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Escena Teatral 2015-2016

Creada a partir de la lectura de La gaviota de Chejov en el taller de escritura teatral impartido por José María Esbec

VALLE GUTIÉRREZ DEL SAZ

Interior del Bazar Eslavo en la Calle de Molchánovka, casa de Grojolski. Habitación interior, con muy poca luz. Una bombilla pende de un cable que ilumina tenuemente toda la estancia. Por la ventana situada enfrente vemos la pared del patio interior. Una cama sin hacer se sitúa a la izquierda de la ventana. De un baúl enfrente de ella sobresalen pelucas y distintos vestidos, todos ellos raídos y gastados. Hay libros tirados por la estancia, apilados en pequeñas torres. A la derecha una palangana con un poco de agua y varias toallas sucias a su alrededor. A la derecha de la ventana hay un sillón. Sentada en él mira por la ventana NINA. Viste una bata con algún remiendo. Lleva calcetines de lana hasta las rodillas. Su cara está pálida y su pelo despeinado. Sobre su regazo hay un libro abierto.
NINA – “Si alguna vez necesitas mi vida, ven y tómala”. Ven, tómala, ven, vuelve… (se acerca el libro al pecho; mira a la pared por la ventana).
Silencio en la estancia. Unos golpes en la puerta sobresaltan a NINA. Se levanta del sillón lentamente; deja el libro abierto sobre él. Se acerca a la puerta y pega la cabeza en ella.
ARKÁDINA – (desde el exterior, suplicante) Abre la puerta, Zariéchnaia, necesito hablarte sobre Trigorin (silencio). Por favor, déjame entrar (silencio). Temo por su vida, por favor, Zariéchnaia.
NINA se aleja de la puerta. Está confusa. Vacila. Finalmente se acerca a la puerta y abre. ARKÁDINA entra. Mira a NINA y examina pausadamente la estancia.
NINA – ¿Qué le sucede a Trigorin? Dígamelo, por favor, necesito saberlo.
ARKÁDINA no contesta. Sigue caminando por la habitación, mirando todo lo que hay allí.
ARKÁDINA – Y pensar que aquí…
NINA – ¡Por favor!
Silencio. Las dos mujeres se miran.
ARKÁDINA – Trigorin no seguirá pagando su estancia en este lugar. Ya ha abusado bastante de su caridad. Mañana deberá abandonar la habitación y sino yo misma me encargaré de que la echen de aquí. No se le ocurra volver a acercarse a nosotros, ¿me oye?, en su vida.
NINA – Pero, pero Trigorin…él…
ARKÁDINA – Buenos días (Sale. Cierra la puerta)
NINA se queda sola en medio de la habitación. Mira a su alrededor. Se acerca al sillón en que estaba sentada. Coge el libro y vuelve a leer.
NINA – “Si alguna vez necesitas mi vida, ven y tómala” (silencio) Soy una gaviota, sin alas, una gaviota. No puedo volar. No, no puedo… (Respira profundamente y lanza el libro contra la pared). Si al menos… (se toca el vientre). ¡No, no! (respiración agitada) “Ven y tómala”, sí, y rómpela y no me la devuelvas y quédate con ella para siempre (silencio; respiración agitada, intranquilidad) Soy una gaviota, una gaviota… yo nunca seré Irina Nikolaievna, porque yo soy una gaviota sin alas, sin plumas, sin vida. Una gaviota…