Entre limones por la Alpujarra granadina con el escritor Chris Stewart

Esta vez la 4ª “Lectura vivida” trasladó al grupo lector del Club de Lectura del Campus de Albacete junto con algunos miembros del Club de Lectura de Cuenca, a la Alpujarra granadina, concretamente a Órgiva, y más exactamente a “El Valero” que es el nombre del cortijo donde vive el escritor Chris Stewart, que son los dos protagonistas principales de los libros leídos durante el verano: «Entre limones» y «El loro en el limonero”.

Para llegar hasta la finca del escritor, los lectores guiados por el técnico de Deportes del Ayuntamiento, hicieron una ruta senderista de 8 Km, que son los que distan desde Órgiva a la casa del autor, que se encuentra totalmente aislada entre montañas, y actualmente es un auténtico vergel. Allí lo recibieron el autor y su mujer rodeado de sus perros, con un estupendo y ecológico aperitivo y, sobre todo, con una gran sonrisa. Chris y Ana se autoabastecen de su huerto ecológico y de sus ovejas y nos confesaron que es “un verdadero sueño vivir en esa casa aislada del mundo”.

Los lectores pudieron conocer de primera mano todos los pormenores que Chris Stewart relata en sus dos libros disfrutando de un baño en la piscina construida por él mismo, atravesando uno a uno ese puente emblemático que los une a la civilización, y que tantas veces han construido ayudados por sus vecinos, y sobre todo charlando animadamente con el matrimonio.

Ya por la tarde, después de disfrutar de la suculenta comida alpujarreña, aprovecharon para conocer los pueblos de la Alpujarra granadina: Pampaneira, Capileira y Bubión, junto a la guía de Turismo de Pampaneira, donde disfrutaron de estos pueblos pintorescos con un encanto tan especial.

Al día siguiente, los miembros del Club de Lectura fueron recibido por la Concejala de Cultura y la guía de Turismo del Ayuntamiento de Órgiva donde les hicieron una ruta bastante peculiar. Se trata de la visita al “Aula Cervantina” situada junto a la Biblioteca Municipal del pueblo.

En esta aula se encuentra una interesante exposición de Quijotes, más de 300, creada desde 1967 por Agustín Martín Zaragoza, aficionado a la literatura cervantina ya fallecido. Destacan una edición especial en Braille, así como una en papel de hilo, en esperanto o la primera traducción del Quijote en danés.

Ciertamente una joya literaria que descubrimos en el corazón de la Alpujarra.

Ya de vuelta hacia Albacete, y después de comer en el “Hotel España-Balcón de Lorca”, el grupo lector visitó en el mismo hotel ubicado en Lanjarón, las habitaciones donde se alojaban el poeta García Lorca y su familia.

Estas “Lecturas vividas”, que son totalmente literarias y también gastronómicas, (por algo el club de lectura de Albacete se llama “El sabor de la Lectura”) hacen que se disfrute aún más la lectura pues al trasladarnos al sitio donde transcurre la historia se logra que sean inolvidables.

Finalizamos la publicación con esta cita de Miguel de Cervantes que nos viene “al pelo” :

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”

Pilar Alcón Jiménez, coordinadora del Club de Lectura del Campus de Albacete “El Sabor de la Lectura”

Encuentro con Sonia García Soubriet en Albacete

Los lectores de la última reunión del curso académico del Club de Lectura del Campus de Albacete tuvimos la suerte de contar como invitada con Sonia García Soubriet, hija de García Pavón, escritora y gran estudiosa de la obra de su padre que nos confesó que hasta después de su muerte no se metió de lleno en ella, se había leído todos sus libros pero desconocía otros importantes aspectos de su amplísima producción literaria.


Los lectores del Club pudimos hablar con la escritora que nos comentó sus vivencias con su padre, sus viajes familiares, sus ideas políticas, sus creencias… y sobre todo nos habló de su verdadero amor a Tomelloso, y de todo lo bueno que había hecho su padre por el bien del pueblo que le vio nacer, pueblo al que su padre se sintió muy unido toda su vida aunque viviera en Madrid.

Hizo hincapié, como todos sabemos, en que la obra de Pavón es totalmente autobiográfica, trasladando a sus obras su mundo interior, sus vivencias y claves existenciales.

Sobre la figura de Plinio, nos contó cómo el escritor lo concibió literariamente, comentamos el habla de Tomelloso, tan difícil de entender y el “Diccionario de García Pavón” recopilado por Sonia García, donde se acumulan todas los vocablos y giros que el autor utiliza en cada una de sus obras, que no son solo de Tomelloso, también muchas inventadas por él. Palabras tan geniales como “pantalonear”, “rebinar”, “recochuras” …


Nos explicó que a su padre no podemos encasillarlo en ningún movimiento, todos acordamos que se trata de un tipo de literatura muy personal, con una prosa ágil, libre de pedantería, con mucho amor. Debatimos el tema de la cultura de la muerte en la Mancha, muy presente en todas sus obras, aludimos en ese sentido también a Pedro Almodóvar y el tratamiento de la muerte en algunas de sus películas.
También tocamos el tema del humor a veces socarrón, la fina ironía, el erotismo que tanto le gustaba tocar al escritor en sus cuentos y novelas.
Hicimos alusión a la cantidad de actos que se están celebrando este año en conmemoración del Centenario de su nacimiento del que esta reunión es una más en la UCLM.

Esperemos que revivamos de nuevo a este gran escritor, creador de la novela policiaca en España y que además de su famoso Plinio, Jefe de la Guardia Municipal de Tomelloso, tiene una amplia producción literaria que merece ser conocida. Como bien dice su hija: “El mejor homenaje que podemos hacerle a mi padre es leer sus libros”.

En fin, una tarde inolvidable en la que solo nos queda dar las gracias a Sonia y su genial participación en nuestro Club, gracias a ella hemos ahondado en la literatura de García Pavón y nos ha acercado al hombre que hay detrás, gracias también a tod@s los que asistieron por sus aportaciones, y a las que trajeron el cafetito que junto con las tortas de Alcázar sirvieron para sentirnos aún más próxim@s a toda su obra y a Tomelloso, pueblo repleto de buena gente y humanidad.

Sobre estas tortas Plinio decía: «Las tortas de Alcázar, bajas, color jabón de barba y pegaditas a su papel, si están tiernas, es el mejor dulce para cafetear» (“Una semana de lluvia” de García Pavón).
Y como dicen por tierras manchegas “Bien seguro”

Pilar Alcón Jiménez, coordinadora del Club de Lectura del campus de Albacete «El sabor de la Lectura»