Fundación Miguel Fisac

Por Elena Zarca González

Hijo de un farmacéutico, Miguel Fisac Serna (Daimiel, Ciudad Real 29 de septiembre de 1913- Madrid 12 de Mayo de 2006), comenzó sus estudios de arquitectura en Madrid. Durante la guerra civil, tuvo que afrontar una serie de dificultades y se vio obligado a residir durante un periodo de tiempo en Daimiel. En 1942 consiguió el título de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Consiguió plasmar un nuevo estilo arquitectónico, a través de sus particulares vigas-hueso y el uso del hormigón, como fruto de su disconformidad con las formas arquitectónicas del momento.

Su creativa y moderna arquitectura, no fue del todo bien recibida entre sus paisanos. Sus formas tan renovadas, estaban lejos de ser valoradas en una zona tan decadente como era la Mancha a mediados del siglo XX.

Una de sus obras más significativas está situada en su tierra natal, el Instituto Laboral de Daimiel. Supuso una de las obras más logradas dentro de su etapa organicista. Si algo caracteriza el estilo de Fisac, son los conceptos arquitectónicos que aprende en sus viajes a los países nórdicos y a los que después filtró la arquitectura vernácula manchega. Pero la obra más relevante y personal de Miguel Fisac, sin duda se encuentra fuera de su tierra.

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Fuente: http://www.fundacionfisac.com/

Tras un primer contacto con su obra, el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real, decidió abrir un proyecto en el que se salvaguardase su legado, con el propósito de difundir su arquitectura. Sin embargo, se debe tener en cuenta que una de sus labores más destacadas a nivel nacional e internacional, fueron sus estudios sobre las estructuras del hormigón pretensado y postensado, y las posibilidades del hormigón vertido.

Con motivo del acercamiento por parte del Colegio de Arquitectos de Ciudad Real hacia su figura como arquitecto, nace la Fundación Miguel Fisac un 22 de Noviembre de 2006, para guardar por completo su archivo. Su obra empezó a cobrar reconocimiento y a extenderse por la sociedad y los demás compañeros arquitectos, a pesar de la ignorancia que tanto distanciaba años atrás a Miguel con su pueblo.

En los últimos años de su vida, Fisac recuperó su prestigio y tras fallecer, la Fundación Miguel Fisac, pretende avanzar con la valoración, estudio y promulgación de su figura como uno de los referentes de la evolución de la arquitectura en España del siglo XX.

 

Fuentes:

http://www.fundacionfisac.com/

http://informesdelaconstruccion.revistas.csic.es/index.php/informesdelaconstruccion/article/viewFile/376/445

El Entierro del Señor de Orgaz

Por Carmen Teresa Majan Sesmero

El Greco (1541-1614) fue un pintor que intentó aunar las culturas griega y romana en sus obras. Su vida artística se desarrolló entre Venecia, Roma, Creta y Toledo, donde pasó la mitad de su existencia. En esta última ciudad se convirtió en el artista más original durante los reinados de Felipe II y Felipe III. Las figuras de sus obras tienden a ser alargadas y centra toda la acción en el plano frontal, hecho que lo diferenció de los demás pintores renacentistas. “El entierro del Señor de Orgaz” es una de sus obras más conocidas.

En torno al año 1300 vivía en la villa de Orgaz un caballero cristiano llamado Don Gonzalo Ruiz de Toledo; mandó reedificar y agrandar la iglesia de Santo Tomé de Toledo obsequiándola además de numerosos presentes. En 1312 los agustinos tuvieron que abandonar la iglesia de San Esteban y Don Gonzalo consiguió que les cedieran unas casas y un alcázar de Toledo que dio lugar a una nueva iglesia con el mismo nombre. En 1323 falleció y fue entonces cuando nació la leyenda de que San Agustín y San Esteban aparecieron para enterrarlo. En su testamento hizo numerosos donativos a la iglesia de Santo Tomé cuyo párroco, Andrés Núñez de Madrid, decidió levantar una capilla y colocar una lápida en su memoria. El Greco fue el encargado de representar la milagrosa escena firmando el contrato a 18 de marzo de 1586 donde se le indicó cómo realizar la obra para remarcar que algunas virtudes como el rezo a los santos y la caridad son importantes a la hora de alcanzar la vida eterna.

El artista pintó el entierro de acuerdo al encargo realizado y además quiso dar una visión del mundo celestial, pues ése era el destino del alma del difunto.

El cuadro se divide en dos escenas:

– Superior (celestial): el alma del difunto, con forma de niño, asciende gracias a la ayuda de un ángel. Aparecen las figuras de Cristo en la parte central, la Virgen bajo éste, algunos santos (San Juan Bautista, San Pablo Apóstol, Santiago el Mayor, Santo Tomás, San Sebastián), María Magdalena, varios ángeles y personajes del Antiguo Testamento (el rey David, Moisés y Noé).

– Inferior (terrenal): se entierra a Don Gonzalo en medio de caballeros, nobles y eclesiásticos. Aparecen San Agustín y San Esteban, el párroco de la iglesia, un fraile agustino, otro dominico y un último franciscano, el mismo Greco, varios de sus contemporáneos y, en primer plano, el hijo del artista que señala a la figura central.

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Fuente: Wikipedia.es

Algunas de las características que presenta esta obra son:

– A pesar de que el entierro tuvo lugar dos siglos antes de la ejecución de la obra, el Greco la realizó con personajes de la época.

– Las figuras del cuadro son alargadas debido al influjo de las obras de otros artistas

(Miguel Ángel, Tintoretto); algunas de ellas son recortadas en los laterales, fruto de esa ruptura con las normas del Renacimiento (Manierismo).

– La luz se dirige hacia determinados personajes que pretenden atraer la atención del espectador: el noble de Orgaz y algunos santos. Al igual pasa con el uso de los colores que son más o menos intensos dependiendo de la zona que interese resaltar en la obra.

– Apenas hay espacios vacíos en el cuadro lo que denota un “horror vacui” característico del Manierismo.

Fuentes:
Coloma Martín, Isidoro, “Proceso de análisis de una obra pictórica. El entierro del conde de Orgaz de El Greco”. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 14, 1992, pp. 7-23.
Cossío, Manuel Bartolomé, “El Greco”. Espasa-Calpe, Buenos Aires, Argentina, 1965.
Gómez Fernández-Cabrera, Jesús, “La Villa de Orgaz. Textos e imágenes”. Ayuntamiento de Orgaz y Diputación Provincial de Toledo. 2007.
Ramírez de Arellano, Rafael, “Catálogo de Artífices de Toledo”. Instituto Provincial de Investigaciones y Estudios Toledanos. Diputación Provincial de Toledo. Serie V. Clásicos Toledanos Nº 11. Toledo 2002.

 

Fundación Gregorio Prieto

Por: Raúl Sanchez Castro

El día 13 de marzo de 1968 se fundaba la Fundación Gregorio Pietro por el mismo pintor en la Cueva-Prisión de Cervantes, en Argamasilla de Alba. La fundación se realizó a través de un documento notarial por el que quedo añadida al Ministerio de Educación y Ciencia, actualmente el Ministerio de Cultura. La fundación disfruta de un reconocimiento por parte del estado como entidad jurídico-privada con fines de interés general. Dicha fundación es la encargada de la difusión y la conservación de la obra artística del pintor Gregorio Pietro, de sus textos, de sus manuscritos, y de fomentar distintas actividades culturales.

Desde su creación dicha fundación tiene su sede social en la Madrid. Pero más tarde la fundación compró una casa en la localidad de Valdepeñas en donde su ubicaría el Museo de la Fundación Gregorio Prieto, que desde el año 1996 alberga toda la obra de Gregorio Prieto.

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Fuente: lanzadigital.com

Dicho museo de divide en diez salas en la que encontramos el siguiente orden: la sala uno recibe el nombre de sala impresionista que recoge las obras de la etapa de formación del pintor que tuvo lugar en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid.

La sala dos recibe el nombre de sala Greco Italiana en donde se recogen las obras en las que el maniquí se convertirá en uno de los grandes protagonistas, esto le permitió al artista desarrollar un discurso intimista y homoerótico, contextualizando a Prieto en un surrealismo personal e innovador.

La sala tres es la sala de Federico García Lorca y esta presidida por el retrato de este. Esta sala acoge una importante colección de dibujos que el dramaturgo fue regalando al artista como muestra de la común admiración y amistad que había entre ambos. En la sala cuatro encontramos una de las colecciones más curiosas y a la vez más cercanas del todo el museo, es la colección de los arcángeles en donde destacan sobre todo las tallas de San Miguel Arcángel.

La sala cinco es la sala donde se encuentra la colección de collages que el artista realizaría a su vuelta a España tras pasar doce años en Londres. Estos collages se enmarcan en dos tendencias: el Postismo, que es un movimiento que surgió en España en 1945 y que pretendía renovar el aspecto de todas las vanguardias de principios de siglo, y los Popares, que es una interpretación personal y castiza que hizo el artista del Pop norteamericano. La sala seis se encuentra en la galería alta del patio y tiene parte de las fotografías que complementan el conjunto de las exhibidas en la bodega, que es la sala ocho. Se tratan de unas fotografías ejecutadas durante el pensionado del artista en la Academia de España en Roma entre los años 1928-33. Estas fotografías son de una clara progenie surrealista en donde se adaptan diferentes papeles y roles de evidentes connotaciones homoeróticas y narcisistas.

Por último, la sala siete acoge las obras de su etapa británica en la que el pintor destacaría por su notable dedicación al dibujo. Con esta técnica el artista pintara la vida de los estudiantes de Oxford y Cambridge, así como los retratos de ciertos intelectuales españoles que allí residían. La sala nueve esta dedicada a exposiciones temporales y la sala diez guarda la colección privada del artista en donde destacan las tallas del espíritu santo o de los ángeles, además de una rica colección de grabados y pinturas correspondientes a los artistas más reconocidos del arte contemporáneo.

Fuentes:
http://gregorioprieto.org/
Folleto informativo del Museo de la Fundación Gregorio Pietro.

Fundación Antonio Pérez

Por: Elena Ortega Lucas.

Esta fundación abre sus puertas en 1998, gracias a la donación, por parte de la Diputación Provincial de Cuenca, de la colección de arte contemporáneo, que el coleccionista, artista, y editor al que está dedicada la fundación, reunió desde los años 50 del siglo XX. Inaugurándose así el centro de Arte Contemporáneo de Cuenca.

Antonio Pérez, natural de Sigüenza, llegó a Cuenca por primera vez en los años 50, cuando se estaba produciendo un gran auge cultural en esta ciudad, que hizo sus calles se llenaran de artistas que quedaban asombrados por su encanto. Posteriormente, el artista realizó múltiples viajes en los que pudo entablar relación con importantes artistas del momento como Antonio Saura, y empezó a formar su conocida “Colección de Objetos”.

Finalmente en 1975 Antonio Pérez establece su residencia de Cuenca. En los años 90 tras un acuerdo con la Diputación decide donar su colección a esta Institución, y en 1998 tiene lugar la apertura de la Fundación, que años más tarde dará lugar a otros museos.

Además de haber sido galardonado con números premios y reconocimientos a lo largo de su vida, en 2017 es nombrado Hijo Predilecto de Castilla- La Mancha.

El museo en el cual se alberga la colección de Antonio Pérez se encuentra ubicado en un antiguo convento de las carmelitas descalzas del S.XVII, que fue adquirido por la Diputación en 1982 tras haber sido restaurado.

El edificio consta de 4 plantas, en las que hay repartidas 35 salas que reúnen un total de más de 4000 obras de pintura, escultura, obra gráfica, fotografía, y libros del artista, además de la colección de Objetos Encontrados de Antonio Pérez. Entre los artistas cuyas obras figuran en el museo, podemos destacar algunos con Antonio Saura, Luis Feito, Manuel Millares e incluso Andy Warhol. Además este museo cuenta también con salas en las que se realizan exposiciones de artistas contemporáneos, y una biblioteca anexa con libros especializados en arte contemporáneo.

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Fuente: https://fundacionantonioperez.com

Todas estas características convierten a este museo de arte contemporáneo en uno de los principales de España.

Pero además esta fundación cuenta con otras dos subsedes en la provincia:

El Museo de obra gráfica de San Clemente: inaugurado en 2006, y ubicado en uno de los edificios más emblemáticos de esta misma localidad. Este Museo consta de 3 plantas en las que podemos encontrar salas de exposiciones temporales, por las que han pasado algunas como la de Picasso. Además cuenta con una importante colección de grabados de artistas contemporáneos renombrados, y otras salas dedicadas a la obra de Antonio Saura y al arte Pop.

Además en este Museo la Fundación organiza habitualmente cursos de grabados y actividades didácticas destinados a centros escolares de Castilla- La Mancha.

La otra subsede es el Museo de Fotografía en Huete (Cuenca). Este Museo ha sido el último en abrir sus puertas, en junio de 2015, y se encuentra ubicado en un antiguo convento renacentista.

Este edificio se divide en dos plantas. En la parte baja se encuentran salas destinadas a exposiciones temporales, mientras que en la parte superior podemos encontrar una parte de la colección permanente de fotografías de la Fundación Antonio Pérez, formada por fotografías de artistas como Luis Escobar o Santiago Torralba entre muchos otros, y la representación del programa fotográfico Cuenca en la mirada. Finalmente también alberga una importante sala de audiovisuales en la que se proyectan documentales y videoinstalaciones.

Fuentes:
https://fundacionantonioperez.com http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2007/417/1190197917.HTML

Convento de las Carmelitas Descalzas de Cuenca

Por David García Rincón

Este convento de las carmelitas descalzas se sitúa en Cuenca, y es adquirido en 1622 por D. Fernando Ruiz por el precio de novecientos setenta y cinco mil maravedíes.

Se encuentra en la zona alta de la ciudad, pero antes hubo una revolución carmelitana impulsada por un personaje que generó la fundación de tres conventos en Cuenca a finales del siglo XVI. Santa Teresa de Jesús funda en 1580 el convento de las carmelitas descalzas de Villanueva de la Jara, más tarde en 1588 el de Huete que posteriormente se trasladará a Cuenca en 1603, y el último el de Valera de Abajo a San clemente en 1617. El que vamos a analizar es el que se traslada a Cuenca y es que en 1603 cuando las mojas carmelitas deciden irse del convento en Huete, le ceden un espacio para residir allí hasta la nueva construcción del convento. Vieron lo mal que estaban instaladas y el canónigo Don Sebastián Covarrubias decide entregarle su casa y jardines para que estas realizaran su convento.

Este edificio habría recibido la influencia del arquitecto Fray Alberto de la madre de Dios en reformas y adaptaciones. El sobrino de Covarrubias decide vender el convento a las carmelitas con plena potestad por la cantidad de novecientos sesenta y cinco mil maravedíes en 1622. A lo largo del XVII la casa sufrió varios cambios de arreglos y ampliaciones para lograr unas grandes dimensiones parejas a un convento carmelita. Una de las casas antiguas disponía de un patio que quedará posteriormente como el claustro del convento, dispuesto con columnas toscanas.

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Fuente: http://cuencaculturaynaturaleza.blogspot.com/

Debido al pequeño espacio que se disponía, la iglesia es de muy reducidas dimensiones, aunque su portada no deje de aparentar lo contrario. El templo se dispone de una nave y es cubierto por una bóveda de medio cañón con lunetos y cúpula. La decoración es austera con sencilla formas geométricas. El altar mayor se disponía con adornos pictóricos de Antonio Pereda. Pero lo que más destaca sin duda alguna es la fachada, se dispone a partir de un modelo rectangular, rematado con un frontón con un óculo en el tímpano y bolas en los extremos.

La portada está dispuesta por un arco de medio punto entre pilastras toscanas, también se encuentra una hornacina rematada con un frontón curvo con pirámides y bolas en los lados de la parte superior. Respecto al autor de esta fachada se desconoce, aunque si hay varias hipótesis que apuntan a que fue realizado por el conquense Francisco de Mora, cuya fecha coincide con su estancia en Cuenca (1604), acompañando al rey Felipe III. Mora, del que se puede afirmar con diseñó el arco triunfal que levanto la ciudad para recibir a su majestad, de ahí que se deduzca la realización del convento.

La planta es poligonal, este convento fue objeto de dos reformas a lo largo del siglo XVII: en 1624, a manos del maestro de cantería Juan de Celaya, y en 1651 bajo las indicaciones del maestro carpintero Pedro García y el albañil Antonio Velasco. En 1978, las monjas Carmelitas venden el convento a la Diputación Provincial de Cuenca. Actualmente, aunque ha sufrido una serie de transformaciones, se dispone a la sede de la Fundación cultural Antonio López, que ofrece un museo de arte contemporáneo, biblioteca y centro cultural dentro del complejo del convento.

 

Fuente:
https://cvc.cervantes.es/artes/ciudades_patrimonio/cuenca/paseo/carmelitas.htm

Rejería de la Catedral de Toledo

Por: Carmen Elena Ruedas de la Morena

En la catedral de Toledo hay una gran variedad de rejas de mucha calidad, que van desde el gótico hasta el s. XVII. Las más representativas y las que son consideradas como obras maestras son las situadas en la Capilla Mayor y el coro. En 1540, el Cabildo de la catedral y el cardenal Tavera se reunieron para llamar a los artistas rejeros Domingo Céspedes, Francisco de Villalpando y Cristóbal de Andino; se les pidió presentar las trazas, para la realización de las rejas de la capilla mayor y el coro. Lo que querían era “modernizar” el templo con las nuevas tendencias renacentistas y cambiar así las rejas góticas ya existentes. Al rejero Domingo Céspedes, vecino de Toledo, conocido como maestre Domingo, Francisco y Cristóbal, se les pidió su opinión sobre la materia prima de las rejas, Cristóbal prefería el metal mientras que a Francisco y Domingo se inclinaban por el hierro.

Reja de la capilla mayor

Obra realizada por Francisco Villalpando. La obra comenzó en 1540 y se terminó en 1548, esto consta en la misma reja. Es una obra magnífica donde los balaustres se elevan armoniosamente en forma lineal jugando con la alternancia de los nudos de forma equilibrada. Además, tiene gran riqueza en las formas estatuarias: atlantes, cariátides y figuras clásicas portando clámides. La reja se eleva sobre un zócalo de jaspe y mármol, con relieves que representan historias sagradas. Sobre las cabezas de los atlantes un friso ornamentado de bellos grotescos. Después otro piso, donde arrancan la balaustra y rigen con la alternancia de los nudos. A modo de división de calles van intercalados unos balaustres de forma de candelabro, sobre ellos se extiende otro friso, calado y decorado con bustos, angelitos y flores. Por encima, está la crestería formando una filigrana de escudos, medallones y otros adornos platerescos. En el centro se alza el escudo de Carlos I con la doble águila y sobre él, el candelabro labrado que servirá de peana al crucifijo requerido por el Cabildo. A ambos lados de la reja se encuentran dos púlpitos de bronce unidos a la reja formando un todo.

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Fuente: http://maravillasdeespana.blogspot.com

Reja del coro de la catedral

Obra maestra de Domingo Céspedes, terminada en 1548. Está considerada como una de las más armoniosas del Renacimiento español. Los balaustres se alzan estilizados, con un perfil muy fino y elegante silueta. No está dividida en piros. Arriba, antes de la crestería, hay una pequeña división donde se encuentran una serie de medallones que se alternan con el balaustre que los separa. En el centro de la crestería está el escudo del cardenal Silíceo, encuadrada en un óvalo. A ambos lados están erguidos los candeleros de armoniosas proporciones. Esta reja tiene como novedad que en el centro va colocada una columna balaustrada que da lugar a una doble entrada. Esta reja en su origen era plateada.

Rejas de la capilla de los Reyes Viejos

Realizada por Domingo Céspedes, en 1529, consta de 3 pisos separados por dos frisos muy elaborados, el superior con representaciones de personajes mitológicos alados y una cola de pez muy recortado; el inferior no es recortado pero sus grotescos también son perfectos. Remata todo con una calavera abajo en el centro donde se apoya el pico del escudo del cardenal Fonseca, al que sujetan dos grandes bichas y sobre ellas dos angelitos en actitud de orar. A ambos lados se levantan los flameros muy trabajados. Aquí hay otra reja de él, de un solo piso, que separa el coro.

Reja capilla Bautismal

Obra de Domingo Céspedes del año 1524. Es original, policromada y dorada. En uno de los cuerpos está representada el Bautismo de Jesús. El copete termina en triángulo donde está insertado el escudo de la familia Fonseca. Los barrotes de la reja son góticos y las figuras del copete son de estilo renacentista plateresco.

Reja de la capilla de Reyes Nuevos

Realizada por Domingo Céspedes en 1533. La que da paso a la capilla es de 2 pisos separados por un friso, rematada con un copete muy trabajado y con un escudo sostenido por 2 grandes bichas. La otra reja se encuentra en el centro de la capilla, dividiéndola en 2. Sólo tiene un piso con balaustres platerescos dando gran armonía.

Reja de la puerta de los leones

Es una obra ejecutada un siglo después, tiene un estilo totalmente diferente. Realizada por Juan Álvarez de Molina en 1647.

Reja de la capilla mozárabe

Realizada por Julio Pascual, trabajó el hierro en la forja a la antigua usanza. Empleó la técnica de las chapas superpuestas, abombadas con bola de martillo obteniéndose volúmenes muy pocos calados.

 

Fuentes:

Chueca Goitia, Fernando: La catedral de Toledo, Everest, León, 1975.

Camón Aznar, José: Historia General del Arte, T. XVIII, Summa Artis, Espasa Calpe, S.A. Madrid,1961.

Bóveda de la Sacristía de Toledo

Por: María Cabello Ávila

La Sacristía es una habitación anexa a las naves de la catedral en la que se guardan las ropas y los objetos necesarios para el culto, además es allí donde los sacerdotes se cambian de vestimenta.

Nos encontramos ante la bóveda de la sacristía de la Catedral de Toledo. La bóveda fue pintada por el artista italiano Giordano Luca, aunque en España le conocían como Lucas Jordán. Luca empezó a trabajar a temprana edad el en taller napolitano de José de Rivera, artista español que desarrolló su carrera artística principalmente en Italia. Debido a la gran influencia del artista español, realizará varios viajes con los que perfeccionará su técnica y se convertirá en uno de los pintores más importantes del barroco. Debido a su gran reputación muchas iglesias italianas y españolas requieren sus servicios, tanto que, en el 1670, Carlos II le encarga realizar los frescos del Monasterio del Escorial Posteriormente, en el 1692 comenzará a residir en España y le encargarán numerosas obras.

En el mismo año en el que se trasladó a España, comenzó la gran obra pictórica de la bóveda de la catedral de Toledo, la cual terminará en el 1702. La pintura de la bóveda está realizada mediante la técnica de pintura mural al fresco. Esta técnica es muy complicada debido a que se efectúa directamente sobre la capa todavía húmeda, y no admite correcciones, por lo que, si hay algún error, debe quitarse la capa y realizarse de nuevo. La técnica del fresco la controlaban muy bien los artistas italianos, por ello las pinturas murales al fresco realizadas en España, suelen estar hechas por un artista italiano.

El estilo de la bóveda es claramente barroco. Encontramos un horror vacui que inunda toda la pintura, con muchos personajes que intervienen en la escena. La escena principal del fresco se representa en la cabecera y es la imposición de la casulla a san Ildefonso por parte de la Virgen María, leyenda toledana que estaba muy arraigada en la población. Encontramos a un conjunto de ángeles y santos que acompañan a la Virgen mientras desciende para entregarle la casulla a San Ildefonso. En el centro de la bóveda encontramos un rompimiento de gloria creando de ese modo un gran foco lumínico, este recurso era muy típico del Barroco. En los huecos de los ventanales encontramos a santos toledanos. En uno de ellos, encontramos un autorretrato del propio artista, Giordano Luca, en posición orante.

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Fuente: http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es

Pero esta sacristía no solo es conocida por la bóveda, sino también por la gran colección del cuadro que alberga en su interior. Uno de los más importantes es el Expolio del Greco. El Expolio fue pintado en el 1587 expresamente para ese mismo lugar y está enmarcado en un retablo de mármol y bronce que fue realizado posteriormente en el 1798. Encontramos además un grupo escultórico con la Imposición de la casulla realizado por el mismo Greco.

Toda la sala está llena de cuadros de pintores de gran renombre como Caravaggio, Tiziano, Van Dick, Andrés Calleja, Orrente, Tristán, Velázquez, Goa, Molares, Francisco Javier Ramos…

 

Fuentes:
https://www.artehistoria.com/es/obra/catedral-de-toledo-b%C3%B3veda-de-la-sacrist%C3%ADa (consultado el 25/03/2018)http://www.catedralprimada.es/es/info/museos/sacristia/ (consultado el 25/03/18)https://www.larazon.es/cultura/la-catedral-de-toledo-reabre-la-sacristia-con-la-restauracion-de-el-expolio-FY5203070 (consultado el 25/03/18)http://www.latribunadetoledo.es/noticia/Z51BF1ED6-E64C-CD73-6D13C95E142D9E3A/20140118/sacristia/descubre/secretos (consultado el 25/03/18)http://www.abc.es/toledo/20140123/abcp-sacristia-gran-pinacoteca-20140123.html (consultado el 25/03/18)http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es/2014/03/sacristia-de-la-catedral-de-toledo.html (consultado el 25/03/18)
https://www.leyendasdetoledo.com/la-casulla-de-san-ildefonso/ (consultado el 25/03/18)

Sillería del Coro de la Catedral de Toledo

Por: Lydia Moreno Carmona.

En época medieval, cuando el gótico era el estilo predominante del momento, las catedrales se convirtieron en el símbolo de muchas de las ciudades. Llegan a tener tanta importancia que incluso se anteponen su construcción con respecto hacia otras edificaciones del momento. Consideradas la casa de Dios, deben de estar construidos de materiales perdurables. Cuando no eran utilizadas para celebrar misas se encargaban de orar en el interior, aquí, los coros adquirirán una gran importancia. Sus sillerías, aportaran una rica información histórica, iconográfica y religiosa del momento. Suelen estar cerradas por un muro, por una gran reja frente al altar al mayor y en la parte superior, normalmente se decoran con una crestería.

En el caso de Toledo, la construcción de su catedral se realizará tardíamente ya que no hay que olvidar que, durante muchos años, estuvo conviviendo bajo la dominación de la civilización musulmana. El coro de esta catedral se encuentra en la nave central, delante del presbiterio y separado por la nave central del crucero. Ocupa dos tramos en el espacio al referirnos a su tamaño longitudinal. Podemos dividirla en dos partes, ya que es la típica de este tipo de edificaciones: la baja y el alta. Debemos tener en cuenta los momentos históricos (tanto artísticos, como sociales, como religiosos, como políticos, etc.) que acontecieron en el momento de su elaboración.

La parte baja, que es la más cercana al pavimento pertenecerá al periodo del último gótico y estarían ocupadas por los beneficiados y los cantores. Sus respaldos serán de menor tamaño. Los asientos superiores -accediendo a ellos mediante una escalera- son de mayor tamaño y es donde solían situarse los canónigos y huéspedes, eran coronados, normalmente con doseles. Esta fue ejecutada en el Renacimiento. Los asientos eran unos tableros giratorios, pues en el momento de la liturgia requería levantarse y poder llevar a cabo cómodamente, los rezos exigidos. Estas tablas, los brazales (que son espacios donde las personas se sitúan de pie y descansa la vez el peso de su cuerpo mientras permanecen en esta posición) y los respaldos, estaban generalmente ornamentados con unas ménsulas llamadas Misericordias o paciencias, aunque a veces podremos encontrarlo totalmente liso.

Fuente: Wikipedia.es

Los temas típicos de las sillerías que pertenecían al gótico, aluden a escenas de la vida misma y tendrá dos vertientes, la religiosa y la profana. En el caso del Renacimiento y de la época barroca, los temas son religiosos y se extraerán de fuentes como la Biblia, los Evangelios Apócrifos, la Leyenda Dorada, etcétera, con la intención de centrarse en la representación de profetas, apóstoles, santos y figuras del Antiguo y Nuevo Testamento, pues quiere reflejarse que la Iglesia es libre de autocrítica.

La sillería baja de la catedral de Toledo es la primera documentada como obra de Rodrigo Alemán en España. Se fecha entre los años de 1489 y 1495, en pleno reinado de los Reyes Católicos y durante la sede del cardenal Mendoza. Algo muy importante a tener en cuenta es que España, en el ámbito cultural y político, estaba íntimamente relacionado con Europa que atravesaba un momento de transición entre el Medievo y el Renacimiento. El ambiente corrupto por parte del clero estaba a la orden del día produciendo un caos espiritual con el cisma de Occidente. Por otra parte, se produjo una fusión de conocimientos y corrientes por culpa de los viajes de numerosos artistas del continente para trabajar en distintos países, incluido el nuestro, siendo este el caso de Rodrigo Alemán en Toledo. Los orígenes de las tallas de a sillería tienen un origen muy diverso, desde Bestiarios, Refranes, Mitología, Emblemas, Fabulas, Literatura, Historia… Se pretende criticar los vicios y exaltar las virtudes, sin evitar lo obsceno y erótico, es decir, tiene una intencionalidad moralizante. Todo vale para traducir la Ley de Dios. Posee un carácter universal ya que refleja de forma magnífica las costumbres sociales, la historia y concepción de la religión del momento.

La sillería alta se encuentra elaborada en pleno Renacimiento por manos de dos escultores, Felipe Vigarny y Alonso Berruguete que comienzan la obra en el 1539. Las sillas están situadas bajo una gran arquería que apoya sobre columnas exentas de alabastro, igual que el guardapolvo, excepto las que corresponden al arzobispo, que son de bronce. El relieve de la s columnas y el del enmarque de los tableros es a base de grutescos. Desaparecen los temas profanos sustituyendo, en los tableros de los respaldos, por santos y figuras del Antiguo y Nuevo Testamento.

Fuente:

Mateo Gómez Isabel. La sillería del coro de la catedral. Temas toledanos.

Apostolado del Museo El Greco

Por: Aurora Morales Ruedas

Entre todos los pintores del Renacimiento español destaca uno, El Greco. Doménikos Theotokópoulos “El Greco” nació en Creta en el año 1541 y murió en Toledo en el año 1614. Fue un pintor correspondiente al manierismo. Aprendió el arte de pintar en Creta y de ahí deriva la influencia bizantina en sus obras, pues hace el uso de los dorados. Culminó su aprendizaje en Italia, más concretamente en las ciudades de Venecia y Roma. Una vez en España intentó entrar en la corte de Felipe II, entonces embarcada en los proyectos decorativos de “El Escorial”, pero este finalmente lo rechazó. (Checa: 1996: 290). A partir de 1577, lo encontramos en Toledo, muy estrechamente vinculado con la ciudad hasta su muerte.

Sus temas solían ser religiosos, en donde expresaba su fuerte fe; y los que estaban relacionados con la nobleza castellana. En cuanto a la composición solía establecer dos planos: el divino y el humano. En sus obras deja de ser importante la luz y el color, además trata de una manera especial las figuras humanas, dotándolas de una anatomía alargada y sinuosa. En sus obras veremos las manos con los dedos muy alargados y una carnación muy pálida, casi blanquecina. Le da mucha importancia al movimiento y a la expresión de los rostros.

En esta entrada nos centraremos en el “Apostolado” que se encuentra en el Museo del Greco en Toledo. Este Apostolado es de sus últimas obras y pertenece a su última etapa, en donde se ve un expresionismo muy marcado. A esta fase también pertenecen otras obras como “Laocoonte con sus hijos”, “La visitación”, “Crucificado”, “Apocalipsis” o la “Vista de Toledo”.

Detalle galería apostolado

Apostolado del Museo del Greco
Fuente: https://www.mecd.gob.es/mgreco/inicio.html

Para comenzar con el comentario de esta obra empezaré explicando lo que es un apostolado. Esto es un conjunto de cuadros de los doce apóstoles muchas veces presididos por la imagen de El Salvador. El Greco proyectó sus apostolados para ser exhibidos en espacios donde el Salvador debía ocupar la pared del fondo y los santos estaban destinados a los muros largos, individualizados, reconocidos por sus símbolos, en cuadros de la misma medida y fondo neutro. A veces estos cuadros eran usados para la decoración de sacristías, salas capitulares o aulas conventuales entre otros. Se disponían seis en la izquierda mirando a la derecha y los otros seis a la derecha mirando a la izquierda, dejando en el centro a Cristo mirando de frente en posición de bendecir con la mano derecha a la manera de la iglesia latina y apoyando la otra mano sobre el globo del mundo. Así se simulaba que estaban escuchando su Palabra. Se trataba de hacer una reflexión acerca de la labor predicadora, divulgadora y apostólica. Reivindicada en los tiempos en los que al pintor le tocó vivir, los de la Contrarreforma español; una puesta en escena más eficaz que la que se podía contemplar en la Última Cena. Aunque también ahora los discípulos debían ser vistos en su conjunto. No es el único Apostolado que se conserva, aunque algunos están incompletos. El primero que se realizó fue el de la Catedral de Toledo; y este, el del Museo del Greco, es el último que se realizó.

La pintura está realizada en óleo sobre lienzo. Hace un especial uso de luces y sombras en detalles como en los pliegues de las vestimentas, recordando así al escultor clásico Fidias, y otorgándolos de cierto brillo. En los detalles de los ropajes se pueden ver influencias del pintor italiano Tintoretto, en su forma de trabajarlos. Para el fondo opta por el color negro. A todos los representa con el mismo tratamiento y de la misma manera, aunque a Cristo le pinta la aureola en su cabeza de una manera muy sutil, con un trazado claro simulando brillo. Los colores que emplea son tonos ocres y apagados, como el naranja, rojo o azul, mientras que para el color de la carnación escoge colores más blanquecinos. No son personajes idealizados, son bastantes realistas, pues los muestra tal y cómo eran, alargando un poco su anatomía, como sus largos y finos dedos de las manos. Y en esta puesta en escena, salvo alguna excepción, El Greco utilizó las pautas iconográficas tradicionales, sin ofrecer duda alguna respecto al Salvador. Los apóstoles representados son: San Juan, San Felipe, San Bartolomé, San Pablo, San Judas, San Andrés, Santo Tomás, San Mateo, San Pedro, San Simón, Santiago el Mayor y Santiago el Menor. Se muestra movimiento psicológico y el fin de esta obra era religioso.

Fuentes:

CHECA, F: (1996). “El arte del Renacimiento”. Historia del Arte de España. Pág. 290. Lunwerg. París.

GOMBRICH, E. (2016) Historia del Arte. Pág. 368. Phaidon. Nueva York.

http://creta-diariodeabordo.blogspot.com.es/2014/09/el-greco-apostolados8.html

http://elgreco.digibis.com/es/musobjcts/2683.HTML

Museo Provincial de Ciudad Real

Por: Carolina García Abad

Aun en el siglo XX, en una ciudad como es Ciudad Real, no había un museo, por lo que se realizó el museo provincial de Ciudad Real. Fue inaugurado en 1982, con distintos ámbitos, cada uno dedicado a una rama: Arqueología, Bellas Artes, y Artes y Costumbres Populares.

Este edifico fue realizado por Carlos Luca de Tena y Alvear, su construcción termino en 1978 aunque en el año 1995 fue reconstruido. Lo podemos localizar en uno de los lugares más importantes para cualquier persona interesada por la cultura o la historia, ya que se toda de otros edificios como la casa de la cultura o por la catedral.

Mientras, en el exterior es un edificio austero, con casi total ausencia de ventanas y decoración, en el interior encontramos un espacio totalmente amplio y muy luminoso. Consta de cinco plantas, en las primeras cuatro encontramos exposiciones tanto temporales como permanente, mientras en la quinta planta encontramos la biblioteca y distintos laboratorios.

 

Museo Provincial de Ciudad Real
Fuente: http://www.latribunadeciudadreal.es/noticia/ZA46CC553-ABCC-B519-D274F611DC3412DC/20131101/nuevo/colectivo/busca/amigos/museo/provincial/merced

En el sótano encontramos una exposición exclusivamente dedicada a la prehistoria, según vemos los distintos objetos o restos hallados en yacimientos arqueológicos, hay paneles en los que se nos proporciona información sobre lo que estamos viendo. Esta exposición, llamada Hace tres Millones de Años, procede del yacimiento arqueológico de las Higueras, en Alcolea de Calatrava, Ciudad Real, aunque también podemos encontrar ejemplos de la fauna y paisaje que había en el Campo de Calatrava hace tres millones de años, algunos de los utensilios que podemos encontrar son: objetos cerámicos, puntas de flecha…Junto a estos electos encontramos una pequeña exhibición de la pintura rupestre realizada en Almadén, Chillón o Fuencaliente, estas pinturas pertenecen al Bronce Final y a la edad de Hierro.

Mientras, en la planta baja encontramos una exposición que nos lleva a los distintos lugares de Ciudad Real donde se encontraron restos de antepasados que usaban materiales tan básicos hoy en día como la piedra, el hueso o la madera. Aquí podemos ver esa evolución que va desde la creación del fuego hasta la práctica de la agricultura o la ganadería. En esta evolución podemos encontrar la referencia de la llegada de algunos pueblos orientales cautivados por la riqueza metalúrgica que había en el lugar, al igual que la llegada de los romanos, quieren es asentaron sus bases culturales, sociales y constructivas.

Respecto a sus fórmulas constructivas, es esta sala podemos ver los distintos materiales que utilizaron, y que abarcan desde la época ibera hasta la medieval. Estos materiales fueron sacados de distintos yacimientos, en el caso de las piezas iberas se encontraron en el Cerro de Alarcos en Ciudad Real, de Almadenejos e incluso del Cerro de la Encantada en Valdepeñas. También algunas porciones de cerámica encontrada en Puertollano, Porzuna… Mientras de la época medieval, tenemos referencia de los Castillos de Calatrava a Vieja y la Nueva.

Pero no debemos pararnos en esta planta ya que como hemos dicho, consta de varias plantas y cada una muestra una temática distinta. Por lo que en, la primera planta, encontramos toda una sala dedica a la naturaleza, podemos encontrar desde un esqueleto de un mastodonte hasta una pequeña colección de minerales. Estos fósiles que encontramos tienen más de 200.000 millones de años, y que pertenecen a un periodo no muy conocido, denominado Carbonífero. También hay piezas provenientes de las minas de Almadén y de Puertollano, de mercurio y carbón respectivamente.

Y, para finalizar en la segunda planta, hay toda una exposición, basada en mostrar exhibiciones periódicas; mientras, en la tercera y última planta, se encuentra una sala donde hay una gran referencia bibliográfica de este museo como también algún que otro taller de restauración y dibujo.

Gracias a que este museo consta de una gran cantidad de salas puede abordar distintos temas como hemos visto en lo expuesto anteriormente, por lo que acoge a todo tipo de público sea cual sea sus preferencias artísticas o históricas, mostrando así gran cantidad de referencias históricas que nos introducen en la época tan lejana de nuestros antepasados y que nos permite viajar atrás en el tiempo y ver cómo tanto la naturaleza como el hombre ha ido evolucionando hasta nuestros días.

Fuentes:
Museo Provincial de Ciudad Real http://www.ciudad-real.es/turismo/provincial.php
Museo Provincial http://www.ciudadreal.es/turismo/museos/museo-provincial.HTML