Visitaron nuestra biblioteca con la misión de recuperar diversos elementos de un libro que un escritor pretendía “desinventar” para impedir que la historia pudiera ser leída.

Los chicos debían, en un tiempo de 30 minutos, evitar que pudiera lograrlo. Para ello debían realizar la dinámica de escape room; seguir distintas pistas para encontrar esos elementos “desinventados” y, finalmente, el libro. Además, tenían que encontrar también la llave para escapar del lugar una vez resuelto el reto.

Al principio de la actividad se les entregó un maletín que contenía distintos objetos útiles para la búsqueda que iban a emprender (una linterna de luz ultravioleta para leer mensajes invisibles, una pila, una lupa…) además de un carné de “magidetective” con su nombre impreso. Las pistas se encontraban dispersas en mensajes escondidos, cuadros, objetos… Por ejemplo, en un cartel, al pie de una imagen en la que destacaba un reloj, aparecía el texto: “Pon el mundo en marcha”. Ese mensaje los conducía a un reloj parado que había colgado en la sala y, cuando iban a ponerle la pila para que funcionase, se encontraban en el compartimento un mensaje y una llave con la que podían abrir un cofre y que contenía un nuevo mensaje. Este les llevaba a una cajita de música en cuya superficie bailaban dos ranas cuando se le daba cuerda. Bajo ella, se encontraba una pequeña y sencilla partitura que tenían que tocar en un carillón para descubrir de qué canción se trataba y, así, localizarla en un libro de partituras. En  estas y otras pistas iban hallando distintos textos con algunas letras resaltadas las cuales, una vez solucionados todos los enigmas, debían unir para averiguar el título del libro que el malvado escritor pretendía “desinventar”. Finalmente debían buscar el libro, donde encontrarían la última pista para localizar la llave que les permitía escapar de la biblioteca.

Aquel misterioso libro era La llamada del agua, una novela escrita por Rocío Antón y Lola Núñez, de la Editorial Edelvives (colección Ala Delta, 2006). El argumento tiene como elemento fundamental el agua y cuenta la historia de Miguel, que se ve obligado a irse a vivir al pueblo para cuidar de su abuela enferma. Ese año prácticamente había llovido, y los vecinos estaban muy preocupados por la escasez del agua. Pero un día cae una impresionante tormenta de verano. Miguel y sus amigos se refugian en el desván de su casa y descubren un libro mágico que plantea algunos enigmas y acertijos que los niños deben descubrir para resolver un enigma…

¿Os suena?

Este libro es el elegido para la lectura que realizarán los alumnos de 4º durante los próximos días. La dinámica de escape room fue una forma de introducir la obra y llevar a cabo las tareas de animación y promoción de la lectura, tan necesarias para acercar la literatura a los lectores de estas edades y para que esta llegue a convertirse realmente en un experiencia de disfrute y aprendizaje.

A continuación podéis ver la galería de imágenes. También os animamos a acceder al blog del colegio (http://ceipfuentedeloromasactiva.blogspot.com/) para conocer más detalles sobre esta y otras actividades que llevan a cabo.