Al final siempre hay una pregunta

//Al final siempre hay una pregunta

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Siempre os hemos comentado que era interesante a la vez que importante que realizarais alguna pregunta al entrevistador al final de la entrevista de trabajo. El motivo es bastante lógico, verán en ti interés y motivación por el puesto. Imagina que te llaman diciéndote que te ha tocado un premio en un sorteo en el que habías participado de un centro comercial, resultando ganador de un viaje. Estoy segura que harías miles de preguntas: ¿para cuantas personas?, ¿a nivel nacional o internacional?, ¿con todos los gastos pagados?, ¿para qué fechas?, ¿qué documentación debo aportar?, etc. Y un sinfín de cuestiones más que nos surgirían, motivadas por el entusiasmo y la ilusión. Pues sucede lo mismo en la entrevista, el premio es un determinado puesto de trabajo en una empresa concreta, ¿no es un regalo?

Otra de las razones por las que os animamos a realizar estas cuestiones es porque a través de ellas obtendréis información de primera mano que de otra manera no dispondríais de ella, y que os servirá tanto para futuras entrevistas en esta entidad, como para otras en el mismo sector o para el mismo puesto. Y por último porque es una forma de diferenciarte del resto de candidatos, pudiendo mostrar a través de estas tu personalidad, aptitudes y capacidades.

Porque lo que está claro es que el candidato también tiene derecho y opción a preguntar, no solo al final sino durante todo el desarrollo de la entrevista. Eso sí, cuidado con las preguntas que hacemos porque en ciertas situaciones nos pueden perjudicar. Por ejemplo no sería muy adecuado que cuando nos comentaran sobre el puesto de trabajo y condiciones la única pregunta que le realizáramos a nuestra entrevistadora fuera: “¿conceden vacaciones en los periodos festivos como Navidad, Semana Santa y demás?”… ¡Hombre mucho interés por trabajar no se aprecia!

Las preguntas que se lancen tienen que tener un objetivo y beneficio para nosotros, pero siempre formuladas desde una perspectiva profesional y ajustadas a las características de la empresa y necesidades del puesto. Generalmente os sugerimos que realicéis dos o tres.

Si nuestra intención es obtener información para los próximos pasos que va llevar a cabo la empresa, podríamos hacer preguntas de tipo:

  • ¿Se pondrían en contacto conmigo para comunicarme tanto si he sido seleccionado/a, como si no? ¿En cuánto tiempo aproximadamente?
  • ¿Cuál sería el siguiente paso dentro del proceso selectivo en que estoy participando?
  • ¿Para qué fechas habían pensado que se realizara la incorporación del/de la nuevo/a candidato/a?

Cuando nuestra meta es conseguir información valiosa para nuestro futuro en la empresa, el cariz de las preguntas podría ser:

  • ¿Existe dentro de la empresa un plan de carrera profesional?
  • ¿Ofrece la empresa un programa formativo para los trabajadores de incorporación nueva?
  • ¿Qué habilidad sería importante desarrollar o poseer para el desempeño del puesto al que opto?

Por el contrario si nuestro objetivo es desmarcarnos y que valoren las aportaciones que podemos hacer en la empresa, la línea en las que tendrían que ir las cuestiones sería:

  • ¿Qué espera la empresa de mi si me incorporara?
  • ¿Cuál es el objetivo prioritario para el departamento actualmente?
  • ¿Cuál es la meta que se pretende alcanzar con este nuevo proyecto?

Como veis hay una inmensa cantidad de preguntas a realizar, solo debemos valorar cuál es nuestra prioridad, ante qué tipo de empresa estamos, entrevistador y el puesto al que nos enfrentamos para formular la que más nos interese.

“No tengo talentos especiales, solo soy apasionadamente curioso”. Albert Einstein

2017-03-06T10:15:23+00:00