Si los bibliotecarios fueran sinceros. Poema de Mills

Una de Literatura: Compartimos con todos nuestros seguidores este poema del poeta estadounidense Josep Robert Mills, inédito en español, traducido por nuestra compañera Mª Luz Comendador; una visión personal de las bibliotecas.

SI LOS BIBLIOTECARIOS FUERAN SINCEROS

 “… a veces un libro me ha llegado a  descarriar de mi trabajo.”
–Benjamin Franklin

Si los bibliotecarios fueran sinceros,

no sonreirían ni fingirían

gestos de bienvenida. Y en su lugar dirían:

Más vale que te andes con cuidado. Aquí

puede haber monstruos. Dirían:

Estas salas dan cobijo a paganos,

a herejes, asesinos y

maniacos, a desviados, desesperados

y disolutos. Dirían:

Estos libros contienen el conocimiento

de la muerte, el deseo y la decadencia,

la traición, sangre y más sangre.

Cada uno de ellos es una caja de Pandora, por qué pues

habrías de querer abrir siquiera uno.

Deberían llevar pegado un aviso

advirtiendo de que su contacto

puede provocar cambios de humor,

severas alteraciones de la visión,

efectos que trastornan la mente.

Si los bibliotecarios fueran sinceros

admitirían que un rimero de libros

puede ser más estimulante y

escandaloso que la pornografía. Después de todo,

una vez visto un puñado de

pechos, vaginas y penes,

más es solo más,

mera banalidad que reconforta.

En cambio, las estanterías de una biblioteca

contienen novedades sensacionales

una promiscuidad escandalosa y permisiva

entre Malcolm X, Marx, Melville,

Merwin, Millay, Milton, Morrison…

Cualquiera puede sacarlos,

llevárselos a casa o algún rincón

donde descarriarse con ellos,

impregnarse de ideas.

Si los bibliotecarios fueran sinceros

Dirían: Nadie

sale de estas salas

como entró. Tal vez harías mejor

yéndote a casa. Mientras puedas.  

Joseph Mills

(Traducción: ML. C.)