La carta de presentación

//La carta de presentación

La carta  de presentación es otra de las principales herramientas del titulado universitario para buscar empleo. Habitualmente se  utiliza tanto en el envío de autocandidaturas a la empresas como en la respuesta a anuncios de ofertas de empleo concretas. 

Enviar un currículum vitae a una empresa sin ir  acompañado de una carta de presentación sería una descortesía y además perderías la oportunidad tanto de reforzar la información como de resaltar aspectos de tu personalidad que no mencionas en el currículum pero que pueden ser muy interesantes a la hora de vender tu candidatura.

La inclusión de una carta bien concebida puede fortalecer tus argumentos y mostrar seriedad, a la vez que demuestra a la empresa que es con ellos con quieres trabajar. No hay que olvidar que la carta de presentación es un recurso de marketing y debes utilizarla para “venderte”.

Sabemos que uno de los aspectos que más valoran las empresas es la posesión de ciertos valores y habilidades como el entusiasmo, las dotes de comunicación y la motivación. Como comprobarás, esta carga de información es difícil de incluir en un currículum ya que se trata de una relación de datos objetivos. La única solución es reforzar esa información con una carta de presentación, en esta hay que trasmitir el mensaje inequívoco de que eres ese candidato motivado, ilusionado, conocedor de los objetivos de la organización y buen comunicador. Vamos, que eres el candidato ideal que están buscando.

Para que realmente puedas conseguir tu objetivo y consigas seducir con tu carta, deberás tener en cuenta una serie de aspectos:

  • En primer lugar, cuando cuentas a una empresa por qué estás interesado en trabajar para ella tienes que hacerlo con sinceridad. Esto no quiere decir que tengas que contarlo todo, así que evita mencionar motivos personales. Limítate a decir por qué el puesto vacante o la empresa son de interés para ti.
  • En segundo lugar, una carta de presentación tiene que ser breve y hacer referencia a puntos que se incluyan con más detalle en el currículum. Mucha gente piensa que cuanto más florituras pongas mejor. Esto no es así. Una carta y un currículum escritos de forma sencilla dan una apariencia más profesional y se hacen más atractivos.
  • En tercer lugar: céntrate en ti mismo y no en la empresa. Es muy corriente que, en la carta de presentación, las personas se dediquen a contar todo lo que saben de la empresa, sus actividades, las cifras de crecimiento y los competidores. Está claro que tú no vas a saber de la empresa más que ella y que a ésta no le interesa leer tu versión de su informe anual. Lo que le interesa saber a la empresa es cómo crees tú que puedes contribuir a su crecimiento y por qué motivo deberían contratarte. Por eso, cuéntale a la empresa cuáles son tus principales cualidades, tanto a nivel personal como profesional, y como éstas se ajustan al puesto que aspiras a conseguir.

Consejo

Diferénciate con tu carta de presentación y hazla tan atractiva que la persona que la lea tenga curiosidad por conocerte.

Errores más comunes

  • Enviar una carta estándar. Cada vez que envíes un currículum a una empresa deberás elaborar una carta de presentación específica. Piensa que son muchas las cartas de este tipo que una empresa recibe y querrá que tu interés por ella se reflejara de una manera personalizada y no a través de una misma carta estándar enviada a otras empresas. Su nombre debe aparece en esa carta así como tu interés por el sector al que se dedica.
  • Redactar una carta demasiado corta. Hay muchos recién titulados que escriben sólo un párrafo, con algunos datos expresados en pocas frases, en vez de una verdadera carta de presentación. En realidad están confundiendo una carta de presentación con una nota. Una carta de presentación deber tener tres o cuatro párrafos de no más de seis renglones, pero sin exceder de una página ya que no se trata de escribir otro currículum. Al escribir una carta concisa y fácil de leer demostrarás profesionalidad e inteligencia.
  • Escribir con faltas de ortografía y errores de redacción. En muchos casos se envían cartas de presentación con pequeños fallos de despiste que pueden ser fatales. Muchos de estos fallos se cuelan porque nos cuesta percibir nuestros propios errores cuando escribimos. Por eso, es una buena idea que otra persona lea tu carta antes de enviarla. Y no olvides que una falta de ortografía en un titulado universitario es imperdonable.
  • Expresarse con frases pomposas. Utiliza un lenguaje simple. A más de uno le ha salido mal el asunto al emplear equivocadamente una palabra “barroca” con la que pretendía impresionar. Hay personas que al escribir una carta de presentación quieren dar la impresión de ser muy inteligentes y emplean un vocabulario inadecuado que tan sólo suena pretencioso. Emplea siempre palabras que expresen algo concreto, que indiquen acciones, pero de la forma más sencilla posible.
  • Utilizar frases hechas. No hay mejor modo de dar una pobre imagen que llenar la carta de presentación con frases hechas. Evita utilizar este tipo de frases incluso cuando sean apropiadas para la idea que intentas comunicar. La mejor forma de expresar tus deseos es hacerlo a tu manera, con tu propio lenguaje y de forma que impactes en la persona que te está leyendo.
  • Emplear un tono ególatra. Una regla de oro en el arte epistolar es que no seas tú el que quede más impresionado al leer tu propia carta. Los narcisistas no suelen caer bien y mucho menos en el ámbito laboral. Utiliza la primera persona pero evita el uso del “yo”. Lo mejor es evitar caer en esas frases exageradas en las que se da por sentado que se va a causar una gran impresión en el destinatario de la carta. Ahora bien, tampoco tengas miedo de expresar tus buenas cualidades como candidato y haz hincapié en tus logros profesionales y actitudes personales
2017-03-03T11:01:54+00:00