4 acciones efectivas durante una entrevista que se suelen olvidar

//4 acciones efectivas durante una entrevista que se suelen olvidar

entrevista trabajoLo reconozco, en los servicios de orientación nos pasamos la vida dando consejos para superar entrevistas sin tener demasiado claro que vayan a funcionar. Cada empresa es un mundo, cada persona también, y no podemos pretender estandarizar las entrevistas de trabajo. Los recursos humanos es una de las disciplinas más cambiantes en el entorno empresarial y la propia filosofía del sector, zona geográfica o empresa modelan las exigencias a los técnicos que deben tratar con los candidatos.

El mejor consejo sigue siendo, a pesar de todo, el sentido común. Las personas con las que tratarás en un proceso de selección piensan y sienten como tú. Y sus razonamientos no difieren demasiado de los tuyos. Por tanto, nunca trates a una persona de una manera que no te gustaría que te tratara, nunca te comportes de una manera que no te encantaría si la vieras desde fuera y nunca hagas comentarios comprometidos que considerarías fuera de lugar si te los hiciera un completo desconocido.

De acuerdo todo esto es obvio. Pero no por su obviedad es algo que se llegue a respetar siempre. Caemos y volvemos a caer en errores parecidos, nos olvidamos de lo básico y al final lo terminamos lamentando. Ello sin duda nos quita posibilidades en un mercado en el que con seguridad somos buenos candidatos.

La semana pasada estuve hablando con un antiguo usuario nuestro que, después de haber pasado varios años desde su primer contacto con nosotros, me volvió a decir que se había equivocado en una entrevista. Tras haber pasado por diferentes puestos y empresas, no es novedad en estos tiempos ¿verdad?, había acudido a su enésima entrevista, con un bagaje impecable, múltiple experiencia, unas cuantas recomendaciones y un perfil exacto al que demandaban. ¿Por qué no fue elegido? Pues por algo tan sencillo como el exceso de confianza, o como me dijo por “querer saber más que el entrevistador”. Es decir, que puedes tener el mejor perfil, las competencias perfectas para el puesto y literalmente pasarte de frenada. Es un caso muy habitual del que recuerdo varias versiones, pero que siempre acaban con un candidato/a distinto/a en el puesto que se suponía que iban a ocupar ellos/as.

Es posible que no haya sido una buena idea volver a repetir “lo de siempre” pero si alguien lo lee por 52ª vez y le sirve de algo me doy por satisfecho. No pienso hacer una lista interminable, solamente cuatro ideas. Pero estoy absolutamente convencido de que si las lleváis a cabo aumentaréis de manera importante vuestras posibilidades. Aquí van:

  1. Demuestra autoconfianza, pero nunca aparezcas como prepotente. Estar seguro de ser el mejor candidato o la mejor candidata no es sinónimo de ser el único candidato o la única candidata. Si te muestras firme en la convicción de ser ideal para el puesto te dará un plus, pero si lo haces de manera extrema e intentas demostrar que eres el único candidato válido puedes generar recelos, máxime si tu experiencia se resume en un cuarto de folio y eso si le echas mucha imaginación. La humildad profesional es una cualidad que tienen los mejores, mientras la prepotencia suele esconder algún que otro complejo e indica bastantes carencias. Esto es especialmente importante a la hora de valorar una competencia tan importante en estos años como es la de integrarse y trabajar en un equipo. Puede ser el mejor haciendo una tarea, pero si no sabes delegar en compañeros, o directamente desprecias su trabajo,  acabarás relegado en cualquier competición laboral.
  2. Ejemplos, ejemplos y más ejemplos. De nada sirve recitar una lista inacabable de cursos, trabajos o competencias, si no somos capaces de justificar su contenido. Cuando vas a una entrevista tienes que tener claras las competencias que suelen pedir ese tipo de empresas para ese tipo de puestos en ese sector, debes ponerlas en común con las tuyas y debes tener varios ejemplos para demostrar expresamente en qué eres bueno o buena. Recuerda que a quien tienes delante no le importa que le cuentes lo mucho que tienes o todo lo que sabes, porque si estás delante de él o de ella quiere decir que ya se ha leído tu curriculum. Lo que está esperando es que le cuentes cómo has conseguido lo que afirmas tener y esos logros especiales, diferentes al resto de candidatos, de los que estás especialmente orgulloso/a. Con el curriculum das información, con la entrevista tienes que impactar. Y recitando lo que pone el curriculum no impactas a nadie. Y eso si lo llegas a recitar, porque sigo viendo casos de candidatos que van literalmente a la aventura ¡sin saberse su propio curriculum!
  3. Amplifica tu valor añadido. Eres bueno/a. Nosotros lo sabemos, tus profesores, tu familia y tus amigos lo saben. En verdad te mereces el puesto, sería lo justo. El problema es que los contratos no se firman por merecimientos. Si fuera así tendríamos cerca de un 100% de inserción profesional en el primer año después de acabar la carrera. Los contratos se firman por interés: por el interés que tiene la empresa concreta en que le resuelvas un problema o le aportes soluciones que hagan que sea más competitiva en el mercado, sin que los costes laborales sean demasiado gravosos. Y como se trata del interés de la empresa, tú eres el que tiene que demostrar algo. Pero no lo bueno o buena que eres, que insisto en que ya lo sabemos, sino el plus especial que puedes aportar a la empresa, que haga que esa empresa decida dar el paso e invertir sus recursos en ti, con el convencimiento de que va a ganar más dinero del que te va a pagar (aunque en esto ya tiene bastante que decir la regulación laboral, y no es la entrada adecuada para hacer referencia).
  4. Empieza a ser curioso/a. Si tu único objetivo es ser contratado, que te pongan un horario y te paguen un sueldo, lo comprendo. Pero me daría pena que esas fueran tus únicas, aunque legítimas, expectativas. Si eres joven (o mayor) y estás lo suficientemente preparado para entrar en una empresa, lo más probable es que tus expectativas tiendan a realizarte profesionalmente, desempeñar un trabajo digno, bien remunerado y que haga que ese tercio de tu vida que dedicas al mismo te enriquezca. Si sabes hacer algo por lo que se pague, lo conseguirás tarde o temprano. Pero de ahí a ser feliz va un trecho importante. Y qué mejor manera de demostrar esa pasión que tienes, que interesándote por la empresa en la que pretendes establecerte. Siempre digo que debes ser tan especialista en tu trabajo, como experto en las tendencias del sector en el que te vas a desarrollar. Si aún no lo eres, ponte manos a la obra. Y cuando vayas a una entrevista demuestra tu visión global sobre el sector y tus conocimientos específicos sobre esa empresa. Analiza sus proyectos presentes y futuros, ponlos en relación con los de la competencia, piensa en ideas innovadoras,etc. Todo ello te servirá para transmitir la pasión que seguro tienes.

Os dejo estas ideas para que reflexionéis durante este verano. Alguna ya las habréis utilizado, otras a lo mejor no las habéis desarrollado del todo. Espero vuestras ideas, pido perdón por la insistencia con este tema y como siempre pongo a vuestra disposición nuestro servicio de orientación. Pide aquí tu cita. ¿Sabíais que podemos ayudaros en la preparación de una entrevista e incluso hacer una simulación de la misma? Muchos/as compañeros/as vuestros ya lo han utilizado más de una vez.


Por Javier Pineda, técnico del CIPE.

2017-03-07T13:47:54+00:00 julio 11th, 2016|Entrevistas|