investigación Sociosanitaria (2015-2016) en aras de avanzar por el mundo de la Universidad. Del máster aprendí que el mundo de la investigación es duro (¡durísimo!), que cuanto más crees saber más consciente eres de que no sabes nada y que con honestidad, humildad y transparencia puedes ofrecer algo útil a la sociedad. Tras finalizarlo, el siguiente paso era comenzar los estudios de doctorado, que actualmente sigo cursando.

Hasta aquí llega el camino de mi curiosidad, por ahora. Profundamente desarrollada de niño, descuidada en la adolescencia e in crescendo en la juventud. Porque la curiosidad es fundamental para conocerse, conocer lo que te rodea y poder transformarlo, como fin último. Qué sino transformar.