Convento de las Carmelitas Descalzas de Cuenca

Por David García Rincón

Este convento de las carmelitas descalzas se sitúa en Cuenca, y es adquirido en 1622 por D. Fernando Ruiz por el precio de novecientos setenta y cinco mil maravedíes.

Se encuentra en la zona alta de la ciudad, pero antes hubo una revolución carmelitana impulsada por un personaje que generó la fundación de tres conventos en Cuenca a finales del siglo XVI. Santa Teresa de Jesús funda en 1580 el convento de las carmelitas descalzas de Villanueva de la Jara, más tarde en 1588 el de Huete que posteriormente se trasladará a Cuenca en 1603, y el último el de Valera de Abajo a San clemente en 1617. El que vamos a analizar es el que se traslada a Cuenca y es que en 1603 cuando las mojas carmelitas deciden irse del convento en Huete, le ceden un espacio para residir allí hasta la nueva construcción del convento. Vieron lo mal que estaban instaladas y el canónigo Don Sebastián Covarrubias decide entregarle su casa y jardines para que estas realizaran su convento.

Este edificio habría recibido la influencia del arquitecto Fray Alberto de la madre de Dios en reformas y adaptaciones. El sobrino de Covarrubias decide vender el convento a las carmelitas con plena potestad por la cantidad de novecientos sesenta y cinco mil maravedíes en 1622. A lo largo del XVII la casa sufrió varios cambios de arreglos y ampliaciones para lograr unas grandes dimensiones parejas a un convento carmelita. Una de las casas antiguas disponía de un patio que quedará posteriormente como el claustro del convento, dispuesto con columnas toscanas.

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Fuente: http://cuencaculturaynaturaleza.blogspot.com/

Debido al pequeño espacio que se disponía, la iglesia es de muy reducidas dimensiones, aunque su portada no deje de aparentar lo contrario. El templo se dispone de una nave y es cubierto por una bóveda de medio cañón con lunetos y cúpula. La decoración es austera con sencilla formas geométricas. El altar mayor se disponía con adornos pictóricos de Antonio Pereda. Pero lo que más destaca sin duda alguna es la fachada, se dispone a partir de un modelo rectangular, rematado con un frontón con un óculo en el tímpano y bolas en los extremos.

La portada está dispuesta por un arco de medio punto entre pilastras toscanas, también se encuentra una hornacina rematada con un frontón curvo con pirámides y bolas en los lados de la parte superior. Respecto al autor de esta fachada se desconoce, aunque si hay varias hipótesis que apuntan a que fue realizado por el conquense Francisco de Mora, cuya fecha coincide con su estancia en Cuenca (1604), acompañando al rey Felipe III. Mora, del que se puede afirmar con diseñó el arco triunfal que levanto la ciudad para recibir a su majestad, de ahí que se deduzca la realización del convento.

La planta es poligonal, este convento fue objeto de dos reformas a lo largo del siglo XVII: en 1624, a manos del maestro de cantería Juan de Celaya, y en 1651 bajo las indicaciones del maestro carpintero Pedro García y el albañil Antonio Velasco. En 1978, las monjas Carmelitas venden el convento a la Diputación Provincial de Cuenca. Actualmente, aunque ha sufrido una serie de transformaciones, se dispone a la sede de la Fundación cultural Antonio López, que ofrece un museo de arte contemporáneo, biblioteca y centro cultural dentro del complejo del convento.

 

Fuente:
https://cvc.cervantes.es/artes/ciudades_patrimonio/cuenca/paseo/carmelitas.htm

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