No tenemos que deciros que es importante gestionar nuestro estado mental durante estos “días diferentes” en nuestras vidas y más si estamos embarcados en nuestra búsqueda de empleo. Porque estas variables juntas bien planteadas pueden convivir en armonía, incluso complementarse.
Os daremos una serie de consejos breves y útiles para que nuestro cerebro este positivo, activo y saludable mientras estamos inmersos en nuestra búsqueda laboral:

3 Metas, 3 Retos. Cada mañana plantéate 3 metas a lograr durante el día (obtener un número de contactos útiles en LinkedIn, buscar un número de empresas de un sector concreto, encontrar información de una organización concreta, etc.) eso te ayudará primero a tener planificada tu actividad diaria y a la vez a mantener tu motivación alta porque cada día será diferente. Al día siguiente chequea si lo has logrado, si es afirmativo te hará sentir bien y satisfecho. En el caso contrario, no se trata de frustrase sino de conseguirlo, te lo puedes volver a plantear y buscar nuevas formas o estrategias para alcanzarlo, por lo tanto, seguirá siendo estimulante.
Si o si establece rutinas. Al ser humano por norma nos da seguridad el tener establecidas rutinas diarias. El saber que va a acontecer y hacia dónde ir genera una sensación de control que en estos tiempos nos ayudará mucho. Pues ponte manos a la obra y realiza un calendario con un horario y un patrón de actividades a realizar a lo largo del día, incluyendo tiempo para trabajar (realizar tu búsqueda), para ti y para cuidarte. De nuevo trabajaremos la planificación y organización, haciendo que gestionemos mejor nuestro tiempo y ofreciéndonos una sensación productividad.

Enumera lo positivo. Saber que lo hemos hecho bien y el refuerzo de ello supone un “chute” de motivación que mantendrá tu estado de ánimo fuerte. Te proponemos que cada noche antes de dormir hagas un análisis y pienses en 5 cosas buenas que te hayan pasado o hayas realizado a lo largo del día. No te sirven las mismas cada día, hay que buscar nuevas. Seguramente te darás cuenta de cuantas experiencias positivas has vivido, tan fructíferas y placenteras que supondrán un autocuidado al mantener en un nivel óptimo emocional y laboral.

Entrena competencias. Es un buen momento para potenciar determinadas capacidades solicitadas por el mercado laboral, tenemos tiempo y recursos para hacerlo. Comienza por hacer una clasificación con las que tienes a un buen nivel (tus puntos fuertes), las que tienes que fomentar más y las que deberías adquirir (tus puntos débiles). Tal vez sería mejor empezar por ejercitar las que están en proceso porque nos va a costar menos y el refuerzo positivo, si lo logramos, va a ser más rápido. Y una vez ya tengamos hábito podemos plantearnos comenzar con las de nuevas adquisiciones. Diseña una estrategia para fortalecer o conseguir las habilidades escogidas. Es muy recomendable buscar información de estas competencias y cómo trabajarlas, sobre todo, cómo las podrás aplicar posteriormente. Esto te ayudará a buscar las tareas más adecuadas para tener éxito en nuestro propósito. Por ejemplo, si quiero fomentar la creatividad podrías ponerte como tarea diaria generar una idea y buscar diferentes opciones de realizarla. Incluso podrías elaborar un nuevo currículum, más original o diferente.

No descuides tus contactos. Una de las necesidades prioritarias del ser humano es la de relacionarse y tener contacto con la gente, como seres sociales que somos. Ahora, mucho más, buscamos saber del otro, sentirnos conectados, pues la oportunidad es ideal para mantener nuestros contactos tanto personales como profesionales. Con el objetivo de tu búsqueda, dedica tiempo a cuidar y aumentar la red profesional dentro de esas horas de trabajo diarias. Y como no, la red personal especialmente por nuestro bienestar emocional.

Buena actitud, 50% conseguido. Como último tips para nosotros uno de los más importante, si nos lo permites, es mantener una actitud positiva. Si uno esta animado, motivado y echándole ganas día a día todo se llevará mejor, se enfrentará la situación con más fuerza y se conseguirán más consecuencias positivas. Razones, más que de peso, para practicarlo.

No parece complicado ¿verdad? Pues sólo tienes que intentarlo, los resultados serán positivos siempre, porque el objetivo es sentirse bien y que nuestra tarea diaria sea beneficiosa y rentable, y de esta forma lo será.

“La parte nunca puede estar bien, al menos que el todo este bien” PLATÓN