Una de las sensaciones más reconfortantes de tu primer trabajo será el momento en que recibas el ingreso de tu primer sueldo. A la vez, una de las sensaciones más frustrantes será intentar descifrar tu primera nómina, un conjunto de conceptos, sumas y restas difícilmente inteligible para un trabajador novel. No te preocupes, hay muchos empleados veteranos que han desistido de comprender su nómina y simplemente se limitan a ver de cuanto disponen en su cuenta cada mes. Nos hemos propuesto que de manera sencilla, en solo 4 pasos, comprendas las claves de la estructura de la nómina, uno de los documentos menos comprendidos dentro de los recursos humanos.

Un salario es la cantidad económica que recibe un trabajador por parte de una empresa o entidad a cambio de prestar sus servicios. Un error básico es confundir el salario bruto con el neto. El salario bruto es el dinero total que se paga al trabajador, antes de aplicar las retenciones y cotizaciones o, lo que es lo mismo, ese que has pactado en la entrevista. En las entrevistas nunca se habla de salario neto, siempre se utiliza el salario bruto. Las deducciones serán en algunos apartados fijas, como las de Seguridad Social, y en otros variables según el tipo de contrato, la situación familiar o incluso tu propia voluntad, si lo deseas para minimizar el impacto en tu declaración de IRPF.

La nómina es un documento que debe entregar obligatoriamente la empresa al trabajador, tal y como establece el art.29 del Estatuto de los Trabajadores, conteniendo todos los conceptos, anticipos, prorrateos, retenciones o deducciones que derivan en el pago final. Las nóminas se entregan haciéndolas coincidir con el fin de cada mes del año. Cómo se estructura y cuales son sus conceptos es lo que vamos a analizar en esta entrada.

¿Cómo es el formato?

En el encabezado deben aparecer necesariamente los datos de la empresa y el/la trabajador/a. En el último caso al menos se debe expresar nombre y apellidos,  DNI, el nº de la Seguridad Social (si aún no lo tienes te lo asignarán la primera vez que cotices y será para siempre), la categoría de tu puesto de trabajo, el grupo de cotización y la antigüedad. Por parte de la empresa debe aparecer nombre, CIF y nº de cuenta de cotizaciones.

También debe aparecer el periodo al que se refiere la nómina, por ejemplo 1 al 31 de diciembre de 2020, así como el número de días que podrán ser naturales, laborables o siempre 30 días. Este último dato depende de lo que ponga el convenio colectivo y de la forma de contabilizar por la empresa, pero no afecta a las cantidades percibidas.

Como paso inicial, antes incluso de firmar tu contrato, te recomendamos que consultes los convenios colectivos que afectan a tu puesto de trabajo, pregúntalo a los representantes sindicales de tu empresa. Hoy en día toda la información la puedes encontrar en internet, pero si tienes dudas acude a nosotros y te indicaremos la manera de acceder a ella.

¿Qué percepciones se incluyen?

Pueden ser: salariales y extrasalariales.

Las percepciones salariales incluyen todas las fijadas por el convenio colectivo:

  • Salario base. Hay unos mínimos expresados en los convenios en función de la categoría. Fijar en el contrato una categoría inferior al puesto efectivamente desempeñado es una práctica fraudulenta perseguida y denunciable, pero no por ello infrecuente.
  • Complementos. Los complementos pueden ser variados, pero deben darse a conocer previamente. Pueden aparecer en la nómina por, solo son algunos ejemplos, realizar trabajos nocturnos, especialmente peligrosos, horas trabajadas en fines de semana o alcanzar un número determinado de horas en el periodo.
  • Pagas extra. Normalmente se fijan al menos 2 pagas extras, pero estas pueden estar prorrateadas y cobrarse proporcionalmente todos los meses. En función de objetivos u otras circunstancias negociadas colectivamente puede haber pagas que se cobren o no cada año.

Las percepciones extrasalariales pueden ser pagos adelantados para realizar el trabajo (transporte público, kilometraje, dietas…) u otras prestaciones indirectamente relacionadas con el trabajo, como indemnización por traslado o pluses en especie.

¿Qué deducciones se realizan?

Las deducciones son cantidades que retienen por parte de la empresa para el Impuesto de la Renta (IRPF) y la Seguridad Social del trabajador/a.

La base de cotización es la remuneración mensual bruta, incluyendo las pagas extra prorrateadas. La base de cotización es muy importante que la conozcas porque sirve para calcular futuras prestaciones y a la misma hay que practicar unos descuentos para fijar el liquido percibido. :

  • Contingencias comunes. Es un 4,70% y se paga a la Seguridad Social para cubrir periodos de incapacidad. La cantidad puede reducirse al 2,00% en las horas extraordinarias por fuerza mayor, no en el resto.
  • Desempleo. Varía entre el 1,55% y el 1,60%, sirviendo para asegurar posibles periodos de desempleo.
  • Formación profesional. Un 0,10% para contribuir a los planes de formación públicos, aunque la empresa puede recuperarlo para ofrecer formación a sus empleados.
  • IRPF. Son cantidades que la empresa retiene como pagos a cuenta del impuesto de la renta. La cantidad es variable, según circunstancias personales y profesionales, entre el 0% y el 35%, siendo regularizada la situación fiscal cada año en primavera cuando presentes la declaración.

¿Qué sueldo neto se percibe?

Es una sencilla fórmula: total devengado – suma deducciones = salario neto a percibir.

Las nóminas deben venir selladas y firmadas por la empresa, también por el trabajador (vale la descarga de la intranet o el envío por correo electrónico) y expresando la forma de pago (en metálico o con el número de cuenta bancaria). Debes que tener en cuenta que la firma de la nómina no supone tu conformidad, pudiendo reclamar posteriormente el importe no percibido.

Existe un modelo oficial de nómina regulado por la Orden ESS/2098/2014 que aprueba el modelo de recibo individual de salarios (nómina).

Por supuesto, desde el CIPE nos ponemos a tu disposición a través de nuestro servicio de orientación, por si tienes cualquier duda, sobre todo al principio de tu vida profesional, relacionada con tu remuneración u otros aspectos de tu relación laboral.