Intervenciones de orientación cognitivo-conductual en adolescentes con trastorno por déficit de atención/ hiperactividad

Cristina Valls-Llagostera, Raquel Vidal, Alfonso Abad, Montse Corrales, Vanesa Richarte, Miguel Casas,
Josep A. Ramos-Quiroga han realizado una revisión teórica sobre distintas intervenciones cognitivas conductuales con adolescentes con TDAH. Podéis acceder al artículo completo en el siguiente link:

http://www.neurologia.com/pdf/Web/60S01/bnS01S115.pdf

Cambio en la estrategia terapéutica ante una respuesta inadecuada al tratamiento farmacológico para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad

Rubén Gandía-Benetó, Fernando Mulas, Patricia Roca, Pedro Ortiz-Sánchez, Luis Abad-Mas han publicado recientemente un estudio sobre este tema:

Introducción. El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo cerebral de
origen biológico. Se estima que el 3-7% de los niños en edad escolar presentan TDAH. Dentro del tratamiento farmacológico,
las anfetaminas y el metilfenidato (MPH) son los más utilizados. Aunque las tasas de respuesta al MPH son altas,
las tasas de remisión completa llegan sólo al 56%. Un 25% de los pacientes que no responden al MPH sí lo haría a otros
estimulantes, y viceversa.
Objetivo. Valorar clínicamente a los pacientes con detección de respuestas inadecuadas y la eficacia de un cambio a lisdexanfetamina
dimesilato (LDX).
Pacientes y métodos. Estudio observacional prospectivo. Se consideró respuesta inadecuada al MPH aquella que presentaba
falta de cobertura o de efecto. Se utilizaron las escalas de evaluación Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder Rating
Scale IV (ADHD-RS-IV) y Clinical Global Impression-Severity (CGI-S) para la valoración clínica, así como la escala de evaluación
del deterioro funcional de Weiss (WFIRS) y el perfil de salud infantil (CHIP-AE). También se recogieron los efectos adversos.
Resultados. Cumplieron criterios de respuesta inadecuada al tratamiento 41 pacientes: 13,6 ± 3,4 años, 54,6 ± 13,2 kg,
158,5 ± 17,2 cm e índice de masa corporal de 20,9 ± 3,5 kg/m2. Motivos del cambio (no excluyentes): falta de cobertura
(76%), falta de intensidad del efecto (68%) y presencia de efectos adversos con la medicación anterior (16%). La puntuación
media basal y a los nueve meses, en la ADHD-RS, fue de 24,54 ± 6,3 frente a 12,01 ± 3,2 (p < 0,01), respectivamente,
y para la CGI-S, de 5,09 ± 0,5 frente a 2,91 ± 0,8 (p < 0,01), respectivamente. El perfil de seguridad coincidió con el de
otros tratamientos estimulantes para el TDAH.
Conclusión. Cuando la respuesta al MPH presenta falta de cobertura o falta de efecto, el cambio a LDX se ha mostrado
eficaz, con una mejoría en el 86,7% de los casos, similar a la de otros estudios, por lo que resulta una buena opción terapéutica
en estos pacientes.

Referencia bibliográfica:

Gandía-Benetó R, Mulas F, Roca P,
Ortiz-Sánchez P, Abad-Mas L.
Cambio en la estrategia terapéutica
ante una respuesta inadecuada al
tratamiento farmacológico para
el trastorno por déficit de atención/
hiperactividad. Rev Neurol 2015;
60 (Supl 1): S13-8

http://www.neurologia.com/pdf/Web/60S01/bnS01S013.pdf

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una alteración neurobiológica que se manifiesta en dificultades de autorregulación de la conducta en tres aspectos concretos: la capacidad para mantener la atención, el control de la impulsividad y el grado de actividad (Artiles y Jiménez 2006).
La prevalencia en la población se estima entre un 5% y un 8%. Es mayor en los niños que en las niñas.
Las conductas se detectan con claridad a partir de los seis años, aunque en ocasiones antes de esa edad y tienen que ser observadas en todos los contextos en los que se mueve el niño: casa, escuela, lugares de juego, entre otros, y durante más de seis meses.
Estas demostraciones conductuales repercuten negativamente en el desarrollo cognitivo, personal y social e interfieren de forma significativa en los aprendizajes escolares desde el primer momento, así como en la integración y el equilibrio socio-personal del individuo (Miranda, Amado y Jarque, 2001). El ámbito escolar es un entorno propicio para la manifestación de los síntomas asociados al TDAH.

Utilidad de las Autoinstrucciones en alumnos con TDAH

El trabajo por autoinstrucciones es especialmente conveniente para alumnos con TDAH y, en cualquier caso, para alumnos con dificultades para organizar y planificar la tarea. Se debe sistematizar este proceso en los contenidos curriculares. De esta forma, deberá seguir estos pasos, que se acompañarán de su imagen ilustrativa:
1. Antes de hacer nada digo/pienso todo lo que veo:
2. ¿qué es lo que tengo que hacer?
3. ¿Cómo lo voy a hacer?
4. Recordaré y diré en alto o en voz baja: “tengo que estar muy atento y ver todas las posibilidades de respuesta”
5. Evaluaré el resultado y diré:
1. Si es correcto: “¡me ha salido bien!, ¡estupendo!”
2. Si no es correcto: ¡vaya!, ¿Por qué me ha salido mal? He de analizar en qué paso he fallado? “Ahora que lo sé, la próxima vez me saldrá mejor”.

Aspectos organizativos del aula para niños con TDAH

– El alumno con TDAH se beneficia de un ambiente estructurado y predecible: informarle de que vamos a estudiar y qué utilidad tiene.
– Inicialmente les propondremos actividades breves que estén a su alcance
– Le conviene la cercanía profesor para que le refuerce de forma constante
– Es imprescindible el control distractores: material encima de la mesa, que no esté cerca de la ventana…
– El profesor deberá ejercer un control visual y táctil.
– Establecer una señal para no tener que nombrarle continuamente. No conviene nombrarle continuamente porque los compañeros se pueden formar una imagen negativa de él

¿Es lo mismo TDA y TDAH? ¿Hay subtipos de TDAH?

A lo largo del tiempo han ido cambiado la forma de diagnosticar a los niños inatentos y con hiperactividad.
Actualmente, los criterios diagnósticos más utilizados en el diagnóstico del TDAH son los que establece el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) aunque las bases conceptuales del trastorno son compartidas también por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10). El DSM-V establece los siguientes subtipos para el TDAH:
– TDAH predominante INATENTO (también conocido como TDA)
– TDAH predominante HIPERACTIVO-IMPULSIVO.
– TDAH COMBINADO, criterios de inatención más criterios de hiperactividad-impulsividad.