…el opositor vive en otra dimensión del espacio-tiempo…

//…el opositor vive en otra dimensión del espacio-tiempo…

Tras la entrada anterior en este blog, en principio a cualquiera se le quitan las ganas de seguir opositando, o planteárselo. Pero tras un instante de reflexión uno se da cuenta, que como todo en esta vida tiene sus ventajas e inconvenientes, y más en los tiempos que corren.
De todos es sabido que existen los opositores natos, nacen para escoger este camino, totalmente capacitados y con grandes garantías de éxito, pero siento deciros, que es una rara especie y que no abundan. Por otro lado, esta el opositor que tiene ciertas cualidades, aptitudes y competencias que lo habilitan para poderse desenvolver en esta opción de empleo, con bastantes posibilidades de éxito. Y por último, están los opositores por casualidad, sin ningún convencimiento, pocas habilidades para afrontar este reto y con pocas probabilidad de triunfar. Tras esta clasificación muy generalista, sobre los tres grandes grupos de opositores, desde mi punto de vista; reflexionemos y detengámonos en el elemento común que les une, la posesión de capacidades y competencias concretas que les hace hábiles en esta situación.

Considero que un opositor a lo largo de todo el proceso de preparación y realización de las pruebas, va a enfrentarse y soportar unas vivencias con una fuerte carga psicológica, que sólo superaran los que estén capacitados para ello. Por todo lo comentado, soy de la opinión, que un opositor, verdadero, debe poseer un perfil que incluya determinados rasgos que le ayuden a sobrellevar este reto.

Para preparar una oposición, el opositor debe estar convencido de ello y tener claro que eso es lo que quiere y a todo lo que se va enfrentar. Porque seamos sinceros, ser opositor no es fácil.

El primer problema o dificultad que puedes encontrar una vez te inicies en esta aventura es el apoyo social. Habrá gente que será tu apoyo y una de la principales fuentes de motivación; y otra cuyo objetivo será probarte constantemente que eres firme en tu decisión, porque su misión es “ser negativos por naturaleza” (“tanto estudiar para qué”, “si con lo mal que están las cosas se va a presentar mucha gente y no vas a tener ninguna oportunidad” “eso es una perdida de tiempo”,…), a estos hay que olvidarlos.

Si ahondamos en el terreno personal, se pasa de tener una buena vida social, a añorar aquellos maravillosos momentos. Uno no sabe lo que es relacionarse con gente sin hablar de su oposición, ni dejar ese constante pensamiento de culpabilidad “Debería estar estudiando”. Por otro lado, vives como el titulo de esta entrada “en otra dimensión de espacio-tiempo”(frase de Carlos Valiña Secretario judicial en Santander, autor de “Método profesional para aprobar oposiciones”), partiendo que tu entorno físico se reduce a tu sitio de estudio, el trabajo (si se esta en esa situación) y las bibliotecas, hasta el punto de que tu vida gira entorno al calendario de las convocatorias, ejercicios,…, marcando un antes y un después.

También son importantes los cambios físicos (adelgazar o engordar) y los miles de “achaques” que te surgen (tensión muscular, insomnio, dolores de cabeza, etc.) Y la perdida de recompensas o beneficios personales y sociales (días libres, vacaciones, tiempo de ocio, dinero,…)

Ante este panorama ¿es posible afrontar estas circunstancias sin una serie de habilidades y capacidades, como un alto nivel de tolerancia al estrés y a la frustración, constancia, orientación al logro, capacidad de organización y planificación, automotivación, persistencia, capacidad de síntesis y análisis, etc.,…que nos sirvan de herramientas o en otros casos de salvavidas en estas circunstancias? Vuelvo a reafirmarme en mi idea. NO.

Pero lo más importante de todo es tener claro el motivo por el que se tomó esta decisión, las razones por las que merece la pena este gran esfuerzo, y las consecuencias positivas que nos traerá la consecución de esta meta.

2017-03-06T13:02:19+00:00 octubre 13th, 2010|Oposiciones|