A propósito de los 15 años de Budapest Open Access Initiative

Uno de los investigadores que participaron en la redacción del documento de la Declaración de Budapest -BOAI, Budapest Open Access Initiative 2002- Jean-Claude Guédon alerta sobre cómo el sistema de publicación en abierto tiene problemas para mantenerse a salvo. Por un lado, cada vez es más frecuente que las revistas científicas que se comercializan a través de grandes editoriales cobren a los investigadores por el proceso de revisión de expertos, es el modelo APC -Article Processing Charges- ahí hacen la recaudación, las empresas de la edición científica no van a desaparecer y buscan nuevos modelos de negocio que les concedan un sitio en este mundo de la ciencia abierta. Después, una vez aceptado el manuscrito por los editores para ser publicado pueden ofrecerlo en abierto de forma inmediata o con periodos de embargo pequeños. Se desvirtúa la ruta dorada del open Access con un modelo híbrido, la idea del acceso abierto a los artículos de revistas sin trabas económicas, tecnológicas o jurídicas queda en entredicho con estas tasas que se requieren para la revisión científica. Algunas instituciones de investigación negocian descuentos en estas cantidades porque pese a todo es necesario publicar en esas revistas selectas, las Q1 posicionadas como las de mayor factor de impacto.

Si consultamos DOAJ -directorio de revistas en acceso abierto- podemos consultar el listado de revistas que son abiertas y gratuitas en el proceso de aceptación de artículos y cuales nos piden una cantidad para la revisión científica. La propia Comisión Europea en el 7º Programa Marco de Investigación asignaba cuantías importantes de dinero a este proceso de validación de artículos científicos en revistas que cobran por este proceso. El sistema parece un tanto perverso, alejado de lo que se pretendía con el Open Access.

Otro problema lo plantean los Repositorios, tanto los temáticos como los institucionales, que no siempre garantizan que la producción científica que se deposita en ellos sea de calidad y que se haya validado por expertos adecuadamente. La ruta verde también queda cuestionada pese a que algunos Repositorios están diseñando muy buenas prácticas de la validación de calidad. Todavía queda mucho camino por recorrer y los editores académicos no se lo van a poner fácil a la comunidad científica.

Si queréis leer el texto original de Claude Guédon aquí os dejo el enlace:

http://www.budapestopenaccessinitiative.org/open-access-toward-the-internet-of-the-mind

También os puede interesar la declaración Budapest Open Access Initiative:

http://www.budapestopenaccessinitiative.org/translations/spanish-translation

 

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