Comienza un nuevo año. Según algunos, empieza una nueva década (según otros, termina). Con todo un nuevo año por delante, ¿planificamos qué haremos? Una vez planificamos, ¿abordamos las tareas que nos hemos propuesto o procrastinamos?

Los inicios de año son ideales para planificar, definir nuevos objetivos, abandonar antiguos proyectos… embarcarnos en los nuevos. Si apostamos por planificarnos en algunos aspectos vitales (personales, de estudio, prácticas, ese futuro empleo…), cuanto antes lo abordemos, mejor.

¿Planificas … procrastinas?
Y aquí es donde aparece esa palabra: procrastinación. Del latín procrastināre, diferir, aplazar, define la acción de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse. ¿Por qué hacemos esto? Muchas veces, porque preferimos sustituirlas por otras actividades más irrelevantes y que nos son más agradables. Procrastinamos.
¿Quién no ha asaltado la nevera cuando la entrega del TFG acecha? ¿Impulso irrefrenable de ordenar nuestro armario, justo antes de los exámenes? ¿O visitando nuestras redes… tal vez demasiadas veces al día, con los exámenes a la vuelta de la esquina? Escapar de las tareas pendientes es humano.
Los estudios indican que al menos el 20% de los adultos y el 50% de los estudiantes consideran que tienen un problema grave de procrastinación. Se calcula que entre un 80 y un 95% de los estudiantes lo sufren de una forma u otra. Tal es así que se le ha llamado el síndrome del estudiante.

Os dejamos aquí algunas ideas de Borja Girón https://www.borjagiron.com/internet/procrastinar/ para planificar y evitar procrastinar:
• Marcar tareas importantes y urgentes
• Marcar objetivos y fechas limite
• Crear un plan semanal
• Identificar los ladrones de nuestro tiempo: móvil, redes sociales, tele, …
• Aprender a decir NO a gente, situaciones o proyectos
• Invierte en ti: ¿algún curso pendiente?, ¿viajar?, ¿planificar tu tiempo libre?

¿Podemos vencer la procrastinación?
Bueno, el aprender a no dejar para mañana lo que podamos hacer hoy, como casi todo, también se entrena. Os dejamos como regalo de Año Nuevo una técnica para intentar vencer la procrastinación: la técnica del Pomodoro. Inventada por un italiano cuando era estudiante universitario, programaba 25 minutos un reloj de cocina con forma de tomate (pomodoro en italiano). En ese tiempo, trabajaba libre de distracciones en una única tarea… y descansaba después 5 minutos. Tras el descanso, volvía otros 25 minutos a la misma tarea.

Procrastinación y futuro laboral
Y ya pensando en nuestro futuro laboral: imaginemos que actualmente, somos grandes procrastinadores, que eludimos tareas que debemos resolver y las dejamos con demasiada frecuencia para más adelante. Generándonos además esta situación, un gran nivel de estrés. Este hábito podría desembocar en el mayor de los fracasos al incorporarnos al mundo laboral (generalmente, entornos que demandan alta productividad, multitarea, con búsqueda de soluciones en cortos espacios de tiempo…)
Así que cuanto antes nos entrenemos en planificar y abordar las tareas ineludibles, mejor para nuestra salud mental y nuestro futuro vital-profesional.

¡Feliz (y productivo) Año 2020 a tod@s!