Hábitos que aumentarán tu efectividad

//Hábitos que aumentarán tu efectividad

Cuando en 1989 Stephen Covey publicó su libro sobre productividad personal y liderazgo, no tenía ni idea del impacto que provocaría. “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” se convirtió en su libro más popular. Vendió más de 25 millones de ejemplares en más de 40 idiomas. En agosto de 2011 la revista Time incluyó a Los siete hábitos de la gente altamente efectiva en su lista «Los 25 libros más influyentes de gestión empresarial».

¿POR QUÉ SIGUEN SIENDO RELEVANTES ESTOS HÁBITOS EN UN MUNDO TAN COMPETITIVO Y QUE AVANZA TAN RÁPIDAMENTE?

Para Stephen Covey, un hábito es la intersección de tres componentes que se solapan: el Conocimiento, las Habilidades y el Deseo. El Conocimiento te indica qué hacer y por qué. Las Habilidades te enseñan cómo hacer las cosas y el Deseo es la motivación, las ganas de hacerlas. Para convertir un comportamiento en hábito necesita de estos tres componentes.

Los 7 hábitos están en armonía con la ley natural denominada por el autor “EQUILIBRIO PRODUCCIÓN/CAPACIDAD DE PRODUCIR“. y sobre este principio gira el verdadero significado de la EFECTIVIDAD en todas las áreas personales y profesionales.

¿CUÁLES SON LOS HÁBITOS DE LA GENTE ALTAMENTE EFECTIVA?

Covey presupone que la gente muy productiva y eficiente que es capaz de gestionar el tiempo y de dar prioridad a cada tarea recurre a siete hábitos básicos para coordinarlo todo. Estos siete hábitos son:

1. PROACTIVIDAD
Ser reactivo consiste en centrarse en aquello que no se puede controlar y quejarse después inútilmente. Ser proactivo es decidir centrarse en lo que puede controlar y usarlo para mejorar la solución. Una persona proactiva se guía por su propios valores a diferencia de una persona reactiva que entrega el control sobre sus decisiones no responsabilizándose de las mismas.

2. EMPIEZA CON UN FIN EN MENTE
Este hábito indica la necesidad de comenzar cada día con un claro objetivo deseado. Cuando uno visualiza el objetivo final, acaba por tener una visión estratégica para sí mismo o para la organización. Cada proyecto, mejor dicho, cada tarea individual en la que se trabaje ahora debe estar orientada y hacer avanzar hacia ese objetivo. “¿Esto es importante? ¿Me llevará más cerca del objetivo?” De lo contrario, estarás desperdiciando el tiempo haciendo algo que te conducirá a un lugar distinto de ese objetivo final.

Un paso importante a la hora de fijar los objetivos es conocer los valores que defiendes, porque aquello que sea el centro de tu vida será la fuente de tu seguridad y tu poder. No obstante, en ocasiones es necesario reorientar lo que haces con lo que verdaderamente valoras. Este es un proceso que Covey denomina “reescribir el guión” y forma parte del cambio de paradigma, de utilizar la imaginación para visualizar el futuro ideal, así como de reorganizar los hábitos y las acciones para promover dicho objetivo.

3. ESTABLECE LO PRIMERO, LO PRIMERO
Este hábito nos habla de la gestión del tiempo. Se trata del hábito de dar prioridad a lo más importante y a lo más urgente en la función que desempeñemos. En otras palabras, para ser realmente efectivo, es necesario que organices tu tiempo alrededor de tus prioridades. Para determinarlo, puedes poner todos los problemas en una matriz de gestión de tiempos (también conocida como Matriz de Eisenhower) y colocar cada tarea en alguno de los cuatro cuadrantes: [1] importante y urgente, [2] importante pero no urgente, [3] urgente pero no importante, [4] ni urgente ni importante. De esta manera puedes vivir la vida de acuerdo a los valores elegidos en el hábito n.º 2 y avanzar de manera consciente hacia dichos objetivos.

4. PIENSA EN GANAR-GANAR
Está claro, compites y deseas ganar. Pero para tener éxito, no hace falta que otra persona o empresa tenga que perder. Este hábito implica que ambas partes en cualquier acuerdo deben salir beneficiadas, encontrar formas de crear relaciones interdependientes que resulten beneficiosas para todas las partes. Por ejemplo, podría tratarse de colaborar con la competencia para dar a conocer el sector.

Pensar en ganar-ganar solo puede ocurrir cuando se tiene una mentalidad de abundancia, una visión del mundo que considera que hay mucho “éxito” ahí fuera esperando a todo el mundo. Pensar de manera contraria, la mentalidad de escasez, te conducirá a un juego de suma cero donde “si tú ganas, yo no”.

5. PROCURA PRIMERO COMPRENDER Y DESPUÉS SER COMPRENDIDO
Este es el hábito de la comunicación efectiva. La mayoría de las personas pasan su vida aprendiendo a comunicarse, pero tiene poco entrenamiento en escuchar, en entender verdaderamente a la otra persona. Es poco común que la persona escuche con intención de entender.
Escuchar con empatía es una herramienta muy poderosa, tanto en el ámbito personal como en el profesional y que sirve para comprender en profundidad el mensaje del otro y así establecer un diálogo eficaz. Esta habilidad de inferir los pensamientos y sentimientos de otros genera sentimientos de simpatía y comprensión, algo que favorece la comunicación y mejora las relaciones personales.

6. SINERGIA
Sinergia significa que el todo es más que la suma de sus partes. El hábito de la sinergia hace referencia sencillamente al hecho de abordar el trabajo en equipo de forma tan abierta y positiva que incluso los desacuerdos y las diferencias puedan desembocar, de algún modo, en nuevas formas de enfrentarse a un problema. Si los integrantes de un equipo piensan en ganar-ganar y procuran primero entenderse entre sí, al final alcanzarán la sinergia, se orientarán del mismo lado con los mismos objetivos y encontrarán soluciones creativas a pesar del caos de la gestión de un proyecto.

7. RENOVACIÓN
El último hábito se refiere a recargar el espíritu y podría parecer el más personal de los hábitos de Covey. Es el hábito de la auto-renovación, el mantenimiento básico necesario para mantener los hábitos restantes funcionando adecuadamente. Significa sencillamente dedicar el tiempo necesario a asegurarse de que mente, cuerpo, corazón y espíritu estén listos para afrontar el reto de la mejora constante.

En conclusión, existen muchos métodos, herramientas y avances tecnológicos que te ayudarán a mejorar tu productividad personal, pero sólo van a funcionar si desarrollas los hábitos necesarios. Acostúmbrate a anotar todo lo que te preocupa, acostúmbrate a tomar decisiones sobre todo lo que te concierne y acostúmbrate a revisar tus listas frecuentemente. Después, busca la herramienta que te permita ejecutar esos hábitos de la manera más sencilla y eficiente posible. Estos hábitos, aparentemente simples, son absolutamente poderosos sobre la gestión del tiempo, la productividad y las relaciones personales y profesionales. Resulta necesario equivocarse para aprender, hay que atreverse para crecer, tener capacidad de buscar y ver ideas diferentes, de ver más allá de donde ven todas las demás personas, eso es lo que hace la diferencia.

Lo más importante es la forma en que respondemos a las experiencias de nuestras vidas
Victor Frankl”

2018-02-20T08:22:53+00:00febrero 20th, 2018|Productividad|