Aptitud y actitud del emprendedor

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Tienes una idea de negocio que te ronda por la cabeza y crees en tus posibilidades de llevarla a cabo. Eres un emprendedor y estas en camino de ser tu propio jefe.

Gestionar tu propia empresa supondrá optar por una forma de vida con la que se obtiene: independencia económica, autonomía laboral, capacidad para tomar decisiones y asumirlas. En pocas palabras, ser dueño de uno mismo. Estas actitudes dicen mucho del talento de las personas que, como tú, apuestan por salir adelante, por generar riqueza y empleo y así aportar valores a esta sociedad, que cree en las personas, en su fuerza y en su impulso.

El iniciar una actividad empresarial implica aspectos positivos y negativos. Es cierto que se arriesga dinero y dedicación pero una persona que pone en marcha su propia empresa tiene una serie de ventajas respecto al trabajo por cuenta ajena, entre las que destacan su independencia, su organización del trabajo de forma autónoma, satisfacción personal, mayor prestigio social, mayores ingresos o el estímulo de su propia creatividad.

Pero, qué significa realmente ser emprendedor?. Un emprendedor ha de contar con unas cualidades personales y con unos conocimientos profesionales determinados, bien por él mismo o sumando al proyecto a personas que puedan complementarle. Si somos emprendedores, vamos a ser capaces de identificar una necesidad en materia de productos o servicios, de reunir los recursos económicos y humanos necesarios y emprender una acción para satisfacerla.

¿Cuáles son las capacidades necesarias para emprender?. Pues fundamentalmente las siguientes:

  • Autoconfianza: capacidad del individuo en creer en sí mismo y en la posibilidad de lograr sus metas personales. El emprendedor debe creer en su proyecto y en que él mismo está preparado para conseguir que salga adelante. Tendrá que tomar decisiones y deberá hacerlo de forma rápida, confiando en sí mismo y sin miedo a posibles frustraciones.La confianza también debe depositarse en el equipo que trabaja dentro de la empresa.
  • Orientación al logro: ser persistente en conseguir las metas a la hora de emprender un negocio y ponerlo en marcha. El emprendedor tiene que saber dónde quiere llegar y maximizar todos los esfuerzos por conseguirlo.
  • Asunción de riesgos: el emprendedor va a asumir los riesgos pero de antemano tiene que tenerlos previstos o, cuando menos, calculados.
  • Trabajo en equipo: se relaciona con las capacidades organizativas, de coordinación y las habilidades sociales que se precisan para conseguir los objetivos planteados. El emprendedor no va a trabajar solo, contará con otras personas que realizarán otras tareas en o para la empresa. Formarán un equipo y como tal el emprendedor tendrá que liderarlo, organizar, delegar y motivar. Los conocimientos profesionales (experiencias en el sector, conocimientos comerciales, técnicos, etc..) no son imprescindibles, pero la persona emprendedora deberá ser consciente de sus limitaciones.

Emprendedor

Puede serlo todo aquel que tenga una importante dosis de:

  • Creatividad
  • Entusiasmo
  • Autoconfianza
  • Capacidad de riesgo
  • Capacidad de compromiso
  • Predisposición hacia el trabajo en equipo
  • Tenacidad
  • Capacidad de organización y planificación
  • Orientación al logro
  • Habilidades innovadoras
  • Habilidades sociales

Fuentes de ideas

Las ideas de negocio pueden derivar de una o de varias de las siguientes fuentes: la formación académica del emprendedor (es normal que una persona que haya realizado unos estudios quiera encauzar su carrera en el ejercicio profesional de los mismos) ; la experiencia profesional y laboral (el conocer un sector o contar con determinadas habilidades técnicas puede definir una idea de negocio) ; los viajes al extranjero (importar ideas de negocio que han funcionado bien en otros países y que pueden prosperar en nuestro país) ; las nuevas formas de vivir el ocio (surgen empresas dedicadas a la enseñanza técnica de la navegación, agencias de ocio, empresas de turismo especializado) ; la aplicación de las nuevas tecnologías (cada vez son más los que utilizan internet y a raíz de ello se crean empresas comerciales y de servicios que utilizan la red como medio de trabajo) ; la aparición de nuevas fuentes de energía (surgen empresas de consultoría ambiental o instaladoras y comercializadoras de energías alternativas) ; la observación del mercado (identificar aquello que el mercado no ofrece o que no ofrece en la cantidad y la calidad necesaria) ; las franquicias (en caso de que se quiera montar un negocio y no se tenga la experiencia o conocimiento suficiente en el sector pueden ser una alternativa interesante).

2017-05-05T12:48:00+00:00