Sudar, sudar… para tu meta alcanzar

//Sudar, sudar… para tu meta alcanzar

Sinceramente no conozco otra fórmula de alcanzar lo que uno persigue, nada más que trabajando. Y desde mi punto de vista es también el camino más satisfactorio y enriquecedor, por lo que nos aporta en el recorrido.

Cogiendo las palabras Albert Einstein “El genio se hace con un 1% de talento y un 99% de trabajo”, y con vuestro permiso, trasladándola al tema que nos ocupa, os diré que estoy totalmente de acuerdo con esta afirmación, solo que cambiaría genio por objetivos.

En general, al graduarnos nos enfrentamos a dos nuevos retos, uno personal que es la toma de decisiones sobre diferentes cuestiones con respecto a nuestro futuro, y otro el profesional al tener que comenzar a buscar empleo. A esta situación se le sumará el virus de la “inmediatez”. Que no sabemos si lo hemos pillado durante nuestro último año de carrera, contagiado por el sentir general de nuestro entorno social, o en el mismo momento que uno es consciente que ya ha llegado aquello por lo que ha estado esforzándose durante los últimos cuatro años y que es el momento de lanzarse. El caso, es que de pronto queremos que todo suceda rápido: deseo encontrar trabajo YA, quiero tener un nivel más alto de inglés YA, anhelo ser independiente económicamente YA,… y es compresible, porque se supone que tras terminar tus estudios esto es lo que tiene que venir después. De pronto nos encontramos con la realidad que nos demanda y plantea ciertas variables, que no están bajo nuestro control (mercado laboral, exigencias de los puestos; requerimiento de determinadas capacidades, etc.). Suele ser muy raro, pero a veces lo hemos previsto con antelación, y estamos preparados para incorporarnos directamente en el mundo profesional. En la gran mayoría de las ocasiones, esto nos da de frente sin estar listos. O sea que  al final todos pasamos por esto, sin poseer recetas mágicas que nos ayuden. Os invito a que preguntéis a cualquier profesional, y creo que no me equivocaré al deciros que la respuesta será casi la misma “hay que luchar por lo que se quiere”.

Algunos dirán que existe también el factor suerte, pero pensad ¿la suerte llega o se busca? Analizad situaciones de gente que creáis que ha tenido suerte ¿por qué ha sido? ¿Realmente ha sido suerte? Os lanzo las dudas y os dejo reflexionando.

No hay atajo sin trabajo

Es una realidad, que tras convertimos en titulados tendremos que seguir “sudando”, trabajando en adquirir aquellas capacidades que consideremos que aumentaran nuestro potencial, preparándonos para saber cómo enfrentarnos al mercado laboral y poniendo en práctica todas las estrategias aprendidas. Y durante el camino iremos generando habilidades, actitudes y capacidades que nos serán tremendamente útiles para nuestro futuro laboral. Nos tocará averiguar que tenemos que fortalecer para competir en la “liga” que tengamos como meta: idiomas, prácticas, movilidad, especialización, etc. Dedicándole el tiempo que sea necesario, porque en ningún caso será un tiempo perdido, sino un paso hacia delante. Por eso es importante tener claro que es lo que queremos, cuál es nuestro objetivo y de qué disponemos para alcanzarlo. Y ahí es donde comienza el trabajo.

MINI CONSEJOS:

  • Todo esfuerzo tiene su recompensa, verás que si dedicas tiempo a aprender aumentarán tus posibilidades.
  • El tiempo invertido en conocimiento, es un valor añadido.
  • Posiciónate como candidato, sácale el máximo partido a tus recursos.
  • Plantéate tu objetivo y “suda” por conseguirlo.

“Las oportunidades no son producto de la casualidad, sino el resultado del trabajo”. (FRASE DE LA MITOLOGÍA AZTECA)

 

2018-03-13T16:01:23+00:00 marzo 13th, 2018|Búsqueda de Empleo|