Lo prometo

prometo

Compromiso viene del latín compromissum, y significa según el diccionario de la Real Academia Española (RAE): 1.- Obligación contraída / 2.- Palabra dada / 3.- Dificultad, embarazo, empeño. Pero yo iría más allá, planteándolo en términos del entorno laboral, “es la capacidad para implicarse al cien por cien, de asumir la responsabilidad y de desarrollar el trabajo de forma profesional, creando un fuerte vinculo con la entidad con la a la que se pertenece”.

Bueno pues algo que parece obvio, incluso innato, es una competencia que en muchas ocasiones no le damos la importancia que se merece, pasándola por alto. El problema es que esta falta de compromiso en el mundo laboral puede tener consecuencias negativas.

Hay una tendencia a nivel social a asociar la juventud con una gran falta de compromiso en general, con la que no estoy nada de acuerdo. Por las acciones de un grupo limitado no se puede establecer una generalización. Pero tal vez existe una cierta tendencia, a no considerar esta competencia como algo tan importante para el ámbito laboral, y en determinadas ocasiones se actúa de esta manera sin ser consciente de las repercusiones que tiene. A modo de ejemplo cuando un estudiante universitario se compromete con una empresa a llevar a cabo unas prácticas en su organización, y un par de días antes de incorporarse las rechaza, genera una pésima imagen en la empresa relacionada con la ausencia de responsabilidad, profesionalidad y un gran déficit en la asunción de deberes y obligaciones. Probablemente entre las consecuencias que esta conducta nos pueda conllevar, es que esa entidad no cuente con esta persona para futuros proyectos, es decir la no incorporación como trabajador de su plantilla. Creando un estado de empatía con este joven, tal vez su único planteamiento fue el pensar que esta no era la mejor opción en ese momento, y que ya surgirían otras opciones, sin tener en cuenta que perjuicios le puede traer a la empresa.

Con esto no pretendo transmitir que hay que ser conformista, y no tratar de lograr nuestras metas profesionales. Para nada. No debemos confundir el conformismo con la capacidad de compromiso. Ante todo uno tiene que crecer, avanzar y marcarse objetivos constantemente. No podemos mantenernos encadenados por ser diplomáticos y quedar bien. Se puede cambiar de opinión y romper acuerdos, pero hay muchos modos de hacerlo y de plantear la situación.

A día de hoy parece que hay evidencias sobre la fuerte relación entre la capacidad de compromiso de un empleado y determinadas competencias altamente valoradas por las empresas como la eficiencia, la productividad, la consecución de logros, la motivación, calidad en las relaciones interpersonales, implicación intelectual y emocional. Motivos más que suficientes para tratar de potenciar, mejorar o adquirir esta capacidad.

En muchos momentos es complicado cumplir con nuestros compromisos, exigiendo un gran esfuerzo, trabajo y mucho empeño pero realmente es una inversión rentable, tanto a nivel personal como profesional.

Por todos los beneficios que conlleva os propongo unas cuantas ideas para trabajar este valor:

  • Date tu tiempo para tomar una decisión.
  • Analiza y evalúa detenidamente si quieres comprometerte con algo o alguien.
  • Comienza con pequeños compromisos
  • Ponte en el lugar del otro.
  • Asume responsabilidades.
  • Prueba, es la mejor manera de quitarte miedos.
  • Confía en ti y en tus posibilidades

Propóntelo, es un buen momento para adquirir el compromiso de mejorar esta capacidad.

“La libertad no es la ausencia de compromiso, sino la capacidad de escoger y comprometerte con lo que es mejor para ti” (Paulo Coelho)

2017-03-10T09:58:50+00:00 octubre 3rd, 2016|Búsqueda de Empleo|