Tengo miedo de hablar en público ¿Qué puedo hacer?

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El tener que hablar en público, sea cual sea la circunstancia, se vuelve un momento angustioso para muchas personas.
¿Quién no se ha puesto nervioso cuando le ha tocado hablar público, presentar un trabajo ante un tribunal, dar una charla ante los propios compañeros, en una entrevista de trabajo, y en tantas otras circunstancias?

¿PORQUÉ ME CUESTA TANTO HABLAR EN PÚBLICO?

Estar nervioso o preocupado por tener que hablar en público es normal, es un temor a lo desconocido. Otra cosa es el miedo escénico, la ansiedad, que son manifestaciones de nuestra inseguridad.

Algunas de las razones por las que nos cuesta tanto hablar en público son:

. Porque tenemos miedo a dar una mala imagen.
. Porque creemos que vamos a hacer el ridículo.
. Porque es posible que haya personas que sepan más que nosotros sobre el tema.
. Porque tenemos miedo a quedarnos en blanco.
. Porque no estamos seguros de que lo que vamos a decir interese a los demás.
. Porque tenemos miedo de recibir una evaluación negativa.

ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO QUE TE ACERCAN AL ÉXITO

Te facilitamos a continuación algunas sencillas pautas de carácter práctico para neutralizar el miedo a hablar en público.

1. Conoce el contenido de tu tema. Realmente debes familiarizarte con el contenido de tu presentación. Investiga, lee, estudia y analiza tu tema. Conversa con amigos y familiares sobre los puntos que vas aprendiendo y conociendo.

2. Practica, practica, practica. La práctica será la clave para desarrollar el dominio de tu presentación. Practica ante amigos y familiares. Si puedes grábate a ti mismo ya sea en video o audio, esta misma grabación la puedes utilizar para repasar tu presentación. Y por supuesto no dejes nada a la improvisación.

3. Concéntrate en tu discurso. Al hablar en público enfoca tu atención lejos de tus propias ansiedades y concéntrate en tu discurso y tu público. Recuerda que estás hablando a un grupo que está interesado en la información que le puedes aportar. Estudia las necesidades, deseos y características de la audiencia.

4. Llega temprano. Estar en el lugar donde darás tu presentación unos 30 minutos antes te permitirá conocer el lugar, ubicarte bien y preparar los materiales y equipos que utilizarás.
Toma unos minutos antes de iniciar tu presentación para relajarte. Inicia con entusiasmo. La oratoria que impacta es la que se hace con entusiasmo.

5. No te disculpes. Este es un error que debes evitar, nunca te disculpes con el público porque te sientes nervioso o porque no pudiste prepararte bien. Aunque estés temblando por dentro, debes mostrar seguridad y verás como el público te corresponderá.

6. Actúa con naturalidad: Cuanto más natural resulte tu discurso, cuanto más se asemeje a un diálogo, aunque éste sea únicamente un diálogo de miradas, movimientos y posturas, con mayor naturalidad va a aflorar la información en tu mente y más va a fluir en la situación. La propia fluidez se encargará entonces de disolver la tensión.

7. Aprovecha la mirada: La persona que habla tiene la responsabilidad de iniciar la interacción y, por tanto, constituye el punto de referencia para el grupo, lo que puede resultar desbordante desde el punto de vista emocional cuando se tiene poca experiencia.
A través de la mirada atraemos la atención del público y recibimos información sobre si nos está entendiendo o no, ayudándonos a reajustar nuestro discurso constantemente. Por ello, no retires la mirada durante mucho tiempo del público si quieres tener éxito.

8. Siente tus emociones: Al hablar en público en realidad estamos comunicando con todo nuestro cuerpo. Trasladamos una información al público, información que cobra vida a través de las emociones que experimentamos cuando estamos hablando y que el público incorpora a través de ellas.

9. Organiza tu presentación. Prepara una estructura organizada de tu presentación. Tener un plan específico y seguirlo reducirá la ansiedad. Por otro lado, ten a mano un bosquejo, ¡no hay nada malo en ver tus notas!, la información está en tu cabeza. Las notas te servirán para refrescar estos hechos para ti.

10. Interactúa con la audiencia. A lo largo de tu intervención, toma la temperatura de la audiencia al observar su lenguaje corporal, las expresiones faciales y de vez en cuando haz preguntas como estas: “¿tiene esto sentido?”, “¿me doy a entender? Las respuestas positivas del público te darán más confianza y seguridad.

Y después de tu presentación…

Refuérzate. Independientemente de cómo salga la presentación, debes premiarte por haber realizado la presentación en público.
Evalúa tu presentación. Recuerda aquello que hiciste bien para volver a repetirlo en la siguiente ocasión.
Piensa en los errores y en cómo mejorarlos la siguiente vez.

Para concluir, preparación, naturalidad y creer en tu discurso es la forma más acertada para enfrentarte a cualquier situación de expresión pública.

Normalmente me lleva más de tres semanas preparar un buen discurso improvisado”. –Mark Twain-

2018-03-19T10:00:18+00:00marzo 16th, 2018|Comunicación, Productividad|