Nuestra Constitución, 37 años con nosotros

Hoy 6 de diciembre es una fecha clave en la historia de nuestro país. En este día en el año 1978 se ratificó en referéndum la Carta Magna. Su promulgación supuso el fin de la transición a la democracia constituyéndose así nuestro país en un “Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”.
Cabe mencionar dos de los artículos del Título I. De los derechos y deberes fundamentales, del texto de la Constitución que hacen referencia al derecho a la educación y a la cultura.

Según el Artículo 27:

1.Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

2.La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

3.Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

4.La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.

5.Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes.

6.Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.

7.Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca.

8.Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes.

9.Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca.

10.Se reconoce la autonomía de las Universidades, en los términos que la ley establezca

Y el artículo 44:

1.Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho.

2.Los poderes públicos promoverán la ciencia y la investigación científica y técnica en beneficio del interés general

Con motivo del trigésimo séptimo aniversario de nuestra Constitución, en la Biblioteca General del Campus de Cuenca hemos seleccionado algunas de las obras que hacen referencia al pilar básico de nuestra historia democrática.

La Constitución de Cádiz, aprobada el 19 de marzo de 1812, conocida como “la Pepa”, es la primera Constitución propiamente española, ya que el Estatuto de Bayona de 1808 no dejó de ser una “Carta otorgada” marcada por el sello napoleónico.

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Esta edición Príncipe de la Constitución Española de 1978 consta de 10.000 ejemplares editados por el Ministerio de Cultura en diciembre de 1978.

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En la Biblioteca General del campus de Cuenca contamos con el ejemplar número 4322. Una edición de lujo impresa en offset sobre papel Hilo Valores con marca al agua original y con interiores cosidos a mano.

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También exponemos algunos títulos de obras que tratan la influencia de nuestra Constitución en la legislación de otros países, en el ámbito del derecho internacional público.

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Entre nuestros fondos contamos también con un ejemplar de la Constitución española traducida al árabe por Mourad Zarrouk, editado por la Escuela de Traductores de Toledo,de la Universidad de Castilla-la Mancha.

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También contamos con la publicación periódica Derecho Privado y Constitución, revista coeditada por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y el Consejo General del Notariado. En ella se publican trabajos de investigación originales relativos al sistema de relaciones entre el Derecho Privado y la Constitución.

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Una obra dedicada a la educación y el conocimiento de los valores constitucionales editada por la Fundación Pablo Iglesias y con ilustraciones de Toño Benavides.

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Y otros muchos ejemplares y ediciones de esta obra esencial en la historia de nuestro país.

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A tu disposición en nuestra Biblioteca.

Aprendiendo a cuidar, exposición en Toledo

La Biblioteca Fábrica de Armas inaugura una nueva exposición bibliográfica, titulada “De la Doctrina de Sangradores a la Excelencia en cuidados”, con fondos de la colección particular de D. Isidoro Jiménez, enfermero y antropólogo, y profesor de la Universidad “Rey Juan Carlos”.

Con la presente muestra de textos de enseñanza queremos dejar constancia de la efeméride que representan los primeros cien años del reconocimiento oficial del Título de Enfermería en España, allá por 1915. Un siglo que ha estado repleto de acontecimientos y situaciones trascendentales para una profesión a la que se le ha obligado a adoptar variadas y curiosas denominaciones: Auxiliares Sanitarios, Practicantes, Ayudantes Técnicos Sanitarios, Diplomados en Enfermería, … hasta llegar al momento actual, cuando a partir de 2010 se comienza a impartir la titulación de Graduados en Enfermería.

La enfermera práctica

Los textos expuestos pertenecen a la colección particular de D. Isidoro Jiménez Rodríguez (enfermero y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos), que ya colaboró con nosotros en 2012 con la exposición “La enfermería en los cuentos infantiles” y al que agradecemos su disposición y buena voluntad a la hora de compartir el disfrute de sus colecciones con la Biblioteca Universitaria de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Los fondos ahora expuestos incluyen ejemplares de los siglos XIX hasta la actualidad. En el primer apartado de la exposición muestran textos que abarcan hasta el año 1915, apareciendo en sus portadas los nombres antiguos que se han asignado a las profesiones predecesoras, como Sangrador, Ministrante o Practicante. Hay que destacar la “Doctrina para los sangradores”, libro utilizado por el Real Tribunal del Protomedicato para el examen de estos profesionales durante el siglo XVIII, y que tuvo varias reediciones, incluso en el XIX, como la que presentamos de 1814.

Doctrina moderna para los sangradores (detalle)

También tuvo una gran aceptación la obra de Bonifacio Blanco, “Instrucción del Practicante”, a juzgar por las reediciones que se llevaron a cabo. Presentamos la que apareció en 1863, en cuyo apartado dedicado a las cualidades morales que debe reunir este profesional, podemos leer: “El practicante debe mostrarse afable y cariñoso para con los enfermos. Ha de escuchar con resignación sus ayes y lamentos, sin impacientarse por las impertinencias que muchas veces tienen los que sufren, en contra de su natural carácter”.

Manual de la enfermera

Un segundo grupo de manuales recoge los publicados desde 1915 hasta hoy, donde podemos apreciar cómo la ampliación de conocimientos que se ha exigido a los enfermeros se ha traducido en la imposibilidad de compendiar en un solo volumen todos los conocimientos necesarios para poder obtener el título. En otro apartado se recoge la colección, casi completa, de los manuales utilizados para la formación de la Escuela de Enfermeras de la Casa de Salud Marqués de Valdecilla, en Santander, escritos por Manuel Usandizaga y otros colaboradores de la citada escuela, que estuvo inspirada en la filosofía del cuidado de Florence Nightingale.

Manual de la enfermera - copia

Finalmente la exposición cuenta con un apartado de textos donde se reflejan las distintas ramas de especialización que ha tenido la Enfermería a lo largo del tiempo, algunas de las cuales se han configurado como disciplinas independientes (Odontología, Fisioterapia y Podología). Entre estos manuales destaca el “Tratado completo de la estraccion de los dientes, muelas y raigones, y modo de limpiar la dentadura: precedido de algunas observaciones sobre odontalgia y otras no menos interesantes, para uso de los que se dediquen a la cirugía menor o ministrante”, escrito en 1846 por Antonio Rotondo.

Tratado de Rotondo Útiles de dentista

Los libros de la muestra reflejan las diferentes legislaciones surgidas para la obtención de las titulaciones. De esta forma, en algunos de los libros se hace patente la Real Cédula de 1804 que regula el examen de reválida de los sangradores; el Real Decreto de 29 de junio de 1846 que crea la figura del Ministrante; o el plan de estudios de la Enfermera de 1915.

Pero es desde la segunda mitad del siglo XX, donde se van a producir los cambios más trascendentales en la profesión, como la unificación de las carreras de Enfermeras, Practicantes y Matronas en una única titulación, la de Ayudante Técnico Sanitario (ATS) en 1953, o la integración de las escuelas formativas de ATS en la universidad (1977), transformándose a partir de entonces en Diplomados Universitarios en Enfermería (DUEs), hasta que se ha cambiado de nuevo en 2010, a Graduados en Enfermería, con un año más de formación (aumentando de 3 a 4 cursos) para adaptar la titulación al Espacio Europeo de Educación Superior.

Manual teórico práctico para practicantes, matronas y enfermeras

Los viejos manuales de enseñanza que presentamos han servido para la formación de varias generaciones de enfermeras y enfermeros, y en el fondo, nos ayudan a conocer a una profesión, vieja y joven al mismo tiempo. Siempre dinámica y preparada para abordar las necesidades que la sociedad demanda. Y por lo tanto, una profesión dispuesta a afrontar y liderar los desafíos en materia de salud del presente siglo XXI. ¿Acaso se podrían abordar estas situaciones al margen de unos cuidados profesionales y del espíritu de humanización que siempre ha llevado consigo la enfermera?.

La exposición podrá verse desde el jueves 3 de Diciembre de 2015 hasta el jueves 11 de Febrero de 2016, en el horario habitual de la biblioteca.