¿Te gustaría mejorar tu presentación cuando hablas en público y que tu discurso sea un éxito?

No nos engañemos, hablar en público impone. La mayoría de las personas se sienten nerviosas y expuestas cuando se enfrentan a un grupo de personas ante las que tiene que exponer un tema y no es para menos.

La capacidad para hablar en público no tiene por qué ser innata, puede aprenderse.

Es cierto que hay personas con mayor facilidad para hablar en público y que se desenvuelven mejor en estas situaciones.
En este post te vamos a mostrar algunos consejos para aprender a manejar la situación y hablar en público de manera clara, dinámica y que enganche a la gente.

Éstos son nuestros consejos:

1. Realiza una relajación activa.
Antes de hablar en público hay que «escanear» el cuerpo, identificar tensiones, comprobamos las zonas con mayor tensión y realizar ligeros movimientos para liberar esa tensión.

2. Siente la energía del compromiso.
No se puede abordar un discurso sin conocer a fondo el tema que vamos a exponer. La diferencia entre un discurso corriente y otro excelente radica en la energía de compromiso.
Si te preguntas: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?’ es síntoma de que no estás lo suficientemente comprometido.
Un truco es pensar que tienes entre manos un reto mayor que cualquier miedo personal. Si de verdad crees que lo que vas a decir puede ayudar a las personas que tienes delante de ti, el miedo se desvanecerá.

3. Ten claro el objetivo del discurso, qué quieres conseguir, el mensaje que quieres transmitir y conoce a la audiencia.
Para que la audiencia te recuerde, una de las cosas más importantes es que tu speech sea especialmente interesante para captar la atención de los oyentes. Tienes que conseguir entusiasmar a la audiencia, conectando con sus emociones, y una buena forma de conseguirlo es a través del Storytelling que no es otra cosa que el arte de contar una historia, generando interés, incertidumbre y curiosidad.

El mensaje debe transmitir entusiasmo, confianza y fuerza, y debe tener coherencia.

4. Desarrolla la escenificación en cuanto hayas construido un único mensaje potente, explicado de forma interesante y con un lenguaje que conecte con tu público.
Sé auténtico, creativo y deja salir tu toque de humor. Nunca viene mal un poco de humor para que la audiencia nos perciba positivamente. Prepárate alguna anécdota, alguna cosa divertida, algún ejemplo divertido. Argumentos que, en algún momento de tu discurso, reunión o ponencia, seguro que te servirán de gran ayuda.
Cuida tu lenguaje no verbal. Serás más creíble cuando, más allá de tus argumentos, los gestos expresados muestren coherencia entre lo que dices y cómo lo dices. Si interiorizas el mensaje que quieres transmitir, y te lo crees, seguro que tu entusiasmo conectará con la audiencia.

5. Sé auténtico, creativo y deja salir tu toque de humor.
Nunca viene mal un poco de humor para que la audiencia nos perciba positivamente. Prepárate alguna anécdota, alguna cosa divertida, algún ejemplo divertido. Argumentos que, en algún momento de tu discurso, reunión o ponencia, seguro que te servirán de gran ayuda.

6. Cuida tu lenguaje no verbal.
Serás más creíble cuando, más allá de tus argumentos, los gestos expresados muestren coherencia entre lo que dices y cómo lo dices. Si interiorizas el mensaje que quieres transmitir, y te lo crees, seguro que tu entusiasmo conectará con la audiencia.

Finalmente, destaca, por:

– Tus presentaciones impactantes, directas y sugerentes.
– Tus ejemplos ilustrativos.
– La manera de conectar con el publico.
– El dinamismo cuando hablas sobre temas diferentes.
– Tu habilidad para entretener y emocionar.
– Utilizar el poder del silencio

Recuerda que 90 segundos son los que tarda alguien en decidir si has conectado o no. Centra tu parte más potente en esos primeros 90 segundos.