Es común que en tiempos de recortes en derechos sociales como el actual, se ponga el énfasis en culpabilizar a las víctimas de los mismos y así no es infrecuente escuchar hablar de la indolencia de los que llevan demasiado tiempo desempleados, o del abuso que hacen de determinadas prestaciones sociales los beneficiarios de las mismas. El atrevimiento lleva incluso a hacer responsable a una auxiliar de enfermería por haber supuestamente propagado el virus del ébola. La estrategia de no asumir las culpas y culpar al que no puede defenderse es tan antigua como la historia de la Humanidad. El problema es que estamos en el año 2014 y hemos aprendido poco.

Para reflexionar sobre el proceso de victimización de quienes se hallan en la pobreza es muy recomendable la lectura del informe de la relatora de las Naciones Unidas sobre la Extrema pobreza y los Derechos Humanos sobre este particular . También lo es la lectura del excelente libro de  J. Welshman titulado: Underclass:  history of the excluded since 1880. Publicado por Bloombsbury