Y tú, ¿te has propuesto ya el reto de mejorar tu IE?

//Y tú, ¿te has propuesto ya el reto de mejorar tu IE?

La inteligencia emocional es uno de los principales recursos que tenemos que manejar la inquietud y la incertidumbre que nos suelen acompañar durante la búsqueda de empleo y en nuestra vida en general.

Entendemos por “inteligencia emocional” la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Algunos ejemplos pueden ser saber escuchar a los demás, tener relaciones sanas, no derrumbarse ante la presión, irritarse con facilidad o tener buen humor, etc…

Según Daniel Goleman, autor del libro “Inteligencia Emocional”, la inteligencia cognitiva tiene un impacto a la hora de tener éxito en la vida, de entre un 10 y un 20%, y la inteligencia emocional entre un 80 y un 90%.

Actualmente nos movemos en escenarios profesionales tremendamente inestables que hacen necesario mantener una capacidad de adaptación que nos ayude a superar retos como el desempleo, a ser perseverantes y a mantener el entusiasmo frente a situaciones adversas, recuperarnos de un fracaso, aceptar y aprender rápido de los errores, establecer y mantener relaciones laborales de calidad, saber trabajar con diferentes personas, en diferentes situaciones y contextos, etc. Y todo ello forma parte de nuestro repertorio de competencias emocionales. Pero, ¿solemos “entrenar” para desplegar tales competencias? ¿Estamos preparados cuando terminamos la carrera para afrontar con confianza los desafíos que supone ejercer la profesión? ¿Y para ajustarnos con éxito a un mercado de trabajo dónde predomina la inestabilidad?
Si te has planteado algunas de estas preguntas, es porque comprendes la importancia de una formación integral que contemple la educación emocional como parte del aprendizaje profesional.

Grandes pensadores como Sócrates ya nos hablaron sobre el autoconocimiento (“Conócete a ti mismo”) como una clave básica y fundamental: es preciso conocernos para tomar consciencia de los recursos propios que poseemos y de los que podemos llegar a desplegar.

Claudia Calderón nos propone aprender y entrenar cinco habilidades relacionadas con nuestra inteligencia emocional para mejorar nuestros resultados y tener el éxito profesional y personal que deseamos en nuestra vida.

Estas habilidades son:

1º.- Autoconciencia: Es importante familiarizarnos con nuestras emociones. Escucharnos y conocer nuestros impulsos (huir, llorar, estar tristes, sentir rabia…).
Tienen su razón de ser y podemos aprovechar esa información. No se trata de intentar esconderlas sino de hacerles caso porque nos protegen de algo que nos molesta o nos impide lograr lo que queremos.

2º.- Gestionar emociones: Igual que es importante conocer nuestras emociones, una segunda fase es aprender a manejarlas, a controlarlas.
Nuestras reacciones no siempre son las más apropiadas. Se puede intentar regular o cambiar la forma que tenemos de reaccionar a nuestras emociones, filtrándolas a través de la razón.

3º.- Motivación: Las emociones están relacionadas con motivaciones para lograr nuestros objetivos.
Muchas veces aparecen obstáculos que nos dificultan lograr lo que queremos. La forma en que afrontamos estos obstáculos está relacionada con nuestro nivel de inteligencia emocional.
Una persona pesimista, ante un obstáculo, pensará que hay un fallo dentro de él/ella y que no se puede cambiar.
En cambio, una persona optimista pensará que es un fallo ante las circunstancias y que se puede cambiar.

4º.- Empatía: Es importante entender cómo se sienten las personas que nos rodean para responder de forma apropiada.
La empatía nos protege de no hacer daño a otro ser humano. No se trata sólo de entenderlo sino también de actuar en consecuencia.

5º.– Habilidades sociales: Están relacionadas con la capacidad de manejar las emociones de otras personas.
Todos tenemos el poder de alegrar o entristecer a las personas de nuestro alrededor. Ese poder es muy valioso si se utiliza de una forma apropiada y a nuestro favor.
Si quieres mejorar tu inteligencia emocional y obtener mejores resultados en tu día a día, estas cinco claves que te pueden ayudar.

En conclusión, conocernos a nosotros mismos en lo que respecta a nuestras emociones, pensamientos, creencias, actitudes, comportamientos y hábitos es el primer paso para despertar nuestra Inteligencia Emocional, ya que nos proporcionará información útil sobre aspectos que deberemos potenciar o, por el contrario, contrarrestar para alcanzar el bienestar físico, psicológico, social y profesional que deseamos.

La fuente de la alegría debe brotar en la mente, y quien conozca tan poco la naturaleza humana como para buscar felicidad en cualquier cosa que no sea su propia disposición, malgastará su vida en esfuerzos infructuosos y multiplicará las aflicciones que se propone suprimir“, Samuel Johnson.

2017-10-17T11:40:08+00:00octubre 16th, 2017|Búsqueda de Empleo|