Victorio Macho

Por Elena Ortega Lucas.

Nacido en Palencia en 1887, Victorio Macho fue un destacado escultor español del S.XX, precursor de la escultura española contemporánea. Ya desde pequeño, el palentino comenzará a desarrollar su vocación como escultor tras ver las obras de Alonso Berruguete, quién influirá en él como máximo referente.

Así pues en 1903 consigue ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, becado por la Diputación Provincial de Palencia. Pronto empezó a destacar gracias a obras como El Autorretrato a los diecisiete años (1904), y poco a poco se fue ganando el apodo de “el Selvático”, debido a su rebeldía ante las normas académicas.

A pesar de cultivar un estilo realista y clasicista, Victorio es considerado como uno de los renovadores de la escultura moderna española, gracias en parte a la fuerte influencia del estilo cubista, que siempre estará presente en la mayoría de sus obras, y al conocimiento del arte europeo.

Ver las imágenes de origen

Fuente: http://ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com

Durante los años 20 y 30 realizará algunas sus obras más destacadas, cómo la estatua yacente de su Hermano Marcelo (1924), cargada de un gran realismo y simplicidad. Con un aire más vanguardista, en 1926 realiza la Fuente de Cajal, una fuente dedicada a Ramón y Cajal, ubicada en el Parque del Retiro de Madrid, en esta obra podemos ver como las líneas ondulantes de los pliegues de las figuras rompen con el plano cubista que las rodea. Ya en 1930 realizará el Busto de Unamuno, hecho en bronce y piedra, modelado con una gran precisión geométrica.

Finalmente en 1931, Victorio levantó la que será su obra más representativa, El monumento al Sagrado Corazón de Jesús, el segundo más grande del mundo después del de Rio de Janeiro. Más conocido como el Cristo de Otero, que preside su ciudad natal, Palencia. De grandes dimensiones este Cristo se ubica en uno de los cerros de la ciudad, y se muestra con actitud de bendecir, lo cual lo corona como uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.

Con el estallido de la Guerra Civil, Victorio se ve obligado a exiliarse a Valencia, y posteriormente a abandonar el país a París, Rusia, y finalmente a Latinoamérica dónde residió durante 13 años. Durante esta etapa siguió trabajando en obras como el sepulcro a los Bolívar, situado en la Catedral de Caracas.

Debido a la nostalgia por volver a su país de origen, en 1952 el escultor palentino decide regresar a España, y pone rumbo a Toledo, dónde establece su residencia definitiva en Roca Torpeya. Allí comienza la formación de una casa museo en la que aglutina obras realizadas tanto en España como en América.

El 13 de julio de 1966, Victorio Macho fallece en su casa a causa de una enfermedad pulmonar, y según su voluntad es enterrado en Palencia a los pies de su Cristo del Otero. Tras su muerte cedió al pueblo español una parte muy importante de sus obras y su casa museo de Toledo, constituyendo la Fundación Victorio Macho, que se inaugurará como Museo en 1967.

 

Fuentes:
http://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-victorio-macho-clasicista-y-renovador-escultura-espanola-201701031244_noticia.html
https://elpais.com/diario/1988/01/09/cultura/568681212_850215.html
http://www.realfundaciontoledo.es/html/f_museo.htm

 

Deja un comentario